Prisciliano: De obispo a brujo

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Nació aprox. en el año 340, pertenecía a una familia noble (senatorial) de la provincia romana de Gallaecia y fue decapitado en la ciudad alemana de Tréveris junto a otros compañeros, siendo el primer hereje ajusticiado por la Iglesia Católica.

En el año 370 viaja a Burdeos para formarse en la disciplina retórica (técnica de expresarse de manera adecuada para lograr la persuasión) con Delphidius, en los nueve años que pasa en Burdeos promueve junto con Delphidius y su mujer (Eucracia) una comunidad de tendencia rigorista (rigor en la aplicación de los preceptos religiosos a las conductas públicas y privadas), mantiene relaciones con la hija de ambos, Prócula.

Vuelve a Galicia en el año 379 y comienza su periodo predicante, se produce con gran éxito una rápida extensión de sus enseñanzas, sobre todo, entre las mujeres y clases populares, pero en realidad su influencia afectaba a todos los estamentos y clases sociales, sobre todo en Galicia, pero también en el resto de España y Bretaña (Francia).

En el año 380 se convoca el concilio de Caesaraugusta (Zaragoza) con el fin de condenar las ideas priscilianistas, donde se produce un cruce de acusaciones entre los priscilianistas y ortodoxos, entre estos últimos destaca Hidacio, natural de  Xinzo (Ourense) convirtiéndose en su mayor enemigo, que consigue convencer al obispo de Milán para que medie ante el emperador Graciano y excomulgue y destierre de sus sedes a Prisciliano y sus seguidores. Dos años más tarde Prisciliano aprovecha la ausencia de Graciano y viaja a Milán consiguiendo convencer al magíster officiorum (Mayordomo Mayor) de que anule el anterior decreto imperial, reafirmando así la condición de su secta.

En el año 383 el también hispano Magno Clemente Máximo, gobernador de Britania con un ejército de 130.000 soldados hace huir al emperador Graciano que finalmente es asesinado en una emboscada, esto conllevará problemas para Prisciliano y seguidores, Máximo queriendo congraciarse con la Iglesia oficialista, condena el priscilianismo de herejía y ello conlleva  la confiscación del estado de todos los bienes de la secta, la Iglesia oficial se opone al verse perjudicada, lo que hace cambiar la condena a “brujería”,  esta sentencia resulta más favorece a las arcas del emperador y no afecta al patrimonio eclesiástico.

Prisciliano viaja en el año 385 a Tréveris (Alemania) para defenderse, pero vuelve a ser acusado de brujería, por practicar rituales mágicos, danzas nocturnas, el uso de hierbas abortivas y el uso de la astrología cabalística, entre otras cosas. Mediante tortura confiesa todo esto y más que le preguntaran.

Finalmente es decapitado junto a sus seguidores Felicísimo, Armenio, Eucracia, Latroniano, Aurelio  y Asarino, convirtiéndose en los primeros herejes ajusticiados por la Iglesia Católica.

Algunos creen que sus restos fueron traídos a Galicia por sus discípulos y que fueron enterrados en el sepulcro donde se venera a Santiago Apóstol, creándose un peregrinaje durante más de dos siglos.

Prisciliano fundó una escuela ascética, rigorista, de talante libertario, precursora del movimiento monacal, inspirada en la tradición gnóstica, y opuesta a la creciente opulencia de la jerarquía eclesiástica, nombraba “maestros” y “doctores” a laicos, las mujeres participaban junto con hombres de las lecturas con  carácter ascético,

Estando actualmente demostrado el enterramiento de San Jacob (Santiago) en Compostela por los hallazgos del catedrático de la Historia Isidoro Millán en 1989, queda preguntarnos ¿En que lugar de Galicia se enterraron los restos de Prisciliano?, el Monseñor Guerra Campos indica la existencia del lugar de enterramiento de Prisciliano, en la provincia de Pontevedra, en su parroquia de San Miguel de Valga, un pueblo llamado Los Mártores (Os Martores, en gallego), existe una ermita dedicada a San Mamede, en cuyo interior han aparecido sarcófagos antropoideos tallados en piedra pertenecientes al siglo IV, y basándose en la denominación popular con la que se conoció a los discípulos ajusticiados en Tréveris, hasta mucho tiempo después de su muerte. Os Mártores se traduce al castellano por Los Mártires, siendo el único topónimo de estas características en toda Galicia.

Conclusiones:

Intentó la reforma del clero a través del celibato y la pobreza voluntaria, incluyendo a los fieles.

Ascético con carácter maniqueo (dualismo alma-cuerpo), donde establecía una moral más laxa para los fieles y otra más estricta para los “perfectos”.

Abogó por la interpretación personal de los textos evangélicos, planteando el principio de libre examen.

Enfatizó el estudio de los símbolos y la superación del literalismo en la interpretación de la Biblia.

Sus reuniones eran frecuentemente nocturnas, en bosques, cuevas, … alejadas de las ciudades y con el baile como parte importante de la liturgia.

Sustituyó  la consagración oficial con pan y vino por leche y uvas.

Acogió a las mujeres y los esclavos en las sesiones de lectura de textos evangélicos (incluyendo apócrifos).

Otras sectas bebieron de su doctrina, luteranos, jesuitas, franciscanos, …

Incorporó el concepto del emanatismo: el alma surge de una especia de almacén y debe descender hasta el mundo terrenal, donde es inevitablemente corrompida por el maligno. Este origen divino del alma, junto con la concepción sabelina del dogma de la Trinidad, son los principales motivos de controversia teológica con los sectores más ortodoxos de la Iglesia.

Después de ser decapitado y llevado a Galicia, sus seguidores se continuaron haciendo durante más de 300 años reuniones en los bosques, bailes y rituales propios de la secta, descalzos y siempre alejados de las ciudades fueron perseguidos y ajusticiados, muchos de ellos quemados en la hoguera;  los aquelarres en Galicia no eran una reunión de brujas malas malísimas, en realidad eran reuniones post-mortem de sus seguidores, cuanto más perseguidas, más clandestinas.  Galicia está impregnada en su cultura de comportamientos priscinialistas, que hacía parecer a los gallegos, distintos, y ello siempre conlleva prejuicios.

Quiero desatar y quiero ser desatado.

Quiero salvar y quiero ser salvado.

Quiero ser engendrado.

Quiero llorar: golpear vuestros pechos.

Quiero adornar y quiero ser adornado.

Soy lámpara para ti, que me ves.

Soy puerta para ti, que llamas a ella.

Tú ves lo que hago. No lo menciones

La palabra engañó a todos, pero yo no fui

completamente engañado.

Himno a Jesucristo, de fuerte inspiración gnóstica, atribuido a Prisciliano.

Nota: “Dejemos tranquilos a los muertos en su tumba, si en vez de una, tenemos dos sepulturas, ¡que vengan más peregrinos y cada uno a la suya!”.

Fernando Alonso Conchouso