Sobre el libro de Manuel Rosa…

 

El autor portugués Manuel Rosa, en su libro sostiene que Colón es un noble portugués aún desconocido, aunque luego también especula con Enrique Alemán y Salvador Zarco. Este interesante libro, publicado en Portugal bajo el nacionalista título de“Colón Portugués. El hombre que engañó a los reyes españoles y sirvió al genial rey D. Juan II”, va referenciando los numerosos vínculos que lo unen a la corona portuguesa, y muy especialmente los de su mujer Felipa Muñiz de Perestrello.

Considero que en muchos apartados del libro este moderno autor tiene razón, pero nos resulta extraño que una persona que dice haber leído más de 2.000 libros, en cinco lenguas diferentes, no se plantee en su libro siquiera la existencia de la tesis gallega, tan próxima a la portuguesa, la cual posee tan abundante literatura, desde hace más de cien años. Muy chocante, ¿no creen? ¿No será que no quiere verla…?

Leyendo su libro (1), Rosa parece no conocer esta tesis tan cercana a la suya, ni sus argumentos, los cuales por otra parte son artillería pesada para quien pretenda refutarlos. Quizá por eso le resulta a este autor mejor ignorarla y, así, en su extensísima bibliografía final, no menciona ni a García de la Riega, ni Alfonso Philippot, ni a Rodrigo Cota, por sólo mencionar algunos autores relevantes. Nosotros no haremos lo mismo con él ni con su libro traducido al castellano por la editorial Esquilo…

Para él, no existe ningún apóstol del Colón gallego en sus 394 páginas de texto lleno de conjeturas indemostrables. En cambio, cerca del final, cuando ha planteado ya en numerosas ocasiones la necesidad de hallar la identidad de Colón entre la nobleza portuguesa, sí que aparece una mención explícita a Pedro Madruga, pero lo hace tan sólo para descartarlo sin más. Esto demuestra que Manuel Rosa, o bien conoció la tesis de Philippot, al final, cuando elaboraba las últimas páginas de su texto o que,  una vez más, le resulta menos peligroso pasar de largo frente a ella, por el compromiso que supondría para sus argumentos.

Dice así Rosa: 

“Mirando la historia de Portugal, podríamos citar como ejemplo a Pedro Madruga (Pedro Álvarez de Soutomayor), 1º Conde Caminha, a quien muchos han intentado convertir en Cristóbal Colón. Aunque Madruga, nacido en Galicia y desterrado en Portugal por apoyar a la Beltraneja y ser traidor a Dª Isabel y D. Fernando, personifique muchas facetas del Almirante, lo que sabemos de la edad de la vida de Madruga, edad, hermanos, fechas y matrimonio no es suficiente para encajarlo en muchos de los hechos. Es importante que cualquier teoría integre todos los hechos conocidos y probados de la vida de D. Cristóbal Colón, sin descartar aquellos que no nos satisfacen y dejando sólo aquellos que nos conviene, como sucedió con la teoría del plebeyo genovés.”

En vez de analizar esta tesis, Rosa dedica todo su libro a atacar la tesis genovesa, repitiendo los mismos argumentos que los teóricos catalano-baleares (que son también los mismos argumentos que estableció ya en su día García de la Riega hasta dejarla en evidencia). A continuación se centra en dar con las posibles identidades que pudieran estar detrás de la verdadera identidad de Colón, dejando sólo los argumentos que le convienen y descartando los que no. Por eso no aparece recogido nada de la tesis gallega de García de la Riega, de Philippot, Cota y demás autores colonianos gallegos. Algo que nos resulta muy extraño, pero demasiado habitual ya…

En su búsqueda de la verdadera identidad de Colón por Portugal , Rosa se detiene en puntos muy relevantes, como es la familia de Felipa Muñiz, esposa de Colón, dejando constancia de su relevancia y proximidad a la corte de D. Juan II. Y menciona que Colón también era muy próximo a la misma, siendo un agente secreto del rey portugués, que actuaba a ambos lados de la frontera según sus intereses. Coincidimos bastante en ello, porque es realmente así como actuaba el Conde de Caminha, con intereses siempre en ambos reinos, y creo que nadie se debe extrañar de esto. De hecho la intervención de Colón para extender más hacia el oeste la línea divisoria del tratado de Tordesillas, favoreció claramente a la corona portuguesa, que controlaba así todo el Atlántico Suroriental.

Rosa también dice que Juan II conocía la existencia de tierra firme en el actual Brasil y que Colón tenía que mantener alejados a los reyes castellanos de la ruta a la India, la cual llevaban cien años buscando los portugueses. Esto tiene sentido, aunque de momento tampoco presenta pruebas. Pero es una teoría seductora, la verdad, muy propia del estilo de Pedro Madruga, pero si nos ponemos a hacer un libro de hipótesis –como hacen los autores  portugueses-  nos alejaremos de hacer una presentación de pruebas históricas, que son lo que sustenta a la tesis gallega.

Colón es cierto que esconde muchos datos aún en Portugal, tal como Manuel Rosa sospecha y busca (2). Nosotros nos atrevemos a recomendarle que busque en Portugal la identidad de ese noble tras el que se ocultaba Colón. Pero que lo busque bajo el nombre de Pedralves, o Pedralvares de Caminha, que es como llamaban a Pedro Madruga en Portugal. Y quizá así encuentre el nombre auténtico del noble que busca… y que utilizaba la doble identidad de  Colón cuando se casó con Felipa Mouniz de Perestrello.

Madruga era evidentemente ese noble que busca Rosa y no encuentra, el mismo que encontraba siempre abiertas todas las puertas de la corte en Portugal, y que requirió la autorización de D. Juan II para casarse con Felipa. Su probable pertenencia a la orden de Santiago, a la de Alcántara o, como revela A.P. Sottomayor, a la de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta) y su interés por reconquistar Tierra Santa -algo que los historiadores casi siempre obvian- demuestra además que Colón pertenecía a alguna corporación secreta de tipo Templario.

No creemos casuales las cruces templarias de las velas de sus barcos, ni su salida el 3 de Agosto de 1492, el mismo día que finalizaba el plazo para la expulsión de los judíos, que por cierto eran un tercio de la expedición (la Santa María la componían en su mayoría gallegos de Pontevedra). La reconquista de Tierra Santa era también el máximo objetivo de los caballeros templarios, que poseían planos y de cuya flota se dijo que se evadió a la Antilia. Pero, aunque eso es entrar en especulaciones que ahora no nos conciernen… lo cierto es que de este interés de Colón por ganar Jerusalén para España, no nos han contado apenas nada…

Critica Rosa a Morison: “la historia que Morison (3) y otros inventaron sobre el matrimonio es un buen ejemplo para ilustrar que las varias historias del Almirante Colón son continuadamente contrarias a los hechos y excluyen la importantísima vida portuguesa del héroe.” Pero debemos decir que esto no lo hace sólo Morison, sino otros muchos historiadores notables, que crearon leyendas sobre el mito de Colón a falta de otras pruebas que testimoniar en sus libros. ¡El mismo Rosa es uno de ellos!

No hay más que leer también a Madariaga y a otros autores relevantes, como Eslava Galán, para ver como la imaginación suplanta los datos cuando éstos faltan. Génova es la principal falacia, pero sin duda, hay muchas más… Aprovechando este error tan popular de la patria genovesa, con el fin de apropiarse de la herencia de Colón, durante los pleitos colombinos de 1580, algunos genoveses interesados trataron de buscarle un origen entre los Colombo italianos, falsificando incluso los documentos. Y como no lo consiguieron, volvieron a la carga siglos después (IV Centenario) con las mentiras de la “Raccolta” y el falso documento encontrado por Asseretto. Pero ya en aquella época fueron rechazados por la justicia estos falsos herederos, los que en Génova falsificaron los documentos para lograr la sucesión al Almirantazgo. Todo esto ha ensuciado la imagen de Colón, que lo único que hizo fue esconder su origen por obligación real, y no por deseo propio, y confundir a la gente haciéndoles creer mediante una campaña falsa que nació en Génova.

En todo caso, algún día se sabrá porque ni todas las demás tesis juntas tienen la solidez, los datos y la coherencia histórica de la gallega, dado que no aportan ni pruebas irrefutables, ni conclusiones fácilmente confirmables por cualquiera, como sucede con la tesis gallega. El lector puede comparar por su cuenta la magnitud de las evidencias aportadas por unas y otras tesis, hasta llegar a conclusiones por sí mismo. Verá que ninguna tiene documentos, ni datos históricos concluyentes, como la gallega,  a todos los niveles…

Carlos de Vilanova


[1] “Colón. La historia nunca contada” [Edit. Esquilo. 2010]

[2]El autor cita a Enrique Alemán, cuya vida reconoce muy escasa en datos, y a Salvador Zarco, hijo del infante Don Fernando, como posibles identidades de Cristóbal Colón. Sin embargo, la maniesfa escasez de los datos no le  permite comprobar nada de nada, y queda todo en meras especulaciones, más o menos como sucede también con las catalanas y mallorquinas.

3 Samuel Eliot Morison. (Boston, 1887-1976) historiador estadounidense conocido por sus obras de historia marítima, que fueron muy legibles y autorizadas. Recibió su doctorado de la Universidad de Harvard en 1912, y fue profesor de historia en la universidad durante 40 años. Ganó premios Pulitzer por el Almirante de la Mar Océana (1942), una biografía de Cristóbal Colón. (Fuente: Wikipedia)