O escritor pontevedrés Rodrigo Cota participa nunha película americana ambientada na Galicia medieval

 

Hollywood se interesa por el Colón gallego

 

Chelo Lago Consuelo.Lago@Lavoz.Es
www.lavozdegalicia.es

 25/6/2010

¿Se imaginan que la teoría del Colón gallego llegase a la gran pantalla de la mano de uno de los grandes realizadores de Hollywood como, por ejemplo Steven Spielberg? ¿Y qué el papel protagonista de Pedro Madruga o Cristóbal Colón lo interpretase uno de los actores más controvertidos como Mel Gibson, director y protagonista de Braveheart, una película de corte histórico como podría ser la del descubridor? Pues aunque de momento no hay nada cerrado y son especulaciones, sí que es cierto que en la meca del cine hay un cierto interés por esa historia. De hecho, al menos dos productoras están en contacto con el matrimonio formado por William Roppenecker y María Dulce Pena. Y es que ella está a punto de terminar un libro en el que incide en que Pedro Madruga y Cristóbal Colón son la misma persona, una teoría que afirma la autora, conoce desde niña, inculcada por su familia, de procedencia gallega y descendiente del mariscal Pardo de Cela, señor feudal aliado de Pedro Madruga.

Esta mujer de origen cubano y que junto a su marido se hospeda estos días en el Gran Hotel de A Toxa, explica que su bisabuela se apellidaba Pardo y que la familia provenía de Santa Marta de Ortigueira y de Viveiro. «Yo nací en Cuba y vivo en Estados Unidos -explica-. La primera vez que vine a España lo hice en barco, con mis padres. Tenía 5 años y en el barco traíamos también un coche nuevo comprado en La Habana». Se encaminaron a Galicia, pues un tío suyo trabajaba en Vigo y otro en A Coruña, donde vivían sus abuelos, que también tenía casa en Santa Marta de Ortigueira y en Cecebre. En el trayecto hacia A Coruña, sufrieron un accidente y tuvieron que llevar el coche a reparar a Vigo. «Como la reparación llevaría varios días, mis tíos me trajeron a Pontevedra y lo primero que vinos fue la casa de Colón, el Castillo de Soutomaior. Es mi primer recuerdo. Cuando llegamos a nuestro destino, toda mi familia y sus amigos sabían de la tesis y eran partidarios de ella». Comenta que una de esas personas era Wenceslao Fernández Flórez, «muy amigo de mi abuelo, al igual que otro señor apellidado Mosquera, el mejor amigo de mi papá. Precisamente un Mosquera se casó con Luis Colón, nieto del descubridor, y era también partidario de esa tesis. Todos en la familia y todos los conocidos la apoyaban», asegura.

Con una envidiable memoria, cuenta que de niña pasaba varios meses en Galicia y que las principales pistas para esa teoría que investigó y sigue investigando se las dio otro conocido, «perteneciente a la familia de Andrade, cuando tenía 11 años». «Se me quedó grabado. Quizás en la película se pueda incluir esa escena, de las muchas cosas que tengo, documentos incluidos, que avalan esa teoría de que Cristóbal Colón y Pedro Madruga son la misma persona. Para nosotros eso no era una teoría, era una realidad». Tras estudiar música y arte, y trabajar creando perfumes durante 14 años y después de que su esposo y ella misma se retiraran, María Dulce Pena decidió volver a la Universidad «para graduarme en Comportamiento Humano, que tiene que ver con literatura, con historia, con neurociencia y también con escribir». Cuanto tuvo que elegir un tema para investigar en la asignatura de Historia Social planteó poder hacer la tesis final sobre el origen gallego del descubridor de América. Cuando se puso a buscar más información se encontró con la obra del pontevedrés Rodrigo Cota, Colón, Pontevedra, Caminha, que también mantiene la hipótesis de que el célebre navegante es Pedro Madruga, tesis que formuló por primera vez el investigador vigués Alfonso Philippot. «Leí el libro de Rodrigo Cota que, por cierto, es muy bueno, y desde entonces mantengo contacto con él». Su tesis ya fue leída y muy bien acogida por el decano. «Quedó impresionado y fue el que me animó no solo a escribir un libro sino a hacer una película, y en eso estamos». Al principio pensó que no tendría ninguna posibilidad «pero luego me salió no una, sino dos, por familiares que están conectados con Hollywood y estoy en trámites con unas personas para ver la posibilidad de hacer una película. Hay varios interesados aunque no puedo citar nombres, pues podría resulta contraproducente».

Mientras espera que fructifiquen esos contactos y ultima el libro, que quiere publicar, si puede ser, después de que salga la película, aprovecha para hacer turismo por Pontevedra y seguir investigando. El 4 de julio irá a Santa Marta, en donde con su marido, otro apasionado de la tesis que defiende, tiene interés por comprar una casa que perteneció a la familia. Con el propio Rodrigo Cota y Ramón Pedras como cicerones, recorrieron ayer el casco histórico de la ciudad. «Esto es bellísimo, bellísimo. Si estuviera en Italia o en Alemania no pararían ni un minuto de hablar de esto. ¿A quién no le va a gustar?», se pregunta.