Cristóbal Colón, de Conde de Caminha a Almirante de las Indias

Don Pedro Alvarez de Sotomayor, de Conde de Caminha, Señor de Soutomaior, Vizconde de Tui y Mariscal de Baiona, a Almirante, Virrey y Gobernador de las Indias Occidentales.

Entre mediados de 1491 y finales de marzo de 1492, cuando ya la guerra de Granada había llegado a su fin, fue el momento esperado por la familia Sotomayor para desde la corte situada en Córdoba, buscar un arreglo con los Reyes Católicos en lo relativo al futuro de su Casa y Estados. A primeros de año, los RRCC firmaron y otorgaron numerosas ejecutorias y documentos destinados a regular asuntos diversos de esta Casa.

Cuando Don Álvaro de Sotomayor y su familia negociaban con los RRCC, también lo hacía un desconocido Cristóbal Colón, mientras este último negociaba la empresa de las Indias y era sometido a la Junta de Cortesanos, la familia Sotomayor de Pontevedra negociaba una solución y arreglo para su Casa, consiguiendo el permiso real para fundar Mayorazgo. Esta coincidencia en espacio/tiempo ocurrió también años atrás, entre 1486 y 1487. Pero será en esta ocasión, a mí parecer, cuando se ultima la muerte y desaparición del conde Don Pedro Álvarez de Sotomayor.

En 1486 se acuerda que Don Álvaro sea el nuevo Conde, quedando su padre, solo en apariencia, relegado a la nada, se concede el perdón a los antiguos sirvientes del Conde Don Pedro Álvarez, se condiciona al nuevo Conde de Caminha, su hijo Álvaro, para que acate las deudas por reclamaciones realizadas a la justicia real contra actos pertrechados por su padre:

18-02-1486.- Apoyo a D. Álvaro de Sotomayor para tomar las fortalezas de Salvaterra de Miño y de Fornelos que eran de su padre, el conde. Por los RRCC en Alcalá de Henares.

18-07-1486.- Seguro a favor de Pedro Falcón, alcalde que fue de la fortaleza de Sotomayor, en el Reino de Galicia, perteneciente a Pedro Álvarez de Sotomayor, conde de Caminha. Por los RRCC en Alcalá de Henares. En este documento todavía se da por vivo en dicha fecha a Pedro Álvarez de Sotomayor.

20-08-1486.- Mandamiento a D. Álvaro de Sotomayor para que paguen a Juan y a Merina del Águila, vecinos de Nápoles, la pena en que fue condenando D. Pedro Álvarez de Sotomayor, conde de Caminha, su padre, por haberles tomado una nao con mercancías junto a Pontevedra. Por los RRCC en Palacios de Valduerna.

07-02-1487.- Devolución de bienes al monasterio de Santa María de Melón. En Villacastín.

 

Al llegar a su fin la guerra de Granada, Cristóbal Colón, emprende las negociaciones con los Reyes entre finales de 1491 y abril de 1492, se desplaza a Córdoba donde es sometido a la Junta de Cortesanos que examinarán el proyecto, también en ese espacio de tiempo, D. Álvaro de Sotomayor despacha asuntos de la casa de Sotomayor con los RRCC:

08-11-1491.- Determinación del conde de Caminha con el conde de Ribadavia. Por los RRCC en Córdoba.

05-08-1491.- Amparo de las feligresías que tiene en Deza el conde de Caminha. Por los RRCC en Real de la vega de Granada.

30-08-1491.- Facultad al conde de Caminha para obligar bienes de su mayorazgo. Por los RRCC en Córdoba.

1492.- A los alcaides de las fortalezas de Velvis y Amaraz, que las hagan llanas para hacer ejecución en ellas de cierto pan, a fin de satisfacer la dote que Fernando de Monroy mandó a don Álvaro de Sotomayor, conde de Caminha, cuando casó con su hija doña Inés de Monroy. Por los RRCC en Córdoba.

13-03-1492.- Restitución al conde de Caminha de feligresías y vasallos. Por los RRCC en Córdoba.

14-03-1492.- Sobre que el señor de Belvis debe pagar un cuento por la dote de su hija. En Códoba

16-03-1492.- Que no se impida el pago para la dote de la hija de Fernando de Monroy. En Córdoba.

20-03-1492.- Que el señor de Belvís abone un cuento de maravedís para la dote de su hija. En Córdoba.

24-02-1492.- Secuestro de rentas del señor de Belvis hasta que pague deuda al conde de Caminha. En Córdoba.

 

De lo anterior es fácil observar que, en los dos periodos donde Cristóbal Colón trató asuntos de mayor importancia con los RRCC según la historia oficiosa, Don Álvaro de Sotomayor coincidía a la vez y mismo lugar, como representante de la Casa de Sotomayor ante los reyes Católicos. Si no se tropezaron en más de alguna ocasión, sería por que iban juntos.

En el documento firmado en Córdoba por los RRCC, de fecha 13-03-1492, cuando precisamente se estaba negociando las Capitulaciones a favor de Cristóbal Colón, aparece en este documento un dato sumamente caprichoso: Don Álvaro de Sotomayor hace relación a los RRCC de bienes que un tal Montenegro de Pontevedra se había apropiado de ciertas propiedades que eran de su padre, el conde de Caminha, de: “…feligresías e vasallos e casas del almirante…”

Gobierno de España. Ministerio de Cultura

Don Fernando e donna Ysabel etcétera. A vos, el excelentísimo governador  e alcaldes mayores del nuestro Reyno de Galizia, o a qualquier de vos. Salud e gracia.

Sepades que don Álvaro de Sotomayor, conde de Caminna, nos fizo relazión por su petición diziendo que, en el tiempo que su padre, el conde de Caminna hera, bino en su nombre como administrador de su persona e bienes, tuvo e poseyó las feligresías de Comieçae Sumiera, e Pedraza e Testal, e otras feligresías e vasallos e casas del almirante, con otros vasallos que son en el dicho nuestro reyno, e unas casas en la villa de Pontevedra con una huerta en ellas que alindan so çiertos linderos;  e que estando asý él e el dicho su padre por él en la dicha posisión vel casy de todo lo susodicho, al tiempo que el dicho su padre hera, bino un Montenegro, vezino de la dicha villa de Pontevedra, por fuerça e contra su voluntad del dicho su padre e suya, estando el dicho don Álvaro en nuestro servicio, asý en las guerras pasadas como en nuestro Consejo, syn mandamiento de juez ni de otro título ni [cabsa] justa que se diese, tomó e ocupó la dicha// 1v  su feligresía  de Testal e al dicho casas del almirante, despojándolo a él e al dicho su padre de la dicha posición en que asý estavan; e que después del falleçimiento del dicho su padre, el dicho Montenegro, estando el dicho don Álvaro en nuestro servicio, el dicho Montenegro asý mismo le tiene por fuerça, entrandos e tomandos las dichas sus feligresías de Comerça e Suymyera e Pedraza e otros cástulos, e se las tiene oy día contra su voluntad; e que el dicho Montenegro, non contento, dejó como tiene mando  en la dicha villa de Pontevedra fue a sus casas que el dicho don Álvaro tiene en la dicha villa con[çierto gran], e le quitó la madera que quiso dellas e se la llevó e le desoló las cámaras e soberados e de la dicha su huerta; e le arrancó e llevó çiertos naranjos e los puso a otros su huerta, que [aund] le ha tomado estando él a nuestro servicio otras muchas cosas, en lo qual él ha resçibido mucho agravio e danno.

 

En esta fecha es cuando se acordó el cambio de identidad, y no en la de 1486, donde solo se despojó a Pedro Álvarez de sus títulos y derechos en favor de su hijo Álvaro. La solución acordada para su padre estaba confiada para más adelante, a la finalización de la conquista de Granada.

Su hijo manifiesta su muerte pero incurre en llamarle Almirante, y cierto es que en esos momentos Cristóbal Colón estaba intentando ultimar las enormes concesiones y privilegios, por los que el rey Fernando de Trastámara acabó por desentenderse y apartó a la corona de Aragón de soportar tamañas exigencias. El título de Almirante debió ser lo primero en aceptarse, otra cosa sería, lo de Virrey, el carácter hereditario y los otros muchos privilegios sobre el comercio, navíos, etc.

Nota: Al poco de publicar este artículo, Antonio Pedro de Sottomayor me informó que ya en 1477 en el testamento de Maior de Soutomaior, tía por parte de padre del conde de Caminha, se habla del Casal del Almirante en tierras del Salnés, por tanto antes de las negociaciones de Santa Fe, que se le llamaría así por haber pertenecido a Pai Gómez Charino de Sotomayor, o a Álvaro Pai de Sotomayor. Las observaciones de Antonio Pedro parecen estar bien fundadas, por lo que, habrá que dejar en cuarentena el relacionar “El Almirante” del texto, con el conde viejo de Caminha.

Continuando con las Capitulaciones, otro dato viene a demostrar la condición de noble de Cristóbal Colón antes de la firma en Santa Fé de las Capitulaciones:

El texto original de las Capitulaciones se extravió, solo se conserva un registro realizado por Juan de Coloma, en el registro de la Cancillería de la Corona de Aragón, junto al texto de las Capitulaciones se anotó a la vez los dos salvoconductos que fueron otorgados a Colón, uno dirigido al Gran Kan, y el otro para facilitarle su labor con las personas que se encontrase en su camino. Sobre este último salvoconducto que fue anotado el mismo día que el otro y que las Capitulaciones, hace referencia a una fecha anterior, al 16 de abril de 1492, cuando en las Capitulaciones aparece 17 de abril, encontramos un error de transcripción que, hasta ahora, ha permanecido ignorado:

La transcripción que se hizo del latín y que hasta ahora perduró de una de sus frases, vemos que donde dice: “Enviamos a Cristóbal Colón con tres Carabelas por el Mar Océano hacia las Indias,…”, en realidad, el texto decía: “Enviamos al noble varón Cristóbal Colón con tres Carabelas”, firmado un día antes que las capitulaciones.

noble_Cristobal_colon

(Mittimus in presenciarum nobilem virum per maria Oceana ad partes Indie,…”)

En el otro salvoconducto dirigido al Gran Kan, también se refleja su condición de noble: “… Por ello hemos decidido enviaros a nuestro noble Capitán Cristóbal Colón, dador de la empresa, …“. Esta transcripción se hizo correcta, pero no se le dio la debida transcendencia al tratamiento de “noble”, se atribuyó como un adjetivo de la condición de Capitán y no como sustantivo, esto es muy común en todo aquello que atañe a Cristóbal Colón, cuando no se encuentra explicación se toma siempre por hacer oídos sordos y por el camino más fácil.

salvo_conducto-Colon_2

(… quare decrevimus nobilem capitaneum nostrum Christoforum Colon…)

No es de extrañar que los Reyes le den tratamiento de “noble”, Cristóbal Colón se comportaba como un noble, era tratado como un noble y tubo cargos y privilegios exclusivos de la nobleza, lo que sorprende y conviene destacar en el salvoconducto dirigido al Gran Kan, es que lo hacen de la nobleza de sus reinos cuando dicen “nuestro noble“.

Conviene observar que en la latinización del nombre el apellido es respetado constando de esta forma: “Chistoforum Colon”, cuando la de Cristóforo Colombo (el genovés), sería: “Chistoforum Columbus”.