Cristóbal Colón, biografía:

Cristóbal Colón, descubridor de un nuevo mundo, nace entre 1433 – 1436 y  muere el 20 de mayo de 1506, desconociéndose con certeza donde está enterrado. Según nuestros manuales de colegio,  era nativo de Génova, Italia, pero en realidad todo lo relativo a su biografía es un misterio, nacido no se sabe cuando, no se sabe donde, hijo de no se sabe quien.  Sale repentinamente a la luz de la historia en 1492. Cristóbal Colón tenía un secreto que debía mantener bien oculto, motivo que era bien sabido por aquellos más cercanos, incluyendo a los reyes Católicos y a los reyes portugueses Alfonso V y su hijo Joan II.

Cristóbal ColónPresentó al rey Juan II de Portugal un proyecto para alcanzar ese destino navegando hacia el occidente ya que al no tener conocimiento de otro continente (América) se pensaba que la ruta sería más corta. En Portugal no tuvo buena acogida se presentó en la Corte de Castilla, donde sí fue apoyado.
Cristóbal Colón partió de Huelva (Palos de la Frontera) con tres embarcaciones llamadas la Santa María, la Pinta y la Niña. El viaje resultó más largo de lo previsto, debido a la confusión geográfica inicial. En octubre del mismo año, la flotilla alcanzó las tierras de Guanahaní, en las Bahamas, isla que Cristóbal Colón bautizó como San Salvador; después arribaron a las islas Fernandina, Isabela, Santa María, Juana (Cuba) y La Española. En esta última Cristóbal Colón instaló un fuerte y dejó la nao Santa María. Regresó con las otras dos carabelas, que llegaron por separado, una a Galicia y la otra a Lisboa, hecho este que dio origen a una disputa diplomática entre Juan II de Portugal y los Reyes Católicos acerca de los derechos sobre las islas descubiertas. Entre 1493 y 1502 Cristóbal Colón realizó tres viajes más. Primero alcanzó Puerto Rico y Jamaica. En La Española, su fuerte había sido devastado por los indígenas, por lo que hubo de reconstruirlo. Después llegó a la desembocadura del Orinoco, a Trinidad y Venezuela. Por último, descubrió la costa de América Central, a la altura de Panamá, Veragua, Costa Rica y Nicaragua. En 1506 muere en Valladolid, sus restos permanecieron en un convento franciscano de Valladolid hasta 1509 que por deseo de su hijo Diego se trasladaron a la Cartuja de la Cuevas en Sevilla, en 1544 vuelven a ser trasladados, esta vez a Santo Domingo, cuando ya parecía descansar el descubridor en su última morada, España pierde la Colonia a favor de Francia en 1795 y los restos son trasladados a Cuba, y en 1898 vuelven a trasladarse finalmente a Sevilla de nuevo. Anteriormente en 1877 realizando unas reformas en la capilla de Santo Domingo se encuentra una urna con las siguientes inscripciones: “D. de la A. Per. Ate” “, C.C.A.; Illtre y Esdo. Varon Dn. Criftoval Colon”. ¿Dónde está enterrado Cristóbal Colón, en Santo Domingo o en Sevilla?, parece que Cristóbal Colón se empeña aún después de muerto en llenar todo lo relacionado con él de misterio.

Al nuevo Mundo se le llamó América, esto fue posible gracias al oportunismo de Américo Vespucio en connivencia con Fernando II de Aragón (Rey Católico), quien hizo todo lo posible por ocultar la hazaña realizada por Cristóbal Colón al resto de países de Europa.

PROYECTO DEL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA

cristobal_colonEn el siglo XV y XVI no se discutía la redondez de la Tierra, no necesitaba Cristóbal Colón convencer a las distintas juntas de Sabios sobre esta cuestión, pero salvo la de Salamanca todas encontraban un problema infranqueable, y ese problema residía en la creencia Ptolomeica que a partir del grado 90 todos los cuerpos se precipitarían inexorablemente al vacío si antes no eran devorados por terribles bestias. Ptolomeo había dibujado varios mapas que delimitaban la zona habitable y segura, aún habiéndose perdido todos ellos, fueron copiados y reproducidos sin cuestionarse jamás hasta que el Continente Americano fue descubierto. Esta idea y la concepción geocéntrica de la Tierra era la creencia que la Iglesia imponía por buena y determinante.

Cristóbal Colón tenía la certeza empírica del error de esta teoría, para comprobarlo viajó al Sur superando la zona tórrida y a Ultra Thule al Norte, comprobó que las creencias basadas en los mapas de Ptolomeo no eran correctas, esto le acreditó para defender que un viaje al Oeste no tendría por qué acabar en tragedia ya que había demostrado que al norte y al sur estas reglas no se habían cumplido.

Uno de los más acreditados sabios de la época era el florentino Toscanelli, que por cierto creía que Cristóbal Colón era portugués, también, al igual que Cristóbal Colón, consideraba que la teoría de Ptolomeo era errónea, pero a diferencia de Cristóbal Colón nunca salió de Florencia para comprobarlo, ni fue quien de presentar un proyecto de exploración a rey o príncipe alguno movido por la seguridad de sus conjeturas.

Además, Cristóbal Colón estaba convencido que se podría circunnavegar el planeta sin correr más riesgos que los habituales y conocidos, Toscanelli, que era matemático, astrónomo y cosmógrafo, se había carteado tanto con Alfonso V, rey de Portugal, como con Cristóbal Colón defendiendo esta posibilidad, Toscanelli había calculado la circunferencia de la tierra una sexta parte más pequeña de la que es en realidad, y creía que la distancia entre España y la parte oriental de Asia era la que en realidad se encontraba el continente americano. Ni Toscanelli, ni Cristóbal Colón, ni nadie se planteaban la posibilidad que en medio de los continentes Europeo y Asiático existiera otro.

Los cálculos de Toscanelli probablemente beneficiaron a Cristóbal Colón para defender la posibilidad de realizar un viaje, que de conocer la distancia real sería imposible acometer. Si Cristóbal Colón desconocía la existencia de esas nuevas tierras, la fortuna le resultó benévola y el error de cálculo resultó ser providencial, en este caso, tanto Toscanelli como Cristóbal Colón estaban equivocados, eso siempre que hubieran realizado los cálculos por separado, por el contrario, si Cristóbal Colón se fió y dio por buenos los cálculos de Toscanelli con reputación de gran matemático y astrónomo, el único equivocado sería Paolo Toscanelli.

Existe la posibilidad, según algunos, de que Cristóbal Colón conociera la existencia de esas tierras, si así fuera, Cristóbal Colón encontraría coincidente los cálculos de Toscanelli con los suyos, de ser así, Cristóbal Colón que había leído y estudiado los viajes de Marco Polo, que obtuvo información privilegiada sobre las expediciones Portuguesas bordeando África, y que él mismo había participado en una de ellas, tendría una idea aproximada de a que distancia hacia al este estaba Cipango (Japón), si a esta posición se le suma la recorrida por un viajero desconocido desde Europa hacia Occidente, el resultado obtenido coincidiría con la del matemático florentino a la hora de calcular la circunferencia de la Tierra.

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Mapa de Henricus Martellus

Además, si como dicen algunos, Cristóbal Colón se sirvió, de el mapa creado en 1491 por el cartógrafo alemán Henricus Martellus, (que como Toscanelli, desconocía el nuevo continente y creía menor la cirucunferencia de la Tierra), donde aparece Cipango (Japón) situado más al Este, sería fácil entender por qué Cristóbal Colón confundió la costa atlántica del nuevo Continente con la costa oriental de Asia.

Es cierto, no se le ocurrió pensar que un continente de enormes dimensiones podría estar en medio, nadie se lo advirtió tampoco, si alguien lo hubiera hecho ya me dirán que pinta el usurpador Américo Vespuccio en todo esto.

El viaje de exploración sirvió a la humanidad para desterrar muchos mitos, y también, para conseguir avances científicos de valor incalculable para su progreso, Cristóbal Colón no solo descubrió un nuevo Continente, con su determinación y puesta en marcha del proyecto de Exploración, descubrió la declinación de la aguja magnética, que no es otra cosa que un punto de la travesía las agujas de las brújulas cambiaban su posición, cayó en la cuenta que una explicación sería que el Norte geográfico no coincidía de manera muy marcada con el Norte magnético, eso le llevó a ser el primero, que se tenga constancia, en barajar la posibilidad que la Tierra no fuera totalmente redonda, esta comprensión acertada de un suceso desconocido para él, demuestra una formación y aptitudes muy por superiores a la ciencia de su época, pero no solo lo comprendió, si no que fue quien de aprovechar este descubrimiento para situarse señalando la longitud, valiéndose de las variaciones de la declinación magnética, y de determinar la línea sin variación magnética en el Atlántico.

El viaje de exploración tan al Oeste, tan fuera de los límites marcados por Ptolomeo y tan apartado de los límites que la redondez de la tierra, que además se creía más pequeña, permitiría no precipitarse al vacío, tenemos mientras no haya constancia de un hecho similar, el primer hombre que comprobó y demostró la existencia de la fuerza central de la Tierra que mantenía los cuerpos atraídos hacia ella en cualquier lugar del planeta, fue el primero en comprobar que la atracción de la gravedad es una fuerza central.

Pero si esto parece poca cosa para la compresión de un lanero genovés, tendríamos que añadir:

  • Determina aproximadamente la hora por medio del movimiento de las guardas.
  • Descubre la excentricidad de la Estrella Polar. Halla la situación de América, valiéndose de los eclipses.
  • Descubre la dirección de las corrientes marinas, en los mares tropicales; la corriente equinoccial y de rotación.
  • También descubre la corriente ecuatorial. Aprecia que las carabelas navegan mejor en el Atlántico con velas redondas.
  • Crea los verbos “nordestear” y “noroestear” que inmediatamente se adoptan en el idioma castellano.
  • Descubre el mar de los Sargazos. Distingue las focus de dicho mar, de las existentes en las costas de las Azores.
  • Aprecia que las especies de los árboles americanos son distintas de las europeas, y en las coníferas, distingue las del género monocarpo, americanas, de las del podocarpo, europeas.
  • Estudia la configuración geográfica de las Antillas y las causas geológicas que la determinan.
  • Observa la emigración de las especies marinas hacia el Mar de los Sargazos.
  • Aprecia que la raza de los aborígenes de las tierras descubiertas, es diferente a las demás razas humanas.

Y de paso … descubre un Nuevo Mundo

Si algunos están en lo cierto y Cristóbal Colón fue lanero ayudando a su padre hasta los 22 años, luego marinero enrolado en barcos de comercio en el mediterráneo y luego agente comercial hasta poco antes de naufragar en las costas de Portugal combatiendo contra sus paisanos, que al poco tiempo entra en España con un proyecto de exploración que expone a  los reyes y a los mayores sabios del reino en un perfecto castellano, cuando no en Latín, explicando como emprender tamaño proyecto de exploración y aportar a la ciencia tantos descubrimientos y aplicarlos a su fin, puede que nos quedemos cortos al considerarlo una persona excepcional, tendríamos que pensar en considerarlo un prodigio de la naturaleza o un extraterrestre de incógnito que vino a darnos un empujoncito.

Cristóbal Colón: “… puesto a pensar en ello, hallo que el mundo no es redondo en la forma que han descrito, sino que tiene forma de una pera que fuese muy redonda, salvo allí donde tiene el pezón o punto más alto; o como una pelota redonda que tuviere puesta en ella como una teta de mujer, en cuya parte es más alta la tierra y más próxima al cielo. Es en esta región, debajo de la línea equinoccial, en el Mar Océano, el fin del Oriente, donde acaban todas las tierras e islas…”

Cristóbal Colón: “Yo estuve en el Castillo de San Jorge de la Mina de el rey de Portugal, que está debajo de la equinocial, y soy buen testigo que no es inhabitable como quieren algunos”

Nota autógrafa de Cristóbal Colón anotada en el libro “Imago Mundi”: “… navegando de Lisboa hacia el sur de Guinea yo he observado con cuidado el trayecto que hacen los capitanes y los marinos; y en seguida he tomado la altura del Sol con el cuadrante y otros instrumentos en varios sentidos, y he encontrado que ella concordaba con los datos de Alfragán, a saber, que a cada grado corresponden 56 2/3 millas; por ello hay que prestar fe a esos cálculos; se puede, pues, decir que el circuito de la Tierra bajo el círculo equinoccial es de 20.400 millas. Es tal como lo habían establecido el maestro, médico y astrólogo José Vicinho y varios otros que fueron enviados expresamente para esto por el Serenísimo Rey de Portugal”.

Fernando Colón sobre su padre: “Asimismo, en una memoria o acotación que hizo para demostrar que las cinco zonas son habitables, probándolo con la experiencia de las navegaciones dice: Yo navegué el año 1477, en el mes de febrero, ultra Thile, cien leguas, cuya parte austral dista de la equinocial setenta y tres grados, y no sesenta y tres, como algunos dicen y no está dentro de la línea que incluye el Occidente, como dice Ptolomeo, sinó mucho más occidental, y a esta isla, que es tan grande como Inglaterra, van los ingleses con mercaderías, especialmente los de Bristol. Y al tiempo que yo a ella fui, no estaba congelado el mar, aunque había grandísimas mareas, tanto que en algunas partes, dos veces al día, subía veinticinco brazas, y descendía otras tantas en altura.”

Carta de Toscanelli a Cristóbal Colón recogida en la biografía de su hijo: “Traslado de otra carta que hace tiempo yo escribí a un amigo y familiar del serenísimo rey de Portugal, antes de las guerras de Castilla: — Mucho placer hube de saber la privanza y familiaridad que tienes con vuestro genrosísimo y magnificentísimo rey, y bien que otras veces tenga dicho del muy breve camino que hay de aquí a las Indias–”

Segunda carta de Toscanelli a Cristóbal Colón recogida por su hijo: “No me maravillo que tú, que eres de gran corazón, y toda la nación de PORTUGUESES, que han sido siempre hombres señalados en todas las grandes empresas, estéis con el corazón encendido y gran deseo de poner el obra el dicho viaje”

Algunas notas autógrafas de Cristóbal Colón escritas en los márgenes de algunos libros consultados: Subraya en el libro de D’ailly el Imago Mundi: “La Tierra es redonda y esférica”, “El agua y la tierra juntas forman un cuerpo redondo…”, “La distancia entre España y la India por tierra es muy larga”, “La distancia entre España y la India por mar es muy corta”. En una nota marginal escribe: “El eclipse de Luna se debe a la sombra que proyecta la Tierra”

SU FIRMA JEROGRÍFICA

descarga11La firma de Cristóbal Colón, constituye un verdadero jeroglífico basado en una disposición concreta de siglas, vírgulas y enunciado. Muchos historiadores trataron de descifrar esta curiosa rúbrica, entendiendo que en ella el Almirante quiso encerrar muchos de los secretos que conforman el enigma de su vida.

La interpretación de la firma siempre será conjetural mientras no aparezca un documento del propio Almirante explicando su significado.

La mayoría de los analistas han tenido en cuenta sobremanera la disposición y conformación de las siglas que se describen en la Institución de Mayorazgo de 1498, independientemente de que la consideran falsa, consideraron que no sería apócrifo todo su contenido, que solo se había alterado aquello que interesaba. Yo no creo necesario recurrir a un documento sospechoso en el que no podemos tener seguridad de que tanto en su totalidad como en alguna de sus partes, su información no sea cierta.

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Atendiendo a lo descrito en el Mayorazgo apócrifo, de cómo se debería conformar la firma con sus siglas, vírgulas y puntos, siguiendo un orden establecido, que además se obliga con carácter hereditario por el cual sus descendientes en el cargo deberían firma de igual manera, se consideró la posibilidad que la firma fuese la genealogía del propio Colón, reflejando en ella su origen y linaje anterior. De ser así, sus descendientes estarían condenados a no reflejar su propio árbol genealógico, lo que inevitablemente se tendría que ir modificando con el paso de generación en generación.

A mi entender Antonio Fernández es de todos los que han analizado la firma del Almirante, el más acertado, siguiendo su línea me pareció extraño que Cristóbal Colón utilizara una firma con la intencionalidad de resultar incomprensible para el resto, escondiendo un significado ultra secreto, tremendamente encriptado y conspiranoide. Quizás la solución sea más sencilla de lo que nos quieren hacer creer, si se escucha lo que Cristóbal Colón nos dice en sus escritos.

Colón empieza a firmar de esta forma y manera, según parece, a partir de la concesión de privilegios en las Capitulaciones firmadas en Santa Fe, este documento se extravió y puede que en él encontráramos la solución definitiva a este enigma. De los documentos que se conservan haciendo referencia a las Capitulaciones Santafesinas, existen tres, una es un testimonio autorizado y un registro cedulario, donde se transcribe únicamente los capítulos de privilegios sin preámbulo alguno.

Existe otro documento que por su configuración y contenido reúne todos los requisitos para comprender la firma. Es una carta de confirmación de las “Capitulaciones de Santa Fe”, suscrita por los Reyes Católicos en Burgos el 23 de abril de 1497, documento del que hay constancia en el Registro General del Sello de la Cancillería castellana en el Archivo General de Simancas (Valladolid), donde si aparece preámbulo. Nos dice Antonio Romeu de Armas, que Cristóbal Colón demandó la confirmación de las capitulaciones de 1492 elevándolas a rango y categoría de carta de privilegio en pergamino y con el sello grande de plomo. Para la conversión de las capitulaciones Colón tuvo que presentar el original del documento, las cartas de privilegio se revestían de particular solemnidad, se iniciaban con una invocación a la Santísima Trinidad y a la Virgen María, seguido de un preámbulo de circunstancias, rematándose el protocolo inicial con la intitulación larga de reinos, alineados unos en pos de otros. Correspondía al beneficiario la exhibición del documento a lo que se llamaba presentación. A renglón seguido se insertan, con toda puntualidad, las cláusulas de las Capitulaciones, sin que sea preciso añadir pormenor alguno.

Según Consuelo Varela la redacción de esta carta de privilegio no sigue la norma usada en Castilla, y se parece más a la empleada en Portugal, creyendo que debió ser el propio Colón quien realizó su redacción.

Antes de analizar con detalle este documento de confirmación de las Capitulaciones santafesinas , necesitamos detenernos en la fanática religiosidad de Cristóbal Colón, su obsesión por la SANTÍSIMA TRINIDAD, y en la idea de ser el elegido para emprender tal empresa por inspiración DIVINA y en ser el MENSAJERO de la Fe Católica. Sirvan estos párrafos, de tantos, donde Cristóbal Colón deja patente su predilección:

 

Carta de Cristóbal Colón al escribano de ración de los Reyes Católicos, D. Luis Santangel, el 15-02-1493: “Señor: Porque sé que habeis placer de la grande victoria que nuestro señor me ha dado en nuestro viaje……a la primera que fallé puse por nombre San Salvador en conmemoración de su Alta majestad… Dar gracias solemnes a la SANTÍSIMA TRINIDAD con muchas oraciones solemnes por el tanto ensalzamiento que habrán, ayuntandose tantos pueblos a NUESTRA SANTA FE…

Carta de Cristóbal Colón al escribano de ración de los Reyes Católicos, D. Luis Santangel, el 15-02-1493: “Señor: Porque sé que habeis placer de la grande victoria que nuestro señor me ha dado en nuestro viaje……a la primera que fallé puse por nombre San Salvador en conmemoración de su Alta majestad… Dar gracias solemnes a la SANTÍSIMA TRINIDAD con muchas oraciones solemnes por el tanto ensalzamiento que habrán, ayuntandose tantos pueblos a NUESTRA SANTA FE…

Historia del tercer viaje de Cristóbal Colón, como la envió a los Reyes desde la Isla Española: “Serenísimos e muy Altos e muy Poderosos Principes, Rey e Reina, nuestros señores: LA SANTA TRINIDAD movio a vuestras Altezasa esta empresa de las indias, y por su infinita bondad, hizo a mi MENSAJERO DELLO… y no la palabra de Dios, y que se cumplirá todo lo que dijo el cual tan claro habló de estas tierras por la boca de Isaías en tantos lugares de su esriptura, afirmando que de España les sería divulgado su santo nombre. E parti en nombre DE LA SANTISIMA TRINIDAD… tornaronme ea enviar Vuestras Altezas, y en poco espacio, digo no de… le descubri por VIRTUD DIVINAL 333 leguas de la tierra firme… parti en nombre de LA SANTISIMA TRINIDAD, miércoles 30 de mayo (de 1498) de la Villa de San Lucar… y como su Alta Majestad haya usado de misericordia siempre conmigo, por acertamiento subió un marinero a la gavia, y vido al poniente TRES MONTAÑAS juntas: dijimos la Salve Regina y otras prosas… a un cabo que le dije de la Galea después de haber nombrado a la Isla, DE LA TRINIDAD… y les dije la policia y nobleza de todos los cristianos, y la fe que en LA SANTA TRINIDAD tienen… y me enviarán a mandar, y se cumplira con ayuda de LA SANTA TRINIDAD con toda diligencia enmadera que Vuestras Altezas sean servidas y hayan placer, Deo gracias.”

Carta del Almirante a la que había sido Ama del Príncipe Don Juan, escrita a fines de 1500: “… La posesión de todo fui yo a tomar en su Real Nombre… Ya mucho quisiera despedir el negocio si fuese honesto con mi Reina; el esfuerzo de nuestro Señor y de su Alteza fizo que yo continuase…del nuevo cielo y tierra que decia Nuestro Señor por San Juan en el Epocalipsis, después de dicho por boca de Isaias, Me hizo dello MENSAJERO y amostro en cual parte… me consolo Nuestro Señor milagrosamente y dijo: esfuerza, no desmayes ni temas: YO PREVEERE EN TODO…

Carta de Cristóbal Colón a los Reyes Católicos del Cuarto Viaje. Isla de Jamaica a 7 de Julio de 1503: “Desque naciste, siempre el tuvo de ti muy gran cargo. Cuando te vido en edad de que él fue contento, maravillosamente hizo sonar tu nombre en la Tierra… parti en nombre de LA SANTISIMA TRINIDAD, la noche de Pascua con los navios podridos… después que yo, por VOLUNTAD DIVINA, la hube puesto debajo de su Real y Alto Señorío… Cuya vida y alto estado LA SANTISIMA TRINIDAD guarde y acreciente.”

Carta de Cristóbal Colón a Fray D. Gaspar del 11-5-1503: “… mi partida será en nombre de LA SANTA TRINIDAD, el miércoles a la mañana…”

Carta de Cristóbal Colón a Fray D. Gaspar del 20-5-1503: “…Agora será mi viaje en nombre de LA SANTA TRINIDAD y espero Della la victoria.”

Carta de Cristóbal Colón a su hijo Diego Colón del 1-12-1504:“…plega a LA SANTA TRINIDAD de dar salud a la Reina Nuestra Señora, porque con ello se asiente lo que ya va levantando…”

Institución de mayorazgo del 22-2-1498 del 22-2-1498: “… en nombre de LA SANTISIMA TRINIDAD, el cual me puso en memoria, y después llego a perfecta inteligencia que podria navegar e ir a las Indias desde España, pasando del Mar Oceano al poniente…, y así lo notifiqué al Rey D.Fernando y a la Reina Isabel, nuestros señores…”

Carta a los reyes D.Felipe y Dª Juana de abril de 1506: LA SANTA TRINIDAD guarde y acreciente el muy alto y real estado de Vuestras Altezas…”

Testamento del 22 de Febrero de 1506: “… Digo a D. Diego , mi hijo e mando que tanto que él tenga renta del dicho Mayorazgo y herencia, que pueda sostener en una Capilla que se haya de facer, TRES Capellanes que digan cada dia TRES misas, una a honra de LA SANTISIMA TRINIDAD, e otra a la concepción de Nuestra Señora, e la otra por anima de todos los fieles difuntos e por mi anima e de mi Padre e Madre e Mujer. E que si su facultad abastara que haga la dicha Capilla honrosa, y la acreciente las oraciones y preces por el honor de LA SANTA TRINIDAD, e si esto puede ser en la Isla Española que Dios me dio milagrosamente, holgaria que fuese allí donde yo la invoqué, que es en la Vega que se dice De la Concepción.”

 

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Esta adoración a La Santa Trinidad por Cristóbal Colón, la continua mención a la causa divina en la consecución de sus proyectos, y la creencia de ser él escogido por Dios como su mensajero y portador del evangelio, es considerado por Antonio Fernández como parte y el todo en la resolución de su laboriosa firma.

Podríamos incluir más ejemplos referidos a la Santísima Trinidad recogidos de sus escritos, pero creo suficiente los textos escogidos. Y habría que preguntarse si fue casualidad que fueran, tres, las naves que protagonizaron el viaje de descubrimiento.

Las siglas y puntos con una “A” en medio, que en la cabeza de la firma se observan, representan a la Santísima Trinidad que Colón tanto invocaba. Padre e Hijo e Espíritu Santo, tienen la misma naturaleza divina, aunque son tres Personas realmente distintas.

 

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La “A” que se sitúa en el medio de las “S” no puede ser la inicial de Almirante, primero por que Cristóbal Colón hasta después de 1500, firmaba en la parte inferior con “El Almirante”, lo que vendría a repetirse o a redundar, y segundo, por que sería una pretensión extralimitada posicionar su cargo en el lugar donde la tradición católica situaba a Dios. Una explicación sería que la “A” inmersa en las “S” se referiría a “Alma”. En el misterio trinitario desde el día de nuestro bautismo, si no rechazamos a Dios por el pecado mortal, está en nuestra alma Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, pero lo cierto, es que me inclino por el significado de “Alpha”; Cristóbal Colón, personaje místico por antonomasia, se recrea en darle significado mesiánico a la “empresa de la Indias”, en el preámbulo:

“…y así el ome puede entender que Dios es comienço e medio e fín de todas las cosas; e que en él se ençierran y él mantiene a cada uno en aquel estado que las ordenó…”

Alpha y Omega, representan la primera y última letra respectivamente del alfabeto griego, y como símbolo cristiano representan a Dios, que es el comienzo y el fin de todas las cosas, ya que antes de Dios no hay ninguno y no habrá ninguno después.

Cristóbal Colón en su segundo viaje bautizó al cabo más oriental de Cuba como “Alpha”, muchos le llaman “Alfa y Omega” creyendo que le llamaba Colón así por creerse en tierra firme y no en una isla y que este punto era el comienzo y el fin de Asia, pero lo cierto es que no le llamó “Alfa y Omega”, y quien nos da la referencia de ello es su hijo y mayor biógrafo, que nos dice:

“Habiendo el Almirante navegado 17 leguas hacia el Levante por la costa de Cuba, llegó al cabo oriental de ella que llamó “Alfa“”

A este cabo Cristóbal Colón también le llamaría “Maisí“, sin traducción en cualquier idioma salvo en gallego “es cierto“, lo cual adquiere mayor significado: Todo lo que dije a los sabios, príncipes y reyes, era cierto, y este sitio es el principio de lo que yo dije que iba a descubrir, ya que soy XPO FERENS (El mensajero de Xristo).

En el preámbulo:

“y así como el coraçón es uno, e por él reçiben todos los otros mienbros unidad para ser un cuerpo

“ca los sanctos dixeron que el Rey es puesto en la tierra en el lugar de Dios para conplir la justiçia e dar a cada uno su derecho y por ende lo llamaron coraçon y alma del pueblo, y asi como el alma está en el coraçón del ome, e por él vive el cuerpo y se mantiene, así en el Rey está la justiçia,”

Curiosidad: A la isla de Cuba, Cristóbal Colón la bautizó con el nombre de “Juana”, según muchos, en honor del príncipe Juan hijo de los RRCC, a otra isla le puso Isabela en honor a la reina, y a otra “Fernandina” en honor al rey. El nombre de “Juana” puesto por Colón a la Isla resulta un poco comprometido, ya que este nombre puede malinterpretarse llegando a creer que estaba puesto en honor a Juana de Trastámara (La beltraneja), quizás Colón jugó un poco con la ambigüedad del término, lo curioso vendría más tarde cuando Fernando el Católico retira el nombre de “Juana” a la isla para ponerle “Fernandina”, ¿retira el nombre en honor a su hijo fallecido para poner el suyo en honor propio”. Curioso

Las tres “S” con los puntos o vírgulas que le acompañan, representan el símbolo de La Santísima Trinidad, Sanctus, Sanctus, Sanctus. Conforman en su conjunto la corte celestial de Santos y Santas.

“e así mismo a onor y reverençia de todos los otros sanctos e sanctas de la Corte Celestial.”

Tres cosas distintas e iguales al mismo tiempo, y a su vez, cada una (una S con dos puntos) es al mismo tiempo las tres cosas, delimitando su lectura, donde cada una de eses con sus puntos, es principio, medio y fin.

Justo debajo de las siglas .S.  A  .S. escribe X M Y, al no observar puntos en las siglas X, M, e Y, entendemos que juntas en su contexto adquieren el significado que se le quiso dar. Las siglas “X” y “M” fueron interpretadas con mayor Quorum como “Xristo” y como “Maria”, en el caso de la “Y” que muchos identificaron a “Yhesus” y otros a “Yhosef”, obteniendo como resultado “Cristo, María y Jesús” o “Cristo, María y José”.

Pero también podemos recurrir a su biógrafo e hijo, Fernando Colón, que nos dice que su padre “no probaba la pluma sin escribir estas palabras: «Jesús cum María, sit nobis in via:”, que viene a significar “Jesún y María me acompañan en el camino”, que nos llevaría a pensar que la X es abreviatura de Xristo, la M de María y la Y abreviatura de “Yo”, viniendo a resultar las tres siglas la abreviatura de la frase que su propio hijo dice que siempre empleaba, esto resolvería que aparentemente no se cumpla, tal afirmación, en muchos de sus escritos, como debería suceder según Fernando Colón. También resolvería los dos puntos (:) que en ocasiones anteponía a XPO FERENS y a EL ALMIRANTE.

 

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De ser la “Y” de Yhosef, como así creo, el Almirante trata de representar con este trío de letras “La Concepción de Xristo”, Jesús, María y José. En este sentido encontramos algunas pistas que refuerzan este significado:

Recurrimos a su hijo Fernando Colón, por ser de mayor garantía, el nos dice que su padre:

“Por no haber hallado en esta isla cosa de importancia, navegaron el viernes 19 de Octubre, á otra llamada «Saometo» á la cual puso por nombre la Isabela», el Almirante, para proceder con orden en la imposición de los nombres, pues á la primera que llamaban o Guanahani los indios la llamó «Gloria de Dios,» que se la había mostrado librándole de muchos peligros; «San Salvador» á la segnnda por la devoción que tenía á la Concepción de María Santísima, y por el principal favor que en ella tienen los cristianos, llamó, Santa María dé la Concepción; á la tercera, llamó «Fernandína,» en memoria del Rey Católico y á la cuarta Isabela, por respeto á la serenísima Reina doña Isabel y después á la que halló primero que Cuba,la llamó «Juana», en memoria del Príncipe D. Juan, heredero de Castilla, teniendo cuidado de satisfacer, con estos nombres a la memoria espiritual y temporal.”

No se refiere a la Inmaculada Concepción de María, lo hace a la Concepción de Cristo-Jesús, del que dice era devoto. Este es otro aspecto del franciscanismo de Colón, los Franciscanos creían en la Concepción de Cristo por los tres actores (Jesús, María y José) gracias a la intervención de Dios. Recordar que Colón no solo era devoto de la Orden de San Francisco, sino que en repetidas ocasiones vestía sus hábitos.

Fernando Colón se referiría a esta isla en otras ocasiones como isla “De la Concepción” e isla “Concepción”. De este modo tal como nos dice su hijo y biógrafo, Colón quiso satisfacer primero a la memoria espiritual, y así puso a la primera isla descubierta “Sant Salvador” en honor a San Salvador “Gloria de Dios”, que en la firma representan las tres “S” con sus vírgulas y la “A” en el medio; y a la segunda le puso “Santa maría de la Concepción”, representándose en la firma con las siglas “X,M,Y”; luego quiso satisfacer la memoria temporal y así pueso “Fernandina” a la tercera, “Isabela” a la cuarta y “Juana” a la Quinta.

Cristóbal olón:“A la primera que yo hallé puse nombre San Salvador [isla Watling] a comemoración de Su Alta Majestad, el cual maravillosamente todo esto ha dado; los Indios la llaman Guanahaní; a la segunda puse nombre la isla de Santa María de Concepción [Cayo Rum]; a la tercera Fernandina [Isla Long]; a la cuarta la Isabela [Isla Crooked]; a la quinta la isla Juana [Cuba], y así a cada una nombre nuevo.”

Fernando Colón: “el Almirante, para proceder con orden en la imposición de los nombres, pues á la primera que llamaban o Guanahani los indios la llamó «Gloria de Dios,» que se la había mostrado librándole de muchos peligros; «San Salvador» á la segunda por la devoción que tenía á la Concepción de María Santísima, y por el principal favor que en ella nen los cristianos, llamó, Santa María de la Concepción; á la tercera, llamó «Fernandína,» en memoria del Rey Católico y á la cuarta Isabela, por respeto á la serenísima Reina doña Isabel y después á la que halló primero que Cuba,la llamó «Juana», en memoria del Príncipe D. Juan, heredero de Castilla, teniendo cuidado de satisfacer, con estos nombres a la memoria espiritual y temporal.

 

Al terminar su Tercer Viaje, comienza su carta a los Reyes diciendo: «La santa Trinidad movió a Vuestras Altezas a esta empresa de las Indias y por su infinita bondad hizo a mí mensajero de ello».

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En el preámbulo de la carta de privilegios:

“porque el Rey deve ser y es uno, y por eso deven ser todos unos con él para lo seguir y ayudar en las cosas que ha de hazer; y naturalmente dixeron los sabios que los reyes son cabeça del Reyno, porque como de la cabeça naçen los sentidos porque se mandan todos los mienbros del cuerpo, bien así por el mandamiento que naçe del Rey, que es señor y cabeça de todos los del Reyno, se deve mandar y guiar y lo obedesçer; y tan grande es dicho del poder de los Reyes que todas las leyes y los derechos tiénenlo so su poderío, porque aquel no lo han de los omes mas de Dios, cuyo lugar tiene en las cosas tenporales; al qual entre las otras cosas prinçipalmente perteneçe amar e honrrar e guardar sus pueblos, y entre los otros señaladamente, deve tomar e honrrar a los que lo meresçen por serviçios que les aya fecho; y por ende el Rey o el Prínçipe, entre los otros poderes que ha, non tan solamente puede, mas deve fazer graçias a los que las meresçen por serviçios que le ayan fecho y por bondad que falle en ellos.”

“él (Dios) es dicho rey sobre todos los reyes, porque de él han ellos nonbre y por él reynan y él los govierna y mantiene; los quales son vicarios cada uno en su reyno puesto por él sobre las gentes para los mantener en justiçia y en virtud tenporalmente;”

Colón firmará debajo de las siglas primero con “El Almirante”, luego con “Xpo FERENS”, este cambio sucede cuando los reyes le niegan su favor, siendo despojado de su rango es encarcelado y esposado, y es enviado a Castilla en tales condiciones por el nuevo Gobernador Bobadilla con el beneplácito de los reyes.

 

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En el preámbulo de la carta de privilegios se dedica una extensa parrafada a resaltar los derechos de los que es acreedor por sus méritos y servicios:

“Y porque entre las otras virtudes anexas a los Reyes, segund dixeron los sabios, es la justiçia , la qual es virtud e verdad de las cosas, por la qual mejor e más endereçadamente se mantiene el mundo, y es así como fuente donde manan todos los derechos, e dura por sienpre en las voluntades de los omes justos e nunca desfalleçe, e da e reparte a cada uno ygualmente su derecho, e conprehende en sí todas las virtudes prinçipales, y naçe de ellas muy grande utilidad, porque haze bivir cuerdamente y en paz a cada uno segund su estado, sin culpa e sin yerro, e los buenos se hazen por ella mejores, reçibiendo galardones por los bienes que fizieron, e los otros por ella se endereçan e emiendan. La qual justiçia tiene en sí dos partes prinçipales: la una [9 recto] es comutativa, que es entre un ome e otro; la otra es distributiva, en la qual consisten los galardones e remuneraçiones de los buenos e virtuosos trabajos e serviçios que los omes fazen a los Reyes e Prínçipes y a la cosa pública de sus reynos; y porque, segund dizen las leyes, dar galardón a los que bien e lealmente sirven es cosa que conviene mucho a todos los omes, mayormente a los Reyes e Prínçipes e Grandes Señores que tienen poder de lo hazer; e a ellos es cosa propia honrrar e sublimar a aquellos que bíen e lealmente les sirven, e sus virtudes e serviçios lo mereçen en galardonar los buenos fechos, los Reyes que lo fazen muestran ser conosçedores de la virtud, e otrosí, justiçieros; ca la justiçia no es tan solamente en escarmentar los malos, más aun es galardonar los buenos; e demás de esto naçe de ella otra muy grande utilidad, porque da voluntad a los buenos para ser más virtuosos e a los malos para emendarse, e quando así no se faze podría acaeçer por contrario. E porque entre los otros galardones e remuneraçiones que los Reyes pueden fazer a los que bien e lealmente les sirven, es honrrarlos e sublimarlos entre los otros de su linage, e los ennobleçer e decorar e honrrar, e les fazer otros muchos bienes e graçias e merçedes;”

Cristóbal Colón, escoge un modo de reivindicar la empresa de las indias como algo propio, que le fue entregado por un acto divino. Se considera el elegido por Dios como apóstol para llevar a Cristo (Cristoferens, Cristóforo) a un Mundo Nuevo, así lo dice en su carta de 1500 a Juana de la Torre, diría: «del nuevo cielo y tierra que decía Nuestro Señor por San Juan en el Apocalipsis…, me hizo a mí mensajero y amostró aquella parte».

En La Historia de Cristóbal Colón escrita por su hijo Fernando Colón, la mejor y más completa biografía realizada hasta el momento, a pesar de muchos; su hijo nos deleita con interesante información sobre la atribución de su padre en considerarse “el elegido”. El siguiente extracto de su libro lo incluyo quizás un poco generoso en su extensión, no dejando escapar la oportunidad para observar otros detalles que ahora no nos ocupan pero que pueden hacer pensar a quienes sepan leer entre líneas.

“…bien que el Almirante, conforme a la patria, donde fue a vivir y a empezar su nuevo estado, limó el vocablo para conformarle con el anti­guo, y distinguir los que procedieron de él, de los demás que eran parientes colaterales, y así se llamó Colón: esta consideración me mueve a creer que así como la mayor parte de sus cosas fueron obradas por algún misterio, así en lo que toca a la variedad de semejante nombre y sobre­nombre, no deja de haber algún misterio. Po­dríamos traer para ejemplo muchos nombres que fueron puestos como indicios de los efec­tos que habían de suceder por causas ocultas, como en lo que pertenece al Almirante, de quien fue pronosticada la maravilla y novedad de lo que hizo; porque si atendemos al sobrenombre común de sus ascendientes, diremos que verdaderamente fue Colombo, o Paloma, en cuanto llevó la gracia del Espíritu Santo al Nue­vo Mundo, que descubrió; mostrándose como en el bautismo de San Juan Bautista el Espíritu Santo, en figura de Paloma, manifestando que era el hijo amado de Dios, que no era allí cono­cido, porque sobre las aguas del Océano, llevó como lo paloma de Noé, el ramo de oliva, y el aceite del bautismo; por la unión, y paz, que debían tener aquellas gentes con la Iglesia, que estaban encerradas en el arca de las tinieblas, y la confusión, y consiguientemente, son muy apropósito al sobrenombre de Colón, que volvió a renovar, que en griego significa miem­bro, para que siendo el propio suyo Cristóbal, se supiese de quien era miembro; esto es, de Cristo, de quien había de ser enviado para sa­lud de aquellas gentes, y si queremos reducirle a la pronunciación latina, es Christophorus Colonus, y diremos que como se dice que San Cris­tóbal tuvo aquel nombre por qué pasaba a Cris­to por la profundidad de las aguas, con tanto peligro, de que fue llamado Cristóbal, que así como llevaba y conducía las gentes, quo ningu­no se atrevía a pasar, del mismo modo el Almi­rante que fue Chistophorus Colonus, pidiendo a Cristo su ayuda, y que le favoreciese en aquel peligro de su viaje, pasó él y sus ministros para que hiciesen a las gentes indias, colonos y habitadores de la Iglesia triunfante de los cie­los; pues es de creer que muchas almas, de que imaginaba Satanás apoderarse, faltando quien las pasase por el agua del bautismo, fueron he­chas por él colonas del cielo, y habitadores de la gloria eterna del Paraíso.”

El significado de “FERENS” se traduce del latín en “mensajero” o “portador”, y “Xpo” es la abreviatura de “Xristobal” o “Xhristophorus”.  “Xristóbal” significa el que porta a Cristo, y “Colon”, tanto en la forma francesa “Culon”o “Cullon”, en la italiana “Colombo”, como en latín “Columbus”, significan todas ellas “paloma”.

De todo ello resulta que, tanto su firma como su nombre vienen a significar lo mismo. En las treinta y dos firmas que Colón trazó de su puño y letra, siempre se resistió a poner el nombre y apellido por el que fue conocido “Cristóbal Colón”, y no existe documento con contenido autógrafo que no ocurra lo mismo. No me extraña que alguien pudiera pensar en la posibilidad de que su propio nombre fue tomado para que reuniese el significado buscado.

 

De todo anteriormente expuesto, podemos significar tres partes diferenciadas en el preámbulo y asociar cada una de ellas a una de las tres partes de la firma:

  • FirmaColonDios11Texto que hace referencia a las tres “S”, con sus vírgulas y la “A” en el centro: “En el nonbre de la Sancta Trenidad y eterna unidad, Padre e Fijo Espíritu Sancto tres personas realmente distintas en una esençia divina, que bive e reyna por sienpre sin fin, e de la bien aventurada virgen gloriosa Sancta María, nuestra Señora, su madre, a quien nos tenemos por señora e por abogada en todos los nuestros fechos, e a honrra e reverençia suya, e del bien aventurado apóstol Señor Santiago, luz e espejo de las Españas, patrón e guiador de los reyes de Castilla e de León, e así mismo a onor y reverençia de todos los otros sanctos e sanctas de la Corte Celestial. Porque, aunque segúnd natura non puede el ome conplidamente conosçer qué cosa es Dios, por el mayor conosçimiento que del mundo puede aver, puédelo conoçer, viendo e contenplando sus maravillosas obras e fechos que fizo e faze de cada día, pues que todas las obras por su poder son fechas e por su saber governadas e por su bondad mantenidas, y así el ome puede entender que Dios es comienço e medio e fín de todas las cosas; e que en él se ençierran [8 verso] y él mantiene a cada uno en aquel estado que las ordenó, y todas le han menester y él non ha menester a ellas, y él las puede mudar cada que quisiere segund su voluntad, y non puede caber en él que se mude nin se canbie en alguna manera; él es dicho rey sobre todos los reyes, porque de él han ellos nonbre y por él reynan y él los govierna y mantiene;…”

 

  • FirmaColon-XMY11Texto que referencia a las letras “X,M,Y”:“…los quales son vicarios cada uno en su reyno puesto por él sobre las gentes para los mantener en justiçia y en virtud tenporalmente; lo qual se muestra conplidamente en dos maneras: la una de ellas es espiritual segúnd lo mostraron los profetas y los sanctos, a quien dio nuestro Señor graçia de saber todas las cosas çiertamente e las fazer entender; la otra manera es segund natura, así como lo mostraron los omes sabios que fueron conozçedores de las cosas naturalmente, ca los sanctos dixeron que el Rey es puesto en la tierra en el lugar de Dios para conplir la justiçia e dar a cada uno su derecho y por ende lo llamaron coraçon y alma del pueblo, y asi como el alma está en el coraçón del ome, e por él vive el cuerpo y se mantiene, así en el Rey está la justiçia, que es vida y mantenimiento del pueblo de su señorío; y así como el coraçón es uno, e por él reçiben todos los otros mienbros unidad para ser un cuerpo, bien así todos los del Reyno, maguer sean muchos, son uno; porque el Rey deve ser y es uno, y por eso deven ser todos unos con él para lo seguir y ayudar en las cosas que ha de hazer; y naturalmente dixeron los sabios que los reyes son cabeça del Reyno, porque como de la cabeça naçen los sentidos porque se mandan todos los mienbros del cuerpo, bien así por el mandamiento que naçe del Rey, que es señor y cabeça de todos los del Reyno, se deve mandar y guiar y lo obedesçer; y tan grande es dicho del poder de los Reyes que todas las leyes y los derechos tiénenlo so su poderío, porque aquel no lo han de los omes mas de Dios, cuyo lugar tiene en las cosas tenporales; al qual entre las otras cosas prinçipalmente perteneçe amar e honrrar e guardar sus pueblos, y entre los otros señaladamente, deve tomar e honrrar a los que lo meresçen por serviçios que les aya fecho; y por ende el Rey o el Prínçipe, entre los otros poderes que ha, non tan solamente puede, mas deve fazer graçias a los que las meresçen por serviçios que le ayan fecho y por bondad que falle en ellos. …”

 

  • FirmaColon-xpo-ferens11Texto que hace referencia a su persona, labor y méritos: “…Y porque entre las otras virtudes anexas a los Reyes, segund dixeron los sabios, es la justiçia , la qual es virtud e verdad de las cosas, por la qual mejor e más endereçadamente se mantiene el mundo, y es así como fuente donde manan todos los derechos, e dura por sienpre en las voluntades de los omes justos e nunca desfalleçe, e da e reparte a cada uno ygualmente su derecho, e conprehende en sí todas las virtudes prinçipales, y naçe de ellas muy grande utilidad, porque haze bivir cuerdamente y en paz a cada uno segund su estado, sin culpa e sin yerro, e los buenos se hazen por ella mejores, reçibiendo galardones por los bienes que fizieron, e los otros por ella se endereçan e emiendan. La qual justiçia tiene en sí dos partes prinçipales: la una [9 recto] es comutativa, que es entre un ome e otro; la otra es distributiva, en la qual consisten los galardones e remuneraçiones de los buenos e virtuosos trabajos e serviçios que los omes fazen a los Reyes e Prínçipes y a la cosa pública de sus reynos; y porque, segund dizen las leyes, dar galardón a los que bien e lealmente sirven es cosa que conviene mucho a todos los omes, mayormente a los Reyes e Prínçipes e Grandes Señores que tienen poder de lo hazer; e a ellos es cosa propia honrrar e sublimar a aquellos que bíen e lealmente les sirven, e sus virtudes e serviçios lo mereçen en galardonar los buenos fechos, los Reyes que lo fazen muestran ser conosçedores de la virtud, e otrosí, justiçieros; ca la justiçia no es tan solamente en escarmentar los malos, más aun es galardonar los buenos; e demás de esto naçe de ella otra muy grande utilidad, porque da voluntad a los buenos para ser más virtuosos e a los malos para emendarse, e quando así no se faze podría acaeçer por contrario. E porque entre los otros galardones e remuneraçiones que los Reyes pueden fazer a los que bien e lealmente les sirven, es honrrarlos e sublimarlos entre los otros de su linage, e los ennobleçer e decorar e honrrar, e les fazer otros muchos bienes e graçias e merçedes;…”

Otros cometidos y curiosidades:

Se observa en los documentos donde aparece su firma autógrafa, que cuando la carta es destinada a personas de poca confianza, o personas que claramente fueron contrarias o enemigas de sus intereses y de su persona, firmaba “El almirante”. En este grupo aparecen en los escritos dirigidos a Luis Santangel, D. Juan de Fonseca y Francisco Roldán, después de 1500 cuando cambia “El Almirante” por “Xpo FERENES”, utilizará la misma forma escueta en tres cartas de libramientos de pago por servicios prestados a favor de Rodrigo Vizcaino, Francisco Niño, y Diego Salcedo, libramientos que su receptor y cumplidor forzoso del pago, le era contrario.

Por el contrario, las cartas destinadas a sus personas de confianza como, los reyes, fray Gaspar Gorricio, su hijo Diego, Miguel Ballester y Nicoló Oderigo, Colón firmaba con su forma completa reivindicativa de su misión mesiánica y de sus derechos sobre la empresa de las indias. Pero aquí también hacia diferenciaciones, en aquellas cartas que su destinatario último eran los reyes, Gaspar Gorricio, Oderigo o su hijo Diego, incluía al final de “Xpo FERENS” un punto (.), un punto y una barra (./), o un punto y dos barras (.//).

Será muy difícil descifrar el significado de estos signos, todo parece apuntar a un código secreto que estas personas conocían; puede que su finalidad sea la de demostrar la titularidad de la firma y su contenido, el grado de confidencialidad o a quien deberían redestinarla.

Cuando la firma con sus siglas, puntos, vírgulas y enunciado Xpo FERENS, aparece en cartas anteriores a 1500, serán falsas o apócrifas, como también, cuando los puntos sobre las “S” faltan, o aparecen en las siglas X,M, e Y, también hay que considerar  la autenticidad falsa o apócrifa. Es el caso de la carta a Rodrigo Escobedo de 1493 y de la Ordenanza de Colón de febrero de 1493.

 

CULTURA

Libros utilizados por Cristóbal Colón

 

Mapa Colón y Juan de la Cosa

La Española: 1º Mapa de Colón a mano alzada – 2º Mapa de Juan de la Cosa – 3º Carta moderna

 

Como Marino

Cristobal Colón demuestra en muchas ocasiones su pericia navegando, acierta siempre en sus derroteros, sabe situarse en Canarias mejor que todos los demás pilotos, predice tempestades y lucha hábilmente contra los elementos.  Cuando decide partir de Las Azores hacia Lisboa, lo hace con condiciones adversas, más logra su objetivo. La razón de tomar ese rumbo, es un misterio, pudo ser por adelantarse a Marín Alonso Pinzón, o por tener motivos  serios  que aconsejaran no  arrimarse a baiona (Galicia).

Conocimientos de Astronomía

En la época de  Cristóbal Colón, ni mucho después, se resolvió el problema de situar un buque por la longitud. Cristóbal Colón, intuitivamente, lo hacía, sin embargo, por aproximación, basándose en su descubrimiento de la variación de la aguja magnética. Observa también el movimiento de las Guardas, con respecto a la Polar, lo que viene a servirle para determinar la hora. Concluye que la Tierra no es totalmente esférica y que está achatada en los polos. Fue quien de predecir eclipses, y concibió la idea de valerse de los eclipses para situar las tierras descubiertas, con respecto a España, los almanaques de la época no tenían calculados los eclipses para situar tierras tan lejanas.

Conocimientos de Cosmografía

Cristóbal Colón concibió la redondez de la Tierra, la falsedad del espacio Ptolomeico, la atracción central de la Tierra, la longitud del grado, etc., etc. En una época donde había pocos libros impresos, Cristóbal Colón estudió a la mayoría de los sabios que le precedieron: Aristótles, Séneca, Strabon, Ptolomeo, etc. También conocía de los trabajos de otros de su época como Toscanelli.

Conocimientos de Geografía Física

El descubrimiento de la variación magnética, o más bien del cambio de la variación en el Océano Atlántico, corresponde sin duda alguna a Cristóbal Colón, que además le serviría para saber la longitud en que estaba un buque. Descubrió la influencia de la longitud en la distribución del calor siguiendo el mismo paralelo, creyendo que estos dos fenómenos dependían uno del otro, comprobando la diferencia del clima del hemisferio occidental. Comprobó la dirección de las corrientes de los mares tropicales, como la gran corriente general de este a oeste que reina entre los trópicos, y atribuye a estas la configuración de las islas y causas geológicas.

“Muy conocido tengo, dice, que las aguas de la mar llevan su curso de Oriente a Occidente como los cielos, y que allí, en esta comarca, cuando pasan, llevan mas veloce camino, y por esta han comido tanta parte de la tierra, porque eso son acá tantas islas y ellas mismas hacen de esto testimonio, porque todas a una mano son largas de Poniente a Levante, y Noureste a Sueste que es un poco mas alto y bajo, y angostas de Note a Sur y Nordeste a Sudeste, que son en contrario de los otros dichos vientos. Verdad es que parece en algunos lugares que las aguas no hagan este curso (E.O.); mas esto no es, salvo particularmente en algunos lugares donde alguna tierra le está al encuentro y hace parecer que andan diversos”

Conocimientos de Arquitectura Naval

Cambió el velamen de las naves para navegar el Atlántico con más seguridad, Martín Alonso Pinzón hizo escala forzada para seguir su ejemplo. Dice Cristóbal Colón:

“Yo creo que V. A. se acordará que yo quería mandar hacer los navios de nueva manera: la brevedad del tiempo no dio lugar a ello, y cierto yo había caído en lo que cumplia …”

Conocimientos sobre Cartografía

Cristóbal Colón en una época se dedicó a la cartografía, sus  mapas sirvieron a los demás para el seguimiento de sus pasos por las nuevas tierras.

Mapa de Cristóbal Colón – data de 1477 y se basa en los cálculos del famoso geógrafo greco-egipcio Ptolomeo. El Atlas fue consultado por Cristóbal Colón en su primer viaje a América batió en el año 2006 todos los récords al venderse por 3,15 millones de euros (unos 4 millones de dólares) en la casa de subastas Sotheby’s, de Londres.

Mapa-de-juan-de-la-cosa.jpgEl Mapa de Juan de la Cosa, es la representación del Continente Americano más antigua que se conoce, data de 1500. La cartografía que hace referencia a Europa es muy similar a la que aparece en el Mapa de Colón (arriba). Sorprende que donde debería aparecer el Océano Pacífico en las costas de Panamá, Juan de la Cosa colocó la imagen de un San Cristóbal.

 

Mapa Piri Reis en castellano. El Mapa de Piri Reis (1513) es uno de los primeros mapas que retratan el Nuevo Continente. Perteneció al cartógrafro turco Piri Reis, emplea mapas de Cristóbal Colón, junto con otros veinte mapas más antiguos como referencia; algunos de ellos tratan de la época de Alejandro el Grande. Sorprende la perfecta cartografía del continente Americano.             Autor: Fernando Alonso Conchouso

Conocimientos Estrategia Militar

Ordena despiezar la Santa María y construir según sus indicaciones, el Fuerte Natividad. Desconocimientos Cuando quiso escribir en italiano, lo hizo demostrando un desconocimiento asombroso del idioma.

Cristóbal Colón nota autobiográfica de

Nota autobiográfica de Cristóbal Colón, en un pésimo italiano

Descubrimientos científicos de Cristóbal Colón:

  • Demuestra que el concepto ptolomeico del espacio terrestre era falso.
  • Comprueba que la atracción de la gravedad es una fuerza central.
  • Descubre la declinación magnética de la aguja.
  • Enseña a situarse señalando la longitud, valiéndose de las variaciones de la declinación magnética.
  • Halla y determina la línea sin variación magnética en el Atlántico.
  • Determina aproximadamente la hora por medio del movimiento de las guardas.
  • Descubre la excentricidad de la Estrella Polar. Halla la situación de América, valiéndose de los eclipses.
  • Descubre la dirección de las corrientes marinas, en los mares tropicales; la corriente equinoccial y de rotación.
  • También descubre la corriente ecuatorial. Aprecia que las carabelas navegan mejor en el Atlántico con velas redondas.
  • Crea los verbos “nordestear” y “noroestear” que inmediatamente se adoptan en el idioma castellano.
  • Descubre el mar de los Sargazos. Distingue las focus de dicho mar, de las existentes en las costas de las Azores.
  • Aprecia que las especies de los árboles americanos son distintas de las europeas, y en las coníferas, distingue las del género monocarpo, americanas, de las del podocarpo, europeas.
  • Estudia la configuración geográfica de las Antillas y las causas geológicas que la determinan.
  • Emigración de las especies marinas hacia el Mar de los Sargazos.
  • Aprecia que la raza de los aborígenes de las tierras descubiertas, es diferente a las demás razas humanas. Y… descubre el Nuevo Mundo.

Cristóbal Colón y la Ciencia (artículo)

Aclaración: La financiación de la Empresa fue realizada, por el Reino de Castilla, y en la que le tocó a Colón, por banqueros o amigos. Arman las dos carabelas y Cristóbal Colón fleta la nao Santa María, “La gallega”. Cristóbal Colón se vio obligado a firmar con los tripulantes de Palos de la Frontera, obligados a embarcarse por cumplir castigo impuesto por su ilegal tráfico con los enemigos, el regresar en caso de no encontrar tierra a las ochocientas leguas, motivo por el cual, Cristóbal Colón, hace previsión de descontar camino recorrido para tener una reserva de leguas. Pasadas estas ochocientas leguas, Pinzón en base a este acuerdo, obliga a Cristóbal Colón a variar el rumbo prefijado y seguir el rumbo del vuelo de las aves, esto impide que la expedición encuentren en su primer viaje, tierra firme, La Florida. La gran mayoría de los nombres impuestos por Colón coinciden con los accidentes geográficos o las advocaciones de los similares en las rías gallegas. Cada decisión importante, cada festividad o vigilia le sugiere un nombre del Santoral con amplio culto y rendida devoción en Pontevedra, Galicia. En el escudo que se concede a Cristóbal Colón, para nada figuran las armas aragonesas, como tampoco nada que pueda recordar ni el apellido Colombo, ni signo alguno de extranjería; por el contrario son, en cualquiera de sus aspectos, armas españolas. Aún cuando el diario de Cristóbal Colón haya sido copiado por un castellano y de esta versión haya tomado la suya Fray Bartolomé de las Casas, se observa que cuando transcriben palabras que desconocen, por no ser castellanas, resultan gallegas. Cuando el Fraile yerra en la interpretación, traducidas al gallego, la expresión resulta lógica y correcto el párrafo.

Lisboa siglo XV

Lisboa a principios del s.XV. Grabado alemán

 

CRISTÓBAL COLÓN EN PORTUGAL

(De 1474 hasta 1484) En 1474, concibe a la edad de 28 años, conoce las cartas de Toscanelli sobre el viaje a las Indias por Occidente, esto le mueve a escribirse con el sabio florentino para completar sus datos. En su estancia en Portugal Cristóbal Colón, navega en 1476 con Casanove Coullón, corsario al servicio de Francia y aliado de Portugal, Fernando Colón, nos dice que es su pariente, en la Batalla del Cavo San Vicente, donde se enfrentan con barcos genoveses, su barco se incendia, y tiene que tirarse al mar, agarrándose a un remo llega a las costas de Portugal, en esta fecha, aseguran los que defienden un Cristóbal Colón genovés, que llega a Portugal por primera vez, sin embargo, Cristóbal Colón, nos dice otra cosa:

Cristóbal Colón: “… dije milagrosamente porque fui a aportar a Portugal a donde el Rey de allí entendía más que otro. El le atajó la vista, el oído y todos los sentidos, que, en CATORCE AÑOS no le pude hacer entender lo que yo le dije.”

Cristóbal Colón salió de Portugal en 1484, si le restamos CATORCE AÑOS, tenemos que se refiere a 1470,  pero si se cuenta desde la fecha de 1488, en la que el Rey portugués Juan II, expresó hallarse convencido de la viabilidad de la empresa y le llamó para enviarlo a descubrir. Por lo tanto, tenemos que como mínimo, ya estaba en Portugal en el año 1474.

Viaje de Cristóbal Colón a Thule

Cristóbal Colón: “Yo navegué el año 1477, en el mes de Febrero, ultra Thile, cien legus, cuya parte austral dista de la Equinocial setenta y tres grados, y no sesenta y tres, como algunos dicen; y no está dentro de la línea que incluye el Occidente, como dice Ptolomeo, sino mucho más occidental, y a esta isla, que es tan grande como Inglaterra, van los ingleses con mercaderías, especialmente los de Bristol”

Cristóbal Colón decide hacer un viaje al Norte, el que describe Fernando Colón tomándolo de las memorias de su padre. Comprueba que la isla más septentrional del mapa de Ptolomeo está a los 63º de la equinoccial y que, en lugar de precipitarse en el vacío, al navegar más allá de tal latitud, encuentra una isla, mayor que Inglaterra, cuya parte austral está a los 73º. Esto le demuestra el primer fallo, la primera equivocación, de la teoría Ptolomeica.

Viaje de Cristóbal Colón a África

Cristóbal Colón: “Yo estuve en el Castillo de San Jorge de la Mina de El Rey de Portugal, que está debajo de la equinoccial, y soy buen testigo de que no es inhabitable como quieren algunos”.

Entre 1479 y 1482, Cristóbal Colón, vuelve a comprobar, esta vez, viajando al Sur, que las teorías Ptolomeicas no se cumplen. Los viajes de Cristóbal Colón al África tienes tres finalidades fundamentales para el descubrimiento:

Comprobar personalmente que la tierra es habitable, en la zona tórrida, cosa que se reputaba imposible en aquellos tiempos, según la tesis Ptolomeica. Únicamente algunos navegantes portugueses sabían, por experiencia que no era así, mas Cristóbal Colón posiblemente dudaba de que hubiesen comprobado técnicamente su navegación más allá de la equinoccial.

Comprobar que, pasando la línea equinoccial no se caía en el vacío. De ahí el interés de Cristóbal Colón en señalar que la zona donde se halla enclavado el Castillo de San Jorge de la Mina está por debajo de la equinoccial.

Comprobar con el cuadrante y los demás instrumentos que se utilizaban en la época el valor del grado terrestre, a la sazón fijado en 56 millas y 2/3. La falta de precisión de los aparatos de que disponía justifica que no haya logrado obtener el valor del grado con rigurosa exactitud. Con estos datos tomados personalmente por Cristóbal Colón en sus viajes al África, hacia el Sur, y con los que había tomado navegando diez grado más allá de Thule, en el Norte, se convenció de que navegando hacia el Oeste era factible llegar al Asia; al Oriente conocido. Fernando Colón, asegura, que la primera razón que movió a Cristóbal Colón a descubrir las Indias, es la siguiente:

Fernando Colón: “En cuanto a lo primero, que es razón natural, digo que él consideró que, como todo el agua y la tierra del mundo constituyen una esfera, era posible rodearla de Oriente a Occidente, andando por ellas los hombres hasta estar con pies los unos con los otros, en cualquier parte que en oposición se hallasen”.

Para admitir que tal podía ser posible, tuvo que pensar en alguna acción, en alguna fuerza, que impidiese caer al vacío. Al descubrir, más tarde el Nuevo Mundo, Cristóbal Colón fue el primero en comprobar que la fuerza de atracción terrestre es una fuerza central. Cristóbal Colón afirma que desde la edad de 28 años, se halla al servicio de la Empresa de Indias, y que desde esa edad se gastó todo lo que tenía. Es de suponer que estos viajes científicos fueron sufragados por él. En 1483 presenta su proyecto al Rey Juan II de Portugal. En 1484 Juan II de Portugal envía, a espaldas de Cristóbal Colón, una expedición para comprobar sus teorías, llegando a la altura del mar de los Sargazos, deciden dar la vuelta. Cristóbal Colón decide abandonar Portugal acompañado de su hijo Diego Colón, y entran en Andalucía, más tarde, en 1488, el monarca portugués, le escribe una carta pidiéndole que regrese ya que está dispuesto a atenderle, en esta carta se dirige a Cristóbal Colón como “especial amigo”, nombrándole como “Colón” y “Collón” indistintamente. Cristóbal Colón, no acude a esta llamada.

CRISTÓBAL COLÓN EN LA CORTE ESPAÑOLA

(Pendiente)

 

VIAJES

 

Los cuatro viajes de Colón y testamento

Carta de Cristóbal Colón a los Reyes, relatando su primer viaje al Nuevo Mundo. Creative Commons

Carta de Cristóbal Colón a los Reyes, relatando su primer viaje al Nuevo Mundo. Creative Commons

PRIMER VIAJE

Relación de los tripulantes que fueron con Cristóbal Colón en el primer viaje a las IndiasDiario de Cristóbal Colón, de su primer viaje a las Indias.Apuntes del primer viajes de navegación (artículo en “Colonianos” Francisco Freijanes)

Finalidad de viaje:

Cristóbal Colón trataba de hallar la ruta del Cathay para llegar a las Indias Occidentales, por Occidente. Al realizar el Descubrimiento de América, cree estar en las Indias, llegando a confundir el río Orinoco con el Ganges, se cree que murió ignorando que había descubierto un Nuevo Mundo. Cuando la humanidad, pasados algunos años, conoció la realidad, comenzó a denominarlas Indias Occidentales, para diferenciarlas de las Indias Asiáticas.  Tan seguro estaba de ello, que llevó una carta de los Reyes Católicos para el Gran Kan, además de un intérprete en dialectos árabes (Luis de Torres).

Financiación del viaje:

Que la reina Isabel la Católica, empeñó las joyas para sufragar la expedición , es la idea más difundida, pero hoy es rechazada por la mayoría de los historiadores. El costo de la expedición se estima en 2.000.000 de maravedíes,  más el sueldo de Cristóbal Colón, Se cree que Cristóbal Colón aportó la cuarta parte, la mitad Luis de Santángel (Judio)  y el resto supuestamente los banqueros genoveses, Juanoto Verardi, la familia Di Negro y los Spinola, entre otros, con quienes Cristóbal Colón reconoció tener deudas.

El 17 de abril de 1492 se firman las Capitulaciones de Santa Fe:

“Que en todos los navíos que se armaren para el dicho trato y navegación, cada e cuanto e cuantas veces se armaren, que pueda el dicho D. Cristóbal Colón, si quisiere contribuir a pagar la ochava parte de todo lo que se gastase en el armazón; e que también haya e lleve del provecho la ochava parte de la que resultare de tal armada”

Preparativos del viaje

El 30 de abril de 1942 dictan los monarcas una Real Provisión dirigida al Alcalde, Diego Rodríguez Prieto, y a los vecinos de Palos, los cuales estaban condenados a servir DURANTE DOCE MESES CON DOS CARAVELAS, por cierta desobediencia cometida durante la guerra con los moros. Otra Real Provisión de la misma fecha obliga a todas las autoridades de cualquier lugar de los reinos a facilitar artesanos, materiales, mantenimientos, pólvora, etc., en cuanto sea necesario para abastecer las carabelas, a precios razonables, y establece la pena de diez mil maravedíes al que ponga impedimento. A petición de Cristóbal Colón y en la misma fecha, fue dictada otra Real Provisión por la que se daba seguro de que no habría de hacerse daño ni desaguisado en su persona o bienes durante su ausencia y que se suspendiese cualquier mandamiento judicial contra alguno de los que con él fuesen y estuviesen en ese caso durante el viaje y dos meses después.

Las Carabelas

Según la Información de Moguer de 12 de febrero de 1515, Alonso Pardo, escribano Público de Moguer, declara haber embargado dos carabelas en Palos. Se desconoce si fueron al viaje estas carabelas u otras dos mejores. Estas carabelas se conocieron por la “Pinta” y la “Niña”, la Niña se le llamó inicialmente “Santa Clara” . La tercera fue fletada, a su costa,  por Cristóbal Colón, y fue la “Nao”, que en un principio se denominaba “La gallega”, propiedad de Juan de la Cosa, más tarde se la conocerá como “Santa María” al ofrecerla Cristóbal Colón a la Virgen, esta nave sería la capitana de la expedición.

Nao Santa María

Sección de la Nao Santa María o Gallega, de 29 m de eslora. Dibujo de Julio Guillén. (Archivo Pdf). Creative Commons

 

El Viaje

El 3 agosto 1492: La expedición, cruzaba la barra de Saltés, rumbo a Canarias, se calcula que la componían 90 marineros y 120 expedicionarios.

El 6 de agosto:  Salta el timón de la “Pinta”  y Pinzón consigue repararla, pero se ven obligados a detenerse más tiempo en Canarias con el objeto de calafetear la dicha nave.

El 9 de septiembre: Cristóbal Colón acordó contar menos leguas de las realmente navegadas, y consigna en el diario que lo hace “por si el viaje fuese luengo no se espantase ni desmayase la gente”.

El 22 de Septiembre: En todos estos días, la hierba, los pájaros y ciertos animales marinos, con las rompientes y otras señales, les hacían creer en la cercanía de las tierras. En este día “vieron unas PARDELAS y otra ave”.

El 23 de Septiembre: La mar quedó calma y la gente murmuraba que no habría viento, para volver.

El 25 de Septiembre: Martín Alonso Pinzón cree ver tierra, variando la expedición el rumbo al Sudoeste, cuando se convencieron de la inexistencia de costa, se volvió al rumbo del Oeste que hasta entonces llevaban.

El 01 de Octubre: Se habían navegado 700 leguas aunque a la marinería sólo le confesaba 580.

El 03 de Octubre: Encuentran unos islotes, pero Cristóbal Colón decide no pararse al considerar que no es tierra firme.

El 06 de Octubre: Llevaban andadas unas 950 leguas y por muchas que tratase de ocultar Cristóbal Colón, ya habían pasado el límite de las 800 que se había establecido. Martín Alonso Pinzón le pide derive al Sudoeste, ya que hacía allí van las aves, pero el Almirante no accede, pues creía inminente la aparición de la tierra firme.

El 07 de Octubre: Los de la “Niña” creyeron ver tierra y desde su posición, avisan con un tiro de lombarda. Más pasado el día la tierra no aparece, creciendo la desilusión de los tripulantes. Cristóbal Colón les convence para que le den dos días más, y si no se encuentra tierra, entonces se volverán.

El 10 de Octubre: Del 8 al 10 arrumbaron al Sudoeste, pese a que ya habían pasado los dos días que consiguió.

El 11 de Octubre: Las señales de tierra ya son evidentes. Vieron un palillo labrado, otro cargado de escaramujos, etc. En la noche de este día vieron tierra, 12 de octubre de 1942.

El 18 de diciembre en el primer viaje de Cristóbal Colón, este manda ataviar las naves y festejar a la Virgen María de la O, el mismo día que en Pontevedra se conmemora a su patrona. Fr. Martín Sarmiento (siglo XVIII) opina sobre este particular:

“La Carabela en que salió Colón, se llamó La Gallega, según Oviedo, y era dedicada a Santa María, aludiendo a la Patrona de los de Pontevedra. Es mucho concurrir el que Henrique IV diese, como dio a Pontevedra, el Privilegio de una Feria de 30 días, 15 antes y 15 después de la Fiesta de Sn. Bartolomé, Patrono de la Villa. El que los Reyes Católicos hubieran dado como dieron a todos los Mareantes de la Villa, el Privilegio de que no los pudiesen ajusticiar sino como a Nobles, no siendo por delito de alta traición. El que los mismos Reyes mandasen que todos usasen escudos de la Fábrica de Pontevedra. Y el que la carabela de colón se llamase la Gallega y se llamase y estuviese dedicada a Sta. María. Es mucho concurrir todo eso, digo, para que sea inverosímil que la mejor nave, Argos Gallega o la Carabela en la cual montado colón descubrió en su primer viaje el nuevo Mundo, había sido fabricada en el Arrabal o Pescadería de Pontevedra y que se dedicase a Sta. María la Grande (que así llaman), que es la Patrona de todos los marineros en Parroquia separada. fr.Martín Sarmiento”

El regreso

El 4 de Enero: Parten de La Española.

El 15 de Febrero: Cristóbal Colón, donde Cristóbal Colón recala ocho días.

El 01 de Marzo: Llega Martín Alonso Pinzón al puerto de Bayona, en Galicia, tardando cuatro días más que Cristóbal Colón en hacer la travesía a Lisboa desde las Azores, donde permaneció hasta el 10 de marzo, fecha en que hizo rumbo a Palos de Moguer, llegando el día 15 de marzo.

El 04 de Marzo: Reconocieron tierra, se trataba de la Roca de Cintra, cerca de Lisboa.

El 09 de Marzo: Se entrevista con el Monarca portugués, Joao II.

El 11 de Marzo: Sale rumbo Palos de Moguer.

El 15 de Marzo: Entra con la “Niña”  en la barra de Saltes, a mediodía; por la tarde había de entrar Pinzón con la “Pinta”, quien fallece a los pocos días.

Cristóbal Colón sale para Sevilla y de allí para Barcelona, donde se hallaban los soberanos, en el mes de Abril es recibido triunfalmente por los Reyes Católicos. Explica el Descubrimiento y muestra cuanto trae del Nuevo Mundo. S.S. el Papa despacha varias Bulas, en el mes de mayo, en una de las cuales se señala la demarcación de los mares, pedida a instancia de Cristóbal Colón.

Los Privilegios

Confirmación del privilegio de 30 de abril de 1492, en Santa Fé.

“Para vos e cuantos fijos e descendientes e subcesores, uno en pos de otro, y después de nuestros días podades tener, y tengades, los dichos oficios de Almirante e Visorey e Gobernador del dicho Mar Océano e Islas e Tierra firme, que así habeis descubierto e fallado, e descubierdes e hallardes, de aquí en adelante, con todas aquellas facultades e preeminencias e prerrogativas de que han gozado, e gozan los nuestros Almirantes e Vosorey e Gobernadores que han sido e son, de los dichos Reinos de Castilla y Leon”.

Se le otorga a Cristóbal Colón escudo de armas que se describe así:

“Castillo dorado en campo verde, enel cuadro del escudo de vuestras armas en lo alto a la mano derecha; en el otro cuadro alto a la mano izquierda un león de púrpura en campo blanco rampante en… y enel cuadro bajo de la mano derecha unas islas doradas en ondas de mar, en el otro cuadro bajo a la mano izquierda las otras ARMAS VUESTRAS QUE SOLÍADES TENER.”

SEGUNDO VIAJE

Segundo viaje de Cristóbal Colón a las Indias Es natural que el descubrimiento del camino de Indias por occidente produjese una formidable conmoción en España, más explicable si se tiene en cuenta que la fantasía popular, alimentada durante siglos por las narraciones, siempre exageradas, del legendario viaje de Marco Polo, presentaba aquellas tierras como un emporio de riquezas, al que solo habría que llegar para obtener oro y especies, muestras de las cuales ya traían los que fueran al Descubrimiento. La flota estaba compuesta por 17 naves, donde repetía la “Niña” del Primer Viaje, y otra que se bautizó como “Marigalante” en honor a la del primer viaje,  el número de expedicionarios ascendió a entre 1200 y 1500, según distintas fuentes. En contraste con el primer viaje, la mayoría de la gente era voluntaria. Es posible que en la segunda expedición formases muchos hidalgos, pero resultó mayor el número de indeseables que el de gentes de bien.

Nuevas concesiones

Los reyes el 26 de mayo de 1493 se dirigen a Cristóbal Colón en los siguientes términos:

“Por cuanto por la brevedad de vuestra partida no hay lugar a que propongáis tres para cada oficio de gobernación, según con vos se asentó, vos damos poder para que nombréis a quien os pareciere y por el tiempo que quisieredes” “… por la presente vos confirmamos a vos e a los dichos vuestros hijos…, para agora y para siempre jamás los dichos oficios de almirante del dicho mar Océano e de Visorrey e Gobernador de las dichas islas e tierra firme”

Tal carta es de privilegio y no hay duda que se concede a un español ya que, si se tratase de extranjero habría de ser contrato. El Papa Alejandro VI, concede lo que se llamarán Las Bulas Alejandrinas, que a petición de Cristóbal Colón se solicita una línea a cien leguas al Oeste de las Azores e islas de Cabo Verde, a fin de no interferir los derechos de Portugal, y desde cuya línea los descubrimientos futuros quedarían reservados a la Corona de Castilla.

El viaje

Le acompañaron sus dos hijos, Diego Colón y Fernando Colón, este último dice:

El miércoles a 25 de septiembre de 1493, una hora antes de salir el sol, estando presentes mi hermano y yo, el Almirante levó anclas de el puerto de Cádiz, donde se había reunido toda la armada”

El 5 octubre 1493: Arriban a la isla de Gomera, donde se aprovisionaron de semillas, agua, leña y otros bastimentos.

El 24 de octubre: A cuatrocientas leguas al Oeste de la isla de la Gomera no encontraron los sargazos porque llevaban rumo más al Sudoeste que en el primer viaje.

El 3 de noviembre: Descubren tierra, a la que saltan al día 5. El veedor, Diego Márquez, sin permiso y acompañado por varios hombres se interna en la misma y se pierde en la espesura. Colón espera tres días; reaparecen y dan cuenta de haber visto cuerpos humanos colgados y otros en asadores, por que infieren hallarse en tierra de caribes, antropófagos. A la primera isla descubierta la llamó Dominica, por haber arribado en domingo según su hijo, pero lo lógico es que de ser así le llamara Dominga/o, Dominica debió ser en honor  de algún convento Dominico. La segunda fue llamada Marigalante, nombre del barco del Almirante. La tercera Santa María de Guadalupe por el triple motivo de evocar el santuario extremeño. A la cuarta Montserrat, por indicación de Fray Boyl, ermitaño de esas tierras. A la quinta la llamó San Martín, por descubrirla en 11 de noviembre.

El 22 de noviembre: Arriban a la costa de La Española, y el 27 llegan a puerto de La Navidad, desembarcaron el 28 y comprueban que el fuerte ha sido arrasado y quemado y muertos los que en él habían quedado. Cristóbal Colón se muestra, una vez más, prudente y cuando captura a Caonobó, el cacique, evidente autor natural de la muerte de los cristianos y arrasamiento del Fuerte de Navidad, sin duda por pesar en su conciencia la provocación por parte de las gentes que allí dejara, se limita a prenderlo y enviarlo a España, con el proceso instruído, a fin de que le juzgue la Audiencia Real.

El 7 de diciembre: Salen las carabelas del puerto de La Navidad y, en lugar cercano a las minas de oro, fundan la primera colonia de las Indias que se denominó Isabela, en honor de la Reina.

El 4 enero 1494: Cristóbal Colón escribe El Memorial a los Reyes Católicos.

El 2 de febrero: Salen para  España doce navíos con una tripulación de 400 hombres, al mando Antonio de Torres, para llevar con su memorial, las buenas nuevas de las tierras y minas de oro descubiertas.

El 24 de abril: Cristóbal Colón, sale con tres carabelas a explorar la isla de Cuba.

El 29 de abril: Cristóbal Colón, llega al puerto de San Nicolás, desde el que se divisa la punta oriental de la isla, a cuyo cabo, por creer que se halla en tierra firme, denomina Alfa y Omega. Es decir, comienzo del nuevo continente y final de su viaje.

El 3 de mayo: Se dirige al Sur y el 5 llega a la isla de Jamaica, a la que denominó Santiago.

Mientras, en la Metrópoli

 Llega su hermano Bartolomé Colón a España, recoge en Sevilla las instrucciones del Almirante, de llevar a sus dos hijos: Diego Colón y Fernando Colón, a la Corte,  donde la reina, Isabel I de Castilla,  había hecho merced de nombrarles pajes del Príncipe Don Juan. Se firma el Tratado de Tordesillas, por dicho tratado la línea de separación de las conquistas españolas y portuguesas se establece en 370 leguas de las islas de Cabo Verde.

El 12 junio 1494: Ya en las proximidades del extremo oriental de Cuba, con el agrado de todos, determina volver.  Con pocos víveres y el cansancio de la tripulación, deciden firmar un documento donde todos aseguran haber llegado a tierra firme, de ese modo podrían volver al estar cumplida en todos sus términos la condición de llegar a tierra firme por el camino del Oeste. Más tarde,  el gallego, Sebastián do Campo, descubre la condición insular de Cuba.

El 13 de junio: Ordena el regreso y arriba a la isla de Pinos, que bautiza del Evangelista.

El 18 de julio: Llega al Cabo da Cruz, en honor al cabo del mismo nombre en la ría de Arousa, en Galicia.

El 15 de septiembre: Se produce un eclipse lunar, que sirvió a Cristóbal Colón para determinar que la diferencia horaria con Cádiz es de cinco horas y veintitrés minutos.

En Junio de 1496: Cristóbal Colón regresa a España a bordo de la Santa Clara (La Niña), y acompañado de la India, primera nave construida en el Nuevo Mundo.

Aclaración: Colón regresa victorioso del Descubrimiento, este hecho crea una reacción en todos aquellos que no creyeron en la Empresa de Indias y que entran a formar parte de la fracción contraria al Almirante. Fernando de Aragón, excéptico en cuanto al éxito del Descubrimiento, había firmado las Capitulaciones de Santa Fé más por complacer a su esposa, que por considerarla conveniente o viable. Pronto se encuentra con el hecho consumado del que Cristóbal Colón ha de llevarse, para sí y para sus descendientes, una buena parte de las inmensas riquezas del mundo descubierto; que sus reinos, es decir, Aragón, Cataluña y demás, están al margen del descubrimiento, realizado exclusivamente para los reinos de Isabel. Se percata de la preponderancia que puede alcanzar Cristóbal Colón y surge la razón de Estado que le obliga a atar en corto, o a tratar de anularlo. Por todo ello, coincide que a su llegada del Segundo Viaje a las Indias, se crea una facción encargada de difamar al Almirante, de la mano de los catalanes enviados por Fernando de Aragón, Fray Buyl, Pedro Margarit y Bernal de Pisa, junto con otros dos enemigos naturales de Cristóbal Colón, Juan Rodríguez de Fonseca y Juan de Soria. Finalmente cuando Cristóbal Colón acude a la Corte, consigue convencer a la Reina y esta le colma de honores. Desacreditados los calumniadores, quedan de falsarios, no obstante, Fernando de Aragón se encarga de dejar impugnes a los catalanes, encargándose también el Católico, que el Obispo Fonseca le siga siendo leal.

TERCER VIAJE

El Tercer viaje de Cristóbal Colón a las Indias Cuando Cristóbal Colón parte para España en su segundo viaje, deja a Bartolomé Colón y Roldán, como Gobernador al primero y Alcalde Mayor al segundo. Roldán se subleva al poco de partir Cristóbal Colón.

El 30 mayo 1498: Zarpaban de San Lucas de Barrameda seis naves, bajo el mando de Cristóbal Colón, hacia las Indias.

El 9 de julio: Llegaban a la Gomera, mandando separar tres navíos para que fuesen directamente a la Española a llevar los bastimentos; los otros tres salieron a su mando para proseguir los descubrimientos hacia el Austro. Capitanes de los tres primeros fueron Pedro de Arana, su cuñado, Alonso Sánchez de Carbajal y Juan.

El 21 de junio: Zarpa para la isla de Hierro y de allí puso rumbo a las islas de Cabo Verde a las que avista el 27 de junio y el 4 de julio las abandona. El 13 del mismo mes sufren mucho calor y el 14, observa el movimiento de las Guardas alrededor del Polo. El 19 vuelven a tener mucho calor que dura ocho días y por fin ven la primera tierra, al Oeste, el 31 de julio de 1498; era una isla a la que llamó de la Trinidad, donde desembarcan el primero de Agosto. Explora el golfo de Paria, recorre la tierra de Gracia y va descubriendo islas a las que da nombre; rescata oro y perlas, y por temor a que se le perdiesen los bastimentos, y por hallarse enfermo de la vista, parte para la Isla Española, con intención de enviar a su hermano Bartolomé a explorar aquellas tierras que tanto prometían.

El 18 de octubre: Cristóbal Colón da cuenta a los Reyes de la rebelión de Rodán. En diciembre llegarían las cartas y relaciones de Cristóbal Colón y los demás acerca de rebelión.

El 21 de marzo: Se nombra a Francisco de Bobadilla como Juez Pesquisidor atendiendo a los ruegos de Cristóbal Colón.  Tendría por misión tomar información sobre los rebeldes y, en su caso, procesarles y prenderles. En Abril se prepara el viaje de Alonso de Ojeda para comprobar lo descubierto en Paria y sus riquezas, regresando  por la Española en misión secreta contra Cristóbal Colón.

El 20 de mayo: Sale Alonso de Ojeda, portador del Mapa de Cristóbal Colón y con solo la licencia de Fonseca.

El 21 de mayo: Nombramiento de Francisco de Bobadilla como Gobernador de las Indias sin nuevo motivo ni causa conocida que lo justifique.

El 5 de septiembre: Después de una cortísima estancia en el Golfo de Paria, llega Alonso de Ojeda a la Española, donde se entretiene seis meses sin conseguir reactivar la disidencia contra Cristóbal Colón. Roldán el más directo enemigo del Almirante lo echa de la isla. No visita a Cristóbal Colón, pero hace bajas entres sus partidarios. Hurta palo del Brasil y toma indios que luego había de vender en Cádiz como esclavos pese a la orden en contra promulgada por la Reina. Al partir de la isla deja a Hernando Ladrón de Guevara para continuar su secreta misión y este termina alzándose contra Cristóbal Colón.

El 5 de octubre: Cristóbal Colón envía noticias diciendo que consiguió apaciguar la rebelión de Roldán y dando cuenta de la arribada de Alonso de Ojeda y de los disturbios y daños que produce en la isla.

En junio de 1500: Llega Alonso de Ojeda a España confirmando los descubrimientos de Paria. También relata a su sabor lo ocurrido en la Española, su fracasado intento contra Cristóbal Colón y dando cuenta de que allí deja para continuar su misión a Hernando de Guevara. Se decide enviar a Francisco de Bobadilla quien en lugar de pesquisar, toma la gobernación.

En octubre de 1500: Salen Cristóbal Colón y sus hermanos presos hacia España, llegando el 25 de noviembre.

Aclaración: Mientras la valedora de Cristóbal Colón era Isabel la Católica, Fernando de Aragón se mostraba receloso del Almirante, por no afirmar que era su mayor enemigo. Cuando el Almirante de las Indias va de éxito en éxito, conquistando nuevas tierras y aumentando el poder que tiene reconocido en Privilegios y Capitulaciones, el sentido político de Fernando de Aragón se inclinaba a minarle el terreno, a tratar de evitar que aquella ingente figura la más ligera sombra a su poder real. A la Reina habían de presentársele cuantos hechos colonianos fuesen en desprestigio de su protegido, como se lo ocultarían los de sus enemigos, o le restarían importancia quienes estaban tácitamente autorizados para ello mejor servir a su Señor. Todos los enemigos, alzados, etc., contra Cristóbal Colón, el único castigado es Roldán, pero se da el curioso caso de que también es el único que desoye las órdenes, verbales sin duda, que llevaba Alonso de Ojeda, como antes las llevara Aguado. Cada vez que el Almirante va a la Corte y explica su proceder, no solo desbarata los planes de los que no le son afectos, sino que ha de compensársele colmándole de honores, derechos y preeminencias; eso si, para combatirle posteriormente con redoblado ardor, una vez que se halla lejos de su Real Valedora. A tanto llega este desenfado que Alonso de Ojeda, creyendo moribunda a la Reina no se recata de pregonarlo en las islas, como no se recatan ya los enemigos de Cristóbal Colón en la Corte de publicar su desgracia. En estos años se perfila la animosidad de Fernando de Aragón, hacia Cristóbal Colón, lo que ha de culminar en el pleito que posteriormente han de sostener los herederos contra la corona, motivo de la ocultación de la patria del Almirante por estos.

CUARTO VIAJE

Cuarto viaje de Cristóbal Colón a la Indias Llevó Cristóbal Colón para este cuarto viaje, cuatro naves: la “Santa María”, capitana, mandada por Diego Tristán; la “Santiago de Palos”, al mando de Francisco de Porras, a quien acompañaba su hermano Diego de Porras, Escribano oficial de la Armada; el “Gallego”, mandado por Diego Terreros, y  “El Vizcaino”, capitaneado por Bartolomé Fliesco. Tampoco existe el Diario de Navegación de esta expedición, siendo conocidas las vicisitudes del viaje por los relatos de Fernando Colón, Fray Bartolomé de las Casas, Diego de Porras, la relación de Diego Méndez y la carta de Colón, en 7 de Julio de 1503, dirigida a los Reyes, desde Jamaica.

El 11 mayo 1502: Salen las carabelas del puerto de Cádiz, para este viaje. Navegó Cristóbal Colón hacia Arcila, por saber que esta plaza estaba cercada por los moros y para socorrer a los portugueses.

El 26 de mayo: Parte la flota desde la isla de Hierro y, después de una rápida y feliz travesía llega a las islas Caribes arribando más tarde a la Española, donde habrían de resultar defraudados, el comendador Ovando, niega a Cristóbal Colón el derecho de puerto y tampoco permite que compre un navío para sustituir uno inservible de los de la escuadra que lleva a descubrir, para los reyes.  Cristóbal Colón, se observa indicios de tormenta y aconseja al Comendador Ovando, advirtiéndole que en ocho días no dejase salir la armada del puerto porque corría gran peligro. Pero el Comendador Ovando no quiso consentir que el Almirante no entrase en el puerto y mucho menos impedir que la armada saliera para Castilla, que debería llevar al comendador Bobadilla a Francisco Roldán y a todos los demás que se habían sublevado.  Las predicciones de Cristóbal Colón se hicieron realidad y una tormenta hundió la flota ahogándose la mayoría de los hombres.

El Almirante: “Yo tengo por cierto que esto fue providencia Divina; porque si estos arribaran a Castilla, jamás habrían sido castigados según merecían sus delitos; antes bien, como eran protegidos del Obispo Fonseca, habrían recibido muchos favores y gracias…”

Cristóbal Colón llamó a esta cuarta expedición “Alto Viaje”, ya que era, efectivamente, un proyecto de gran envergadura. Creía que Cuba era la tierra firme y había observado que su costa meridional corría hacia el Sudoeste y la de Paria hacia el Noroeste. También había observado que las corrientes del Mar Caribe se dirigían hacia Oriente, lo que le hizo concebir la idea de paso a Las Tierras de las Especies, al Mar de la India. Pone rumbo a esos parajes con miras a alcanzar los descubrimientos de los portugueses, pero por el camino de occidente, que el Almirante estimaba más corto que el bordeando el África, por el Cabo de buena Esperanza y regresar a España dando la vuelta al mundo. “Alto viaje” y de gran mérito para el Almirante si, como creía, había de ser el primero en dar la vuelta al mundo. Más, en aquel tiempo en que muchos todavía dudaban de la redondez de la tierra. El solo hecho de encontrarse con los portugueses ya era demostración suficiente y si tal conseguía, quedarían chasqueados sus detractores y quienes tanto le combatían. El 1 mayo 1503: Toman Norte, y el 13 de este mes llegan a la isla de Cuba, para ir a La Española, escapando de los bajos que hay en la costa Sur de dicha isla de Cuba, peligro que había pasado en el segundo viaje, en los mismos parajes, se desvía más al Sur, pero deriva tanto que llega  a la isla de Jamaica, a donde llegan la víspera de San Juan.

Viaje a Jamaica

De D.Fernando Colón sobre los gastos hechos por su padre en Jamaica.Relación del viaje a Cuba y Jamaica

El 23 julio 1503: La carabela “Santiago” encalla, y el 12 de agosto corre la misma suerte la capitana en Puerto de Gloria, isla de Jamaica, anegadas hasta los puentes, se habilitan los castillos y los alcázares, proa y popa de las naves, para alojar a la gente. Quedan atrapados en Jamaica.

Fernando Colón:  “… los indios que eran gente buena y mansa, vinieron pronto con sus canoas, a vendernos cosas de las suyas… Para que en el trato no hubiera alguna diferencia entre los cristianos y ellos…” “Siendo necesario buscar manera de regresar a Castilla, algunas veces el Almirante convocaba a los Capitanes… para salir de aquella prisión… querer seguir allí con la esperanza de que algún navío llegase a aquellas partes era vano… y pensar fabricar naves de nuevo era imposible, porque no teníamos instrumentos… el Almirante determinó enviar a la Española a hacer saber que estaba perdido en aquella isla y que le enviasen un navío… Para este fin eligió a dos personas… con gran valor, porque el paso de una isla a otra parecía temerario e imposible…”

Cristóbal Colón escribe una carta el 7 de julio 1503 a la Reina, y envía a Diego Méndez y a Bartolomé Fiesco para que en su nombre pidan auxilio al Gobernador Ovando. Después de recorrer doscientas millas llegan a la Española, pero el Gobernador los retiene varios meses y permanece sin enviar ayuda. Mientras en Jamaica la gente empezó a enfermar, además de pensar que la ayuda no llegaría nunca, sospechando que dejarían a Cristóbal Colón a su suerte y con toda la gente.

El 2 enero 1504: El Capitán Porras y el Escribano de la armada, se sublevan y se marchan con muchos hombres en canoas, por donde pasan realizan muchos agravios a los indios:

Fernando Colón: “Por todas partes donde pasaban hacían mil agravios a los indios… diciéndoles que fuesen al Almirante que él se lo pagaría; y caso de que no- que le daban licencia para que lo matasen…; llevando consigo en las canoas algunos indios… como los vientos eran poco seguros, y las canoas demasiado cargadas, determinaron volverse…”

Los indios al sentirse agraviados por los sublevados, determinan la resistencia a llevar alimentos y aún la subversión contra los expedicionarios. Cristóbal Colón, entonces aprovecha su conocimiento de que va a producirse un eclipse lunar para hacer creer a los indios que a voluntad puede borrar el satélite del firmamento y confirmar, como creían éstos, que son enviados de la divinidad, lo que hace que continúen enviándoles alimentos. De esta forma Cristóbal Colón consigue mantener el suministro de alimentos, además de evitar el conflicto con los indios, provocado por los sublevados y sin derramar una sola gota de sangre.

Fernando Colón: “Habiendo pasado ocho meses después que habían marchado Diego Méndez y Bartolomé Fisco… teniendo… por cierto que no podía llegar socorro… un maestro Bernal… y otros… hicieron otra conjura… Pero viendo Nuestro Señor el gran peligro que ponía al Almirante esta segunda sedición… quiso remediarlo con la venida de un carabelón enviado por el Gobernador de La Española… su Capitán Diego de Escobar… y ofreciole un barril de vino y un tocino… salió aquella misma noche.” 

En marzo de 1504: pasados ya ocho meses desde la partida de Diego Méndez y Bartolomé Fiesco, y cuando está a punto de producirse otra rebelión, llega al fin un barco al mando de Diego de Escobar, llega sin muchos víveres. Cristóbal Colón diría:

“El Gobernador no lo envió a visitar sino a saber si era muerto”.

Cristóbal Colón y sus hombres, permanecieron por más de un año sin socorro, náufragos, en una isla salvaje y sin  ayuda alguna del exterior. El Almirante comunica a la facción rebelde la llegada del carabelón, a fin de que vuelvan a la obediencia, estos no lo hacen según Fernando Colón, por los siguientes motivos:

“Que por esto Roldán y sus amigos no se habían fiado de él, ni de sus ofertas en La Española; y les había salido bien, y fueron tan favorecidos que lo hicieron enviar con grillos a Castilla. Y que ellos no tenían menos causa y esperanza de hacerlo.”

Tenían razón, pues los hechos eran ciertos. Toda traición a Cristóbal Colón era favorecida. Fray Bartolomé de las Casas confirma que los caudillos de la rebelión propagaron que el carabelón era engaño, que la salvación era persistir en el levantamiento, pues tenían el favor de la Corte, y les sucedería lo mismo que los partidarios de Roldán, que no habían sido castigados. Basados en tales argumentos, los rebeldes intentan ir a los navíos a tomar lo que fuere, enterado Cristóbal Colón, envía a su hermano Bartolomé Colón a hacerles frente, en la refriega hay herido y muertos y Francisco Porras cae en manos de Bartolomé Colón, que se alza con la Vitoria. Los demás rebeldes suplican misericordia al Almirante, quien una vez más otorga perdón general, excepto al Capitán, a quien retine preso. Come era de esperar, una vez más reciben favor los traidores a Cristóbal Colón, según nos lo relata Ballesteros Beretta:

“Ovando pondría en libertad a Francisco de Porras. En una nómina de 1513, aparece Diego de Porras como pagador de Melilla, u se menciona a Francisco de Porras contino del Rey.”

Pero, por lo que se ha visto, no fueron castigados sino ensalzados. La promesa de Fernando de Aragón que, según Fernando Colón, había hecho el Rey de defender a su padre, no se ve por parte alguna. Por el contrario, la Reina escribe a Ovando con su sola firma, caso poco frecuente, ordenando se protejan los derechos del Almirante Cristóbal Colón:

“Es nuestra merced y voluntad que el dicho Almirante tenga en la dicha isla Española persona que entienda de las cosas de su hacienda, e reciba lo que él hobiese de haber… E mandamos al nuestro Gobernador… que cumplan e fagan guardar lo susodicho… mandamos que el dicho Almirante pueda traer de aquí adelante cada año ciento once quintales de brasil… E agora Alonso Sánchez de Carbajal, contino de mi Casa, en nombre del dicho Almirante me hizo relación que después… no habéis querido ni queréis acudir con las cosas a los dichos capítulos contenidos… Por ende yo mando que veáis los dichos capítulos… e cumpláis… e non fagades ende mal.”

Por estas cartas, se le obliga a Ovando terminantemente que atienda los intereses del Almirante, lo que tiene que hacer dudar a aquel de su actitud en no acudir en socorro de éste. Conociendo a la Reina ha de temer caer en su disfavor, y aunque no sea más que por precaución, acude en socorro del Almirante, y en consecuencia, accede a los deseos de Diego Méndez, quien: El Gobernador Ovando, dos meses después de haber sabido que Cristóbal Colón estaba vivo, da permiso a Diego Méndez para comprar un navío e ir en su auxilio. A las órdenes de Diego de Salcedo. Se embarcan el Almirante y su gente, el 28 de junio de 1504.

El 28 julio 1504: Se embarcan el Almirante y su gente, abandonan Jamaica, llegando en Agosto a Santo Domingo.

 

 

LAS CAPITULACIONES DE SANTA FÉ

(Pendiente)

EL TESTAMENTO Y MAYORAZGOS

Testamento y codicilio de Cristóbal Colón A la muerte del cuarto Almirante Diego Colón en 1578, se extingue la línea directa de varón y motivó un pleito por la sucesión que no terminaría hasta el año 1608 (treinta años), en el juicio se presentan dos testamentos uno de 1506 en el que hace referencia a otros de 1502 y 1505 que nunca aparecieron. En el de 1506 constituye Cristóbal Colón mayorazgo a favor de su hijo Diego:

“y non habiendo el fijo varón que herede mi hijo D. Fernando por la misma guisa, e non habiendo el fijo varón heredero que herede D. Bartolomé mi hermano por la misma guisa y por la misma guisa si no tuviese hijo heredero varón, que herede otro mi hermano; que se entienda de uno a otro el pariente más allegado a mi línea, y esto sea para siempre. E no herede mujer, salvo si no faltase no se fallar hombre, e si esto acaeciese, sea la mujer más allegada a mi línea”.

Se presenta otro testamento en el juicio, donde aparece las famosas frases:

“siendo yo nacido en Génova … della salí y en ella nací…”, también “…ni en otro cabo del mundo no se fallase hombre de mi linaje verdadero que se hubiese llamado y llamase él y sus antecesores de Colón…en tal caso lo haya la mujer mas llegada en deudo y sangre legítima”.

  • En el testamento de 1498, se advierten bastantes irregularidades:
  •  La firma que aparece no se corresponde con la grafía del Almirante y cometen varios errores al colocar los puntos que Cristóbal Colón situaba a cada lado de las eses.
  •  Se da como vivo al Infante D. Juan cuando había fallecido el 7 de octubre de 1497. Cuando se presentó este documento ya habían pasado 80 años desde los hechos.
  • No fue elevado a escritura pública.
  • Varios litigantes sacaron paulinas, eran unos despachos o cartas de excomunión que se expedían en los tribunales para el descubrimiento de algunas cosas que se sospechaba habían sido robadas u ocultas malicio samente, tomaron tal nombre por haberlas instituido el Papa Paulo III.
  • Aparecen varios renglones tachados y con distintas fechas.
  • Los giros gallegos que Cristóbal Colón tanto usaba en su habla y escritura, aparecen correctamente en el de 1506 y reemplazados en el de 1498 : aviamiento en vez de aviamento, señalar en vez de aseñalar, sellará en vez de asellará, entienda y entiende en vez de intenda y intende, asimismo en vez de asimesmo, almirantdgo en vez de almirantado, privilegio en vez de privillejo y privillejos, muestre en vez de amostrar.
  • La institución no era de su letra, al documento le faltaba una hoja, la más importante, y el tribunal con signa que: “no está auténtica ni solemne”
  • Aparece firmada por los Reyes Católicos y su secretario de Estado, don Fernando Alvarez, que había muerto en 1501 y que desde cuatro años antes no firmaba.

El testamento de 1506, otorgado en Valladolid, fue el único que se tuvo en cuenta como indiscutible para regular la sucesión de la herencia, títulos y privilegios, en él no dice que nació en Génova ni en parte alguna, ni hace mención a ningún pueblo de Italia ni del genovesado, ni distingue entre parientes legítimos e ilegítimos y tampoco figura la exclusión de cualquier apellido excepto los “de Colón”. A pesar de contar para el juicio el último testamento que sí fue elevado a escritura pública, lo cierto es que con el testamento de 1498 se consiguió enredar lo suficiente para dejar fuera a su verdadero heredero, Cristóbal Colón biznieto del Almirante, que era hijo adulterino del tercer Almirante Luís Colón, puesto que aparece ajustada al caso la disposición en que exige que el heredero ha de ser hombre legítimo y no ha de haber incurrido en falta gruesa que toque a la honra de Dios y de su linaje. Con el testamento falso, también consiguieron excluir a los Colombo litigantes, por no apellidarse “de Colón”. De esta manera los Colón de Portugal consiguieron heredar por línea femenina, cuando existía un heredero varón con mayor legitimidad.

AMÉRICO VESPUCIO Y JUAN DE LA COSA

AmericoVespucio-300x282-150x1501Este navegante italiano que trabajó al servicio del reino de Portugal y de la Corona de Castilla y que se le concedió en 1505 carta de naturaleza de los Reinos de Castilla (nacionalidad), cosa que Colón nunca necesitó por ser ya natural por el reino de Galicia.

A partir de 1505 se publicaron varios ejemplares que circularon por toda Europa y que narraban las proezas de un tal Américo Vespucio, se omitía nombrar a Cristóbal Colón y Juan de la Cosa aparecía como subordinado del Florentino, por esta razón el cartógrafo Martín Waldseemüller en su mapa de 1507 utilizó el nombre de “América” en su honor como designación para el Nuevo Mundo, cuando seis años después, Waldseemüller retiró ese nombre y añadió una nota atribuyendo a Cristóbal Colón el descubrimiento, era demasiado tarde, este término para designar al continente recién descubierto por los europeos cuajó entre la población, pero no fue reconocido hasta dos siglos más tarde por los eruditos que acabaron por admitir por motivos de uso y costumbre  un término extendido en el populacho.

Más tarde, cuando era evidente que no había sido el descubridor del Nuevo Mundo, se le consideró el primer europeo en comprender que las tierras descubiertas por Cristóbal Colón conformaban un nuevo continente, pero tampoco era cierto, Juan de la Cosa elabora el primer mapa donde se tiene constancia del continente y en la zona donde debería figurar América Central con su costa oriental, la tapó con una imagen de San Cristóbal para evitar dibujar una línea de costa continua entre Norteamérica y Sudamérica, la cual habría negado la existencia del paso marítimo hacia las islas de las Especias que Colón y otros afirmaban existía allí. En el mapa también se observa a Cuba como una isla del continente asiático a pesar de que en junio de 1494 Colón había hecho jurar a todos los que le acompañaban en su Segundo Viaje, entre los que se encontraba De la Cosa, que Cuba no era una isla sino una península del continente asiático,  Colón en el segundo viaje se dio cuenta como todos los demás que Cuba no era parte del continente, pero trataba de hacer valer a su regreso los privilegios firmados en las Capitulaciones de Santa Fe, que como condición establecían el requisito de llegar a tierra firme, y que ya le habían sido reconocidos en el primer viaje.

El primer viaje de Américo Vespucio fue usado por algunos cronistas para conferirle como el primer europeo en pisar suelo continental, hoy en día se sabe que Américo Vespucio jamás realizó es viaje, si fue un año más tarde con Alonso de Ojeda y Juan de la Cosa como piloto y él como subordinado de este último,  en todo caso, el mérito sería de Ojeda y Juan de la Cosa por estar al mando. Aún así, Colón ya había conseguido este logro en su Tercer Viaje,  la expedición de Ojeda y De la Cosa no hizo otra cosa que seguir la ruta que un año antes había realizado Colón.

Juan de la Cosa

Juan de la Cosa

Buena parte de los historiógrafos contemporáneos de Américo Vespucio dudaron del valor documental de sus escritos, en donde se narraban fantásticas experiencias, no siendo otra cosa que fabulaciones oportunistas hechas con el propósito de ganar notoriedad y títulos.

El historiador británico de origen español Felipe Fernández Armesto decía: “Vespucio no era en realidad un gran cosmógrafo, pero lograba convencer a la gente de que lo era”.

En 1501, y después en 1503, según las cartas del mismo Américo Vespucio, estuvo en el servicio del Rey de Portugal, quien le mandó dos veces en viajes de descubrimiento por la costa abajo del Amazonas ; y aunque refiere el cosmógrafo las circunstancias de su viaje, no han podido encontrarse en los archivos portugueses documentos que prueben la verdad del hecho.

Fray Bartolomé de las Casas que ignoraba el alcance de sus sospechas al desconocer las publicaciones de Américo Vespucio (la Lettera), fue el primero en denunciar al florentino de “mentiroso” y “ladrón”  al robar la gloria que por derecho le pertenecía al almirante:

“(…) [al] pretender tácitamente aplicar a su viaje y a sí mismo el descubrimiento de la tierra firme, usurpando al almirante Cristóbal Colón lo que tan justamente se le debía.”

“El nuevo continente debería haber sido llamado Columba, y no como es injustamente llamado, América.”

“(…) un largamente premeditado plan de Vespucio para conseguir que el mundo le reconociera como descubridor de la mayor parte de las Indias.”

“Maravíllome yo ­ de don Hernando Colón, hijo del mismo almirante, que siendo persona de muy buen ingenio y prudencia y teniendo en su poder las mismas navegaciones de Amérigo, como lo sé yo, no advirtió en este hurto y usurpación que Amerigo Vespucio hizo a su padre.”

Fray de Espinosa en su obra de 1623:

“(…) como dice el doctísimo D. Juan de Solórzano, Oidor meritísimo del Consejo de Indias, de Indiarum iure, fol. 38 y 39, lib. 1, ca. 4, por todo él, refiere deberse llamar Colonia de Colon, y no América. Y no sé yo con qué fundamento se la haya usurpado Américo Vespucio, pobre marinero, que ni pasó a aquellas partes de los primeros, ni hizo cosa notable para que su nombre quedase eternizado con la gloria de semejante descubrimiento, pues él no fue quien lo hizo.”

El historiador escocés Wiliam Robertson llama a Américo Vespucio “un feliz impostor” en su obra “Historia de América”.

En 1817 el geógrafo portugués Manuel Ayres de Cazal:

(…) parece increíble que el rey Don Manuel mandase buscar fuera del reino a un navegante para ir en una escuadra suya a un país adonde ya habían ido y vuelto navíos suyos gobernados por pilotos de sus reinos.

(…) [Vespucio] dejó a la posteridad tres relaciones en dos cartas y un sumario, que substancialmente no pasan de otras tantas meras invenciones encaminadas a exaltar su propio nombre y a ser reconocido por sus compatriotas por descubridor del hemisferio occidental.”       []

El historiador español Martín Fernández de Navarrete hacia 1830 escribe en una carta a un colega suyo:

“Si hay noticias [de Vespucio] desde 1496 a 1505 especialmente, convendría mucho, para seguirle el rastro y saber si, en efecto, estuvo en los dos viajes con Alonso Hojeda, porque ciertamente él no los hizo con mando propio y orden del rey, como lo supone y finge en sus relaciones latinas (sic), que divulgó por todas partes para usurpar a Colón la gloria del descubrimiento del continente que, por su astucia, logró darle del suyo, el nombre de América.”

El matemático, astrónomo y periodista Duarte Leite en su obra Descobridores do Brasil manifiesta:

“Este personaje fatuo no pasa de ser un novelista mentiroso, navegante como los había a montones, cosmógrafo que repetía ideas de otros, falso descubridor que se apropió de glorias ajenas. A pesar de esto, consiguió impresionar a generaciones de hombres cultos que se desvelaron tratando de interpretar fantasías y dar sentido a sus disparates.”

En el pináculo del infundio, el poeta americano Ralph Waldo Emerson escribió en 1856:

“Extraño…que toda América deba llevar el nombre de un ladrón. Américo Vespucio, el vendedor de encurtidos de Sevilla, quien zarpó en 1499 como subalterno de Hojeda y cuyo mayor rango naval fue el de segundo contramaestre en una expedición que nunca navegó, se las arregló en su mundo de embustes para suplantar a Colón y bautizar la mitad de la Tierra con su nombre deshonesto.”

El editor de las cartas de Américo Vespucio en inglés, Sir Clements Markham, escribió en 1894:

“La evidencia en contra de Vespucci es abundante y bastante concluyente. Su primer viaje es una fabulación. No puede ser absuelto de la intención de apropiarse para sí de la gloria de haber descubierto el continente. El imparcial y honesto [Bartolomé de] las Casas, tras sopesar cuidadosamente la evidencia, lo encontró culpable. Este veredicto ha sido y continuará siendo confirmado por la posteridad.”

En la Compton’s Encyclopaedia de 1985, publicada por una división de la Enciclopedia Británica bajo asesoramiento de la Universidad de Chicago, Américo Vespucio es descripto como “an unimportant Florentine merchant” (un mercader florentino de poca importancia“).

 

 SU ORIGEN

Cristóbal Colón

Retrato de Cristóbal Colón, realizado según las referencias escritas sobre su aspecto y fisonomía. Obra de Marga Millán bajo Licencia Creative Commons

Tanto Cristóbal Colón como su entorno, no quisieron aclarar el asunto de su origen y nacionalidad, motivo por el cual, hoy nos encontramos desconocedores de ello.

Si su nacionalidad es importante para recomponer la biografía de un personaje tan relevante para la historia, tanto más lo es, el motivo por el cual dedicaron tantos esfuerzos en mantener embrollada esta cuestión.

La incerteza de su origen y la causa que motivó tal enigma, es causa de innumerables debates, teorías y conjeturas desde hace más de cinco siglos. Cientos de libros y escritos se han acometido ocupándose de esto, dándose la paradoja que cuanto más lee uno sobre sus muchas biografías e historias, menos conocimiento y certeza cree tener de ninguna de ellas.

Su hijo Hernando es el primero en ocultar y enmarañar todo lo relativo al origen de su padre,  el mismo nos lo confiesa:

“…quiso que su patria y origen fueran menos seguras y conocidas”

“…quiso que el Almirante imitase al mismo Cristo, que siendo sus antecesores de la sangre real de Jerusalén, tuvo por bien que sus padres fueran menos conocidos”

“…Fue su voluntad que sus padres fuesen menos conocidos, de modo que cuanto fue su persona a propósito y adornada de todo aquello que convenía para tan gran hecho, tanto menos conocido y cierto quiso que fuese su origen y patria…”.

Habiendo caído Cristóbal Colón en el olvido ya antes de su muerte y no empezándose a estudiar  hasta principios del siglo XVIII, fueron sobre todo historiadores extranjeros los que recuperaron al personaje y le dieron la importancia que realmente tenía.

Por otro lado, los pleitos por la sucesión en el mayorazgo (1578 – 1606) no hicieron otra cosa que aportar más dudas a su vida, motivado por multitud de escritos falsos y adulterados, aportados por los litigantes con la única intención de ganar un pleito ciertamente sabroso. El más conocido de todos (1498), es aquel donde aparecen las famosas frases de:

“siendo yo nacido en Génova … della salí y en ella nací…”, también “…ni en otro cabo del mundo no se fallase hombre de mi linaje verdadero que se hubiese llamado y llamase él y sus antecesores de Colón…en tal caso lo haya la mujer mas llegada en deudo y sangre legítima”.

En el testamento de 1498, se advierten bastantes irregularidades:

  • La firma que aparece no se corresponde con la grafía del Almirante y cometen varios errores al colocar los puntos que Cristóbal Colón situaba a cada lado de las eses.
  • Se da como vivo al Infante D. Juan cuando había fallecido el 7 de octubre de 1497. Cuando se presentó este documento ya habían pasado 80 años desde los hechos.
  • No fue elevado a escritura pública.
  • Varios litigantes sacaron paulinas, eran unos despachos o cartas de excomunión que se expedían en los tribunales para el descubrimiento de algunas cosas que se sospechaba habían sido robadas u ocultas malicio samente, tomaron tal nombre por haberlas instituido el Papa Paulo III.
  • Aparecen varios renglones tachados y con distintas fechas.
  • Los giros gallegos que Cristóbal Colón tanto usaba en su habla y escritura, aparecen correctamente en el de 1506 y reemplazados en el de 1498 : aviamiento en vez de aviamento, señalar en vez de aseñalar, sellará en vez de asellará, entienda y entiende en vez de intenda y intende, asimismo en vez de asimesmo, almirantdgo en vez de almirantado, privilegio en vez de privillejo y privillejos, muestre en vez de amostrar.
  • La institución no era de su letra, al documento le faltaba una hoja, la más importante, y el tribunal con signa que: “no está auténtica ni solemne”
  • Aparece firmada por los Reyes Católicos y su secretario de Estado, don Fernando Alvarez, que había muerto en 1501 y que desde cuatro años antes no firmaba.

El testamento de 1506, otorgado en Valladolid, fue el único que se tuvo en cuenta como indiscutible para regular la sucesión de la herencia, títulos y privilegios, en él no dice que nació en Génova ni en parte alguna, ni hace mención a ningún pueblo de Italia ni del genovesado, ni distingue entre parientes legítimos e ilegítimos y tampoco figura la exclusión de cualquier apellido excepto los “de Colón”.

Acercándose el IV Centenario del descubrimiento de América, los nacionalistas italianos (Mussolini)  encuentran en Cristóbal Colón la figura propicia para enaltecer con tan glorioso personaje a la nación italiana, pero para ello sería necesario crear al personaje, ¿por qué?,  por que de Cristóbal Colón solo se sabía lo que habían dicho algunos cronistas, que era genovés, por que así  lo habían oído decir . La ciudad de Génova encarga catorce volúmenes entre 1892 y 1896, para así apuntalar la nacionalidad genovesa del almirante, es cuando aparece el “colombo” como solución a tanta desconfianza, mediáticamente resultó efectivo, sin embargo el personaje que se dio a conocer “Cristóforo Colombo”, no encaja con el del descubridor del Nuevo Mundo, “Cristóbal Colón”, resultando un verdadero despropósito y manteniéndose únicamente por una cuestión de fe.

Cristóforo Colombo (Christopher Columbus)

 

Retrato de navegante en Tui, podría ser Cristóbal Colón por su parecido con el de otros retratos

Gracias a esta pretendida ocultación de sus orígenes, se consiguió que su nacionalidad fuese una incerteza, provocando todo tipo de especulaciones sobre ello entre sus coetáneos, así tenemos que, los cronistas y escritores italianos coetáneos de Cristóbal Colón que no lo consideraban italiano, por qué lo desconocían, encontramos a Sabellico en su Rapsodia Historiarum, Venecia 1504, Foresti da Bergamo, en su Suplementum  Suplementi, Venecia 1503, Albertino en su Miraviglia Romé, Roma 1509 y Trivigiano. Los escritores italianosAmbiveri, Corbani, Pereti y Franceschi, no lo consideran Genovés ni italiano. El Conde de Savorgnan de Brazza, Pablo Toscanelli y Serpa Pinto, lo suponen lusitano. Y sí lo consideraban español, Giacomo Trotti y Aníbal Juanarius, además del PapaAlejandro VI, que en carta a los Reyes Católicos, llama a Cristóbal Colón, “dilecto hijo de España”.

No es cierto que todos los historiadores contemporáneos de Cristóbal Colón lo supongan genovés, pues muchos le suponen portugués o español y otros ni siquiera mencionan su patria, y de aquellos que escribieron poco después de su muerte, no pueden abrigar la convicción que fuese natural de Génova ni de Italia, o, por lo menos, ninguno puede afirmarlo con hechos y razones, ya que todos se limitan a establecer su patria genovesa, refiriéndose unos a otros, señalando distintos pueblos de Génova, sin pruebas concluyentes y sin datos ciertos, ni de sus padres y demás ascendientes, ni de sus hermanos, ni de su mujer ni de su vida, hasta que llegó a Castilla; por lo cual bien podemos concluir afirmando que la patria de Cristóbal Colón para todos ellos fue un enigma indescifrable.

Durante los veintidós años de su vida pública y conocida en España, desde 1484 hasta 1506 en que falleció, no manifestó jamás que fuese genovés, ni hay documento auténtico que así lo acredite. Siempre procedió como español, y como si fuera natural de España lo consideraban los Reyes que, en abril de 1497, al darle facultad para fundar uno o más mayorzgos, razonaban la merced, entre otros motivos, en que es propia cosa de Reyes y Príncipes “honrar e sublimar a sus súbditos y naturales”.

Hasta el último momento de su vida, quiso llamarse Cristóbal Colón, a la española, y no Cristóforo Colombo, a la italiana. Siempre desdeñó a Italia. Ni un solo nombre de lugar de este país, ni uno solo que recordara a personas o cosas de Colombos en Génova, aparecen en las tierras que descubrió. Todo es hispano (castellano, portugués y gallego). En sus libros apuntó algunas palabras y frases en italiano, con muchas incorrecciones, de donde se desprende que conocía este idioma menos que el portugués y el castellano.

Cristóbal Colón nos dice que tomó parte en una expedición armada por Renato De Anjou en el año 1459 y 1462, Cristóforo Colombo genovés (1451), tendría entre ocho y once años de edad, siendo imposible que con esa edad pudiera capitanear una expedición cuyo objeto era reponer al rey Renato de Provenza en el trono de Nápoles, del que había sido arrojado por Alfonso V de Aragón en 1442, ello, nos lo cuenta Cristóbal Colón en una carta escrita a Fernando e Isabel muchos años después:

“A mí acaeció, que el rey Reynel, que Dios tiene, me envió a Túnez, para prender la galeaza Fernandina, y estando ya sobre la isla de Sant Pedro, en Cerdeña, me dijo una saetía que estaban con la dicha galeaza dos naos y una carraca; por lo cual se alteró la gente que iba conmigo, y determinaron de no seguir el viaje, salvo de se volver a Marsella por otra nao y más gente. Yo, visto que no podía sin algún arte forzar su voluntad, otorgué su demanda, y mudando el cebo del aguja, di la vela al tiempo que anochecía, y, otro día, al salir del sol, estábamos dentro del cabo de Cartagine tenido todos ellos por cierto que íbamos a Marsella”

 

 

Teoría del Colón gallego al detalle

COLÓN GALLEGO

Ocultación de su origen

Como base y punto de partida, hemos de evidenciar que Cristóbal Colón, secundado por su hermano e hijos, mantuvo con tenaz empeño su propósito de ocultar su origen y patria, en lo cual convienen todos los historiadores, y la mejor muestra de ello son las declaraciones de su propio hijo:

“…quiso que su patria y origen fueran menos seguras y conocidas”

“…quiso que el Almirante imitase al mismo Cristo, que siendo sus antecesores de la sangre real de Jerusalén, tuvo por bien que sus padres fueran menos conocidos”

“…Fue su voluntad que sus padres fuesen menos conocidos, de modo que cuanto fue su persona a propósito y adornada de todo aquello que convenía para tan gran hecho, tanto menos conocido y cierto quiso que fuese su origen y patria…”

Su hijo Fernando Colón, también cita unos versos que según disponía en su testamento, debían ser colocados en la fachada de la casa que había edificado en Sevilla a orillas del Guadalquivir, para vivienda suya y albergue de su monumental Biblioteca:

“Precien los prudentes la común estimación, pues se mueven las más gentes con tan fácil ocasión que los mesmos que lanzaron de sus casas, por peor, de que bien consideraron, Juzgan hoy ser lo mejor”

Estos versos, que no llegaron a ponerse en la fachada del palacio de Fernando Colón, venían a decir que la familia que edificó este palacio, fue en otro tiempo echada de sus casas por los mismos que hoy le tributan los más altos honores.

En sesión celebrada por laAcademia de la Historia, el 30 de abril de 1926, se presentó la siguiente proposición, que fue aceptada e incorporada al acta:

 “que si bien es cierto que hasta ahora no hay prueba suficiente para declarar que Colón nació en Pontevedra, tampoco la hay de que nació en Génova”.

La incertidumbre del origen

Cuando en 1493 los embajadores Francisco Marchesi y JuanAntonio Grimaldo regresaron a Génova llevando la noticia del descubrimiento y los antecedentes que tenían del Descubridor, nadie lo conoce, no replican las campanas, ni se celebra una “picola festa” para conmemorar a su paisano, ni hay padres, hermanos, primos, tíos ni sobrinos que celebren tal fortuna.

El cronista portugués D´Almeida dice que Cristóbal Colón estaba tan práctico, en los puertos de Portugal y de Galicia, que entraba y salía a cualquier hora de la noche sin temor a riesgo alguno, por qué se cree que Cristóbal Colón era natural de aquellas tierras.

El filósofo Raynal dice que Cristóbal Colón era del reino lusitano.

El historiador prusiano Von Ottoe dice que se creía que Cristóbal Colón era lusitano.

Malte Brun, en su obra El Descubrimiento de América por Cristóbal Colón, cita entre los descubridores portugueses a Cristóbal Colón.

Henry Harrise, en su obra, demuestra que Cristóbal Colón no ha nacido en Génova ni en Saona, que no tenía parentesco alguno con los Columbo de Italia y que se atribuyó nacionalidad italiana para lucrar.

Entre los cronistas y escritores italianos coetáneos de Cristóbal Colón que no lo consideraban italiano, por qué lo desconocían, encontramos a Sabellico en su Rapsodia Historiarum, Venecia 1504, Foresti da Bergamo, en su Suplementum  Suplementi, Venecia 1503, Albertino en su Miraviglia Romé, Roma 1509 y Trivigiano. Los escritores italianosAmbiveri, Corbani, Pereti y Franceschi, no lo consideran Genovés ni italiano. El Conde de Savorgnan de Brazza, Pablo Toscanelli y Serpa Pinto, lo suponen lusitano. Y sí lo consideraban español, Giacomo Trotti y Aníbal Juanarius, además del PapaAlejandro VI, que en carta a los Reyes Católicos, llama a Cristóbal Colón, “dilecto hijo de España”.

Los españoles Mártir de Anglería, Andrés Bernáldez, el padre Bartolomé de las Casas, Gonzalo Fernández de Oviedo, Lorenzo Galíndez de Carvajal, Francisco López de Gómara y el Portugués Juan Barros, o no lo mencionan, o dicen que era genovés, sin aportar más datos.

Resumiendo, no es cierto que todos los historiadores contemporáneos de Cristóbal Colón lo supongan genovés, pues muchos le suponen portugués o español y otros ni siquiera mencionan su patria, y de aquellos que escribieron poco después de su muerte, no pueden abrigar la convicción que fuese natural de Génova ni de Italia, o, por lo menos, ninguno puede afirmarlo con hechos y razones, ya que todos se limitan a establecer su patria genovesa, refiriéndose unos a otros, señalando distintos pueblos de Génova, sin pruebas concluyentes y sin datos ciertos, ni de sus padres y demás ascendientes, ni de sus hermanos, ni de su mujer ni de su vida, hasta que llegó a Castilla; por lo cual bien podemos concluir afirmando que la patria de Colón para todos ellos fue un enigma indescifrable.

¿Por qué entonces llegó a nuestros días la idea de un Cristóbal Colón genovés?, en el siglo XVIII Cassoni escribió los “Anales de Génova”, muy alejado en el tiempo de los acontecimientos y sin pruebas en las que apoyar sus teorías se inventa una fantástica historia de Colombos y Colombas, y sin embargo, los más notables escritores de su época la adoptaron como artículo de fe, desde entonces puede asegurarse que todas las generaciones que se han venido sucediendo, han aprendido en los colegios, después en los institutos y más tarde en cuantos trabajos literarios o históricos, esta fabulosa relación de un pasado completamente indocumentado, ¡Ha nacido el dogma petrificado!. Le siguieron otros como Marcel Staglieno cuando cuatro siglos después llegó a determinar la casa de Colón con exactitud meridiana, “en el Borgo di San Stéfano, en la calle Molcento, nel primer tronco a la entrada de la avenida y a la derecha del observador, saliendo por la puerta de SantaAndrea…”. Hoy en día hay 21 ciudades italianas que se disputan el honor de haber sido la cuna de Colón.

Más tarde, en la antesala del Cuarto Centenario, los genoveses viendo que todo lo escrito en el siglo anterior se cuestionaba, y en un arranque de identidad nacional se ven obligados a recuperar al descubridor y su proeza, la ciudad de Génova ante un Cristóbal Colón italiano cuestionado, encarga reunir todos aquellos documentos que vinculen a Colón con Génova, y entre 1892 – 1896 aparecen 14 volúmenes en 5 tomos, “La Raccolta Colombina”. Las incoherencias de la Raccolta entre Colón y el Colombo son tan insostenibles que, acrecienta todavía más las sospechas, siendo el primero Celso García de la Riega en discernir, en 1898 realiza una conferencia en Madrid, expone documentos que sitúan el apellido en Pontevedra, la toponimia coincidente,…, y lo más importante, sus argumentos en contra de los colombo de la Raccolta son tan demoledores que la teoría del colombo italiano, ya nunca se recuperaría, y es por ello, que tantas naciones ahora se adjudican su origen.

Durante los veintidós años de su vida pública y conocida en España, o sea desde 1484 hasta 1506 en que falleció, no manifestó jamás que fuese genovés, ni hay documento auténtico que así lo acredite.

Toda teoría sobre su origen que se precie, debe tener resuelto la cuestión de la manifiesta ocultación de su cuna, así, la genovesa lo resuelve con la condición de pobreza y origen humilde de Cristóforo Colombo, ¿Como se iba a presentar y ser recibido, atendido por nobles, alto clero, príncipes y reyes? Prefirió Colombo ocultar, según los colombinos, tan humilde origen. Otras teorías defienden fundamentalmente dos opciones, su condición de noble reñido en un tiempo anterior con los intereses de los reyes de Castilla y Aragón, o bien, su origen judío. En la teoría gallega coexisten estas dos soluciones, siendo el único punto donde hay desencuentro, habiendo partidarios de una o de la otra. García de la Riega, iniciador de la teoría gallega, creyó al encontrar apellidos supuestamente de origen judío en documentos donde también aparecía el apellido Colón, que esta sería la causa que resolvía y justificaba sobremanera la ocultación, aunque también mencionó como explicación añadida, el enconamiento que los reyes tenían a Galicia y a sus habitantes por haber sido el único reino subordinado que se decantó a favor de su tía Juana, legítima heredera al trono. Muchos siguieron y siguen defendiendo la primera opción, otros, entre los que me encuentro, defendemos la segunda añadiéndole la condición de noble, pero no un noble cualquiera, sino el noble que llevó a buena parte Galicia a posicionarse en contra de Isabel y a capitanear el ejército enemigo en la guerra civil por la sucesión.

 

Cristóbal Colón no es Cristóforo Colombo

Los historiadores defienden que Cristóbal Colón llegó a Portugal en 1476 y salió en 1485 para dirigirse a La Rábida, nueve años; el mismo nos dice otra cosa en 1505, en una carta escrita al rey Católico:

“…fui a portar a Portugal a donde el rey de allí entendía en el descubrir más que otro; él le atajó la vista, oído y todos los sentidos que en catorce años no le pude hacer entender lo que yo dije…” (catorce años antes de 1485 nos sitúa en 1471, luego Colón ya estaba en Portugal cuando Cristoforo Colombo todavía residía en Italia.)

Los colombistas aseguran que el Cristóforo italiano nació entre 1444 y 1451, sin embargo, el propio Cristóbal Colón dice que tomó parte en una expedición armada por Renato De Anjou en el año 1459, lo que nos da que Colón tenía entre ocho y quince años de edad, siendo imposible que con esa edad capitaneada una expedición cuyo objeto era reponer al rey Renato de Provenza en el trono de Nápoles, del que había sido arrojado por Alfonso V de Aragón en 1442, ello, nos lo cuenta Colón en una carta escrita a Fernando e Isabel muchos años después:

“A mí acaeció, que el rey Reynel, que Dios tiene, me envió a Túnez, para prender la galeaza Fernandina, y estando ya sobre la isla de Sant Pedro, en Cerdeña, me dijo una saetía que estaban con la dicha galeaza dos naos y una carraca; por lo cual se alteró la gente que iba conmigo, y determinaron de no seguir el viaje, salvo de se volver a Marsella por otra nao y más gente. Yo, visto que no podía sin algún arte forzar su voluntad, otorgué su demanda, y mudando el cebo del aguja, di la vela al tiempo que anochecía, y, otro día, al salir del sol, estábamos dentro del cabo de Cartagine tenido todos ellos por cierto que íbamos a Marsella”.

Súbdito y natural

En la real cédula concedida a Cristóbal Colón el 23 de abril de 1493, se le faculta para fundar uno o más mayorazgos, donde se le dice:

“que a los Reyes y Príncipes es propia cosa honrar e sublimar a sus súbditos y naturales especialmente a aquellos que bien e lealmente los sirven…”

Bartolomé Colón, hermano del Almirante, fue igualmente declarado súbdito y natural de los reinos españoles, en la merced deAdelantado que le concedieron los Reyes Católicos, cuyo original está en el archivo del Duque de Veragua.

En el testamento de la Reina Isabel, en una de sus cláusulas dice:

“las islas e tierra firme del mar Océano e islas de Canarias fueron descubiertas e conquistadas a costa de los Reinos de Castilla y de León y con los naturales dellos.”

En la carta de Cristóbal Colón al ama del Príncipe D. Juan, se expresa de esta manera:

 “Yo debo ser juzgado como capitán que de tanto tiempo fasta hoy trae las armas a cuestas sin las dejar una hora, y de caballeros de conquistas y del uso, y no de letra, salvo si fuesen de griegos o de romanos, o de otros modernos, de que hay tantos y tan nobles en España”.

En una carta a los Reyes, dice:

Porque esta gente es muy simplice en armas, como verán vuestras Altezas, de siete que hice tomar para les llevar a deprender nuestra fabla”.

De su Diario de navegación, martes 16 de Octubre:

y vide muchos árboles muy disformes de los nuestros…”

Del mismo Diario, viernes 19 de Octubre:

“…ni se me cansar los ojos de ver tan hermosas verduras y tan diversas de las nuestras…”.

Del Diario, 28 de Octubre:

“Había gran cantidad de palmas de otra manera que las de Guinea y de las nuestras…”.

Del mismo Diario, domingo 4 de Noviembre:

“…y tienen faxo-nes y favas muy diversas de las nuestras…”. (También podemos observar como” habones” y “habichuelas” aparecen en gallego).

Diario, martes 27 de Noviembre:

“Y digo que vuestras altezas no deben consentir que aquí trate ni faga pie ningún extranjero, salvo católicos cristianos”. (“faga” en vez de “haga”)

En el memorial que dirigió a los Reyes desde la ciudad Isabela el 30 de enero de 1494, en el segundo viaje dice así:

 “…e me encomendareis a sus Altezas como a Rey y Reinamis Señores naturales…”.

En la carta que Cristóbal Colón escribió al Comendador Nicolás de Ovando en marzo de 1504, le dice así:

 “También os pido por merced que hayais a Diego Mendez Segura, mi encomendado, y a Flisco (italiano), que sabed que es de los principales de su tierra, y por tener tanto deudo conmigo”.

En las Capitulaciones de Santa Fe de Granada, del año 1492, donde los Reyes le conceden los privilegios que exigía para emprender su viaje de descubrimiento, es considerado su súbdito y natural. No se le exige Carta de naturaleza, que era obligado en la época para acceder a una Orden, crear un mayorazgo u obtener un título, él es nombrado nada menos que Virrey y Almirante, ese mismo año los Reyes le autorizan fundar uno o más mayorazgos.

 

El falso testamento

A la muerte del cuarto Almirante Diego Colón en 1578, se extingue la línea directa de varón y motivó un pleito por la sucesión que no terminaría hasta el año 1608 (treinta años), en el juicio se presentan dos testamentos uno de 1506 en el que hace referencia a otros de 1502 y 1505 que nunca aparecieron. En el de 1506 constituye Cristóbal Colón mayorazgo a favor de su hijo Diego

“y non habiendo el fijo varón que herede mi hijo D. Fernando por la misma guisa, e non habiendo el fijo varón heredero que herede D. Bartolomé mi hermano por la misma guisa y por la misma guisa si no tuviese hijo heredero varón, que herede otro mi hermano; que se entienda de uno a otro el pariente más allegado a mi línea, y esto sea para siempre. E no herede mujer, salvo si no faltase no se fallar hombre, e si esto acaeciese, sea la mujer más allegada a mi línea”.

Se presenta otro testamento en el juicio, donde aparece las famosas frases:

 “siendo yo nacido en Génova … della salí y en ella nací…”, también, “…ni en otro cabo del mundo no se fallase hombre de mi linaje verdadero que se hubiese llamado y llamase él y sus antecesores de de Colón…en tal caso lo haya la mujer mas llegada en deudo y sangre legítima”.

En el testamento de 1498, se advierten bastantes irregularidades:

  • La firma que aparece no se corresponde con la grafía del Almirante y cometen varios errores al colocar los puntos que Cristóbal Colón situaba a cada lado de las eses.
  • Se da como vivo al Infante D. Juan cuando había fallecido el 7 de octubre de 1497. Cuando se presentó este documento ya habían pasado 80 años desde los hechos.
  • No fue elevado a escritura pública.
  • Varios litigantes sacaron paulinas, eran unos despachos o cartas de excomunión que se expedían en los tribunales para el descubrimiento de algunas cosas que se sospechaba habían sido robadas u ocultas malicio samente, tomaron tal nombre por haberlas instituido el Papa Paulo III.
  • Aparecen varios renglones tachados y con distintas fechas.
  • Los giros gallegos que Cristóbal Colón tanto usaba en su habla y escritura, aparecen correctamente en el de 1506 y reemplazados en el de 1498 : aviamiento en vez de aviamento, señalar en vez de aseñalar, sellará en vez de asellará, entienda y entiende en vez de intenda y intende, asimismo en vez de asimesmo, almirantdgo en vez de almirantado, privilegio en vez de privillejo y privillejos, muestre en vez de amostrar.
  • La institución no era de su letra, al documento le faltaba una hoja, la más importante, y el tribunal con signa que: “no está auténtica ni solemne”
  • Aparece firmada por los Reyes Católicos y su secretario de Estado, don Fernando Alvarez, que había muerto en 1501 y que desde cuatro años antes no firmaba.

El testamento de 1506, otorgado en Valladolid, fue el único que se tuvo en cuenta como indiscutible para regular la sucesión de la herencia, títulos y privilegios, en él no dice que nació en Génova ni en parte alguna, ni hace mención a ningún pueblo de Italia ni del genovesado, ni distingue entre parientes legítimos e ilegítimos y tampoco figura la exclusión de cualquier apellido excepto los “de Colón”.

A pesar de contar para el juicio el último testamento que sí fue elevado a escritura pública, lo cierto es que con el testamento de 1498 se consiguió enredar lo suficiente para dejar fuera a su verdadero heredero, Cristóbal Colón biznieto del Almirante, que era hijo adulterino del tercer Almirante Luís Colón, puesto que aparece ajustada al caso la disposición en que exige que el heredero ha de ser hombre legítimo y no ha de haber incurrido en falta gruesa que toque a la honra de Dios y de su linaje. Con el testamento falso, también consiguieron excluir a los Colombo litigantes, por no apellidarse “de Colón”. De esta manera los Colón de Portugal consiguieron heredar por línea femenina, cuando existía un heredero varón con mayor legitimidad.

 

Historia y nacimiento de la teoría gallega:

 

Celso García de la Riega

Celso García de la Riega

Celso García de la Riega, iniciador de la Tesis Gallega y verdugo de la genovesa.

En el año 1892  Celso García de la Riega encuentra el primer indicio de un origen gallego de Colón al leer el libro titulado El Río Lérez, en el que su tío Luís García de la Riega describe las bellezas de la comarca surcada por este río, menciona una escritura de aforamiento hecho a principios del siglo XVI por el monasterio de Poyo, en las inmediaciones de Pontevedra, a favor de Juan de Colón y su mujer Constanza.

Más tarde Antelo Carmelo Castiñeiras secretario de la sociedad Arqueológica de Pontevedra y abogado, encontraría otros documentos en el Ayuntamiento de Pontevedra, donde aparecen los apellidos de Colón y Fonterosa -que eran los apellidos paterno y materno de Cristóbal Colón- estos documentos los llevó a la tertulia en la que él participaba, era la tertulia de Casto Sampedro fundador del Museo Arqueológico de Pontevedra, en esta tertulia es donde Celso García de la Riega retoma el tema de Colón, animado por los tertulianos y por la aparición de nuevos documentos encontrados y aportados por D. Casto Sanpedro, continúa en solitario hasta su muerte con la idea de un Colón pontevedrés viendo ya con más claridad lo inverosímil de las fuentes oficiales.

Casa natal de Cristóbal Colón según la tradición de Portosanto – Poio

El 20 de diciembre 1898 realiza una conferencia en la Sociedad Geográfica de Madrid. La conferencia tuvo gran impacto y repercusión, la noticia de la nueva teoría se extendió por países de todo el mundo. En 1914 Celso García de la Riega, ante la insistencia de muchos de sus seguidores, publica su libro “Colón español”, siendo el primero en dinamitar el candidato italiano “Cristóforo Colombo”, además trata de construir el personaje, creyendo que si él quiso y puso todo su empeño en ocultar su origen, lo sería por algo realmente grave, y grave era en 1492 ser judíoCelso García de la Riega murió un mes después de la publicación, a la edad de 70 años, consiguiendo dejar tocada de muerte la concepción genovesa del Almirante, sus argumentos en contra de un Colón genovés son todavía hoy en día utilizados por todos los que defienden un origen distinto al oficial.

Podríamos resumir la Teoría presentada por Celso García de la Riega en cinco Pilares:

  • El apellido que utilizaba Cristóbal Colón y sus hijos siempre fue Colón, nunca Colombo, Colom, etc.,  Pontevedra era el único lugar del mundo donde se encontraba el apellido Colón, siendo este el único apellido que utilizaba en sus cartas dirigidas a sus hijos y hermanos; el único apellido que utilizaban en todos los documentos oficiales; así lo escribió en su testamento; así lo llamaban los Reyes Católicos y el rey de Portugal; incluso desde el Vaticano, el Papa Alejandro VI lo llamaba Colón; ¡nunca con ningún otro apellido!;  la mayoría de los Colón de Pontevedra  eran Mareantes, existen documentos desde 1428 que lo avalan. En la basílica de Santa María de Pontevedra  hay una inscripción pétrea que dice que “Juan Colón” hizo una capilla. El propio Almirante decía que la forma de vivir de sus antepasados fue el de mercaderías por la mar.
  • Colón escribía en gallego. Sus escritos  como bitácoras, cartas y demás, las escribió con palabras galaico-portuguesas y muchas netamente gallegas, diferentes a las portuguesas y castellanas; como ejemplo: “Despois” (palabra gallega usada en la época y en la actualidad, en castellano se escribía después y en portugués após). Escribía en gallego “Saliron” (en castellano se escribía salieron y en portugués saíron). Escribía en gallego “Foy” (en portugués se escribía foe, y en castellano fue)…… y así hasta más de 300 palabras. Cuando no encontraba el término especifico en castellano, empleaba uno gallego: “A longo da costa”(a lo largo de la costa), “Anduvo a la relinga” (como en la actualidad siguen empleando los marineros gallegos para referirse al viento contrario), “ala corda”, etc.
  • La Toponimia: Los nombres que utilizo Colón para bautizar las tierras descubiertas coinciden por centenares con los nombres de las costas gallegas especialmente con la costa de Pontevedra, de ninguna otra región aparecen tantos nombres en común como los de Galicia, es evidente que Colón conocía perfectamente el mar, las rías y la geografía del entorno gallego más específicamente la ría de Pontevedra. Colón bautiza la primera isla como San Salvador, el segundo nombre que utilizo Colón fue el de Santa María de la Concepción  que es el nombre de la Copatrona de San Salvador de Poio, muchos de ellos, tienen geográficamente un parecido asombroso, como el mar de Santo Tome,  en Santo Domingo con Santo Tome del mar de Cambados en Pontevedra, sus contornos son tan  parecidos que se pueden superponer uno encima del otro, o como Porto Santo en las Antillas que tiene un parecido asombroso con el Porto Santo de San Salvador de Poio. Todas estos topónimos son de fácil comprobación, comparando mapas de las zonas descubiertas y mapas de las rías gallegas, por ejemplo se pueden citar: Río Xallas en Jamaica, que solo existe en Galicia, Punta Muros (Venezuela/Ría de Muros. A Coruña), Río Minho  (Jamaica/ río de Galicia), Puerto del Sol (Cuba/Isla de Onza. Pontevedra), Punta Aguda (Isla Tortuga/Bueu. Pontevedra), Punta del cabo (Cuba/ Cesantes. Pontevedra), Punta do Ferro (Rep. Dominicana/Ría de Pontevedra), Punta Lagoa (Bahamas/Ría de Vigo), Punta Moa (Cuba/Punta Moa. Pontevedra) y así hasta más de 125  lugares.
  • La carabela (Nao) “Santa María”, fue construida en los astilleros de la Moureira en Pontevedra, propiedad de Juan de la Cosa, el nombre completo o como se conocía a la embarcación era Santa María “la Gallega”, fue la nave capitana de Colón, que también fue la única aportación que hizo el Almirante al descubrimiento. Al encallar la nave en el primer viaje Colón se queja y dice “la traición del maestre y  de la gente que eran todos o los más de su tierra”, se refiere a la tripulación de la Santa María que procedía de las costas gallegas.
  • La Casa de la tradición,  la tradición dice que en una casa de Poio (Pontevedra) de siempre se supo que había nacido el descubridor de las Indias, estaba y está situada en la parroquia de San Salvador, en el barrio de Porto Santo, enclavada en la finca de La Puntada, finca que en su parte sur la baña la ría de Pontevedra, justo entre la Galea y la Lanzada y enfrente de la ermita de Nuestra Señora de Gracia en la isla de Tambo y cuando llega por primera vez al Continente Americano le llama “Salinas” y “Saíñas” se llama aún hoy en día la ensenada y el barrio colindante con la Finca de la Puntada y calle que la bordea. Esta finca perteneció a la casa de Veragua, descendientes del Almirante.
Dibujo de Castelao, en la nota superior se interesa por los documentos gallegos.

Dibujo de Castelao, en la nota superior se interesa por los documentos.

La teoría gallega tendría después de la muerte de su iniciador, un enemigo inesperado, la propia Academia gallega, esta, dirigida por Murguía se encargará de poner todas las trabas a los continuadores de la tesis, hará valer sus influencias en la Academia de la Historia en Madrid, y todo por evitar que el inminente reconocimiento pudiera recaer en su enemigo político, Celso García de la Riega. Llegando a proponer que los méritos deberían pasar a Don Castro Sanpedro, si se quería que la Academia deliberara a favor, y alegando que él encontró los primeros documentos (no era cierto), pero los rieguistas se opusieron, por lo cual, ni para ti, ni para mí.

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Don Wenceslao escribiría un artículo en el diario ABC de fecha 28 de agosto de 1926, una sátira burlesca sobre este asunto de las manos del gallego Wenceslao Fernández-Flórez.

Dieciocho años después de haber realizado su famosa conferencia en Madrid, se le acusa de haber alterado algunos documentos, la Academia Española de la Historia, arengada por Murguía y con el apoyo de Altolaguirre y Oviedo yArce, intentará desbaratar por todos los medios que a Cristóbal Colón se le reconozca gallego. El historiador y miembro de la Sociedad Geográfica de Londres, coronel Mansfield, salió en defensa de García de la Riega, afirmando en una conferencia dada en Londres, que consideraba auténticos y válidos todos los documentos, pues no cree que las raspaduras que tienen algunos, afecten al texto y otras deficiencias no parecen esenciales, sobre todo cuando donde aparece el vocablo “Colón” en cada uno de los documentos, no presenta ningún deterioro o alteración, el paleógrafo Camille O’Sirvi consideraba lo mismo.Sin embargo esta acusación sirvió para arrinconar la tesis gallega, y aún hoy en día algunos siguen haciendo referencia a la falsificación, mientras, siguieron apareciendo documentos y más documentos donde se evidenciaba la existencia de Colones en Pontevedra. El mayor instigador de esta cruzada fue el académico de la Historia Altolaguirre y Duval, quien suprimió deliberadamente aquellas actas de la Raccolta Colombina, que eran sospechosas y perjudiciales para su tesis, pero cuando se demostró la falsificación de abundantes actas, en vez de aplicarse la misma medicina que recetó a García de la Riega, se defendió diciendo esto:

“el haberse descubierto que algunos documentos donde figura el nombre del primer Almirante de la Indias son apócrifos (falsos), y el no poder comprobarse la autenticidad de otros por haber sido destruidos o no encontrarse los originales, han motivado el que sean acogidos con cierta desconfianza los documentos notariales de Italia…el que algún documento haya resultado falso, no puede constituir prueba de que lo sean todos los demás”.

Cuando los seguidores de la Teoría levantina de Luís Ulloa, presentaron los documentos Borromeo, a la par estaban criticando los documentos presentados por Don Celso, a sabiendas de que los documentos por ellos presentados eran documentos totalmente inventados, como así quedó demostrado, tanto que hoy en día no existen y tenemos la duda de si llegaron algún día a existir.

Además de los documentos defendidos por Celso García de la Riega, Telmo Vigo encontraría un documento de 1519 donde aparece el mismo “Juan Colón” de Santa María y del cruceiro y aunque los paleógrafos Serrano Sanz y Oviedo Arce se esmeraron en buscar algún vestigio de falsedad, tuvieron que darlo por bueno. Castro Sanpedro encuentra dos documentos, uno de 1518 y otro de 1520, que hacen referencia también al citado “Juan Colón” y otro de 1500 haciendo referencia a un “Antonio Colón”.

 

Los continuadores de Celso García de la Riega:

Alfonso Philippot Abeledo

alfonso_philippot_abeledoEn los años 80 el vigués Alfonso Philippot, marino mercante y presidente de la Asociación Colón gallego, publicó una copiosa y trabajada teoría sobre la verdadera identidad de Cristóbal Colón, la sorpresa sobre todo radicaba en el personaje, “Pedro Álvarez de Sotomayor” conocido por “Pedro Madruga”, señor feudal gallego que protagonizó una lucha encarnizada contra las Irmandades en Galicia y contra los reyes Católicos después. Luchó este noble señorial contra la alianza entre la Corona de Aragón e Isabel Trastámara, que pretendían arrebatar los derechos al trono de Castilla a su sobrina, la legítima y verdadera heredera al trono, Juana de Trastámara, casada con su tío Alfonso V de Portugal. Una unión con Portugal que preocupaba sobremanera a la corona de Aragón. Pedro Madruga se posicionó del bando portugués hasta su rendición en Acasovas.

Alfonso Philippot, aportaba sobremanera el motivo buscado por tantas teorías, aquel que debería justificar que Cristóbal Colón y sus coetáneos más cercanos trabajaran por ocultar su origen y cuna. Llegados a este punto, trataremos de demostrar que el candidato aportado por Alfonso Phlippot, además de ser el único que queda sin descartar, a falta de otros nuevos, reúne sobradamente todos los condicionantes para ser incluido en un proyecto de autentificación utilizando los últimos avances en la ciencia genómica.

En 1977 Alfonso Philippot publica en el Faro de Vigo su primer trabajo “Don Cristóbal Colón de Soutomaior”, con una teoría totalmente inédita, Cristóbal Colón y Pedro madruga el famoso noble feudal gallego y/o portugués son la misma persona. En principio parece una historia fantasiosa parecida a las teorías levantinas, pero resulta que las piezas del rompecabezas empiezan a encajar, el documental probatorio gallego crece sin parangón. Philippot nos dice:
La importancia de estos hallazgos nos indujo a revisar el testimonio de Lucio Marineo Sículo, del año 1530, y de la propia Academia de la Historia, llegando a la conclusión de que su nombre de pila completo era Cristóbal Pedro, tal y como refleja la abreviatura del polémico documento de 1496: XPº de Colón. Por otra parte, la cita de Marineo, “Petrum Colonum”, viene corroborada por el reciente hallazgo de un texto del gran humanista y sacerdote portugués Gaspar Frutuoso (1522-1591) en su obra manuscrita “Saudades da Terra”, publicada hacia 1580.

Algunos Indicios y vidas paralelas que llevaron al sr. Philippot a formular su Tesis:

  • Además de la aseveración de Fernando Colón y el padre Las Casas sobre la nobleza de linaje del Almirante, y que los dos tenían almirantes en su familia, los reyes siempre le dieron tratamiento de Noble tanto en las maneras como en las formas. ¡Colón era noble!
  • Tanto en un caso como en el otro empiezan a navegar a la edad de 14 años por un periodo continuado de 23 años.
  • Tanto en un caso como en el otro, tenían conocimientos de latín y de las sagradas escrituras.
  • Los familiares de uno fueron los mejores aliados del otro, así como los enemigos de uno lo fueron también del otro.
  • Los dos fueron corsarios
  • Colón manifiesta tener diez hijos además de Diego, Pedro Madruga tenía 10 hijos.
  • Cuando unas fuentes aseguran que Pedro Madruga se refugia en Portugal, otras aseguran que Colón llega a este reino.
  • Cuando unas fuentes relatan como Colón abandona Portugal para irse a España, otras nos dicen que Pedro Madruga alberga la misma idea.
  • Cuando unas fuentes sitúan en la misma fecha a uno y a otro de camino a España, llevando el mismo cometido de reunirse con los reyes, entre Valladolid y Alba de Tormes uno aparecerá ya para siempre, mientras el otro desaparecerá sin dejar rastro.
  • Cristóbal Colón se negó siempre a firmar como “Cristóbal Colón”, recurriendo a la forma “xpo. Ferens”, el capellán y confesor de los reyes que trató en persona a Colón, le llama en uno de sus escritos “Petrum Colonum”. Cristóbal Colón dijo: Pónganme, pues, el nombre que quisieren, que al fin David, rey sapientísimo, fue guarda de ovejas, y después fue hecho rey de Jerusalén, y yo siervo soy de aquel mesmo que le puso a él en tal estado.”

escudo-ColonEl genealogista Antonio Pedro documenta la existencia de un hermano de Pedro Madruga llamado Juan González, que coincide con el perfil de Bartolomé Colón, hijo de la misma madre y mismo padre. El apellido González concuerda con la supuesta madre de Cristóbal Colón, que según Alfonso Philipot se trataría de “Constanza González Colón”.

Manuel Doval a finales de 2013, encontró en las murallas del castillo de Sotomayor, lo que parecen las armas que según los reyes Católicos, Cristóbal Colón solía traer. Sonia Barja encuentra otro escudo en un manuscrito inédito hasta 1950, donde parece que las armas de los sotomayor ocupan el cuartel reservado a las armas del almirante. Hayazgos que se suman a otro trabajo de Antonio Pedro Sottomayor sobre la supuesta madre de Pedro Madruga y Cristóbal Colón.

 

La toponimia coincidente entre Galicia y el Nuevo Mundo

LaEsfera1

Mucha toponimia con la que Cristóbal Colón bautizaba se correspondía con la gallega, además de observarse casi siempre mucho parecido.

Cristóbal Colón iba bautizando lugares y accidentes geográficos con una toponimia coincidente en Galicia, la gran mayoría de esta toponimia se encuentra enclavada en tan solo un radio de unos 50 kilómetros dentro de las Rías Baixas. Cristóbal Colón bautiza a la primera isla descubierta como “San Salvador”, luego vendrían, Porto Santo, mar de santo Tomé (ensenada en la ría de Pontevedra), Tierra de Gracia, (ría de Pontevedra), cabo de La Galea, La Puntada, Punta Lanzada, etc., y cuando pisa por primera vez el continente americano a la enseneda donde pisará tierra le llama “Salinas”. La tradición dice que en una casa de Poio (Pontevedra) de siempre se supo que había nacido el descubridor de las Indias, estaba y está situada en la parroquia de San Salvador, en el barrio de Porto Santo, enclavada en la finca de La Puntada, finca que en su parte sur la baña la ría de Pontevedra, justo entre la Galea y la Lanzada y enfrente de la ermita de Nuestra Señora de Gracia en la isla de Tambo y que linda al oeste con “Saiñas (Salinas)”.

El Almirante no impuso en sus bautizos un solo nombre ni en recuerdo de Génova, Saona, Liguria ni de ningún otro pueblo de Italia.

Cristóbal Colón le puso “La Gallega” a una isla, a dos naves, y a un navío “el Gallego”. Entre estas naves destaca “La Gallega” nave capitana del primer viaje, dedicada a Santa María patrona de Pontevedra.

Todos los navíos del primer viaje llevaban tripulantes gallegos.

 El Castillo de Sotomayor, pertenecía a la parroquia de San Salvador.

Cristóbal Colón festeja a la patrona de Pontevedra

El 18 de diciembre en el primer viaje de Cristóbal Colón, este manda ataviar las naves y festejar a la Virgen María de la O, el mismo día que en Pontevedra se conmemora a su patrona. Fr. Martín Sarmiento (siglo XVIII) opina sobre este particular:

“La Carabela en que salió Colón, se llamó La Gallega, según Oviedo, y era dedicada a Santa María, aludiendo a la Patrona de los de Pontevedra. Es mucho concurrir el que Henrique IV diese, como dio a Pontevedra, el Privilegio de una Feria de 30 días, 15 antes y 15 después de la Fiesta de Sn. Bartolomé, Patrono de la Villa. El que los Reyes Católicos hubieran dado como dieron a todos los Mareantes de la Villa, el Privilegio de que no los pudiesen ajusticiar sino como a Nobles, no siendo por delito de alta traición. El que los mismos Reyes mandasen que todos usasen escudos de la Fábrica de Pontevedra. Y el que la carabela de colón se llamase la Gallega y se llamase y estuviese dedicada a Sta. María. Es mucho concurrir todo eso, digo, para que sea inverosímil que la mejor nave, Argos Gallega o la Carabela en la cual montado colón descubrió en su primer viaje el nuevo Mundo, había sido fabricada en el Arrabal o Pescadería de Pontevedra y que se dedicase a Sta. María la Grande (que así llaman), que es la Patrona de todos los marineros en Parroquia separada. fr.Martín Sarmiento”

 

Sus escritos delatan su lengua nativa

En sus escritos figuran muchas palabras del portugués, todas ellas de uso compartido con el gallego, otras de uso exclusivo del gallego y ninguna únicamente exclusiva del portugués.

Nota autógrafa de Colón

Única nota autógrafa de Cristóbal Colón intentando escribir algo en italiano, se le daba francamente mal

Solo una vez intentó escribir en italiano, pero de manera calamitosa, demostrando que solo lo chapurreaba.

Cristóbal Colón escribía el castellano mucho antes de fijar su residencia en Castilla, pues ya en el año 1481 anotaba libros en español, y cuando leía y escribía en latín, incurría en solecismos propios de una persona de habla española.

Es imposible que en las cartas a sus hijos, a sus hermanos y a sus amigos emplease siempre el castellano, con muchos giros (galaico- portugueses), sin que jamás se le escapase una frase, un dicho, ni una palabra en italiano. Igualmente sucede con todas las notas relativas a sus gastos, sus créditos y deudas.

En 1951 el Capitán de Navío, Julio Guillén Tato, realizó un laborioso informe de investigación, “La parla marinera en el primer viaje de Cristóbal Colón”, que entre otras cosas decía:

 “Colón cuarteaba el compás o aguja con voces distintas a las del Mediterráneo y de las galeras, que emplea siempre Ramusio y tantos otros, incluso traduciéndolas del portugués…Y al emplear íntegramente esta rosa oceánica de origen nórdico, parece como si jamás hubiese navegado por el Mediterráneo, o tan poco, que ni en una sola ocasión se le desliza un “mediterranismo”. “Cristóbal Colón escribe según la parla navaresca ú oceánica: la de las naos, que nuestros marineros de Cantabria, Galicia y saco de Cádiz ya hablaban por lo menos un siglo antes”.

Juan Colón, capitán del Almirante

Cruise Portosanto

Cristóbal Colón decía tener un pariente que se llamaba Juan Antonio Colón y también aparece un Juan Antonio Colón como capitán de un navío en el tercer viaje.

En la Basílica de Santa María de Pontevedra, aparece en una inscripición “John Collon” y el crucero “Juan de Colón,” la misma curiosidad que Juan II de Portugal cuando se dirigió en una carta a Cristóbal Colón , el primero que se hace como “Collon “y los párrafos abajo como” Colón “. Su hijo, Fernando Colón, dice:

 “El Almirante, conforme a la patria donde fue a vivir y a empezar su nuevo estado, limó el vocablo para conformarle con el antiguo y distinguir los que precedieran de él, de los demás que eran parientes colaterales, y así se llamó Colón”.

Inscripción en la Basílica de Santa María.

Inscripción en la Basílica de Santa María.

Varios historiadores creen que Juan Colón y este Antonio Colón son la misma persona, pues al llamarse Juan Antonio Colón unas veces figuraba con uno u otro nombre.

Como hemos comentado la existencia de Colones en Pontevedra antes del descubrimiento, está fuera de toda duda, pero se siguieron encontrando descendientes hasta mediados del siglo XIX. El último descendiente fue Vicenta Gil Arias Mariño, llamada la Aldonza en referencia a Aldonza de Portocarrero, esposa de Nuño Colón de Portugal. Las gentes de Poio decían que era la última descendiente de Colón, por qué así ella siempre lo decía, Sobrino Buhigas en 1924, confirmó junto al historiador inglés Mansfield que estos rumores eran ciertos al estudiar varios documentos de escritura y heredad.

 

El Concurso sobre la nacionalidad de Cristóbal Colón en el diario ABC

concurso_ABC_colon-214x300En el año de 1927, Torcuato Luca de Tena fundador del diario ABC, promovió un concurso dotado con un premio de 50.000 pesetas, para aquel trabajo escrito que demuestre la nacionalidad española de Cristóbal Colón.

El tribunal fue elegido entre eminentes personalidades españolas y extranjeras, bajo los auspi­cios del Gobierno español.

ABC 5 de mayo de 1927 –“Porque entendimos que era de un interés histórico extraordinario que un Tribuna; internacional, rodeado de toda clase de ga­rantías, proclamase la verdadera naciona­lidad de Cristóbal Colón, abrimos este con­curso -sin perdonar trabajos ni sacrifi­cios-, para que concurriesen a él cuantos creyesen que podían aportar pruebas sobre el nacimiento del descubridor del Nuevo Mundo. Y no nos equivocamos. De Ingla­terra, de América y de España, hemos ya recibido  interesantísimos escritos que recti­ficarán en absoluto antiguos errores his­tóricos.”

El dictamen final del tribunal internacional debía premiar a quien demostrara dos únicas cuestiones a solucionar:

a)       ¿Puede afirmarse que Cristóbal Colón, el descubri­dor del Nuevo Mundo, era español ?

b)       ¿Puede afirmarse que Cristófforus Columbo, nacido en Génova, e hijo de Domini- cus, fué el descubridor del Nuevo Mundo?

El fallo final  de los miembros del Tribunal después de estudiar todos los trabajos presentados, llegaron a establecer las siguientes conclusiones;

Primero. Respecto del tema a), conside­ran que ninguno de los trabajos presentados permite afirmar que Cristóbal Colón, el descubridor del Nuevo Mundo, era español.

Segundo. Respecto del tema b), algunos de los trabajos presentados ofrecen argu­mentación sólida contra la tesis de que un Cristoforus Columbo, nacido en Genova e hijo de Dominicus, haya sido el descubridor del Nuevo Mundo.

La condición indispensable era la de demostrar los dos puntos a estudio, y como se observa en las conclusiones finales, solo el tema B quedó resuelto, por tanto, el fallo del tribunal dejó desierto el premio ya que ninguna Teoría consiguió la demostración plena, pero el diario ABC abrió un nuevo concurso:

La Dirección de A B C lamenta que no haya sido posible otorgar el premio de 50.000 pesetas ofrecidas en este concurso, y, en el deseo de que esa cantidad tenga aplica­ción inmediata, como recompensa para un trabajo dedicado a enaltecer el descubri­miento, conquista y civilización de América, abrirá un nuevo certamen, cuyas condiciones publicará próximamente, para premiar el me­jor libro con destino a las escuelas hispanoamericanas y que pueda servir de texto en las mismas.

En este caso si hubo un ganador:

ConcursoABCSegundo

El Sr. D. Nicolás Espinosa Cordero ganó las 50.000 pesetas que estaban en un principio destinadas al primer concurso sobre la nacionalidad de Cristóbal Colón, se me ocurrió que si este libro trataba sobre la historia de España en América algo tendría que decir sobre Cristóbal Colón, adquirí el libro y mis sospechas eran acertadas, EL LIBRO GANADOR DEL SEGUNDO CONCURSO DEFIENDE LA GALLEGUIDAD DE COLÓN.

  Al final, el Colón gallego ganó las 50.000 pesetas

 

La película: Pontevedra, cuna de Colón

Fue la primera película a color hecha en España, su autor: El Pontevedrés J. Enrique Barreiro.

Película de relevancia histórica, científica y pionera del cine en color, tuvo una acogida y eco impresionante.

El 29 de julio de 1925 se estrena en el Teatro Principal la película “Pontevedra, Cuna de Colón”, su autor el investigador, fotógrafo y cineasta Don Enrique Barreiro. El suceso hubiera pasado ‘desapercibido sino fuera porque dicha película era la primera en color que se había hecho en España por un sistema inventado por el propio Enrique Barreiro. La noticia tuvo gran repercusión y tan importante suceso cubrió numerosas columnas de la prensa regional, nacional e incluso del extranjero.

 

 

Cristóbal Colón Portugués

Un documento muy revelador que ha pasado desapercibido desde que el Catedrático  y Académico de la Historia “Antonio Romeu de Armas” lo encontró en los archivos del “Instituto de Valencia de Don Juan”, se trata de un acostamiento del Libro de los maravedís del limosnero real Pedro Toledo.

Cuando Colón ya tenía el favor de los reyes Católicos para realizar su famoso viaje, faltando únicamente ultimar los detalles y encontrándose él y estos en Málaga,  le conceden un subsidio que permita al navegante hacer frente a su maltrecha economía, el tesorero  González de Sevilla así lo recoge en sus libros:

“El dicho día di a Cristóbal Colon cuatro mil maravedís, que Sus Altezas le mandaran dar para ayuda de su costa, por cédula del Obispo”

Pero antes de partir, estando en Linares, Colón se acerca avergonzado y sigiloso a la reina Isabel  y le hace saber que el subsidio concedido no arregla su mala situación  económica, que se ve obligado a solicitarle una limosna más, la reina seguramente más sonrojada que Colón da inmediatamente las órdenes a su limosnero, don Pedro de Toledo, para que entregue 30 doblas de oro, equivalente a unos 11.000 maravedís, con este dinero si puede Colón volver a Córdoba.

Al encontrar inédito en el año 1982 el libro de los maravedís, A. Romeu de Armas y su equipo buscaron el apunte que reflejara este hecho de la mano del limosnero mayor Pedro Toledo, y lo encontraron, pero para su sorpresa dieron con algo mucho más revelador, el escribano define a Colón como “el portugués”.

Donde debía figurar el nombre del receptor viene en blanco, Antonio Romeu cree que al desconocer el nombre optó por dejar el hueco para cubrirlo más adelante, y mientras hace mención a su nacionalidad para identificarlo y reconocerlo de esta manera, quedando el lugar reservado para el nombre en blanco hasta ahora.

No tiene ninguna duda Antonio Romeu de Armas en aseverar que este apunte en el libro de cuentas es el referente a la limosna concedida dos días antes por la reina a Colón, ya que coinciden las monedas, lo identifica con tal cuidado que no admite duda ni vacilación y además aparecen reflejados los protectores de Colón que acompañaban y estaban presentes en el momento en que la reina otorga el donativo, figurando estos como testigos, Rodrigo de Maldonado, Alonso de Quintanilla y fray Hernando de Talavera. Además el escribano que le llama portugués hace mención expresa a lo acontecido entre Colón y la reina  antes tratado : “et Su Alteza me lo mandó en persona”.

Antonio Romeu de Armas reconocido Catedrático y Académico de la Historia siempre se mantuvo firme en la nacionalidad genovesa de Colón, pero este hallazgo le hizo reconsiderar tal creencia, sucediéndole de la misma forma que a otro insigne historiador, Don Enrique Zas, quien después de defender a ultranza la genovesidad de Colón se cambió con mayor fuerza a la Tesis gallega una vez reconocido su error, y convirtiéndose al final en uno de sus más insignes defensores.

Se preguntarán qué relación tiene con Galicia el hecho de denominar a Colón “portugués”, recordamos al lector que la Tesis gallega identifica como la misma persona a Pedro Álvarez de Sotomayor y  Colón, que el Sotomayor era conde de Caminha título concedido por el rey portugués, que luchó contra los Irmandiños con tropas portuguesas, que luchó como capitán al servicio del rey portugués Alfonso V en la batalla de Toro, que luchó en la flota franco-portuguesa contra Castilla, que era el señor de Tui cuando esta estaba ocupada por Portugal, que estaba casado con Tereixa de Tábora portuguesa de linaje real, que su lengua y maneras de hablar eran parecidas a las portuguesas, que por la situación de sus dominios siempre tuvo un pie en Portugal y otro en Galicia, etc. etc.

 

Marcelo Gaya y Delrue

Marcelo Gaya y Delrue, (Académico correspondiente de la RealAcademiaAragonesa de Nobles y BellasArtes de San Luis de Zaragoza). En su libro publicado en 1953, realiza en base al estudio pormenorizado un perfil de Cristóbal Colón, llegando a esta conclusión:

 “¿Quién era este hombre? Por ahora, todavía no lo sabemos. Por su lenguaje, ya lo vimos, debía ser un galaico-portugués de la región de Tuy. Circunscribiendo aún más el problema y para basarnos en sus propias afirmaciones, es probable que fuese oriundo de uno de los pueblos que, cuando la rectificación de fronteras, cambió de nacionalidad a consecuencia del Tratado de Trujillo, en 1479, fin de la guerra de sucesión de Castilla, entre este país y Portugal. Que naciese en un lugar anexionado entonces a Castilla, no mentía al decirse “extranjero”, puesto que en el momento de su nacimiento, se había cedido a Portugal, tampoco mentía, puesto que, aunque nacido castellano, se había convertido en –extranjero-“.

El noble Cristóbal Colón según las capitulaciones de Santa Fé

Otro dato viene a demostrar la condición de noble de Cristóbal Colón antes de la firma en Santa Fé de las Capitulaciones:

El texto original de las Capitulaciones se extravió, solo se conserva un registro realizado por Juan de Coloma, en el registro de la Cancillería de la Corona de Aragón, junto al texto de las Capitulaciones se anotó a la vez los dos salvoconductos que fueron otorgados a Colón, uno dirigido al Gran Kan, y el otro para facilitarle su labor con las personas que se encontrase en su camino. Sobre este último salvoconducto que fue anotado el mismo día que el otro y que las Capitulaciones, hace referencia a una fecha anterior, al 16 de abril de 1492, cuando en las Capitulaciones aparece 17 de abril, encontramos un error de transcripción que, hasta ahora, ha permanecido ignorado:

La transcripción que se hizo del latín y que hasta ahora perduró de una de sus frases, vemos que donde dice: “Enviamos a Cristóbal Colón con tres Carabelas por el Mar Océano hacia las Indias,…”, en realidad, el texto decía: “Enviamos al noble varónCristóbal Colón con tres Carabelas”, firmado un día antes que las capitulaciones.

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(Para ser puesto en los mares del Océano de presentar a un hombre noble con las partes de la India, … “)

En el otro salvoconducto dirigido al Gran Kan, también se refleja su condición de noble: “… Por ello hemos decidido enviaros a nuestro noble Capitán Cristóbal Colón, dador de la empresa, …“. Esta transcripción se hizo correcta, pero no se le dio la debida transcendencia al tratamiento de “noble”, se atribuyó como un adjetivo de la condición de Capitán y no como sustantivo, esto es muy común en todo aquello que atañe a Cristóbal Colón, cuando no se encuentra explicación se toma siempre por hacer oídos sordos y por el camino más fácil.

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(… ¿Por qué nobles capitanes Cristóbal Colón … )

No es de extrañar que los Reyes le den tratamiento de “noble”, Cristóbal Colón se comportaba como un noble, era tratado como un noble y tubo cargos y privilegios exclusivos de la nobleza, lo que sorprende y conviene destacar en el salvoconducto dirigido al Gran Kan, es que lo hacen de la nobleza de sus reinos cuando dicen “nuestro noble“.

Conviene observar que en la latinización del nombre el apellido es respetado constando de esta forma: “Chistoforum Colon”, cuando la de Cristóforo Colombo (el genovés), sería: “Chistoforum Columbus”.

 

 

Cambio de identidad

Cristóbal Colón: “Pónganme, pues, el nombre que quisieren, que al fin David, rey sapientísimo, fue guarda de ovejas, y después fue hecho rey de Jerusalén, y yo siervo soy de aquel mesmo que le puso a él en tal estado.”

Nombre de ColonLos Reyes celebran Cortes en Alcalá de Henares, y en la misma fecha unos cronistas sitúan a Cristóbal Colón solicitando audiencia real y otros a PedroMadruga (Pedro Álvarez de Sotomayor), poco más tarde el mayor noble feudal de la época desaparece misteriosamente sin conocerse en qué circunstancias, ni datos sobre su enterramiento, al tiempo que aparece Colón en Portugal. Son los primeros datos que se tienen de Colón desconociendo todo su pasado, hasta que la ciudad de Génova a finales del siglo XIX se inventa la historia de un tal Colombo cardador de lanas y vinatero.

Una de las pruebas que atestiguan el cambio de identidad de Cristóbal Colón la tenemos de mano del capellán y cronista de los Reyes Católicos, Lucio Marineo Sículo (siciliano), quien conociendo en persona a Cristóbal Colón le llama “Petrum Colonum”, no es el único, otro historiador de principios del siglo XVI, Gaspar Frutuoso (portugués), se refiere a él como “Dom Pedro Colón, que descubriu as Indias de Castela”.

Del primer viaje con Cristóbal Colón, vinieron dos indios que él bautizó con los nombres de Cristóbal y Pedro.

Cristóbal Colón firmaba bajo unas siglas en orden piramidal, con “Xpo FERENS” en el lugar donde se deduce que tendría que ir su nombre. Xpo FERENS significa “Portador de Cristo” siendo evidente que Colón quería hacer un Juego de Palabras, en cuanto, “Xpo FERENES” y “Cristóbal Colón” vienen a significar lo mismo. A este respecto  Alfonso Enseñat de Villalonga nos dirá:

En 1530, es decir cinco años antes de que el primer cronista de las Indias, Gonzalo Fernández de Oviedo diera a luz su Historia General y Natural de las Indias, Lucio Marineo Siculo, cronista del Emperador Carlos V, escribía en su crónica titulada “De las cosas memorables de España, que los Reyes Católicos, después de conquistar Canaria, enviaron a Pedro Colón a descubrir otras islas mucho mayores”. Al principio a nadie sorprendió la noticia de que Colón se llamara realmente Pedro, pero andando los años algunos historiadores apuntaron a un posible despiste del cronista. Sin embargo, nadie se ha dado cuenta hasta ahora de que el testimonio de Marineo es corroborado por el gran humanista portugués y sacerdote el doctor Gaspar Frutuoso (1522-1591), que en su obra manuscrita Saudades da Terra, bebiendo en fuentes exclusivamente portuguesas -y más concretamente en los archivos de la isla de La Graciosa en el Archipiélago de las Azores- descubrió que Hiscóa Perestrello, esposa del capitán de la isla de La Graciosa, era cuñada del Pedro Colombo que descubrió el Nuevo Mundo, pues estaba casado con Filippa Moniz Perestrello, hermana de aquélla. Según esto, resulta que en Madeira y las Afores el descubridor era conocido también por Pedro Colombo.

Las dos fuentes en que bebieron Marineo y Frutuoso son tan antiguas y tan puras que no pudieron estar contaminadas por escritos posteriores. De ahí la importancia que debe otorgarse a estos dos testimonios, tan insólitos como casi olvidados.

Sólo nos queda un misterio por aclarar ¿de dónde le viene el nombre de Cristóbal? La respuesta nos la da Fernando Colón cuando afirma que su padre se dio a sí mismo el nombre de Cristóbal porque llevaba a Cristo, al igual que “San Cristóbal tuvo aquel nombre porque pasaba a Cristo por la profundidad de las aguas con tanto peligro”. Esto significa que Colón cambió el nombre de Pedro que sus padres le impusieron en la pila bautismal. Y surgen ahora otras dos preguntas ¿cuándo y por qué cambió de nombre?.

Salvo por la extravagante teoría genovista de un tal Cristóforo Colombo Fontanarrosa, de Cristóbal Colón se desconoce su segundo apellido y no existe documento alguno donde Cristóbal Colón haya firmado o escrito “Cristóbal Colón” de puño y letra, en cambio empleaba la forma en Latín “Yo: Xpo Ferens”, que viene a significar “Yo: portador de Cristo”, que casualmente es lo mismo que “Cristóbal Colón”.

Los corsarios familiares de Colón usaban el sobrenombre de Colon, Coullon, Collon, Cullon; en la capilla de Santa María de Pontevedra aparece “Juan collon” y en la Cruz de Porto Santo “Colon”, Juan II de Portugal a Cristóbal Colón le llama primero “Collon” y luego “Colon”. En los documentos de Pontevedra de Juan y Constanza Colón, aparecen también como “Colon” y como “Culon”, lo que nos inclina a pensar que el apellido usado en Pontevedra tiene su origen en otro con el fonema “Culon” y de su grafema francés “Cullon” o “Coullon” como el de los Corsarios sus parientes.

Las dos formas aparecen en los documentos de Pontevedra, en la inscripción de la capilla de Santa María de Pontevedra “OS DO CERCO DE JUAN NETO E DE JUAN COLLON FIXERON ESTA CAPELLA”. La doble ele no se pronunciaba en Galicia como elle, como se puede observar en “capella”. Se observa en los documentos pontevedreses que cuando los protagonistas escribían su apellido lo hacían con doble ele, y que cuando lo hacían otros, en su lugar ponían una ele sola ya que fonéticamente se pronunciaba igual.

En Portugal sucedía lo mismo, en la carta del rey Juan II a Cristóbal Colón “Nos Dom Joham per graca de Deus Rey de PORTUGALL…”; “A Chistovao COLLON noso especial amigo en Sevilla”. En Portugal al igual que en Galicia, la ele doble sonaba como una sola y la ele doble no existía, usando “LH” para el sonido elle; Ruiz de Pina: “descubrimiento das ILHAS de CASTELLA per COLLOMBO”.

En España durante los años 1484 y 1492, entre la llegada de Colón a España y la firma de las capitulaciones, se le llama “COLOMO”, es a partir de las Capitulaciones de Santa Fé cuando se le empieza a llamar “Colón”. Todo hace pensar que “Cristóbal Colón” es un nombre inventado por el interesado, lo que explicaría que Cristóbal Colón dijera:

Pónganme, pues, el nombre que quisieren, que al fin David, rey sapientísimo, fue guarda de ovejas, y después fue hecho rey de Jerusalén, y yo siervo soy de aquel mesmo que le puso a él en tal estado”. Que su hijo Fernando Colón, dijera: …bien que el Almirante, conforme a la patria, donde fue a vivir y a empezar su nuevo estado, limó el vocablo para conformarle con el anti­guo, y distinguir los que procedieron de él, de los demás que eran parientes colaterales, y así se llamó Colón: esta consideración me mueve a creer que así como la mayor parte de sus cosas fueron obradas por algún misterio, así en lo que toca a la variedad de semejante nombre y sobre­nombre, no deja de haber algún misterio. Po­dríamos traer para ejemplo muchos nombres que fueron puestos como indicios de los efec­tos que habían de suceder por causas ocultas, como en lo que pertenece al Almirante, de quien fue pronosticada la maravilla y novedad de lo que hizo; porque si atendemos al sobrenombre común de sus ascendientes, diremos que verdaderamente fue Colombo, o Paloma, en cuanto llevó la gracia del Espíritu Santo al Nue­vo Mundo, que descubrió; mostrándose como en el bautismo de San Juan Bautista el Espíritu Santo, en figura de Paloma, manifestando que era el hijo amado de Dios, que no era allí cono­cido, porque sobre las aguas del Océano, llevó como lo paloma de Noé, el ramo de oliva, y el aceite del bautismo.” Y dijera también: “El principio y causa de la venida del Almi­rante a España, y ser tan dado a las cosas del mar, fue un hombre muy señalado de su apelli­do y familia, llamado Colombo, muy nombra­do por mar, por la armada que gobernaba con­tra los infieles, y también la de su patria: tal era su fama, que espantaban con su nombre hasta los niños en la cuna”

Explica, que tanto Lucio Marineo Siculo, (capellán y confesor de los reyes ) y Gaspar Fructuoso, contemporáneo de Colón, le llamaran Pedro Colón.

El Conde empezó a llamarse Pedro Álvarez en honor a su hermano Álvaro Paez de Sotomayor desde el momento en que este lo legitimó y prohijó, confirmado por Real Cédula del Rey Enrique IV de fecha 6 de agosto de 1468, por tanto, se apellidó Álvarez por Álvaro y puede que Pedro por el apellido Paez patronímico de Paio (Pedro).

De Don Pedro Álvarez de Sotomayor / Cristóbal Colón se desconoce, como se llamaba antes de 1468. Este es el motivo por el cual antes de esta fecha, no se encuentra ningún dato sobre Cristóbal Colón o sobre Pedro Álvarez de Sotomayor con uno u otro nombre. Le llamaremos pues, Cristóbal Colón de Sotomayor, mientras no tengamos certeza absoluta del antiguo.

El nombre, en la Edad Media es un signo identitario que servía para reflejar la jerarquía de un individuo dentro de un linaje y que lo posiciona socialmente. Fernando Colón nos introduce en la idea del cambio de nombre y apellido o sobrenombre de su padre:

“… muy apropósito al sobrenombre de Colón, que volvió a renovar, que en griego significa miembro, para que siendo el propio suyo Cristóbal, se supiese de quien era miembro; esto es, de Cristo”.

La elección de nombres de los hijos, sobre todo, del primogénito y segundogénito solían tener un mecanismo preestablecido, por lo que nos cuenta Fernando Colón en el caso de su padre, su nombre, es resultado de una intencionalidad mística que rompe con su linaje colateral para crear otro linaje y estirpe utilizando un sobrenombre antiguo y en desuso.

Si atendemos a lo que nos dice Fernando Colón en cuanto Cristóbal Colón quiso distinguirse de los familiares colaterales, ¿que norma siguió Cristóbal Colón para escoger los nombres de sus dos hijos de linaje “Colón”?. Diego, podría identificarse con el hermano de Cristóforo Colombo, “Giacono”, pero no encontramos solución en la genealogía Colombina para “Fernando”, tampoco la encontramos en la descendencia de Diego Colón: María, Luis, Juana, Isabel, Cristóbal y Diego.

Don Pedro Álvarez de Sotomayor, Conde de Caminha, es un buen reflejo del uso en la elección del nombre por la nobleza, su apellido Álvarez es patronímico de Álvaro, el sufijo “ez” significa “hijo de”, se usaba el patronímico para indicar que se era hijo de; en este caso el Conde escogió el de su hermano mayor “Álvaro” quien lo pro-ahijó para darle derechos de sucesión de la Casa de Sotomayor, Casa del linaje que le dio el segundo apellido (epónimo); esto nos induce a pensar que antes de ser pro-ahijado se llamaba de forma distinta a como hoy le conocemos hasta su desaparición… puede que Pedro Sotomayor, ¿Quién sabe?.

Encontramos la debida coincidencia en que los hijos del Conde se llamaran: Álvaro, Fernando, Cristóbal, Diego, Alfonso, Mayor y Constanza; Álvaro en honor de su hermano, Fernando en referencia a su padre Fernán Yañez, Cristóbal ¿?, Diego, Alfonso, Mayor y Constanza se repiten generación tras generación en los Sotomayor. Pero todos ellos están ligados a la casa de Sotomayor de manera colateral y serían claramente descartables si atendemos a lo que nos dice Fernando Colón en cuanto Cristóbal Colón quiso distinguirse de los familiares colaterales, lo que ha de llevarnos a buscar más atrás y a utilizar para ello otro de los enigmas colonianos, el escudo de armas que los Reyes Católicos le otorgaron, en este escudo los Reyes le conceden poner en el cuarto cuartel las armas que solía llevar, y él escoge una banda azur sobre campo de oro y jefe de gules, en mi opinión haciendo referencia a una pertenencia a la Orden de la Banda (fundada por Alfonso XI) en su ascendencia, muchos eran los linajes que utilizaban la banda como distintivo de su linaje, como es el caso de los Zúñiga con quien los Sotomayor emparentaron continuamente. Y sí, encontramos los dos únicos Sotomayores que recibieron el honor de ser miembros de esta distinguida orden, sus tatarabuelos Don Fernán Yánez de Sotomayor y Don Diego Álvarez de Sotomayor. Esto podría explicar la elección de estas armas por Cristóbal Colón, el nombre de sus dos hijos y también porqué en el Castillo de Sotomayor aparece en uno de sus muros exteriores este mismo escudo.

 

 

Cristóbal de Sotomayor, el otro hijo

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Cristóbal Colón en una carta a su hijo Diego menciona que deja otros hijos de los que lamenta no haber podido ocuparse.

Tras el retorno de su primer viaje en marzo de 1493, Cristóbal Colón escribe a los Reyes:

“Ahora, serenísimos príncipes, acuerde V.A. que yo dejé mujer e hijos al inicio de este viaje del cual retorno ahora y vine de mi tierra a le servir cuando arribé a Castilla…”.

Según todos los historiadores Cristóbal Colón residió, al menos, nueve años en Portugal. Por lo tanto cuando llegó a Castilla lo hizo desde Portugal, por lo tanto llama a Portugal “su tierra”.)

El historiador Dtor. Morales y Padilla escribió una obra manuscrita e inédita fechada en 1620, “HISTORIA DE CÓRDOBA” en ella encontramos un dato curioso cuando nos describe el viaje de Colón a Barcelona para contarles los pormenores del reciente descubrimiento:

“Paso por la ciudad de Córdova; fue recevido de los cavalleros de aquella ciudad, como era razon, llevando descubiertas las cosas particulares que de las Indias traia. Con mayor contento le recibio doña Teresa Enríquez de Harana, su mujer, señora natural de Cordova, y sus hijos don Diego, don Cristóbal y don Hernando. Con ellos camino la via de Barcelona”

(Historia de Córdoba, 1620, Tomo II – Folio 434, Cap. 35)

En el segundo viaje, junto a Ponce de León viaja Cristóbal de Sotomayor hijo de Pedro Álvarez Sotomayor (Conde de Camiña), y que en Puerto Rico le llaman Cristóbal Colón de Sotomayor, fue el primer colonizador de Puerto Rico y murió a manos de los Indios junto a su sobrino y sus criados, por mantener una relación con una hija de un cacique local, a ella también la mataron. Todos los Puerto Riqueños conocen la historia de amor entre la india Taina y Sotomayor hijo del conde de Caminha.

En el diario del primer viaje (jueves 14 de febrero; extracto de Las Casas), “que también le daba gran pena dos hijos que tenía en Córdoba al estudio que los dejaba huérfanos de padre y madre en tierra extraña…,”, la madre de Fernando todavía vivía, ¿Quién era entonces, ese segundo hijo que dejaba huérfano, además de Diego?.

Es muy interesante el hecho probado que tanto Diego Colón, como Fernando Colón y Cristóbal de Sotomayor, antes de 1492 quedaron al servicio en la corte de los reyes y príncipes como pajes y bajo su protección. Esta coincidencia en la Corte como pajes, explicaría que años más tarde (1509), Cristóbal de Sotomayor obsequiease a Fernando Colón con el manuscrito “Secacius totius alchimie Guillel mi Sedacerii” con la, “Suma de Gever”.

En el segundo viaje, junto a Ponce de León viaja Cristóbal de Sotomayor hijo de Pedro Álvarez Sotomayor (Pedro Madruga), y que en Puerto Rico le llaman Cristóbal Colón de Sotomayor, fue el primer colonizador de Puerto Rico y murió a manos de los Indios junto a su sobrino y sus criados, por mantener una relación con una hija de un cacique local, a ella también la mataron. Todos los Puerto Riqueños conocen la historia de amor entre la india Taina y Sotomayor hijo del conde de Caminha. Cristóbal de Sotomayor que había sido secretario del rey Felipe, llegó junto con Diego Colon a las Indias. La relación de Diego Colón y Cristóbal Sotomayor fue muy estrecha y uno actuaba como defensor del otro. Diego Colón consideraba que al tener mayor linaje Cristóbal de Sotomayor que Ponce de León, el primero debería tener mayor rango en la expedición, no fue así por que el mismo Cristóbal de Sotomayor renunció a su rango, este dato es importante, al convertirse en el primer noble que rompe la tradición de linaje, pero aún así tenía más indios bajo su servicio que ningún otro español en Puerto Rico, cosa que Diego Colón justificaba.

Para los defensores del Colón gallego, el relato de Morales Padilla, no es un error casual que haya que pasar por alto, como hicieron hasta ahora algunos historiadores. Hay que tener en cuenta que la publicación de este libro se realiza 90 años antes que la publicada por el mayor biógrafo de Colón, su hijo Hernando, interesado tanto como su padre en mantener su origen incierto.

En una carta escrita por  Cristóbal Colón a su hijo Diego Colón, le dice:

 “De tu hermano haz mucha cuenta: él tiene buen natural, y ya deja las mocedades: diez hermanos no te serían demasiados: nunca yo fallé mayor amigo á diestro y siniestro que mis hermanos”.

No se caracterizó Cristóbal Colón por dejar pistas claras sobre su origen y cuna, motivo por el cual este asunto tanto ocupa, pero la frase no deja de ser curiosa ante la coincidencia del número de hermanos que Diego Colón tendría si le sumamos a Fernando Colón los nueve hijos del Conde de Caminha. Para desmontar esta declaración, algunos han intentado poner y quitar hijos al Conde, pero no siendo posible, se decantan por otra frase que días más tarde Cristóbal Colón escribiría a Diego Colón: Ya dije la razon que hay para templar el gasto -A tu tio tien el acatamiento que es razon, y á tu hermano allega como debe hacer el hermano mayor al menor: tú no tienes otro, y loado nuestro Señor, este es tal que bien te es menester”. Si la primera frase puede ser interpretativa, aunque coincidente, esta todavía lo es más; si solo cogemos “tu no tienes otro” parece concluyente y explícito, pero si la declaración la interpretamos en su contexto y literalidad, “tu no tienes otro” hace alusión a un hermano menor, cosa cierta en cualquier caso.

 

 

 Una Familia y dos linajes

Memorial y poder concedido por Diego Colon, donde firma como testigo, Diego de Sotomayor.

Memorial y poder concedido por Diego Colon, donde firma como testigo, Diego de Sotomayor.

Cristóbal Colón realizó, que se sepa, cuatro testamentos: uno en 1498 donde aparece la famosa frase “siendo yo nacido en Génova”, otros dos de 1502 y 1505 que nunca aparecieron pero que el los nombra, y el último de 1506 poco antes de su muerte.

El testamento de 1498 que contiene la única prueba existente de una nacionalidad genovesa, es falso:

• La firma que aparece no se corresponde con la grafía del Almirante y cometen varios errores al colocar los puntos que Cristóbal Colón situaba a cada lado de las eses.

• Se da como vivo al Infante D. Juan cuando había fallecido el 7 de octubre de 1497. Cuando se presentó este documento para el pleito hereritario ya habían pasado 80 años desde los hechos.

• No fue elevado a escritura pública.

• Varios litigantes sacaron paulinas, eran unos despachos o cartas de excomunión que se expedían en los tribunales para el descubrimiento de algunas cosas que se sospechaba habían sido robadas u ocultas malicio samente, tomaron tal nombre por haberlas instituido el Papa Paulo III.

• Aparecen varios renglones tachados y con distintas fechas.

• Los giros gallegos que Cristóbal Colón tanto usaba en su habla y escritura, aparecen correctamente en el de 1506 y reemplazados en el de 1498 : aviamiento en vez de aviamento, señalar en vez de aseñalar, sellará en vez de asellará, entienda y entiende en vez de intenda y intende, asimismo en vez de asimesmo, almirantdgo en vez de almirantado, privilegio en vez de privillejo y privillejos, muestre en vez de amostrar.

• La institución no era de su letra, al documento le faltaba una hoja, la más importante, y el tribunal con signa que: “no está auténtica ni solemne”

• Aparece firmada por los Reyes Católicos y su secretario de Estado, don Fernando Alvarez, que había muerto en 1501 y que desde cuatro años antes no firmaba.

Del testamento de 1506 se conservan dos copias, una de ellas como en el de 1498 tampoco se conserva original firmado por Cristóbal Colón, con los testigos, ni dando fe el escribano, como era legítimo en la época; la otra copia cuenta con bastantes garantías de autenticidad en su protocolo, pero la autenticidad de estas copias se la concede un reflejo de ellas de 1524 en el testamento de Diego Colón realizado también en Valladolid. Por tanto este es el testamento legítimo, donde no se menciona para nada Génova.

Diego Colón sabía que este era el auténtico testamento, por ello, otorga en el suyo poderes a su camarero Fernando Valdés para solicitar al alcalde un traslado del testamento de su padre  (1506)  y varias copias que se “deberían signar en pública forma, para que baliesen e hiziesen fee”.

En este documento fechado en 1524 aparece como testigo Diego de Sotomayor hijo mayor de Pedro Madruga, el mismo para el que Cristóbal Colón solicitó la mejorada, el mismo que parecía hijo bastardo del Almirante de Indias según la crónica del Francesillo de Zúñiga escrita para el emperador Carlos V.

Mientras figuraba como testigo de Diego Colón en un poder para rescatar el testamento de Cristóbal Colón y poder este establecer mayorazgo, Diego de Sotomayor, en ese mismo año, en la misma ciudad, también intentaba unificar los bienes y derechos de los Sotomayor en uno e indivisible y establecer mayorazgo en su sobrina, lo consiguió un año más tarde.

Por tanto los dos hermanos se encargaron en ese año de separar y garantizar convenientemente cada uno de los dos linajes, los Colón y los Sotomayor. No obstante, los linajes Sotomayor y Colón se han ido cruzando paulatinamente durante siglos.

 

 

Álvaro de Sotomayor y Cristóbal Colón en la Corte de los RRCC

Entre mediados de 1491 y finales de marzo de 1492, cuando ya la guerra de Granada había llegado a su fin, fue el momento esperado por la familia Sotomayor para desde la corte situada en Córdoba, buscar un arreglo con los Reyes Católicos en lo relativo al futuro de su Casa y Estados. A primeros de año, los RRCC firmaron y otorgaron numerosas ejecutorias y documentos destinados a regular asuntos diversos de esta Casa.

Cuando Don Álvaro de Sotomayor y su familia negociaban con los RRCC, también lo hacía un desconocido Cristóbal Colón, mientras este último negociaba la empresa de las Indias y era sometido a la Junta de Cortesanos, la familia Sotomayor de Pontevedra negociaba una solución y arreglo para su Casa, consiguiendo el permiso real para fundar Mayorazgo. Esta coincidencia en espacio/tiempo ocurrió también años atrás, entre 1486 y 1487. Pero será en esta ocasión, a mí parecer, cuando se ultima la muerte y desaparición del conde Don Pedro Álvarez de Sotomayor.

En 1486 se acuerda que Don Álvaro sea el nuevo Conde, quedando su padre, solo en apariencia, relegado a la nada, se concede el perdón a los antiguos sirvientes del Conde Don Pedro Álvarez, se condiciona al nuevo Conde de Caminha, su hijo Álvaro, para que acate las deudas por reclamaciones realizadas a la justicia real contra actos pertrechados por su padre:

18-02-1486.- Apoyo D. Alvaro Sotomayor para tomar los puntos fuertes de Salvaterra de Miño y fornel eran su padre, Earl. Por RRCC en Alcalá de Henares.

18-07-1486.- Seguro a favor de Pedro Falcón, alcalde que fue de la fortaleza de Sotomayor, en el Reino de Galicia, perteneciente a Pedro Álvarez de Sotomayor, conde de Caminha. Por los RRCC en Alcalá de Henares. En este documento todavía se da por vivo en dicha fecha a Pedro Álvarez de Sotomayor.

20-08-1486.- Mandamiento a D. Álvaro de Sotomayor para que paguen a Juan y a Merina del Águila, vecinos de Nápoles, la pena en que fue condenando D. Pedro Álvarez de Sotomayor, conde de Caminha, su padre, por haberles tomado una nao con mercancías junto a Pontevedra. Por los RRCC en Palacios de Valduerna.

07-02-1487.- Devolución de bienes al monasterio de Santa María de Melón. En Villacastín.

Al llegar a su fin la guerra de Granada, Cristóbal Colón, emprende las negociaciones con los Reyes entre finales de 1491 y abril de 1492, se desplaza a Córdoba donde es sometido a la Junta de Cortesanos que examinarán el proyecto, también en ese espacio de tiempo, D. Álvaro de Sotomayor despacha asuntos de la casa de Sotomayor con los RRCC:

08-11-1491.- Determinación del conde de Caminha con el conde de Ribadavia. Por los RRCC en Córdoba.

05-08-1491.- Amparo de las feligresías que tiene en Deza el conde de Caminha. Por los RRCC en Real de la vega de Granada.

30-08-1491.- Facultad al conde de Caminha para obligar bienes de su mayorazgo. Por los RRCC en Córdoba.

1492.- A los alcaides de las fortalezas de Velvis y Amaraz, que las hagan llanas para hacer ejecución en ellas de cierto pan, a fin de satisfacer la dote que Fernando de Monroy mandó a don Álvaro de Sotomayor, conde de Caminha, cuando casó con su hija doña Inés de Monroy. Por los RRCC en Córdoba.

13-03-1492.- Restitución al conde de Caminha de feligresías y vasallos. Por los RRCC en Córdoba.

14-03-1492.- Sobre que el señor de Belvis debe pagar un cuento por la dote de su hija. En Códoba

16-03-1492.- Que no se impida el pago para la dote de la hija de Fernando de Monroy. En Córdoba.

20-03-1492.- Que el señor de Belvís abone un cuento de maravedís para la dote de su hija. En Córdoba.

24-02-1492.- Secuestro de rentas del señor de Belvis hasta que pague deuda al conde de Caminha. En Córdoba.

De lo anterior es fácil observar que, en los dos periodos donde Cristóbal Colón trató asuntos de mayor importancia con los RRCC según la historia oficiosa, Don Álvaro de Sotomayor coincidía a la vez y mismo lugar, como representante de la Casa de Sotomayor ante los reyes Católicos. Si no se tropezaron en más de alguna ocasión, sería por que iban juntos.

 

 

La crónica del Francesillo de Zúñiga

HijoBastardoRodrigo Cota rescata de una crónica del siglo XVI, escrita por “Francesillo de Zúñiga” un texto revelador donde aparece Diego de Sotomayor como hijo de Cristóbal Colón y a este además como protector del primero.

Cristóbal Colón solicita y consigue que en 1499 ingrese en la Orden de Alcántara Diego de Sotomayor (otro hijo de Pedro Madruga) quien llegará a ser Comendador de Almorchón y Cabeza de Buey, y recuperará más tarde el mayorazgo de la Casa de Sotomayor que su hermano Álvaro había conseguido traicionando a su padre (Pedro Madruga) y obligándolo a refugiarse en Portugal. Durante siglos los Sotomayor vienen  ingresando en la Oren de Alcántara y a partir de 1940 lo hacen también ininterrumpidamente los Colón.

En 1855 es publicada la copia de un manuscrito titulado “Crónica de don Francesillo de Zúñiga”, es una crónica que recoge los cuchicheos de la corte y escrita exclusivamente para Carlos V, entre otras referencias a la familia Sotomayor destaca el siguiente párrafo:

“Iba también con su majestad monsieur de laxao, e contábale como don Diego de Sotomayor é el clavero de Alcántara e Rodrigo Manrique no tenían justicia para pedirle la encomienda mayor de la dicha orden, que él era aficionado a ser de ella, y más si le daban la encomienda mayor. Decíale también que don Diego de Sotomayor parecía hijo bastardo de Colón el almirante de Indias, e solicitador de la mejorada…”.

Esta declaración es concluyente, por un lado dice que Cristóbal Colón era padre de Diego de Sotomayor, y también que interviene a favor de él ante los Reyes. Diego de Sotomayor era hermano de Cristóbal de Sotomayor, de quien ya hablamos, y ambos eras hijos de Pedro Madruga, voy a seguir escribiendo por qué hay más cosas, pero ya parece perder el tiempo.

 

 

Diego de Veragua y los Sotomayor

En el apartado anterior “Una familia dos linajes” expuse un documento donde Diego Colón extendía un poder para solicitar traslado del testamento de su padre, en este documento firmaba como testigo Don Diego de Sotomayor , que también se encontraba en Valladolid preparando el mayorazgo de los Sotomayor a la vez que Diego Colón hacía lo propio. Ahora, ha aparecido en Pontevedra otro documento (poder) de enorme interés, el documento está en manos de un conocido anticuario de esta ciudad, pero esta vez, el poder lo firma Don Pedro de Sotomayor, nieto de Pedro Alvarez de Sotomayor (Colón), que  solicita traslado de las últimas voluntades de su tío Don Diego de Sotomayor, el mismo que firmaba junto a Diego Colón en el documento antes descrito. Lo sorprendente y lo más destacable del documento es la aparición de un tal Diego de Veragua.

(Extracto del expediente escrito en letra del siglo XVIII): “Cláusula del testamento que otorgó don Diego de Sotomaior  en que expone que, bolviéndosele a García Ozores 2000 ducados porque tenía en empeño la jurisdizión de Trelas, Justanes y Tourón, propias de la Casa de Sotomaior, deve bolberlas. Ante Diego Flores. Año de 1545”.


(Extracto del expediente): “Poder que dio don Pedro de Sotomayor, hijo de don Álbaro de Sotomayor, conde de Camiña y señor de la Casa y solar de Sotomayor, a los muy magníficos señores Diego de Beraguas y el bachiller Maxares para que, en su nombre, pidiesen una copia en auténtica forma del testamento y última boluntad con que havía fallecido don Diego de Sotomayor, su tío, y, en su virtud, la tenencia y posesión de todos sus vienes muebles y raízes como su universal heredero y, en expezial, de las jurisdiziones de Trelas, Justanes y Tourón que thenía en enpeño Garzía Ozores, mediante estaba pagado y satisfecho de dos mil ducados de vellón que dicho don Diego le havía prometido en dote y casamiento con su mujer.

Presentose dicho poder y sacose copia del dicho testamento y ynbentario que se hizo al tienpo de la muerte del referido, que uno y otro se alla en este legaxo; y en dicho testamento una cláusula muy literal en que manda se ajuste quentas con dicho Garzía Ozores y que, pagándose el [alquiler] que huviere, buelba y restituya  a su heredero las dichas jurisdiciones, por quanto eran de la Cassa de Sotomayor de ynmemorial tiempo. Señor Diego Flores. Año 1545”.

(En el margen inferior): “Sotomayor”.

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“… lo puedo e devo dar, y otorgar de derecho, con libre y general administraçión, a vos, los muy magníficos señores Diego de Veragua y el liçenciado Majares, vecinos de la villa de Belalcáçar, y otrosí, a vos Juan [Corarjo], vecino de la villa Cabeça del Buey, y a Juan Núñez, mi [criado], que soys absentes, bien ansí como si fuésedes presentes y a cada uno de vos yn solidum, para que podáis paresçer delante del muy magnífico y reverendo señor [prior] de Magazela, complidor testamentario que hes de don Diego de Sotomayor, defunto que aya gloria, y su complidor, y pedir en mi nombre el testamento y postrímera …”.

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Veragua (actualmente Panamá), la bautizó Cristóbal Colón a la primera tierra continental descubierta en el cuarto Viaje. En el año 1537 se concedió a Luis Colón y Toledo el Ducado de Veragua, un territorio dentro de la Gobernación de Veragua, Luis Colón era hijo de Diego Colón, recibió a la vez, el título de Marqués de Jamaica, Almirante de al Mar Océana y Adelantado Mayor de las Indias, a cambio de renunciar al título de Virrey y a décima parte de las rentas prometidas a su abuelo.

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El territorio de Veragua, era determinante para Diego Colón hijo del descubridor y su familia, era el territorio que pretendían señorear, en el que invirtieron enormes recursos y esfuerzos en pacificarlo. Un Veragua, por tanto, tendría que ser descendiente de Diego Colón y su mujer María Alvarez de Toledo y Rojas. Dos fueron los Colón que se llamaban “Diego”, uno el hijo de Cristóbal Colón y Toledo, Diego Colón y Pravia casado con su prima, hija de Luis Colón y Toledo, y otro su hermano pequeño Diego Colón y Toledo. El primero tenemos que descartarlo al no poder contar con edad suficiente para recibir poder alguno en el año de 1545, ya que su padre había nacido en 1523. Tenemos que el único Veragua de nombre “Diego”, que podría referirse el documento, sería Diego Colón y Toledo, que había nacido en las Indias en 1524 y llevado luego por su madre a España en 1529, donde consiguió ingresar más tarde en la Orden de Santiago. En 1544 se casó en España con una mujer de baja posición, su madre, por este motivo lo envió a Veragua apartándolo de este matrimonio, moriría al poco en un enfrentamiento con los indios en una campaña de exploración en el año de 1546 con 22 años de edad.

El Ducado de Veraguas fue otorgado, el 19 de enero de 1537, por Carlos I a Don Luis Colón de Toledo, junto con los títulos de marqués de la Jamaica, Almirante de la Mar Océana y Adelantado Mayor de las Indias, a cambio de renunciar a los títulos de virrey de las tierras descubiertas del Mar Océano, y la renta de el 10% de las ganancias de los territorios descubiertos. Según Francisco Javier de la Huerta, en su libro “Anales del reyno de Galicia Tomo II “, nos dice que el mayorazgo de los Duques de Veragua, tiene su vinculación en tierras gallegas, que además percibían vasallaje en Dongos (Doncos, Lugo):

“La excelentísima Casa de los Duques de Veraguas posee en Galicia el Mayorazgo, y vasallaje de Dongo.”

En el libro “Diccionario geográfico-estadístico-historico de España y sus posesiones de Ultramar” de 1817 por Pacual Muñoz, describe la antigua jurisdicción como dominio secular de los Duques de veragua:

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Si bien, la institución del mayorazgo estuvo vigente hasta la Ley Desvinculadora de 1820 que suprimió todos los vínculos, desde finales del siglo XVIII, el mayorazgo estuvo muy cuestionado y en muchos casos ya no se respetaba, esto explicaría que una finca limítrofe a la de la Casa donde la tradición dice que perteneció a la familia del Almirante de las Indias (Cristóbal Colón), los Duques de Veragua, que la habían recibido en herencia, la vendieran  pocos años antes de la desamortización de Manuel Godoy.

Tenemos que en el año de 1545, Diego Colón y Toledo contaba con 21 años y estaba en España, el documento que presentamos nos dice que este Diego Veragua en el año de 1545 era vecino de la Villa de Belalcaçar, dato más que interesante, por cuanto Belalcaçar era Señorío de la familia Sotomayor y Zúñiga.

El título de Conde de Belalcaçar fue concedido por Enrique IV a Alfonso de Sotomayor, quien había heredado la villa de su padre Guitierre de Sotomayor en recompensa por su participación en la batalla de Olmedo contra los infantes de Aragón. Alfonso de Sotomayor se casó con Elvira de Zúñiga, desde entonces, la villa soportará los dos escudos y el apellido combinado de Sotomayor y Zúñiga.

Tenemos que Diego Colón y Toledo, nieto del descubridor e hijo del segundo Almirante y Virrey, residía en la Villa de Belalcaçar bajo la protección de una rama de los Sotomayor y de los Zúñiga.

Los Zúñiga y los Sotomayor cabalgaron juntos en la historia del siglo XV y XVI con continuas alianzas, una de ellas es la supuesta ayuda prestada a los Sotomayor de Pontevedra por los Zúñiga en lo tocante al problema de bastardía, de nuestro señor feudal más sobresaliente en el medievo, Don Pedro Alvarez de Sotomayor, conde de Caminha, Vizconde de Tui y mariscal de Baiona. Don Pedro, había sido elevado a señor de la casa principal de los Sotomayor por su hermano y su tía, pero existía un problema que habría que resolver si se quería evitar que la casa cayera en manos de ramas colaterales: Don Pedro era bastardo, hijo de Fernan Eannes y una mujer desconocida, así lo dice el propio Fernan Eannes en su testamento. Habría que esconder su bastardía, hijo de noble y de mujer plebleya, para conformar la apariencia de hijo natural, hijo de noble y de mujer noble, fuera del matrimonio.

escudo_armas_cristobal_colon-400x4401Tanto Don Pedro como sus descendientes, hicieron todo lo posible por hacer a la madre del patriarca de origen noble, una Zúñiga, contradiciendo lo expresado por Fernan Eannes en su testamento. Una Zúñiga, de la que hoy resulta imposible demostrar su existencia.

Que Diego de Veragua figure como vecino de la Villa de Belalcaçar no parece fortuito, que Diego de Veragua fuera persona de confianza del nieto del Conde de Caminha, tampoco.

La Tradición y la casa de la puntada

Las gentes de Poio (Pontevedra) han sabido de antiguo, transmitiéndose de padres a hijos, queCristóbal Colón había nacido en una casa de la parroquia de San Salvador, ello llevó a que el Gobernador Civil de Pontevedra, Don Luis Tur y Palau, llamase a Benito Muñiz Pérez, de 76 años para que prestase declaración, y ante los señores D.Adolfo CastroMonge, D. Cosme Rupelo, D. Julio Álvarez Builla, D. Andrés Rojo Soto, D. Luciano Varela, manifestó que:

 “siendo joven había oído a Francisco Fraga Portas, fallecido a los 97 años de edad, que este supo por su madre Alberta Portas de 105 años, y Alberta de los suyos de 107, que el que había descubierto las Américas había nacido en una casa pequeña de Porto Santo (que ahora habita una sobrina suya), y que se marchó de pequeño y no se supo más de él”.

IMG_1821-300x225 [1]Esta tradición oral, se ve refrendada por un documento encontrado a principios del siglo XX, donde se dice que un descendiente y heredero de Cristóbal Colón, Duque de Veragua, vendió esta propiedad reconociendo haberla recibido en herencia de sus finados padres.

La Casa donde hoy está el Museo de Colón en Poio, la tradición decía que era la casa natal de Cristóbal Colón, tradición oral recogida a principios de siglo entre personas de más de 80 años que atestiguaban haberlo oído a sus padres y abuelos, y estos a los suyos respectivamente.

Casa natal donde la tradición dice que nació.

Casa natal donde la tradición dice que nació.

En frente de la casa de la tradición existe una Cruz que tenía grabado “Juan Colón” el mismo que aparece en otra inscripción labrada en piedra en una Capilla de Santa María, existe también un documento en el museo de Pontevedra, donde Juan Colón reconoce paga un importe para la realización de esta Capilla.

FincaDeLaPuntada

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En el documento de venta de la finca de la Puntada se nos dice que un descendiente y heredero de Cristóbal Colón, Duque de Veragua, vende esta propiedad y reconoce que la recibió en herencia de sus finados padres. La leche, esto hace todo mucho más fácil, a partir de ahora todos los cientos de indicios y argumentos esgrimidos por más de un siglo por tantos y tantos defensores de la teoría gallega cobrarán importancia capital.

Paio Gómez de Soutomaior era vecino de estos Colones.

Muy cerca había otra finca, la de Andurique, que había pertenecido a Juan Colón y Constanza Colón.

Fernando Colón y la Batalla del Cabo San Vicente.

Hernando Colón, hijo y primer biógrafo del Almirante, nos relata con brevedad la batalla que se originó frente al Cabo de San Vicente (Algarve), según este relato y el de Bartolomé de las Casas, muy parecido, Cristóbal Colón llegó a la costa Portuguesa.

Muchos interpretarán de lo dicho por Fernando Colón que esta fue su primera llegada a Portugal y producida de manera casual, pero lo cierto es que Fernando Colón no lo dice así, también le acusan de mentir, sobre todo, en aquello que no les conviene o no encaja en su preconcebida idea, pero no se cohíben de recoger todo lo demás que sí les conviene.

Me he propuesto y exigido el reto de no dudar de aquello que haya dicho, sobre todo, Cristóbal Colón y su hijo Fernando Colón; y que ha de manar siempre de documento auténtico.

Leído y releído el texto de Fernando Colón, multitud de veces, he llegado a la conclusión que el biógrafo, no miente, pero es evidente que no cuenta todo lo que quisiéramos y sería exigible a una biografía, esto lo hará, bien por qué no puede, bien por qué no quiere, o una conjunción combinada de las dos. Empieza Fernando Colón en el primer capítulo con palabras que alientan al esclarecimiento de su origen y patria, pero, poco a poco nos demuestra sin salir del capítulo primero que no lo va a hacer:

CAPITULO I – De la patria, origen y nombre del Almirante D. Cristóbal Colón.

Porque una de las principales cosas, que per­tenecen a la historia de todo hombre sabio, es que se sepa su patria y origen, porque suelen ser más estimados los que proceden de grandes ciudades y generosos ascendientes, querían al­gunos que yo me detuviese y ocupase, en de­cir que el Almirante descendía de sangre ilus­tre, y que sus padres, por mala fortuna, habían llegado a la última estrechez y necesidad, y que probase que descendían de aquel Colón, de quien Cornelio Tácito, al principio del libro 12 de su obra, dice que llevó prisionero a Roma al Rey Mitrídates, por lo cual le dio el pueblo ro­mano la dignidad consular, las águilas del tri­bunal o tienda consular, y querían también que hiciese una larga relación de aquellos dos Co­lones, sus parientes, cuya gran victoria alcanza­da contra los venecianos, describe Sabelico como se dirá en el capítulo V, siguiente.

Pero yo me excusé de estos afanes, creyen­do que el Almirante fue elegido por Nuestro Señor, para una cosa tan grande como la que hizo» y porque había de ser verdadero Apóstol, como lo fue en efecto, quiso que en este caso imitase a los otros, a los cuales, para publicar su nombre, eligió en las orillas del mar, y no en los pa­lacios y en las grandezas; y aunque imitase al mismo Cristo, que siendo sus ascendientes de la Real Sangre de Jerusalén, fue su voluntad que sus padres fuesen menos conocidos. De modo que cuanto fue su persona apropósito, y adorna­da de todo aquello que convenía para tan gran hecho, tanto menos conocido y cierto, quiso que fuese su origen y patria, y casi algunos, que de cierta manera quieren obscurecer su fama, di­cen que fue de Hervi; otros de Cugureo; otros de Bugiasco, lugarcillos pequeños cerca de Génova y situados en su ribera; otros que quieren exaltarle más, dicen era de Saona, y otros genovés, y algunos también, saltando más sobre el viento, le hacen natural de Plasencia, donde hay personas muy honradas de su familia, y sepultu­ras con armas, y epitafios de los Colombos, que así fue el apellido de que usaban sus mayores; bien que el Almirante, conforme a la patria, donde fue a vivir y a empezar su nuevo estado, limó el vocablo para conformarle con el anti­guo, y distinguir los que procedieron de él, de los demás que eran parientes colaterales, y así se llamó Colón: esta consideración me mueve a creer que así como la mayor parte de sus cosas fueron obradas por algún misterio, así en lo que toca a la variedad de semejante nombre y sobre­nombre, no deja de haber algún misterio. Po­dríamos traer para ejemplo muchos nombres que fueron puestos como indicios de los efec­tos que habían de suceder por causas ocultas, como en lo que pertenece al Almirante, de quien fue pronosticada la maravilla y novedad de lo que hizo; porque si atendemos al sobrenombre común de sus ascendientes, diremos que verdaderamente fue Colombo, o Paloma, en cuanto llevó la gracia del Espíritu Santo al Nue­vo Mundo, que descubrió; mostrándose como en el bautismo de San Juan Bautista el Espíritu Santo, en figura de Paloma, manifestando que era el hijo amado de Dios, que no era allí cono­cido, porque sobre las aguas del Océano, llevó como lo paloma de Noé, el ramo de oliva, y el aceite del bautismo; por la unión, y paz, que debían tener aquellas gentes con la Iglesia, que estaban encerradas en el arca de las tinieblas, y la confusión, y consiguientemente, son muy apropósito al sobrenombre de Colón, que volvió a renovar, que en griego significa miem­bro, para que siendo el propio suyo Cristóbal, se supiese de quien era miembro; esto es, de Cristo, de quien había de ser enviado para sa­lud de aquellas gentes, y si queremos reducirle a la pronunciación latina, es Christophorus Colonus, y diremos que como se dice que San Cris­tóbal tuvo aquel nombre por qué pasaba a Cris­to por la profundidad de las aguas, con tanto peligro, de que fue llamado Cristóbal, que así como llevaba y conducía las gentes, que ningu­no se atrevía a pasar, del mismo modo el Almi­rante que fue Chistophorus Colonus, pidiendo a Cristo su ayuda, y que le favoreciese en aquel peligro de su viaje, pasó él y sus ministros para que hiciesen a las gentes indias, colonos y habitadores de la Iglesia triunfante de los cie­los; pues es de creer que muchas almas, de que imaginaba Satanás apoderarse, faltando quien las pasase por el agua del bautismo, fueron he­chas por él colonas del cielo, y habitadores de la gloria eterna del Paraíso.

Como se puede comprobar Fernando Colón no nos dice lo que en el título vaticina, pero nos deja multitud de datos interesantísimos:

  • Que ya se le requería por entonces que esclareciese la patria y origen de su padre.
  • Que su padre no quería que esta cuestión se resolviera.
  • Que era noble.
  • Que cambió de patria y vino a residir a otro estado.
  • Que hay un misterio por el cual escogió su nombre y sobrenombre.
  • Que el nombre lo eligió por lo que habría de suceder (empresa de las Indias).
  • Que eligió el sobrenombre de sus antepasados y lo modificó.
  • Que conformó el apodo por el que eran conocidos sus ascendientes colaterales y lo conformó como su apellido.
  • Que este sobrenombre significaba Paloma.
  • Que la suma del nombre y sobrenombre vienen a significar “muy a propósito” miembro de Cristo, luego dirá “mensajero de Cristo”.
  • Que traducido al latín, se pronunciaría “Christophorus Colonus”.

Tendremos que pasar al capítulo II donde nos vuelve a inducir en su título que aquí si va a hablar de los padres del Almirante, pero vuelve a dejarnos con las ganas en este sentido, pero volviendo otra vez a darnos otros muchos detalles, en este caso no pondré el texto completo por ser bastante más extenso y extractaré lo que considero relevante:

“Dejando ahora la etimología o derivación, y la significación del Almirante, y volviendo a las calidades y personas de sus progenitores, digo que aunque fueron muy buenos en virtud, habiéndolos reducido a gran pobreza y necesi­dad las guerras y bandos de Lombardía, no ha­llo el modo con que vivieron y habitaron, aun­que el mismo Almirante diga en una carta suya que su comercio y el de sus mayores siempre fue por mar” … “sin incluirle en ar­tes mecánicos o ejercicios manuales” … “ni quiero mostrar su falsedad con las historias que otros han escrito de D. Cristóbal Colón, sino es con lo que el mismo autor dejó escrito, convenciéndole con su mismo testimonio”

De esto concluimos:

  • Que su familia participó en las guerras en uno de los bandos donde Lombardía estaba en conflicto, el propio Cristóbal Colón nos dirá que sirvió bajo las órdenes e intereses de Renato de Anjou como Corsario, avalando así la versión de su hijo.
  • Que solo piensa decirnos que sus antepasados siempre se dedicaron al comercio marítimo, que no eran artesanos y que nada más nos contará.
  • Que mucho de lo que se cuenta de su padre es mentira, que él es el más indicado para conocer la verdad ya que él cuenta con sus escritos, que además cuenta con el propio testimonio oral de su padre. (Fernando Colón viajó con su padre en el azaroso IV viaje).

Continuamos en el segundo capítulo:

“La primera es, que el Almirante fue a Lis­boa a aprender la cosmografía que le enseñó un hermano suyo que estaba allí, y lo contrario es cierto, porque el Almirante vivía antes en aque­lla ciudad, y él enseñó a su hermano lo que su­po.” … “La segunda falsedad es que la primera vez que vino a Castilla aceptaron los Reyes Católicos, D. Fernando y doña Isabel su proposición, después de siete años, que les fue hecha por él, rehusándola todos.”… “por lo cual volveré a mi intento principal, concluyendo con decir que el Almirante era hombre de letras y de grandes experiencias, y que no gastó el tiempo en cosas manuales ni ar­tes mecánicas, incompatibles con la grandeza y perpetuidad de sus hechos maravillosos; y así pondré fin a este capítulo con lo que escribe en una carta al ama del serenísimo Príncipe don Juan, que contiene estas palabras: «No soy el primer Almirante de mi familia; pónganme el nombre que quisieren, que al fin David, Rey muy sabio, guardó ovejas y después fue hecho Rey de Jerusalem; y yo soy siervo de aquel misma Señor que puso a David en este estado.»

Que concluimos:

  • Que no fue casualidad la llegada de Colón a Portugal.
  • Que el Almirante llegó antes a Lisboa que Bartolomé Colón.
  • Que él enseñó a su hermano y no al revés.
  • Que los RRCC tardaron siete años en aceptar su empresa.
  • Que su padre no era artesano (otra vez), que era persona ilustrada.
  • Que su padre no fue el único Almirante de su familia.
  • Que alguien le obliga a cambiar su nombre.

Extractos del capítulo III:

“con mo­destia y gravedad fue tan observante de las co­sas de la religión, que en los ayunos y en rezar el Oficio divino, pudiera ser tenido por profeso en religión, tan enemigo de juramento y blasfemia, que yo juro que jamás le vi echar otro ju­ramento que «por San Fernando» y cuando se hallaba más irritado con alguno, era su repre­hensión decirle: «os doy a Dios, porque hicisteis esto o dijisteis aquello»; si alguna vez tenía que escribir, no probaba la pluma sin escribir estas palabras: «Jesús cum María, sit nobis in via: <> y con tan buena letra que bastara para ganar de comer.” … “Dejando otras particularidades, que en el contexto de la historia podrían ser escritas a su tiempo, pasaremos a contar las ciencias a que aplicó la primera edad. Aprendió las letras y estudió en Pavía, lo que le bastó para entender los cosmógrafos, a cuya lección fue muy aficio­nado, y por cuyo respeto se entregó también a la astrología y geometría”

Concluyendo:

  • Que fue persona muy religiosa, y que cuando juraba lo hacía como un peninsular más.
  • Que estudió en Pavia, donde obtuvo conocimientos generales suficientes para poder leer y comprender a los sabios en materias tan inaccesibles en su época como la astrología y la geometría.
  • Que estos estudios los realizó en su edad joven.
  • Que siempre escribía “Jesús cum María, sit nobis in via” (Me acompañan en el camino Jesús y María).

Analizado el texto biográfico de Cristóbal Colón realizado por su hijo, tenemos ya un perfil del descubridor; alguien que intenta mantener oculto e impreciso su origen; alguien que pertenece a la nobleza; alguien que cambió su residencia, su patria, así como su nombre y que su apellido es el sobrenombre utilizado por sus parientes colaterales; que este apellido significa “paloma”; que sirvió a Renato de Anjou como corsario; que estos parientes colaterales eran marinos, que nunca fue artesano y desde muy corta edad se dedicó a la mar y a los estudios.

Analicemos ahora de manera más pormenoriza la información que Fernando Colón nos da sobre la batalla naval en la que su padre combatió junto al famoso Corsario Casanove Coulon.

Fernando Colón: Capítulo I: “y querían también que hiciese una larga relación de aquellos dos Co­lones, sus parientes, cuya gran victoria alcanza­da contra los venecianos, describe Sabelico como se dirá en el capítulo V, siguiente”

Capítulo V: “El principio y causa de la venida del Almi­rante a España, y ser tan dado a las cosas del mar, fue un hombre muy señalado de su apelli­do y familia, llamado Colombo, muy nombra­do por mar, por la armada que gobernaba con­tra los infieles, y también la de su patria: tal era su fama, que espantaban con su nombre hasta los niños en la cuna. Es creíble que este sujeto y su armada fuesen muy grandes, pues una vez apresó con ella cuatro galeras venecianas gruesas, cuya grandeza y fortaleza no será creída sino de quien las hubiese visto armadas. Llamaron a este general Colombo el Mozo, a diferencia de otro más antiguo, que fue gran hombre de mar…”

“Pero volviendo al propósito principal, digo que en tanto que el Almirante navegaba en compañía de Colón el Mozo, lo cual duró mu­cho tiempo, sucedió que entendiendo que las dichas cuatro galeras gruesas venecianas vol­vían de Flandes, fueron a buscarle y le halla­ron entre Lisboa y el Cabo de San Vicente, que es en Portugal, donde llegados a las ma­nos pelearon fuertemente y se acercaron de modo que se aferraron de ambas partes, con tanto odio y coraje, que andaban de un bajel en otro, hiriéndose y matándose, no solo con las armas, sino con alcancías, y otros fuegos; de manera que habiendo peleado desde por la mañana hasta por la tarde, muerta y herida mu­cha gente de ambas partes: se pegó fuego en­tre la nave del Almirante y una galera gruesa veneciana; y como estaban atacadas con gan­chos y cadenas de hierro, instrumento que usan los hombres de mar para este efecto, no pudo ser socorrida una ni otra, por lo mezcladas que estaban, y por el asombro del fuego, que en poco tiempo creció tanto, que no hubo más remedio que echarse al agua, para morir más presto y no tolerar el tormento del fuego; pero siendo el Almirante grandísimo nadador, y viéndose dos leguas, o poco más, distante de tierra, tomando un remo que le ofreció la suer­te y ayudándose del algunas veces, y otras na­dando, quiso Dios (que para mayores cosas le había salvado) darle fuerzas para llegar a tie­rra, aunque tan débil, y trabajado del agua-, y su humedad, que tardó muchos días en repararse y porque no estaba lejos de Lisboa…”

Fernando Colón nos dice que estos Colones eran sus parientes, dato nada despreciable, conviene recordar lo que también nos dijo en los capítulos I y II: “su comercio y el de sus mayores siempre fue por mar”; “No soy el primer Almirante de mi familia; pónganme el nombre que quisieren”; “bien que el Almirante, conforme a la patria, donde fue a vivir y a empezar su nuevo estado, limó el vocablo para conformarle con el anti­guo, y distinguir los que procedieron de él, de los demás que eran parientes colaterales, y así se llamó Colón”

Se tiene por comprobado que hubo dos combates navales frente a las costas del Cabo San Vicente, las dos en el mes de agosto, una en 1476 y el otro en 1485, Fernando Colón entremezcla las dos batallas cuando nos dice que su padre luchaba en esta batalla junto a su pariente contra unas naves venecianas que volvían de Flandes, y que en esta batalla la nave en la que iba Cristóbal Colón es incendiada, ello obliga a su padre a arrojarse al agua y agarrándose a un madero consigue llegar a las costas portuguesas. Este pequeño relato que en sí parece sencillo y muy concreto, es todo un problema para la tesis oficialista y explicaremos por qué:

  • Está demostrado que la batalla de 1476 se produjo contra naves genovesas y no contra naves venecianas, se encontró además, la lista de tripulantes del convoy genovés donde no figuraba ningún Colón.
  • En la batalla de 1476 quien comandaba las naves atacantes era el corsario Gascón Almirante del rey de Francia Luis XI, Guilleume Cazenove apodado Coulon, según Fernando Colón pariente de su padre.
  • Si eran naves genovesas las atacadas por él y su pariente, ¿Cómo se explica su nacionalidad genovesa?, dirá Salvador de Maradiaga: “Que Genovés es este que en vez de servir a Génova combate contra ella?”.
  • En la batalla de 1485 si son atacadas naves venecianas, pero al contrario que la de 1476 no se produce ningún enfrentamiento, rindiéndose los venecianos sin ofrecer resistencia.
  • En esta batalla de 1485 no participa Guilleume Cazenove (Coulon), lo hará, su otro pariente, Colon el mozo, con quien el Almirante navegó por mucho tiempo.

Si los oficialistas consideran la batalla narrada por Fernando Colón como la primera llegada de su padre a Portugal, no les encaja que la que describe Fernando Colón pueda ser la de 1485, ¿Dónde se encuadra la etapa portuguesa de Colón?, ¿Dónde aprendió el portugués y el castellano aportuguesado cuando se entrevista con los RRCC en 1486?, ¿Cuándo entabló relación Colón con la corte portuguesa?, ¿Cuándo conoció a Felipa Perestrello y concibió a su hijo Diego?. Ellos nunca se han planteado que Colón pudiera haber residido en Portugal, desde mucho antes.

Estas preguntas que me hago, dieron pie a que la teoría oficialista, para poder encajar a su Cristóforo Colombo, se viera obligada a reconocer que su Colón genovés luchó contra sus propios paisanos y que en efecto Cristóbal Colón luchaba junto a su pariente colateral Cazanove Coulon, pero otros, optaron por negar veracidad a Fernando Colón, pero no en su conjunto, solo en aquello que no les servía, aceptando todo lo demás obligados a ello solo porque sin Fernando Colón y la relación de los viajes no habría historia de Colón que contar.

Los que defendemos un Colón gallego no tenemos los problemas que continuamente tienen los que defienden a un tal Cristóforo Colombo al que quieren hacer descubridor después de lanero y tejedor.

No cabría preguntarse si Fernando Colón cuando escribió la biografía de su padre, tan alejada en el tiempo de estos sucesos bélicos, confundió y mezcló las dos batallas puesto que su padre bien pudo estar en las dos y no necesariamente en una sola (1476), o en ninguna, opción rápida por la que optaron otros.

Yo me creo a Fernando Colón cuando habla de una batalla en la que su padre es obligado a tirarse al agua para salvar la vida; y me creo cuando nos habla de las naves venecianas de 1485, sobre todo cuando el mismísimo Cristóbal Colón nos dice que en 1485 estaba en Lisboa:

Nota que escribió Colón en uno de sus libros “Historia rerum ubique gestaron”.

El “Rey de Portugal envió en Guinea, en el año del Señor de 1485, el Maestro de Jhosepius, fixicus del mismo, y el astrónomo, la altura del sol en el conjunto de Guinea al compiendum, que lo sabe todo, y renunció al dito adinpleuit el rey más sereno, en mi presencia , para vigilar a los demás, se encontró a sí mismos como en los dioses del 11 de marzo 5 pasos hora en la isla que es llamada de los ydolis equinoccial, que es cerca de la Sierra LiOA; y que con gran diligencia, pero más tarde persuadió a la serenissimusrex menudo socavan enviado a Guinea en otros lugares después, y se encontró que de acuerdo con el profesor por qué la mía Josepio guirnalda habeoesse castillo Equinoccial debajo de la línea “

Traducción: “El rey de Portugal envió a Guinea, en el año del Señor de 1485, maestro José, su físico y astrólogo, para comprobar la altura del sol en toda la Guinea, que en todo cumplió y relató al dicho serenísimo rey, en mi presencia, que otros, a 11 de Marzo se encontraban a una distancia de la equinocial de 5 grados minutos en la isla llamada de los Idolos, que está cerca de Sierra Leona; y con el mayor empeño encontró mas tarde más frecuentemente el dicho serenísimo rey enviar a la Guinea y otros locales más tarde, y encontró concordancia con el maestro José que había por cierto el Castillo de la Mina estaba sobre la línea equinocial”

Si la observación del judío José Vizinho fue realizada el 11 de marzo de 1485 y meses después a su vuelta, Colón estaba presente en tierras portuguesas y no en España, como se creía hasta ahora, no hay motivo que imposibilite  el que Cristóbal Colón pudiera estar en la batalla de San Vicente ese mismo año. También conviene observar que Colón en esa época todavía era bien visto en la corte de Juan II.

Pero como diría el propio Fernando Colón “Pero volviendo al propósito principal…”, este corsario apodado Colón trabajó bajo la alianza de Francia bajo las órdenes de Renato de Anjou. Cristóbal Colón también dijo haber servido a Renato de Anjou actuando como corsario cuando nos relata este suceso:

“A mí aconteció que el Rey Reynel que Dios tiene, me envió á Túnez para prender la Galeaza Fernandina, y estando ya sobre la isla de San Pedro, en Cerdeña, me dijo una saetia que estaban con la dicha galeaza dos naos y una carraca, por lo cual se alteró la gente que iba con migo, y determinaron de no seguir el viaje salvo de se volver á Marsella por otra nao y más gente. Yo visto que no podía sin alguna arte forzar su voluntad, otorgué su demanda, y mudando el cebo de la aguja, dí la vela al tiempo que anochecia, y otro día al salir el sol estabamos dentro del cabo de Carthagine, teniendo todos ellos por cierto que íbamos á Marsella.”

¿Actuaba Cristóbal Colón como subordinado directo de Renato de Anjou, o como dice su hijo, lo hacía en compañía de aquel Colón con el que estuvo largo tiempo?.  Alfonso Fernández de Palencia es el primer cronista castellano que nos aporta información sobre estos Colones, y que como se puede comprobar todo indica que el treintañero Colón servía como capitán de estos.

Palencia: “Infestaba el mar de Occidente un pirata llamado Colón, natural de Gascuña, al que sus afortunadas expediciones habían permitido reunir gruesa armada y ostentar el título de Almirante del Rey de Francia. Por él se habían hecho los franceses aptos para la navegación, porque antes se les consideraba desconocedores de tal ejercicio, o poco experimentados en las expediciones marítimas. Después de combatir largo tiempo en Francia con los ladrones, casos adversos de fortuna le sumieron en la desgracia, y ya hacia la mitad de su vida, se consagró a la del mar y se enriqueció rápidamente merced a sus crueles y pérfidos procedimientos de pirata”

“Buscó para compañeros a algunos vascongados, gascones, ingleses y alemanes, aficionados a aquella vida: construyó una gruesa nave reforzada en las bandas con fuertes vigas, para resistir el choque de las máquinas enemigas; inventó otras de diversos géneros y en épocas determinadas salía del puerto de Harfleur, plaza de Normandía, en la costa del océano, frontera a Inglaterra, y atacando furiosamente a cuantas naves mercantes e encontraba en la travesía, se apoderaba de sus riquezas”

“Entre tanto, el rey Luis, ya amigo de don Alfonso de Portugal, desando desahogar con España un innato prurito de guerra, antes de declararla, mandó a Colón que se reuniera con los marinos portugueses (y gallegos) y entró en la desembocadura del tajo, con siete gruesas naves, y púsose en espera de los mercaderes vascongados que llevaban a Flandes vino, aceite y otros géneros. Muy ajenos estaban ellos de temer nada de Colón, con quien tenían frecuentes tratos, a quien en algunas veces habían acogido benignamente y en cuyas naves iban muchos marineros de Vizcaya. Confiados, además, en el efecto que los de estas provincias se profesaban cuando doblaban el Cabo de San Vicente, puso hacia ellos las proas. Seguros entonces de que venían a su encuentro marchaban confiados a recibir al que creían amigo, sin cuidarse, por tanto, de tomar las armas, y según costumbre de la gente de mar, le preguntaron con qué intención venían en su busca. Colón, dándose por muy amigo de los patrones de las naves, se limitó a indicar pasasen a la suya para ver por las relaciones de carga, si entre la de los andaluces habían introducido alguna los genoveses. Sin demora obedecieron los incautos vascongados y el pérfido pirata les obligó traidoramente a que le entregasen las nueve naves. Dos lograron huir merced a la astucia de cierto vascongado, pero se apoderó de las otras siete y envió a Inglaterra a vender el cargamento de vino y aceite, géneros de que allí se carece”.

Esta acción pirata protagonizada por Cazenove Coulon se cometió a mediados de 1475, gozaba el corsario con la alianza del rey de Portugal y por tanto de los nobles gallegos afines a este reino.

Circular cursada por los Cónsules de Mar de la ciudad de Barcelona a todas las villas, castillos y lugares de la costa de Levante, avisando estén alerta por haber sido avistado en la costa de Valencia un corsario llamado Colón con una armada de siete naos el 20 de septiembre. La circular es de 6 de octubre de 14 Esta circular prueba la verdad de la armación hecha por Cristóbal Colón a Reyes Católicos en su carta dirigida desde Cuba en 1495, refiriéndoles el intento que tuvo hallándose como corsario al servicio del Rey Renato de Anjou, pretendiente a las coronas de Aragón y Sicilia de atacar a la galera “Fernandina”, que no llegó a ejecutar por haberse enterado que estaban con ella otras dos naos y una carraca. Fue sin duda como capitán de una de las naos de su pariente corsario Colon, en su expedición al Mediterráneo en ayuda del pretendiente.

Circular cursada por los Cónsules de Mar de la ciudad de Barcelona a todas las villas, castillos y lugares de la costa de Levante, avisando estén alerta por haber sido avistado en la costa de Valencia un corsario llamado Colón con una armada de siete naos el 20 de septiembre. La circular es de 6 de octubre de 1473. Esta circular prueba la verdad de la declaración hecha por Cristóbal Colón a Reyes Católicos en su carta dirigida desde Cuba en 1495, refiriéndoles el intento que tuvo hallándose como corsario al servicio del Rey Renato de Anjou, pretendiente a las coronas de Aragón y Sicilia de atacar a la galera “Fernandina”, que no llegó a ejecutar por haberse enterado que estaban con ella otras dos naos y una carraca. Fue sin duda como capitán de una de las naos de su pariente corsario Colon, en su expedición al Mediterráneo en ayuda del pretendiente.

Al año siguiente en 1476, ya declarada la guerra entre España y Francia, ante los continuos ataques pertrechados por este Colón a los navíos vascos y las costas de Fernando el Católico, este organiza una armada al mando de Ladrón de Guevara que con treinta navíos pretende hacer frente al Colón Corsario, al intentar atacar Ribadeo sufre fuertes bajas, y ante la llegada de Ladrón de Guevara huye hacia Portugal y con el huye también Pedro Madruga, que se encontraba defendiendo Pontevedra.

El corsario gascón contaba con la ayuda del Conde de Caminha, dueño y señor de la Galicia sur, la misión de Ladrón de Guevara era la de expulsar de tierras gallegas a la flota Franco-Portuguesa, y tomar las plazas defendidas por el Conde de Caminha y que estas tierras no sirvieran de refugio para el corsario, prueba de ello es que la flota castellana llegará hasta el límite de la frontera portuguesa y no continuará la persecución de sus enemigos por aguas portuguesas, se centrarán en recuperar las plazas en manos del Conde de Caminha, que acabaría por perder Pontevedra de los ataques por tierra de Fonseca y sus alidados. Ladrón de Guevara consigue su cometido y logra mantenerse en ellas evitando así que se vuelvan a atacar los territorios cantábricos fieles a Fernando el Católico.

Palencia: “Al dirigirse a Bermeo, una recia tormen­ta arrojó al mayor de sus navíos contra la costa enemiga, y viendo a los otros em­pujados sobre las rocas a punto de es­trellarse, dio rápidamente orden de salir a alta mar. Al dar vista a las costas de As­turias y Galicia, trató de compensar con alguna póresa la pérdida de su navio, mas al querer atacar a Bibadeo, los vecinos, ya prevenidos a la defensa con tropas auxi­liares, le mataron mucha gente, y de tal modo le escarmentaron, que amedrenta­do con el doble descalabro huyó a Portugal en busca de tranquilo refugio.” Efectivamente debió de huir, sin dete­nerse a ayudar a Pontevedra, Vivero y Ba­yona, que se habían alzado en Galicia a favor del rey de Portugal, y que fueron, pocos días después, tomadas por la Escua­dra de treinta navios que, al mando de don Ladrón de Guevara había ordenado el Bey Católico se organizara en Guipúzcoa y Vizcaya para salir en persecución del corsario, y que sólo se tardó días en orga­nizar. Isasti, en su Compendio historial antes citado nos cuenta este episodio y agrega que “el rey don Femando se halla­ba entonces en Galicia y visto lo que hi­cieron los guipuzcoanos alabólos mucho con palabras públicas, de grande honor y agra­decimiento, porque en estas guerras derra­maron tanta sangre propia y de sus ene­migos. en servicio de su Real Corona”.

El rey Católico, tal como describe Palencia, quiso estar presente en tan importante estrategia y se desplaza a Galicia para seguir de cerca los acontecimientos. Se encontraba bajo el mando de Colón, Juan de Granada, un marino experto de Rentería, quien ante las promesas de favores y recompensa por parte de los Reyes, deserta de la flota al mando del Corsario e intenta su captura. El rey Fernando agradece a esta escuadra y las gentes de Ribadeo la victoria conseguida sobre el Corsario Colón y la toma de Vivero, Pontevedra y Baiona, los cronistas no entendieron por qué no se tomó Tui, así lo testimonia esta carta de los RRCC del 16 de Febrero de 1476:

 “por cuanto por nuestra parte vos fue mandado que, como bueno e leal subdito e natural nuestro, vos redujeses a nuestro servicio e ficiesesdes toda guerra e mal e dapno al dicho Colón, corsario, e le prendiesedes e tomasedes cualesquiera naos que toviese, las quales el había robado a nuestros subditos e naturales, e ficiesedes sobre ello todo vuestro poder, e vos, como bueno e leal e fidelidad que nos devedes, pusistes en obra, e trabajastes por prender al dicho Colón, e peleastes con sus gentes, e feristes e matastes mucha della en el puerto de La Coruña, e le tomastes dos naos que le pudistes aver, e prenderiades se podierades al dicho Colón”.

Durante las guerras antisabelinas (1474-1476), la nobleza gallega se divide entre los partidarios de Isabel y su tía Juana (la beltraneja), casada con el Rey de Portugal, entre los partidarios de Juana se encuentra Pedro Álvarez de Sotomayor (Conde de Camiña) quien hasta ese momento mantenía un control férreo sobre las ciudades y señoríos gallegos, y a quien las gentes de Pontevedra lo aclaman como “o noso reí”.

Este omnipotente señor Feudal, hasta ese momento invencible por su astucia, versatilidad y pericia en la guerra, tanto fuese por tierra como por mar y que además había cursado estudios eclesiásticos, (carta de Enrique IV donde lo propone como arzobispo de Santiago) se encontraba en el otoño de 1476 cercado por las tropas Isabelinas en la ciudad de Pontevedra, tan solo contaba con la ayuda del temido almirante y corsario Gascón Guilleume Cazenove llamado Coulon, Coullon o Colón.

Guilleume Cazenove llamado Colón, en su retirada y acosado por Ladrón de Guevara, no pudo auxiliar a su aliado el Conde de Camiña, ambos tuvieron que refugiarse en Portugal para rehacerse y ganar tiempo, consiguieron al menos, salvar los barcos del conde, que de otra manera hubiesen caído en manos de sus enemigos. Tengo por muy probable que el Conde de Camiña y señor de muchas tierras en Galicia, se encontrara en la flota corsaria que atacó luego a las naves genovesas y en la que los biógrafos Fernando Colón y Bartolomé de las Casas aseguran estaba Cristóbal Colón apareciendo para la historia. El Conde, como siempre que tenía problemas, se refugiaba en el país vecino, siempre que esto ocurría lo hacía por mar, medio que dominaba.

En el mes de agosto de 1476, el corsario anunció exasperado al rey Portugués que ante los daños sufridos en Galicia, barrería de las costas andaluzas hasta Gibraltar cuanto barco se encontrase, quería rearmar la flota.

Las cosas no salieron como se esperaba cuando atacaron a una flota genovesa que se dirigía a Inglaterra, al utilizar armas de fuego (Pólvora) prendieron fuego en muchos de sus propios barcos, y Cristóbal Colón junto con otros tuvieron que arrojarse al mar e intentar llegar a nado o amarrado a un madero a las costas Portuguesas.

En agosto de ese mismo año (1476), Palencia, nos narrará el combate naval de Cabo San Vicente con mayor detalle de lo que lo hizo Fernando Colón y Bartolomé de las Casas. Se comprueba la desesperación de Corsario que ha de rehacerse a toda costa para poder recuperar las plazas perdidas y poder enfrentarse a Ladrón de Guevara con ciertas garantías. El ataque a una flota genovesa será todo un desastre, la única solución que le quedará a Alfonso V de Portugal será la de viajar a Francia e Inglaterra para solicitar ayuda y refuerzos, este viaje coincidirá en la misma fecha en que Colón aseguró haber viajado a Thule. Alfonso V es trasladado por Cazenove Coulon a la corte Francesa y no llegará de vuelta hasta noviembre de 1477,y lo hará con el fracaso de no poder conseguir la ayuda esperada, su hijo Juan II, en su ausencia, temiéndose lo peor ante la tardanza en el regreso de su padre, se corona rey y emprende la invasión de tierras de Castilla sin esperar más ayuda.

“Exasperado Colón con el naufragio de su nave junto a Bermeo y con el daño re­cibido en el ataque a ribadeo, anunció al rey de Portugal en cuanto entró en el puer­to de Lisboa, que había resuelto barrer de de las costas andaluzas hasta el Estrecho de Gibraltar, cuantas embarcaciones en­contrase. Llegó de seguida la noticia del ataque del Castillo de Ceuta y entonces don Alfonso reunió gran número de sus nobles y a toda prisa despachó dos galeras que habían escapado a los pasados desastres, la “Real” y la “Lope Yáñez”, las tripuló con gran número de portugueses que también embarcaron en las once de Colón y las en­vío a la defensa de aquella plaza. Al mismo tiempo zarparon del puerto de .Cádiz, con rumbo a Inglaterra, tres gruesas naves genovesas, una galera grande y otro navio flamenco llamado de Pasquerio, sin temor a otro peligro que el de las tormentas, por la magnitud de las embarcaciones y la numerosa tripulación, aumentada enton­ces por la previsión de experimentados genoveses para asegurarse contra los ata­ques de Colón. La fortuna lo dispuso de otro modo. Al divisar estas cinco embarcaciones, las trace unidades del rey de Portugal y de Colón, destacó éste una carabela a enterarse de quiénes eran y qué se proponían. Contestaron los genoveses que bien conocía Colón la firme alianza que con los franceses tenían, en cuya vir­tud disfrutaban de libre navegación por todos los mares. Pero él, con igual astucia que la emplead» con los obedientes vascon­gados, dijo qué el almirante, los maestres de las naves y los principales mercaderes podían pasar a la suya para enseñarle sus papeles. Como los genoveses no habían ol­vidado la pérfida conducta del pirata, se negaron a lo propuesto y empuñaron las armas. Adelantóse entonces Colón con la “Real” contra una de las tres galeras genovesas; la “Lope Yáñez” se arrimó al cos­tado de otra, y una tercera clavó su arpón en la elevada, borda de la flamenca de Pasquerio. Las otras dos galeras genovesas, seguras de los ataques de las naves más pe­queñas del pirata, auxiliaban a los suyos. Ante la tenaz resistencia de las galeras genovesas, Colón dio orden a otra de las suyas, también atestada de combatientes escogidos, de arrimarse al otro costado, a fin de apoderarse antes de ella entre las dos. No veía otro recurso más eficaz para combatir que el empleo de los artificios de fuego, con los que haciendo volar por los aires llamas de azufre y chispas encen­didas, aterraba y vencía a sus enemigos. En aquella ocasión, sin embargo, unos y otros sufrieron el daño, porque cuatro naves del pirata, la “Real”, la pegada al costado de la genovesa, la que combatía con la galera grande y la que trataba de incen­diar la flamenca, fueron, como las enemi­gas, presa de las llamas. Siete quedaron casi destruidas, y también hubieran sido las otras dos genovesas al no haber logra­do extinguir rápidamente él fuego que em­pezaba a prender en ellas. Al defenderse de los ataques de otras embarcaciones, per­dieron gran parte de la gente. También perecieron todos los genoveses y alema­nes de las otras galeras, menos ciento cincuenta que se salvaron a nado y reco­gieron las carabelas portuguesas, cuyos tri­pulantes miraban, desde la playa de La­gos, qué término tendría aquel encarniza­do combate que duraba diez horas. Quinientos nobles portugueses perdieron allí la vida, hundidos en las aguas a causa del peso de las armaduras. Además, dos mil franceses y portugueses perecieron entre las llamas o al filo de las espadas. Colón, con unos pocos, logró a duras penas subir a otras naves. Tal fue el terrible desastre de este pirata, tan funesto también para los ladrones franceses y para la nobleza lusi­tana…”

“Perdiéronse siete grandes naves, a saber: cuatro de Colón y portuguesas, una de las tres mayores genovesas y la urca y la cor­beta de Flandes. Lograron arribar a Cádiz dos de las genovesas, cuya tripulación la­mentaba tristemente la pérdida de la ma­yor parte de sus compañeros en el com­bate. Ocurrió éste el 7 de agosto de 1476, no lejos del Cabo de Santa María, en la costa andaluza, a unas noventa millas de Sanlúcar de Barrameda. Achacaban al­gunos el desastre de las dos armadas a la fortuna del rey don Fernando, por ser genoveses y portugueses enemigos de la Corona aragonesa y del poder de Castilla. Don Femando, sin embargo, lamentó mu­cho el descalabro de los primeros, porque trataba de reconciliarlos con los catalanes y hacerlos amigos de los castellanos, si­guiendo los consejos de su tío don Fernando de Nápoles, que, a la sazón, negociaba alianza con los genoveses y quería tener a su lado por auxiliar en esta negociación a su sobrino.”

Palencia no fue consciente que en este suceso bélico intervino Cristóbal Colón, pero según nos cuentan Fernando Colón y Bartolomé de las Casas, Cristóbal Colón participó activamente, eso sí,  Palencia nos aporta mayor información y detalles más precisos del combate.

Relación del combate por Bartolomé de las Casas, muy parecida a la de Fernando Colón (que no sea por fuentes):

“Como fuese, según es dicho, Cristóbal Colón tan dedicado a las cosas y ejerci­cios de la mar, y en aquel tiempo an­duviese por ella un famoso varón, el ma­yor de los corsarios que en aquellos tiem­pos había, de su nombre y linaje, que se llamaba Columbo Júnior, a diferencia de otro que había sido nombrado y señala­do antes, y aqueste Júnior trajese gran­de armada por la mar contra infieles y venecianos, w otros enemigos de su nación, Cristóbal Colón determinó ir e andar con él, en cuya compañía estuvo y anduvo mucho tiempo. Este Columbo Júnior, te­niendo nuevas que cuatro galeazas de ve­necianos eran pasadas a Flandes, esperó­las a la vuelta entre Lisbona y el Cabo de San Vicente, para asirse con ellas a las manos; ellos juntados, el Columbo Júnior a acometerles y las galeazas de­fendiéndose y ofendiendo a su ofensor, fue tan terrible la pelea entre ellos, asi­dos «tinos con otros con sus garfios y ca­denas de hierro, con fuego y con las otras armas, según la infernal costumbre de las guerras navales, que desde la mañana hasta la tarde, fueron tantos los muertos, quemados y heridos de ambas partes, que apenas quedaba quien de todos ellos pu­diese ambas armadas, del lugar donde se toparon, una legua mudar. Acaeció que en la nao donde Cristóbal Colón iba o lle­vaba quizá a cargo, y la galeaza con que estaba aferrada, se encendiesen con fuego espantable ambas, sin poderse la una de la otra desviar, los que en ellas queda­ban aún vivos ningún remedio tuvieron sino arrojarse a la mar; los que nadar sabían pudieron vivir sobre el agua algo, los que no, escogieron antes padecer la muerte del agua que la del fuego, como más aflictiva y menos sufrible para la es­perar; el Cristóbal Colon era muy buen nadador y pudo haber un remo que a ratos le sostenía mientras descansaba, y así anduvo hasta llegar a tierra que estaría poco más de dos leguas de donde y adonde habían ido a parar las naos con su ciega y desatinada batalla…”

“Ansí que llegado Cristóbal Colón a tie­rra a algún lugar cercano de allí y co­brando algunas fuerzas del tullimiento de las piernas, de la mucha humidad del agua y de los trabajos que había pasado, y curado también, por ventura, de algu­nas heridas que en la batalla había reci­bido, fuese a Lisbona que no estaba lejos.”

Esta flota genovesa que fue atacada por los “Colón” estaba financiada por los mismos a quien Colón en su testamento dispone satisfacer unas cantidades “en tal forma que no se sepa quien se las manda dar” a favor de los herederos de Paulo Di Negro y Alberghi Spinola y en compensación por deudas contraídas en el pasado. Colón trata de compensar con este gesto los daños que provocó a estos comerciantes en la citada batalla, además hace extensible a su hijo Diego tal obligación.

Colón no solo se vio obligado a renunciar a su linaje verdadero, a cambiar su nombre, su apellido, abandonar su patria, mujer e hijos y recurrir a la gloria de sus colaterales parientes, también estuvo condenado a que no se le reconociera su hazaña, en ello puso todo su empeño el rey Fernando quien contó con la ayuda interesada de Amérigo Vespuccio, Fonseca y los catalanes Margarit y Buil entre otros. No estaba el rey Católico, muy católico a la hora de conceder tantos privilegios vitalicios y hereditarios a alguien que décadas antes había sido uno de sus mayores enemigos. Quizás si ahora recordamos algunas de lasa frases de Fernando Colón adquieran mayor significado en este contexto: “bien que el Almirante, conforme a la patria, donde fue a vivir y a empezar su nuevo estado, limó el vocablo para conformarle con el anti­guo, y distinguir los que procedieron de él, de los demás que eran parientes colaterales, y así se llamó Colón: esta consideración me mueve a creer que así como la mayor parte de sus cosas fueron obradas por algún misterio, así en lo que toca a la variedad de semejante nombre y sobre­nombre, no deja de haber algún misterio.”

Vayamos ahora a tratar el “sobrenombre”, aquel que Fernando Colón compara con el significado de “paloma”. Columbus, Colombo, Coulon significan tanto en latín, italiano y francés exactamente lo mismo: “Paloma”. Allí donde era nombrado su sobrenombre era traducido al romance del lugar, así hay tantas versiones distintas en diferentes sitios, que en todas partes significaba “paloma”. Colón se consideraba a sí mismo “el mensajero de Cristo”, descripción de su misión divina a la que no se puede negar cierto paralelismo con este avechucho en la teología católica.

En Pontevedra se encontró el apellido “Colon” en documentos de la época del descubrimiento, y se encontró también, variaciones del mismo como “Collon” y “Culon”, se encontraron en documentos escritos y se encontró en inscripciones labradas en piedra. Pero no parece este apellido oriundo de Galicia, lo que nos hace preguntar ¿de donde vinieron estas gentes que residían en Pontevedra?. En Galicia hay muchas referencias a Santa Columba y citamos ejemplos: Ayuntamiento de Santa Comba, Provincia de A Coruña; Iglesia de Santa Columba en Carnota, provincia de A Coruña; Parroquia de Santa Columba en Brión, provincia de a Coruña; Parroquia de Santa Columba en Cordeiro, provincia de Pontevedra; Santurario de Santa Comba das Pías, cerca de Friol en Lugo; Santa Columba de Ribadelouro, cerca de Tui en Pontevedra. Pero no creo que el apellido provenga de Galicia, a pesar de la evidente toponimia y adoración religiosa, ya que se observa que va derivando del latín Columba hacia Comba y sin derivar nunca en masculino.

Hay otro sitio donde se produce otra proliferación en la toponimia, similar a tierras gallegas, y es en la Gascuña francesa, curiosamente o casualmente en los territorios que señoreaban y eran oriundos los corsarios gascones tan nombrados hasta ahora, así encontramos: Sainte-Colombe-de-Duras; Sainte-Colombe-de-Villeneuve; Sainte-Colombe-en-Bruilhois, todos estos sitios franqueados entre los pueblos de Cazeneuve al sur y Coulon al norte. La Santa Colomba francesa y la gallega tienen su origen en una mujer de origen gallego que en el siglo III es acusada de brujería escapando por ello, de Galicia a Francia, donde es apresada y se le da muerte, convirtiéndose en mártir por haber abrazado la religión católica gracias a una aparición divina que no fue atendida por los responsables de su ejecución.

mapa-coulon

Existe una advocación a “Santa Columba” que quiero resaltar sobre todas las demás, a poca distancia del Castillo de Soutomaior y perteneciente a los dominios ancestrales del señorío y casa de Sotomayor, existe una Ermita dedicada a “Santa Columba” y a pocos metros escogiendo un emplazamiento como mirador, una cruz labrada con el Cristo a un lado y con la santa al otro:

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Guilleume Cazeneuve firmaba con el sobrenombre de “Coullon”, otras “Coulomb” y eran conocidos en el mediterráneo por su traducción italiana “Colombo” y en el levante español por “Colom”. En un documento autógrafo de Guilleume Cazeneuve se comprueba que utiliza su sobrenombre como autógrafo:

Coullon

No firmaba siempre de igual manera, y según donde fuera el lugar en que lo nombran, lo harán traducido al romance local. Los piratas acostumbraban a tener sobrenombres y a cambiar su identidad repetidas veces a lo largo de su vida.

Coulomb parece ser el masculino de Colombe y su fonética en francés sería “Culon”. eso explicaría la carta de Juan II de Portugal a Cristóbal Colón en la que primero escribirá “Collon” para referirse al almirante como su “especial amigo” y líneas más abajo lo hará como “Colón”, este supuesto lapsus del rey Portugués me hace desconfiar ¿de si sabia y era conocedor del parentesco entre Colón y el noble gascón?.

Joan II: “A Xpoual Collon nosso especial ami­go en Sevilla”, y en el texto de la carta aparece dirigida a “Xpoval Colon”.

“Nos Dom Joham por Graza de deos, Rey de Portugal !, A dos Algarbes; da é aquem da allem mar om África; Senhor de Guinée vos enviamos muito saudar … “un XX Días de marzo de 1488. El Rey.”

Carta de Juan II enviada a Cristóbal Colón donde le llama "nosso especial amigo em Sevilha. La carta fue encontrada en los archivos de los descendientes de Cristóbal Colón y alguien escribió su traducción al castellano. Juan II se dirige a Colón, como "Collon"

Carta de Juan II enviada a Cristóbal Colón donde le llama “nosso especial amigo em Sevilha. La carta fue encontrada en los archivos de los descendientes de Cristóbal Colón y alguien escribió su traducción al castellano. Juan II se dirige a Colón, como “Collon”

En Galicia casualmente tenemos, como he dicho, el apellido Colón en varios documentos, y labrado en piedra en la Basílica de Santa María la Mayor, donde se lee: “Os do cerco de Juan Neto e Juan de Collon, fixeron esta capella”, y otra en una cruz frente a la casa de la tradición que dice: “Juan Colon, 1490”. En un documento existente en el Museo de Pontevedra aparece Juan “Colon” como el mismo que contribuyó a la construcción de la capilla, lo que confirma la dualidad escrita del apellido, posiblemente por no ser común en tierras gallegas, pero con una misma fonética, a este argumento le sumo el “Culon” que aparece en otro documento.

En otro suceso se vuelve a relacionar a los gascones parientes colaterales de Colón con el conde de Caminha, es una carta del 9 de agosto de 1477 en Medina del Campo donde el mismísimo rey Fernando de Aragón firma una real Provisión contra Michel de Nicola, conocido como Michelote y sobrino del la mujer del corsario Guillermo Casanova Colón, por el asesinato de la tripulación de un buque inglés y posteriores tratos con Pedro Alvares de Soto Mayor (conde de Caminha) en la venta del botín. El conde de Caminha era en ese tiempo y en el reino de Galicia, el mayor enemigo de los RRCC, de ahí que el Católico se exprese “que sea en deservicio myo”. Como vemos el conde de Caminha no solo hacía lo propio en costas gallegas, paso obligado de navíos, que también se beneficiaba y favorecía el comercio del pillaje con otros Piratas y Corsarios:

 michelote_colonLa importancia de este documento, que viene a reforzar la vinculación existente entre el conde de Camiña y los corsarios “Colon”, radica en que se produce en plena guerra de sucesión.

Los Corsarios de sobrenombre “Colon o Coulon” diremos que antes de la guerra Civil en las Españas, estos corsarios actuaban interceptando naves y comboyes que comerciaban entre el mediterráneo y las Islas Británicas, actuaban vigilantes en toda la costa del Golfo de Vizcaya, con base en el puerto de Harfleur en Normandía y Nantes en la Gacuña.

En noviembre de 1483 se hacía información, en la audiencia de Vitoria, de los daños causados a la nao del armador bilbaíno, Juan de Ochoa, tomada por un Colón, “capitán del rey de Francia” y en otra misiva de 29 de mayo de 1489 al Rey de Francia los RRCC reclaman al rey de Francia la causa de un tal Pedro de Alday, para que haga justicia contra un Michelote, sobrino del corsario Colón, y devuelva a este Pedro de Alday, vecino de Lequeitio, las mercancías y bienes que perdiera en el puerto de Barflena, al serle echada a pique, por aquél, su nave. En esta carta se demuestra que Michelote sobrino de Guilleume Cazeneuve que dicen Colón, era súbdito del rey de Francia.

Texto Completo del documento

El Franciscanismo de Cristóbal Colón

El franciscanismo de Cristóbal Colón queda atestiguado por las declaraciones de dos de sus mayores biógrafos, el padre Bartolomé de las Casas y su hijo Fernando (Hernando), el primero dice haber visto por las calles de Sevilla vestido con los hábitos de franciscano y que siempre fue devoto de la Orden de San Francisco, su hijo dice lo mismo: “Almirante my señor fue devoto de la horden del bienaventurado señor Sant Francisco e con su hábito murió…”. Sus mayores protectores fueron Fr. Juan Pérez y Fr. Antonio de Marchena, religiosos franciscanos del convento de la Rábida.

Pedro Madruga por orden testamentaria de su padre Fernán Yannes queda a temprana edad bajo la custodia del franciscano Fr. Esteban de Soutelo, a la edad de catorce es ordenado y al poco tiempo abandona según Vasco de Aponte, los libros por las armas:

 “Ytem mando a Pedro de Sotomayor, mi fixo bastardo, que lo obe de una mujer que sabe bien su nombre, y quién ella es, Alfón García Dardán, mi escudero, y el dicho Rodrigo de Deza, mi sobrino, que le den al dicho mi fixo bastardo todas las cosas que menester obiera para se criar y con que de prenda en estudio porque es mi voluntad que sea fecho y se faga a bien y vista de Fray Esteban de Soutelo, maestro en Santa Teología, y del dicho Alfón García Dardán”. (El rey Enrique IV le llegó a ofrecer el Arzobispado de Santiago. Su hijo Diego de Sotomayor, también recibió los hábitos de San Francisco.)

Aspectos coincidentes

Pedro Madruga al igual que Cristóbal Colón, era comedido en el comer y en el beber, no gustaba de excesos y no gustaba de religiosos que vivían en la opulencia y eran devotos de la buena mesa (priscilianista). El Obispo de Tui cuando fue por él encarcelado en el castillo de Sotomayor, perdió mucho peso, hecho que el Obispo una vez liberado dio queja a los Reyes. Madruga respondió, que gracias a su cautiverio y a sus cuidados el Obispo había recuperado la salud y el tipo, lejos de tenerle rencor debería estarle agradecido.

Cristóbal Colón dormía y descansaba poco, en ocasiones pasaba varios días sin dormir. Pedro Álvarez de Sotomayor (Pedro Madruga) era conocido por trasnochar aprovechando su actividad nocturna para atacar a sus enemigos cuando estos dormían, de ahí ganó su apodo.

Tanto Madruga como Cristóbal Colón solían usar como castigo, el subir totalmente desnudos a lomos de una mula a aquellos que debíanser castigados o reprendidos, de esta forma eran avergonzados por las mofas e insultos de las gentes, esta forma de castigo no era usual en la época y no deja de ser una curiosa manía coincidente.

Los linajes Sotomayor y Colón se han ido cruzando paulatinamente durante siglos, queriendo entroncar por algún motivo.

Diego de Deza, Obispo de Palencia y el Cardenal de Toledo, Pedro González de Mendoza fueron los mayores defensores de Cristóbal Colón, pero también eran parientes de Pedro Álvarez de Sotomayor (Pedro Madruga), además la mujer de P. Madruga, Tereixa de Távora era sobrina de Inés de Tábora madre de fray Diego de Deza. En una carta a su hijo Diego, Colón le pide que visite al padre Deza y le recuerde “su primer amor fraterno”.

El peor enemigo de Pedro Madruga fue el arzobispo de Compostela, Fonseca, él y su sobrino fueron también enemigos de Colón y su familia.

Un descendiente por línea directa de los Colón de Portugal, se trasladó a Pontevedra para vender una finca en el lugar de Porto Santo afirmando haber sido recibida por herencia de sus padres.

Los Pinzones que tanto ayudaron a Cristóbal Colón a que fuese posible el viaje de descubrimiento, tenían como primer apellido Yánez. Este apellido de origen gallego resulta de la castellanización de Eannes o Yannes, linaje muy entroncado con los de los Sotomayor. Recordamos que el padre de P.Madruga se llamaba Fernán Yannes de Sotomayor.

Fernán Yánez (Eanes) padre de Pedro Madruga fue enterrado en Valladolid, en la capilla de sus parientes (de la casa La Cerda), Cristóbal Colón muere en Valladolid y es enterrado en la misma capilla, estos familiares de los Sotomayor, fueron protectores de Colón, como también lo fueron otras casas emparentadas con los Sotomayor, losMendoza, de Castro, Deza y Álvarez de Toledo.

Los restos de Cristóbal Colón fueron trasladados a una segunda sepultura en Sevilla, donde también estaban enterrados otros Sotomayor.

Dice el barón de Humboldt sobre Cristóbal Colón, que sus conocimientos de latín debió aprenderlos en la niñez, como monaguillo de alguna oscura feligresía”. Pedro Madruga recibe formación religiosa en la niñez de manos del fraile Esteban de Soutelo, por orden testamentaria de su padre Fernán Eannes (Yáñez). En 1446, una vez liberado de la tutela de Fray Esteban de Soutelo, “cambió los libros por la espada”dice L. Ferreiro. Y en 1469 regresó a Galicia después de veintitrés años de ausencia. En una carta a los reyes, dice: Yo he andado veintitrés años en la mar…”.

Tanto el padre Las Casas como su hijo, nos dicen:

“Habiendo en sus tiernos años aprendido los principios de doctrina cuando ya fue mancebo pasó a Lisboa y se dio al arte de la mar”.

Pedro Madruga al igual que Cristóbal Colón, era un experto navegante, así lo demostró durante las guerras  irmandinhas y más tarde en la guerra antisabelina, participó en la batalla de San Vicente como corsario y antes de recibir la casa de Sotomayor ya poseía grandes riquezas y dineros, conseguidos según Vasco de Aponte, por sus correrías por la mar.

Cuando la Pinta llega a Baiona, fueron recibidos por Paio Veloso y Pedro Henríquez, uno alcalde de Baiona y antiguo capitán de Pedro Madruga y el otro, hermano de Beatriz Henríquez de Arana. Beatriz tuvo conocimiento por su hermano del arribo de Cristóbal Colón a España. Lo que nos hace suponer que tanto uno como otro tenían residencia en esta villa.

La pinta estaba capitaneada por Cristóbal García Sarmiento, de la casa de los Sotomayor de Lantaño y pariente cercano de Pedro Madruga.

Beatriz Henríquez fue la madre de Fernando Colón, se la considera natural de Córdoba pero no hay ninguna prueba que lo demuestre. Los Colón y los Henríquez aparecen ligados por lazos de familia desde finales del siglo XVII hasta finales del siglo XIX, y residiendo en Pontevedra.

Los Colón visitan Galicia

Cristóbal Colón (biznieto de Colón) visita en los años 1575 y 1576, coincidiendo precisamente con los años en que quedó vacante la sucesión de Cristóbal Colón por falta de varón, aparece visitando las Cofradías de los gremios de la Santísima Trinidad y de mareantes de Pontevedra.

El Obispo Geraldini, oyó decir que Cristóbal Colón había tenido en Galicia noticias del nuevo mundo antes del descubrimiento.

Bartolomé Colón recibió en Galicia (A Coruña) a los Reyes de Castilla D.Felipe y Dª Juana el 28 de Abril de 1506 de vuelta para Castilla se pierde su rastro en Puebla de Sanabria, sin conocerse su paradero durante más de un año.

Cuando Carlos V traslada las Cortes a La Coruña y buscaba recursos para viajar a Alemania y ser elegido emperador, se presentó Fernando Colón ofreciéndole una importante cantidad de oro, esto ocurrió en el año 1519, año en el que enfermó su madre y falleció.

 

La inscripción en la Capilla de Santa María la Mayor

Inscripción en la Basílica de Santa María.

Inscripción en la Basílica de Santa María.

Es curioso que en la Basílica de Santa María de Pontevedra, aparece en su inscripción “John Collon” y el crucero “Juan de Colón,” la misma curiosidad que Juan II de Portugal cuando se dirigió en una carta a Cristóbal Colón , lo primero que hizo como “Collon” y los párrafos abajo como “Colón”. Su hijo, Fernando Colón, dice:

 “El Almirante, conforme a la patria donde fue a vivir y a empezar su nuevo estado, limó el vocablo para conformarle con el antiguo y distinguir los que precedieran de él, de los demás que eran parientes colaterales, y así se llamó Colón”.

Los colombistas pretenden defender que es posible limar el apellido Colombo y dejarlo en Colón, los colonianos(1) creemos que resulta más plausible limar el apellido francés “Collon” y dejarlo en Colón, cuando fonéticamente se pronuncian igual y además se evita confundirlo en Galicia y Portugal, con aquellas partes tan íntimas.

 

 

San Salvador

El 3 de agosto de 1492 Cristóbal Colón parte del Puerto de Palos, atrás dejaba su pasado y años de lucha por llevar a cabo su idea de una nueva ruta y proyecto de descubrimiento, por delante, le quedaba el fracaso o el honor perpetúo de una hazaña que cambiaría el mundo y a la humanidad, otra oportunidad y un nuevo linaje colmado de honores.

El 12 de octubre de 1492 tras un difícil y tortuoso viaje, Cristóbal Colón se encuentra con la primera tierra a la vista, es una isla, es el momento tan esperado, es el triunfo de su razón, es la teoría llevada a la práctica. Y a esa primera tierra, en el primer día de una nueva era, le llamará: SAN SALVADOR

Carta del Almirante a Luis de Santángel, del 15 de febrero de 149:

“Señor: Porque sé que avréis plazer de la grand vitoria que nuestro Señor me ha dado en mi viaje vos escrivo ésta, por la cual sabréis cómo en treinta y tres días pasé a las Indias con la armada que los illustríssimos Rey e Reina, Nuestros Señores me dieron, donde yo fallé muy muchas islas pobladas con gente sin número, y d’ellas todas he tomado posesión por Sus Altezas con pregón y vandera real estendida, y non me fue contradicho.”

A la primera que yo fallé puse nombre Sant Salvador a comemoración de su Alta Magestat, el cual maravillosamente todo esto a(n) dado; los indios la llaman Guanahaní. A la segunda puse nonbre la isla de Santa María de Concepción; a la tercera, Ferrandina; a la cuarta la Isabela; a la quinta la isla Juana, e así a cada una nonbre nuevo” .

¿San Salvador? … curioso bautismo para la primera tierra de una nueva ruta, curioso pues en ningún lugar de Italia, ni de Francia, ni de Portugal, se había llamado jamás de esta forma, curioso por qué solo en un lugar del viejo mundo se utilizaba esta forma. Solo en Galicia tenía sentido que un lugar se llamase “San Salvador”.

No se tiene constancia que esta forma se haya utilizado en otro lugar, a excepción de Galicia, hasta que Cristóbal Colón la escogió para tan memorable descubrimiento. San Salvador es la forma gallega de conmemorar al Divino Salvador del Mundo, el Papa Calixto III ordenó la construcción de iglesias que recordaran la victoria del mundo cristiano contra los otomanos en el año 1456. En la Iglesia de San Salvador de Sotomayor, en su fachada, se muestra una imagen del Divino Salvador soportando con sus brazos una esfera terrestre,y en lo alto de esta fachada preside una cruz sobre una esfera terrestre. “San Salvador” es usado en Galicia para adorar al Divino Salvador (Cristo) haciendo un uso extremo del segundo mandamiento: “No tomarás en nombre de Dios en vano”.

Si como dice Fernando Colón, su padre conformó su nombre y sobrenombre, que significan lo mismo: Cristóbal = “el que lleva a Cristo” y Colón o paloma =  “el que lleva a Cristo”, o más tarde cuando cambia en su firma “El Almirante” por “Xpo Ferens” = “El que lleva a Cristo”, se puede entender que el primer nombre lo pusiera en “conmemoración de su Alta Majestad”, pero usar tal terminología es altamente peculiar, por ser inusual en el resto del Mundo.

Al comienzo de la Ría de Pontevedra se encuentra la Parroquia de SAN SALVADOR, justo donde la tradición local viene afirmando generación tras generación que allí nació el descubridor de las Indias.

En otro lugar, en tierras donde da comienzo la Ría de Vigo, tan plagada como la de Pontevedra de topónimos coincidentes con los impuestos por Cristóbal Colón en el nuevo mundo, tiene asentamiento el Castillo medieval llamado de Sotomayor, fortaleza de la Casa de Sotomayor desde más allá del siglo XII, y que da nombre a su ayuntamiento en la Provincia de Pontevedra, donde se tiene y tuvo por siempre la curiosa adoración al que aún hoy es su Patrón: SAN SALVADOR

San Salvador se sigue llamando a la parroquia donde se levanta el castillo, en el Ayuntamiento de Sotomayor. La importancia de este linaje dio nombre al Ayuntamiento Pontevedrés, pero en el siglo XV el Castillo matriz de los Sotomayor, dominó todo un amplio territorio circundante llamado: SAN SALVADOR.

Cuando Fernando Colón emprende la azarosa empresa de hacer un compendio geográfico de todos los pueblos de España (Descripción y Cosmografía de España), y así poder componer un mapa del nuevo estado que estaba gestándose, visita Galicia para recorrer los distintos pueblos y localidades pertenecientes a 47 provincias, en las que Segovia, Ávila, Sevilla, Orense y Madrid contienen los mayores números, recopilando datos como: número de vecinos, centros de culto de relevancia, puentes y sobre todo distancia con otros pueblos y aldeas, triangulando el territorio desde aldeas y ciudades. Este trabajo quedó inacabado al prohibirse y retirarse el apoyo por parte de Carlos I, se desconoce que motivos tuvo la Corte para paralizar y prohibir a Fernando Colón continuar con este trabajo. Por suerte, uno de los primeros itinerarios que Fernando Colón había ya descrito y anotado, fue el que recorrió desde Ourense hasta Pontevedra. En el caso de Pontevedra, solo fueron anotados aquellos pueblos y aldeas que pertenecían a Pedro de Sotomayor, o bien, que habían pertenecido al Conde de Camiña (Pedro Álvarez de Sotomayor), abuelo de Pedro de Sotomayor y supuesto padre de Fernando Colón.

De entre todos estos lugares, no nos sorprendió encontrarnos con la descripción  del lugar matriz de la Casa de Soutomaior y donde siempre tuvo el Conde de Caminha su base de operaciones:

San Salvador es aldea de 50 vezinos está en llano hasta azebedo ay un quarto de legua hasta estrada otro quarto de legua llana hasta, la gandarela ay un quarto de legua llana hasta calanueva ay media legua llana”

Y así describe los territorios que pertenecían a su supuesto sobrino, Pedro de Sotomayor:

“Santa maria de la franquera es de 12 vezinos; es de Don P.º sotomayor; esta en vn alto; es señora que hace muchos miraglos; hasta crespos ay media legua de cuesta abaxo; hasta las Hachas vna legua buena cuesta abaxo; hasta sylebra otra legua cuesta abaxo; hasta Sant martin ay otra legua toda cuesta abaxo”

“Azedera es aldea de 50 vecinos de don pedro de soto mayor esta en una alta sierra aspera dicha suydo hasta carcabelos ay una legua aspera y hasta saueroyo dos leguas de cuesta fragosa y pasase la via junto con saueroyo = giesta es aldea de 50 vecinos de don pedro de sotomayor esta al pie de la sierra dicha seydo y hasta la lacera ay una legua grande y para yr por buen camyno se pasa (faltatexto)”

“Achas es lugar de 200 vecinos de don pedro de soto mayor hasta crespos ay una legua grande tierra aspera y subese la costa de ameyxeyra que es de subir y de deçendir my mala y ay en ella muchas salvagina de varias maneras y queda syabra tres leguas a la mano izquierda. ferreros es aldea de 20 vecinos de don pedro de soto mayor hasta meyrolo ay una legua llana. Meyrolo es aldea de 25 vecinos de don pedro de soto mayor hata meysonfrio ay una legua llana y pasase un ryo dicho tambien meysonfrio junto con el aldea de su nombre y pasase por puente”

 

El Baldaquino del descubrimiento en Caldas de Reis

Galicia, entre otras cosas, puede presumir además de conocer antes que nadie la noticia del descubrimiento, de poseer la primera representación lapídea de la famosa gesta del nauta gallego.

En Caldas de Reis existe una iglesia del siglo XII, Santa María de Caldas, de estilo románico que fue destruida por Almanzor,  alrededor del año mil, según consta en las crónicas árabes, y renovada en numerosas ocasiones, situada en pleno Camino de Santiago posee curiosas inscripciones templarias en sus muros que nos hablan de los enigmas del camino.

baldaquino-caldas-colon


El profesor Filgueira Valverde en una de sus visitas a Caldas para dar alguna que otra conferencia, se encontró cerca de la iglesia en unos vallados exteriores, una pieza de indudable valor histórico que parecía abandonada y descuidada, se trataba de un baldaquino de finales del siglo XV con forma ojival, donde aparecían representadas las naves de Colón y el escudo de los Reyes Católicos en una pieza pétrea. Eso en el caso que se tratara de un baldaquino, según la valoración de Filgueira Valverde  y no el  adorno de algún túmulo funerario.

Esta pieza se trasladó al interior del templo en su muro norte, y hoy se puede admirar lo que ya representa la primera figuración de la gesta del descubrimiento.

Un baldaquino representa una construcción en forma de cúpula o dosel que generalmente estaba soportada por cuatro columnas, y que se destinaba a albergar el altar cuando este aparecía aislado.

(1) Colonianos: Dícese de aquellos individuos que acostumbran a llamar  cada cosa por su nombre, ejem. Descubridor de América: Cristóbal Colón; se diferencian de otros que se autodenominan Colombinos, en que estos adoran a un viñatero mitológico llamado  ”Cristóforo Colombo”, del que cuentan fantásticas leyendas y aventuras cuando apenas contaba 14 años.

(2) Hágome cargo que todo este pliego es una prolija digresión. ¡Qué Importa I Con esa prevención le escribí. El que no le quisiere leer que le deje, que yo haré lo mismo con lo que ese tal pudiere escribir en contra o del asunto o de la digresión, y rogaré a Dios que le alumbre». Fray Martín Sarmiento (s.XVIII)

 

 

Colón genovés

(Wikipedia) – La tesis apoyada mayoritariamente mantiene que Cristoforo Colombo nació el año 1451 en Savona, en la República de Génova. Sus padres serían Doménico Colombo —maestro tejedor y luego comerciante— y Susanna Fontanarossa. De los cinco hijos del matrimonio, dos, Cristoforo y Bartolomeo, tuvieron pronto vocación marinera. El tercero fue Giacomo, que aprendió el oficio de tejedor. Respecto a los dos restantes, Giovanni murió joven y la única mujer no dejó rastro. Existen actas notariales y judiciales, como el mentado testamento de su hijo en donde afirma la oriundez genovesa de su padre, que defienden esta tesis. Además el mismo Cristóbal Colón declara ser genovés, en el documento denominado Fundación de Mayorazgo él menta «della salí y en ella nací [en Génova]» pero diversos autores e investigadores indican que probablemente esta declaración sería interesada por los Pleitos colombinos que mantuvieron sus descendientes con la corona de Castilla, y por ello lo declararon como falso o apócrifo, sin embargo otros investigadores a principios del siglo xx encontraron en el Archivo de Simancas documentación que, según ellos, mostraban la autenticidad de esta declaración. Dicho escrito fué hallado en 1925 y contenía todas la firmas y sellos pertinentes, que fueron validadas por una comisión especial que ratificó la credibilidad del documento expedido el 28 de septiembre de 1501. También existe una misiva de Pedro de Ayala, embajador de los Reyes Católicos en Inglaterra, en donde haciendo alusión al propósito anglosajón de explorar el Atlántico, menciona que esa incursión contaría con «otro genovés como Colón». Además las autoridades municipales de Génova mostraron, entre los años 1931 y 1932, actas fidedignas que afirmaban su origen genovés.

 

Colón Catalán

colon_separatista21(Wikipedia) –  Luis Ulloa, historiador peruano que residió en Barcelona varios años, afirmaba que Cristóbal Colón era originario deCataluña y de tradición marinera, basándose, entre otras razones, en que en sus escritos, todos en lengua castellana, existen giros lingüísticos propios del catalán. Para Ulloa, Cristóbal Colón fue un noble catalán que se llamaría realmente Joan Colom, un navegante enemigo del rey Juan II de Aragón, contra el que luchó al servicio de Renato de Anjou, aspirante al trono y que además sería el supuesto John Scolvus que habría llegado al norte de América en el año 1476, que posteriormente le ofrecería el proyecto del descubrimiento al rey Fernando el Católico para beneficio de la Corona de Aragón. Esta teoría ha sido seguida, ampliada o modificada por diversos autores, en su mayoría historiadores e investigadores catalanes, aunque también existen investigadores de otros países como el estadounidense Charles Merrill que han apoyado esta tesis. Por contra, esta hipótesis ha sido contestada indicando que los partidarios de la misma dedican gran parte de sus esfuerzos en refutar o desmentir numerosos documentos históricos que manifiesten el origen genovés del navegante, mientras que no han aportado ningún documento que demuestre el supuesto origen catalán.

Colón Francés

La idea es que Cristóbal Colón sirvió a las órdenes de un pirata llamado Guillaume Casenove Coulon, y ¿qué mejor manera de ocultar su pasado pirata que tomando el apellido de su antiguo jefe?

Colón Vasco

Esta teoría sostiene que Cristóbal Colón habría nacido en Soraluze, cerca de Vergara, en Vizcaya, y Colono sería la traducción al castellano de su verdadero apellido, que era Maiztegi. Según los padrinos de este sensacional descubrimiento, Cristóbal Colón hablaría de una manera muy similar al Salvatore de “El nombre de la rosa”, es decir, chapurreando varias lenguas a la vez. Hay una carta en la que recomiendan a un marino vizcaíno que se llama Cristóbal Colón, y también, esta teoría entronca con la (4) en la que se afirma que sirvió a las órdenes de Coulon. Me gustaría ver la carta en la que se recomienda a Cristóbal Colón, y mientras tanto, quedamos a la espera de más datos del Almirante Maiztegi.

Colón Corso, de Calvi

Córcega estaba en esa época bajo control genovés, y Cristóbal Colón decidió ocultar su origen porque no tenían buena fama los habitantes de esta isla (supongo que por temas de contrabando y piratería). No hay evidencias documentales que prueben esta teoría.

Colón Griego

De la isla de Quíos que en ésa época estaba bajo control genovés. Allí no se hablaba mucho italiano, pero Cristóbal Colón -en una ocasión- se denominó a sí mismo como “Columbus el de la Tierra Roja” y Quíos es famosa por el color rojo de su tierra. Me parece una prueba totalmente circunstancial, además de no explicar porqué Cristóbal Colón no quería reconocer que su origen era este.

Colón Noruego

Un historiador noruego ha comparado el escudo de armas de una familia noruega (los Bonde) que emigró a Italia en el siglo XV con el escudo de Cristóbal Colón y los ha encontrado parecidos. Parece que le da lo mismo que los indicios se acaben ahí: había unos noruegos en Italia y un italiano famoso en la misma época y con escudos parecidos. Conclusión: tienen que ser los mismos.

Colón Judío

Parece ser que los análisis de ADN que realizaron hace unos pocos años descartan la posibilidad de que fuera judío. Por supuesto, habrá quien niegue que el gentil enterrado en Sevilla sea Cristóbal Colón, pero cada vez hay menos dudas a este respecto. En otro post contaré la abracadabrante historia de los restos de Cristóbal Colón, uno de los pocos hombres que viajó (casi) tanto después de muerto como estando vivo.

Colón Prusiano (de Dantzig)

La hoy polaca ciudad de Gdansk contaba entre sus habitantes con una familia de navegantes llamada Colno, e incluso puede que alguno de sus miembros estuviera en la famosa expedición a Groenlandia en 1472. ¿Era Cristóba Colón de allí? Si no aportan más pruebas que ésas, antes creeremos que era un indio Semínola que llegó nadando a Portugal que esto. Ya avisé de que la mayoría de las teorías que había eran bastante esperpénticas.

Colón Extremeño (judío)

Vicente Paredes afirma que Cristóbal Colón era miembro de una conocida familia de conversos judíos extremeños, de Santa María, para ser más exactos. Se desconocen las pruebas que aportó para sustentar dicha teoría.

Colón Suizo, de Ginebra

Hubo (y hay) una familia Colomb allí, pero nada avala su parentesco con el Descubridor.

Colón Castellano

Tres historiadores (Ricardo Sanz, Margarita del Olmo y Emilio Cuenca) sostienen que Cristóbal Colón era pariente de los Medinaceli e hijo de Aldonza de Mendoza, duquesa de Arjona, y de Diego Gómez de Manrique, conde de Treviño. La pega que yo le encuentro a esta teoría es que -al igual que la ibicenca- sitúa la fecha del nacimiento en 1435.

Colón Inglés

Un libro editado en Londres en 1682 (dos siglos después del Descubrimiento) afirma que Cristóbal Colón era “nacido en Inglaterra pero residente en Génova”. No sabemos nada del libro ni de las fuentes que éste utiliza.

SU EDAD

Cristóforo Colombo nació en 1451 según los documentos italianos. Según propias declaraciones hechas por Cristóbal Colón, se deduce que nació en 1433.

La fecha de su nacimiento es otro asunto enormemente debatido y las disparidad de fechas es tan amplia que se llega a un intervalo de 20 años. Cristóbal Colón fue dando pistas de cual podría ser su año de nacimiento, pero uno de los problemas muy común en los biógrafos, es el no hacer caso de lo que Cristóbal Colón dice, o de lo que dice su mejor biógrafo, su hijo Fernando Colón, que además de conocerlo bien acompañó a su padre en el Cuarto Viaje. Se tiende a decir que bien se equivocó, bien se mal transcribió, bien mintió, etc. siempre que el dato no interesa se recurre a cuestionarlo y/o apartarlo. Puede parecer que llego demasiado rápido a esclarecer la fecha de su nacimiento, pero no hace falta que me enrolle más de lo necesario, otros emplean fórmulas complejas y enrevesadas precisamente por no interesarles lo que el propio Cristóbal Colón dice. Como me va a sobrar tiempo y espacio lo emplearé en aclarar otras fechas.

1430 .- Ramusio
1432 .- Alfonso Philippot y los acólitos madruguistas.
1441 .- El Padre Charlevoix.
1445 .- Bossi
1446 .- Muñoz; Antonio Fernández, J.R. Fontán, …
1447 .- Robertson y Spotorno.
1449 .- Willard.
1451 .- Tesis Genovista

Cristóbal Colón de Sotomayor es legitimado en 1968, pero no es hasta 1969 cuando realmente se hace cargo de la casa principal a la muerte de su medio hermano Álvaro.

En diciembre de 1492, Cristóbal Colón nos dice: Veintitrés años he andado por el mar sin salir de él, por tiempo que deba descontarse; vi todo el Levante; y el Poniente, y al Norte, Inglaterra…”

Y Antonio López Ferreiro: “una vez liberado de la tutela de Fray Esteban de Soutelo, en 1446 “cambió los libros por la espada”, y en 1469 regresó a Galicia después de veintitrés años de ausencia

1469 – 23 = 1446  (año en que empezó a navegar)

Fernando Colón nos dice que su padre afirma que empezó a navegar con 14 años.

1446 – 14 = 1432  (año de su nacimiento)

Tenemos que 1432 sería el año de su nacimiento, que concuerda con lo expresado por Andrés Bernáldez  “Cura de los Palacios”, amigo personal del descubridor quien afirma que Cristóbal Colón murió sobre los 70 años y con la cédula del rey Fernando: “Por cuanto soy informado que vos el Almirante don Cristóbal Colón estáis indispuesto de vuestra persona a causa de ciertas enfermedades que habéis tenido e tenéis, e que no podéis andar a caballo sin mucho daño de vuestra salud: por ende, acatando lo susodicho e vuestra ancianidad, por la presente vos doy licencia para que podáis andar en mula ensillada e enfrenada (entrenada a que obedezca) por cualquier partes de estos reinos e señoríos que vos quisiéredes y por bien toviéredes […] Fecha en la ciudad de Toro a veinte y tres de febrero de mil quinientos y cinco”.

En la carta de 7 de julio de 1503 llamada “carta rarísima” que Cristóbal Colón dirigió a los reyes, dice: “yo vine a servir de veinte i ocho años, i agora no tengo cavello, en mi persona, que no sea cano, i el cuerpo enfermo, i gastado quanto me quedo de aquellos, i me fue tomado y hendido, i amis hermanos fasta el saio, sin ser oido, ni uisto con gran deshonor mio”

Sirve a Renato de Anjou

Cristóbal Colón no dice a quien vino a servir con 28 años, a los reyes Católicos no fue, ya que más adelante diremos por sus escritos en que año ocurrió, se refiere a cuando servía al Renato de Anjou en compañía de sus dos parientes corsarios llamados Colón el viejo y Colón el joven, con los que luchó en la batalla de Cabo San Vicente contra Genoveses.

Fernando Colón:Teniendo el Almirante conocimiento de es­tas ciencias, empezó a atender al mar y hacer algunos viajes a Levante y a Poniente, de los cuales, y otras muchas cosas de sus primeros años, no tengo bastante noticia, porque murió cuando yo no tenía atrevimiento o práctica para preguntárselo, por el respeto de hijo, o para ha­blar con más verdad, porque entonces, como muchacho, me hallaba yo muy lejos del pensa­miento de escribirlo; pero en una carta que es­cribió a los Reyes Católicos el año de 1501, a los cuales no podría contar sino aquello que fuese verdad, dice las palabras siguientes: Serenísimos Príncipes: Entré a navegar en el mar de muy tierna edad y lo he continuado hasta hoy, pues el mismo arte inclina a quien le sigue a desear saber los secretos de este mundo, y ya pasan de cuarenta los años que le estoy usando;”

Fernando Colón: “…y en otra carta que escribió a los Reyes Católicos en el mes de Enero del año 1495 desde la Española, contan­do las variedades y errores que suelen hallarse en las derrotas y los pilotages, dice: A mí me sucedió, que el Rey Reinel (que ya le llevó Dios) me envió a Túnez para tomar la galeota Fernandina, y habiendo llegado cerca de la isla de San Pedro, en Cerdeña, me dijeron que había dos navíos y una carraca con la referida galeaza, por lo cual se turbó mi gente y determinó no pasar adelante, sino de volverse atrás, a Mar­sella por otro navío y más gente; yo, que con ningún arte podía forzar su voluntad, convine en lo que querían, y mudando la punta de la brújula hice desplegar las velas, siendo por la tarde, y el día siguiente, al salir el sol, nos ha­blamos dentro del cabo de Cartagena, estando todos en concepto firme de que íbamos a Mar­sella.”

Fernando Colón: “digo que en tanto que el Almirante navegaba en compañía de Colón el Mozo, lo cual duró mu­cho tiempo, sucedió que entendiendo que las dichas cuatro galeras gruesas venecianas vol­vían de Flandes, fueron a buscarle y le halla­ron entre Lisboa y el Cabo de San Vicente, que es en Portugal”

Fernando Colón: “El principio y causa de la venida del Almi­rante a España, y ser tan dado a las cosas del mar, fue un hombre muy señalado de su apelli­do y familia, llamado Colombo, muy nombra­do por mar, por la armada que gobernaba con­tra los infieles, y también la de su patria: tal era su fama, que espantaban con su nombre hasta los niños en la cuna. Es creíble que este sujeto y su armada fuesen muy grandes, pues una vez apresó con ella cuatro galeras venecianas gruesas, cuya grandeza y fortaleza no será creída sino de quien las hubiese visto armadas.”

Fernando Colón: “y querían también que hiciese una larga relación de aquellos dos Co­lones, sus parientes, cuya gran victoria alcanza­da contra los venecianos”.

1432 + 28 = 1460  (vino a servir a Renato de Anjou en compañía de su parientes, los corsarios Colón)

 

Ofrece a Juan II la empresa de las Indias

En una carta enviada a Cristóbal Colón en 1488 por Juan II de Portugal, este le invita a que regrese a su país, le trata de “especial amigo” y le perdona hechos pasados, en otra carta Cristóbal Colón, dice: “…Fui a aportar a Portugal…que en 14 años no le pude hacer entender lo que yo dije”

1488 – 14 = 1474

(año en que le ofrece a Juan II la empresa de las Indias)

Coincide este año de 1474 con la muerte de Enrique IV que dio comienzo a la Guerra de sucesión castellana.

Vino a servir a la empresa de Indias

En 1500 dice: “… ya son diecisiete años que yo vine a servir a estos Príncipes con la Empresa de las Indias…”

1500 (inclusive) – 17 = 1484 

En la misma carta: “… los ocho (años) traído en disputas”

1492 – 8 = 1484

(año en que Cristóbal Colón vino a servir a la Empresa de las Indias)

Vino a servir a los RRCC

En el Diario de Navegación, en el día 14 de enero de 1493, dice: “…después que yo vine a servir, que son siete años agora, a veinte de enero de 1493

1493 – 7 = 1486

(año en que vino a servir a los reyes Católicos)

En la historia del tercer viaje: “… puse en esto seis o siete años, mostrando, lo mejor que se podía hacer, a nuestro señor”

En la carta de 7 de julio de 1503: “… siete años estuve en su Real Corte…”. Si incluimos el año del descubrimiento nos da también  el año 1486

En la carta al Ama de Don Juan: “…siete años se pasaron en estas pláticas…”, si incluimos todo el año 1492, nos da también el año 1486

1492 – 6 = 1486

(año en que vino a servir a los reyes Católicos)

En la carta del Duque de Medinaceli a los reyes: “…y por yo detenerlo (a Colón) en mi casa dos años…”

1486 – 2 = 1484

(año en que vino a servir a la Empresa de las Indias)

En otra frase fechada en 1501 Cristóbal Colón dice: “Entré a navegar en el mar de muy tierna edad y lo he continuado hasta hoy, pues el mismo arte inclina a quien le sigue a desear saber los secretos de este mundo, y ya pasan de cuarenta los años que le estoy usando;”

Si contamos todos los años que estuvo haciendo uso de la navegación, tenemos que de 1446 en que entró a navegar hasta 1501 fecha de la carta, habría que descontarle los años de 1484 a 1492 y los periodos de tiempo que no navegaba en las costas gallegas, tenemos más de cuarenta años en ese uso.

Viaja a Tule

Fernando Colón atribuye estas palabras a su padre: “El año de 1477, por Febrero, navegué más allá de Tile cien leguas”. Unos dicen que Tile o Thule, es una isla, otros que se refiere a Islandia, o quizás lo aclare el propio Colón en otro escrito al decir: “Veintitrés años he andado por el mar sin salir de él, por tiempo que deba descontarse; vi todo el Levante; y el Poniente, y al Norte, Inglaterra…”; sea como fuese, todo candidato a ser Cristóbal Colón, de cualquier Teoría que se precie, debe poder justificar este dato.

Siguiendo la premisa que cuando Cristóbal Colón dice haber estado en un sitio, Pedro Madruga no aparece en otro distinto o se desconoce su paradero; y por ende, cuando Pedro Madruga está allí o aquí, Colón también, o en todo caso se desconoce que esté en distinto lugar; cuando Cristóbal Colón se dirige a Alba de Tormes, Pedro Madruga también; cuando Cristóbal Colón se entrevista con los reyes, Pedro Madruga también; cuando Cristóbal Colón aparece como tal, Pedro Madruga desaparece.

La mayoría de los historiadores mal interpretaron las palabras de Vasco de Aponte copiándose unos a otros. Vasco de Aponte nos relata las vivencias y peripecias del señor feudal más sobresaliente de Galicia, pero no data los hechos y sucesos. Careciendo de cronología sigue siendo su relato uno de los legados más importantes de nuestra historia en el medievo. Aun así, la información parece muy acertada y debió obtenerla del entorno cercano a Pedro Madruga, o del él mismo.

Vasco de Aponte relata el intento de toma de la ciudad de A Coruña por parte de Pimentel (conde de Benavente) con la ayuda de Pedro Madruga, y acto seguido cuenta el apresamiento de este por aquel, quien lo llegó a tener preso en Benavente por periodo de un año más o menos. Durante este apresamiento nos cuenta como el Obispo Fonseca aprovecha su ausencia para tomar Pontevedra y otras plazas (en agosto de 1477), defendida esta por Teresa de Távora esposa de Pedro Madruga, termina por entregarla a los isabelinos. ¿Dónde estaba Pedro Madruga?. Los historiadores concatenaron un hecho con el otro y asunto resuelto, Pedro Madruga no estaba defendiendo Pontevedra por estar preso en Benavente, pero existen varios documentos que demuestran lo contrario, que Pedro Madruga no fue liberado hasta después de agosto de 1479, si como dice Vasco de Aponte, estuvo prisionero cerca de un año más o menos, su apresamiento fue posterior a la toma de Pontevedra defendida por su esposa, lo que confirma que Pedro Madruga no estaba en Galicia por esas fechas.

Si Pedro Madruga no estaba en Galicia a finales de 1477 es por qué viajaba con Alfonso V.

Un  intento anterior (segundo) por parte de los isabelinos en tomar Pontevedra terminó a principios de 1477 donde ambos bandos concertaron una tregua, en febrero el conde de Benavente pretende tomar A Coruña, y antes envía a su ahora aliado Pedro Madruga a Portugal para que este ataque por mar la ciudad con la ayuda de la armada Portuguesa. Sucede que habiendo conseguido Alfonso V de Portugal también otra tregua con los reyes Católicos, quizás sea la misma, decide partir en febrero de 1477 con ayuda del corsario Francés, Casanove Colón, solicitar ayuda a Francia de donde no regresará hasta últimos de noviembre de 1477.

Al mismo tiempo, la armada que Pedro Madruga acompañaba hacia A Coruña nunca llegará a intervenir y seguirán rumbo Francia e Inglaterra, esto coincide con el viaje de Alfonso V y con el que Cristóbal Colón dice haber hecho.

Poco podía hacer Pedro Madruga en Galicia si Portugal perdía la guerra con Castilla, en 1477 todo se decidía en las alianzas que se pudieran conseguir, más conseguía acompañando a Alfonso V que quedándose en Galicia.

Resumen:

  • 1432 .- Año de su nacimiento.
  • 1446 .- Empieza a navegar.
  • 1460 .- Está al servicio de Renato de Anjou en compañía de sus parientes corsarios.
  • 1474 .- Ofrece a Juan II la Empresa de las Indias.
  • 1477 .- Viaja a Francia e Inglaterra.
  • 1484 .- Lleva a España la Empresa de las Indias.
  • 1486 .- Empieza a servir a los reyes Católicos.

 

SUS RESTOS

 

LOS RESTOS DE CRISTÓBAL COLÓN – artículo de Roberto Taboada Ribadulla

Así como el origen de Cristóbal Colón, no ha sido todavía perfilado. Así como cada día que transcurre, la hipótesis de que el descubridor era de Pontevedra es menos descabellada y tiene, de momento, tantos visos de verosimilitud como la tesis genovesa; también sigue existiendo gran polémica acerca del sitio exacto donde reposan los restos de Cristóbal Colón. Todo ello conforme nos acercamos al V Centenario del Descubrimiento, cobra actualidad.

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En la “Guía Colombiana”, editada con ocasión del IV centenario del descubrimiento, su autor, Manuel Jarreto Panlagua, recoge las palabras que Cristóbal Colón dirige a su hijo:

“Poco, hijo mío, me han valido veinte anos de servicios, pues he servido con tanta fe que hoy no tengo en Castilla una teja; si quiero comer o dormir, no tengo salvo el mesón o taberna, y las más de las veces, ¡hijo mío!, falta para el escote.”

El autor de la mencionada obra en homenaje al inmortal marina, se lamenta de ingratitudes y suplantaciones de esta guisa: “Y como si el infierna agrupara contra él desgracias, Vespucio da su nombre a las regiones descubiertas; los que ignoran su miseria le llaman avaro; Cortés y Pizarra eclipsan su gloria; se le cree plagiario; se dice que había tenido noticia de la existencia del Nuevo Mundo por un libro de la biblioteca de Inocencio VIII; se atribuye el primer viaje a daneses, a noruegos, a normandos, a germánicos…
Cristóbal Colón todo lo oye, todo lo sabe; todo lo sufre; nadie le visita; vive en la miseria; la gota lo rinde; el sepulcro lo llama y dicta su testamento…” Muere en brazos de su hijo Diego, en Valladolid, el 20 de mayo de 1506.

Los distintos enterramientos

Está claro que al primer enterramiento de Cristóbal Colón fue en el convento de San Francisco, de la ciudad del Pisuerga.
En fecha ignorada, sus restos fueran trasladados a la Cartuja de Santa María de las Cuevas, extramuros de la ciudad efe Sevilla. Tiempo después, respondiendo a los deseos expresados por él, fue— ron depositadas en la iglesia catedral de Santo Dominga, hecho que se hizo valer por haber aparecido en unas reparaciones verificadas en el templo por Fray Roque Coccia en 1877, una urna de plomo que contenía unos restos mortales que el creyó pertenecían a Cristóbal Colón.
Percatada de tan trascendente tema el Gobierno español, el entonces ministerio de Fomento encargó al historiador Colmeiro el estudio del asunto, pero el informe redactado no resolvió la cuestión de si los despojos correspondían al famoso marino.
Fue en 1945, con ocasión de unas declaraciones del historiador americano Álvarez Pedroso al “Diario de la Marina”, en la que se insistía que los restos de Cristóbal Colón estaban en la catedral de Santo Domingo, dio motivo a que Antonio Ballesteros Serete, catedrático de la Universidad Central de Madrid, presentará un extenso informe, ampliando la documentación dada a la luz par Colmeiro, que fue hecho suyo por la Real Academia de la Histeria en sesión plenaria de diciembre de 1946, en el que se rebaten la mayoría de los argumentos de Álvarez Pedroso, haciéndose constar que las aludidos restos fueran trasladados de Valladolid a la Cartuja de las Cuevas, en 1509, partiendo desde ésta a la isla de Santo Domingo, en 1536, suponiéndose que el cabildo catedral se resistió a recibir sus restos, llevándose éstos a la catedral de La Habana en 1795, y después de la guerra con los EE.UU. (1898), fueron trasladados a España.

La versión dominicana

La versión anteriormente expuesta tiene su réplica. Remontémonos al año 1795, fecha en la que firma el Tratado de Basilea, por la que España cede a Francia la isla de Santo Domingo. Un militar, Gabriel de Aristizábal, sería el encargado de evacuar, con todos los buques disponibles en la zona de las Antillas en mayor número posible de españoles; pero también tiene otro firme propósito, llevarse a la Catedral de La Habana los restos de Cristóbal Colon.

No eran muchos los datos, ni rigurosamente fiables, Habría que fiarse de lo que afirmaba la tradición, y ésta aseguraba que “las reliquias de Cristóbal Colón habían sido depositadas en el presbiterio de la catedral, del lado del Evangelio, el lugar don de solía colocarse el dosel arzobispal”. El militar dio estos datos al arzobispo que procedió a la exhumación que tendría lugar el 20 de noviembre de 1795.

A partir de aquí comienza la polémica. ¿Fueron o no los restos de Cristóbal Calón los que se exhumaron?. Lo que diversos historiadores han deducido del acta que levantó el escribano, es que no se puede afirmar que los restos sean de Cristóbal Colón.
Desde 1887, o 1898, esta cuestión enfrenta a dos ciudades; Sevilla, que tiene unos restos, traídos en 1858 de La Habana, llevados allí desde Santo Domingo, donde fueron precipitadamente exhuma dos en 1795. Y en la Catedral de Santo Domingo hay otros restos, que se dicen fueron encontrados durante unas obras de readaptación del presbiterio el 10 de septiembre de 1877.
Muy recientemente, una innovadora y original tesis ha revolucionado a los seguidores de las dos históricas existentes hasta el momento: la dominicana y la sevillana. José de la Pena Cámara exdirector del Archivo General de Indias, expone que los restos de Cristóbal Colón se encontrarían repartidos entre las catedrales de Santo Domingo y Sevilla. No obstante la contestación a esta hipótesis por parte de los historiadores de Santo Domingo no se hizo esperar. Carlos Esteban Deive, antropólogo, diplomático dominicano, respondió a De la Peña, en un artículo en la revista “Sevilla’92”, en el n-2 de fecha, febrero 1985, en la siguiente forma: “La hipótesis del historiador De la Peña nos perece una solución Salomónica y, por ser una mera especulación, sin asidero documental que la apoye, en modo alguno resulta convincente”.

Es indudable que la ciencia histórica tiene cada vez más medie para la investigación, tampoco se puede olvidar que la posibilidad de los testimonios directos, no existe. Pero no obstante nuestros expertos no deben, ni pueden renunciar a “Cristóbal Colón” como un enigma, quizá el más grande de la Historia de España. ¿Donde nació? ¿Donde descansan sus restos? La investigación debe proseguir. Tenemos un reto científico e histórico en ello.

El ADN

descargaValiéndose del ADN para comprobar si los restos depositados en la Catedral de Sevilla son los auténticos y no los de Santo Domingo, se exhumaron los restos de Cristóbal Colón, de Fernando y de Diego. Siguiendo la tradición Coloniana, los resultados de estos análisis se volvieron a embrollar, y en los medios se vertieron distintas versiones de los resultados. En realidad, lo único claro y demostrado que se consiguió, es relacionar el parentesco entre Fernando Colón y Diego Colón.  El ADN de los restos de Cristóbal Colón solo se pudo recomponer hasta un 80 %, insuficiente para defender la autenticidad de los mismos. Poco importaba teniendo los resultados completos de su hermano e hijo, en realidad, todo ello se acometió y diseñó con otro fin, muy distinto de la búsqueda de una autentificación de los restos de Sevilla; prueba de ello es que quien financió el proyecto fue un lobby catalán, que inmediatamente después de obtener los resultados de Fernando y Diego, se acometió el coteje del ADN, único fin verdadero, con el de los candidatos catalanes. Los resultados no fueron satisfactorios y los portugueses aprovecharon la ocasión para hacer lo mismo con sus candidatos, el resultado tampoco fue el esperado. Le tocó el turno a los italianos,  con idéntico resultado negativo, estos cometieron el tremendo error de realizar las pruebas sin estar necesitados de ello, cuando el solo hecho del fracaso de catalanes y portugueses les beneficiaba.

Primero se buscó la identificación de parentesco entre restos fósiles, luego entre personas vivas con apellido Colom, Colombo, etc. Solo quedaba una posibilidad de éxito, la identificación geográfica, es decir, identificar estadísticamente los marcadores del ADN con una población determinada, mejor dicho, con la población del levante español, la población italiana y la portuguesa. El silencio mediático, es prueba del rotundo fracaso.

EL IDIOMA DE CRISTÓBAL COLÓN

Antes de llegar Cristóbal Colón a España a ofrece la empresa de Indias, ya escribe notas marginales en sus libros italianos, en castellano y latín y que, además, no utilizase nunca el italiano, ya que durante toda su vida utilizó el latín o el castellano en la correspondencia con sus hijos, con sus hermanos, con gente de todas las nacionalidades con quienes trató e incluso con italianos. En sus escritos figuran muchas palabras del portugués, todas ellas de uso compartido con el gallego, otras de uso exclusivo del gallego y ninguna únicamente exclusiva del portugués. Solo una vez intentó escribir en italiano, pero de manera calamitosa, demostrando que solo lo chapurreaba. Cristóbal Colón escribía el castellano mucho antes de fijar su residencia en Castilla, pues ya en el año 1481 anotaba libros en español, y cuando leía y escribía en latín, incurría en solecismos propios de una persona de habla española. Es imposible que en las cartas a sus hijos, a sus hermanos y a sus amigos emplease siempre el castellano, con muchos giros (galaico- portugueses), sin que jamás se le escapase una frase, un dicho, ni una palabra en italiano. Igualmente sucede con todas las notas relativas a sus gastos, sus créditos y deudas. En 1951 el Capitán de Navío, Julio Guillén Tato, realizó un laborioso informe de investigación, “La parla marinera en el primer viaje de Cristóbal Colón”, que entre otras cosas decía:

“Colón cuarteaba el compás o aguja con voces distintas a las del Mediterráneo y de las galeras, que emplea siempre Ramusio y tantos otros, incluso traduciéndolas del portugués…Y al emplear íntegramente esta rosa oceánica de origen nórdico, parece como si jamás hubiese navegado por el Mediterráneo, o tan poco, que ni en una sola ocasión se le desliza un “mediterranismo”. “Colón escribe según la parla navaresca ú oceánica: la de las naos, que nuestros marineros de Cantabria, Galicia y saco de Cádiz ya hablaban por lo menos un siglo antes”. 

El Académico Ramón Menéndez Pidal, escribiría el libro titulado “Peculiaridades principales de la Lengua de Cristóbal Colón”, en este estudio analiza las anomalías observadas en los escritos autógrafos del Almirante, que se refiere casi exclusivamente, al castellano. Del mismo resulta que no existe una sola palabra, giro, redacción o sintaxis italiana ni genovesa; únicamente aparecen en portugués o gallego.

Antonio Fernández Fernández: “Nos vemos tentados a creer que todas las deducciones a que llega el ilustre académico como consecuencia de su estudio sobre la lengua de Cristóbal Colón, son pura ironía a la tesis genovisca, pues no encontramos:

  •  No se hace en el mentado estudio la menor alusión a los documentos gallegos de la época, quizá para no verse en la coyuntura de tener que admitir que las palabras no castellanas empleadas por Cristóbal Colón en sus escritos, son gallegas.
  • No se presenta un solo vocablo, giro o  ejemplo sintáctico de italiano o genovés.
  • Se sientan una serie de premisas, verdaderamente inocentes, para justificar el aprendizaje del castellano por Cristóbal Colón.
  • Se hace resaltar que lo poco que escribió Cristóbal Colón en italiano es precisamente, para demostrar que no lo es.
  • Que Cristóbal Colón traduce al español sencillas frases italianas.
  • Que el latín que conoce es “genovisco” y esto porque le escriben una carta en el tal latín.
  •  Que no es capaz de aprender el portugués en nueve años de estancia en Portugal, y sin embargo, escribe el español antes de llegar a España.
  • Que debió de aprender español para servir a los comerciantes genoveses en España, como si no pudiera servirlos lo mismo en Portugal.
  • Que a la primera lengua moderna que Cristóbal Colón aprendió a escribir fue la española, y esta habiendo salido de Italia a los veintidós o veinticinco años.
  • Se censura a los que perdemos el tiempo en hablar del Cristóbal Colón español y, sin embargo, se nos presenta un magnífico estudio que resulta fundamental para demostrar que el Almirante no puede ser genovés.
  • Dice que aprendió el español aportuguesado, con lo cual viene a sentar que de ser español, solo puede ser genovés.
  • A lo largo del estudio, unas veces muestra a Cristóbal Colón como un ser sobrehumano y, por el contrario, otras nos lo presenta como incapaz de aprender el portugués en nueve años de estancia en el país lusitano.
  • También nos dice que el español de Cristóbal Colón es fácil, extenso y expresivo, pero del genovés, nada de nada.
  • Se admira de su fuerza expresiva y copia algún párrafo de sus escritos los cuales traducidos literalmente al gallego, cobran mayor expresividad, tal y como si hubiesen sido pensados en dicho idioma.

Como puede observarse, en toda la obra del Sr. Menéndez Pidal no existe un solo párrafo que induzca a suponer a Cristóbal Colón genovés. Por lo cual, nos hemos quedado con la impresión de que dicha obra ha sido escrita por una persona firmemente convencida de todo lo contrario de lo que en ella trata aparentemente de defender. Por ello y como pretendemos atribuir a Cristóbal Colón su verdadera Patria, consideramos que este prolijo y magistral estudio del Excmo. Sr. D. Ramón Menéndez Pidal, de la Real Academia Española, es la mejor contribución, el más alto monumento, levantado a la VERDAD GALLEGUISTA DE COLON. Por ello hemos de mostrar nuestro agradecimiento al Ilustre Académico, por permitirnos reforzar, todavía más, la firme creencia de que Don Cristóbal Colón, Almirante de la Mar Océana, Virrey de la Indias, fue natural de Galicia y de su provincia de Pontevedra.

+Fernando Alonso Conchouso