¿Donde nació Colón? por Ernesto Padín y Lorenzo 1956

Publicado en el ABC de Sevilla el 7 de octubre de 1956

 

S25C-1130731093102PARA los que mantienen la teoría genovesa fue Cristóforo Colombo el que descubrió América. El tal Co­lombo según los documentos hallados en Génova, y que sirven de fundamento a esta tesis, era hijo de un tabernero y cardador de lanas, y, como su padre, traficaba en vinos y lanas.

Aun concediendo a dichos documentos la categoría de legítimos y fehacientes, salta a la vista que este Colombo no es ni puede ser el almirante don Cristóbal Co­lón,, que admiró al mundo con su descu­brimiento. Primero por que, además de te­ner nombres distintos, eran de edad muy diferente, ya que Colombo era diez años más joven que el descubridor de América. Segundo, (porque Colombo sigue dedicado a traficar en vinos y lanas más allá de sus veinte años de edad, y por entonces el ver­dadero Cristóbal Colón, que ya tenía trein­ta años, llevaba, por lo menos, dieciocho navegando, pues en sus cartas a los Re­yes Católicos confirma que “desde la edad de catorce años, nunca estuvo en tierra tiempo que pudiera contarse”. Pero hay más: el eminente jurisconsulto y académico de la Historia don Ricardo Beltrán y Rózpide sostiene que no hay tribunal en el mundo capaz de declarar heredero de un “Colombo” a un “Colón”, por razón de su apellido.

Don Rafael Fernández Calzada, en su magnífico libro, demuestra que el almiran­te no sabía italiano, ya que, en media cuar­tilla escrita por Colón, que guarda el Ar- , chivo de las Indias, encontró más de vein­te faltas gramaticales. En cambio, escribía admirablemente el castellano “con una frescura de poeta ingenuo”—dice el gran escritor Blasco Xbáfiez en su obra “En bus­ca del Gran Kan”—, y añade a* este res­pecto: “Yo le admiro como a uno de los escritores más atractivos de aquella época”

Está probado, además, que toda su co­rrespondencia la escribía en español, in­cluso cuando se dirigía a Nicolás Oderigo, embajador de Génova en España, con quien mantuvo durante muchos años muy estrecha amistad. Y si Oderigo, como es obligado entre un embajador y un com­patriota, le escribía en italiano, ¿cómo puede explicarse que Colón no le corres­pondiese en el (mismo Idioma, no sólo por cortesía, paisanaje y hasta por comodidad y por mejor expresión, y usase siempre el español? Sólo puede explicarse de un mo­do: “Colón no dominaba el italiano.” Sa­bía, sin duda, lo bastante (como ocurre a todos los navegantes) para entenderse, y no por escrito, con los distintos países que frecuentemente visitaba, pero no para sos­tener correspondencia, sobre todo en un estilo un poco elevado. Y si asi es, ¿cómo puede sustentarse la genealogía genovesa de un señor que sale de su país después de cumplir veinte años y pocos después ha olvidado su Idioma?

Es tan extraordinario todo esto que la tesis genovesa se pulveriza con el examen más leve.

(En Italia pretenden ser cuna del gran almirante don Cristóbal Colón: Génova, Saona, Cuccaro, Nervi, Pnudello. Oneglia, Finale, Quinto, Pallestrella, Albizoli y Co­cería. Algunas de estas localidades (cua­tro o cinco) mantienen actualmente sen­das placas señalando las casas en que nació el descubridor de América, Es ésta, a nuestro juicio, la prueba más eficaz de que no nació en Italia.

0S1 mismo don Femando, hijó del almi­rante, afirma que su padre no nació en Génova, En la biografía que publicó no aparece claro el origen de Colón; antes bien, contribuye a la duda y confusión. Y como es punto menos que imposible que un hijo ignore dónde nació su padre, exis­ten motivos para deducir que querían man­tenerlo en secreto.

El almirante Jamás se llamó Colombo. Todos sus escritos y documentos públicos o privados los firma “Cristóbal Colón”.

El hecho del descubrimiento pasó des­apercibido en Italia. Era natural que,r si Colón fuese genovés, repercutiese allí, más que en parte alguna, la noticia. En 1493 la llevan y nadie se acuerda de Cristóbal Colón, nadie le conoce, nadie sabe dónde nació el cardador Colombo, hasta que, pa­sados siglos, lo “aclaran” todo unas actas notariales que aparecen en Génova. Pero ni el nombre ni la edad ni el oficio coin­ciden con los del almirante don Cristóbal Colón.

(Guando el Cristóforo Colombo, nacido en Génova, aparece en las repetidas actas nótariales, ejerciendo su oficio de “lana- rius et tabemarius”, ya hacía bastantes años que Cristóbal Colón, navegando por el mundo, adquiría los conocimientos y preparación necesarios para realizar el des­cubrimiento. Sentado este axioma, cabe preguntar ¿cuándo, cómo y dónde pudo el menestral de Génova hacer estudios de cosmógrafo y de marino, estando probado el mito de la Universidad de Pavía?

Ernesto PADÍN y LORENZO