Un poco de historia sobre la tesis gallega de Colón:

Galicia la cuna de Cristóbal Colón

Colón cayó en el olvido ya antes de su muerte hasta por lo menos principios del siglo XVIII, fueron sobre todo historiadores franceses los que recuperaron al personaje y le dieron la importancia que realmente tenía, prueba de ello es el nombre que se le dio al Nuevo Mundo, gracias al oportunismo de Amérigo Vespucci quien se aprovechó de esta circunstancia. Por otro lado los pleitos por la sucesión en el mayorazgo (1578 – 1606) no hicieron otra cosa que aportar más dudas a su vida, motivado por multitud de escritos falsos y adulterados aportados por los litigantes con la única intención de ganar un pleito ciertamente sabroso.

Antes del pleito por unos motivos de sobra conocidos y ocultados por su hijo Hernando y después del mismo por intereses dinásticos, lo cierto es que se crea una nebulosa que llega a nuestros días.

Tantas dudas existían que el municipio de Génova encarga catorce volúmenes entre 1892 y 1896, para así apuntalar la nacionalidad genovesa del almirante, es cuando aparece el “colombo” como solución a tanta desconfianza, mediáticamente resultó efectivo, sin embargo sigue sin encajar nada, siendo un verdadero despropósito, manteniéndose únicamente por una cuestión de fe.

Es en 1892 es cuando un intelectual gallego, Celso García de la Riega, repasando los apuntes de su tío abuelo ya fallecido, sobre el río Lérez y sus bellezas se encuentra unos testimonios de varias personas ancianas que aseguraban que cerca del arrabal de la moureira en Pontevedra, concretamente en la finca de “la puntada”, una casa que existía y aún existe cerca de un cruceiro (A casa da crus) había nacido el gran Almirante de las Indias, que así se lo habían transmitido durante generaciones de padres a hijos; este hecho fue comentado en el Café moderno de Pontevedra donde se juntaban los intelectuales del momento (Castro Sampedro, Valle-inclán, La condesa de Pardo Bazán, etc.), entre ellos se encontraba Antelo Carmelo Castiñeiro (secretario de la sociedad arqueológica de Pontevedra), quien años más tarde encuentra el primer documento donde aparecía el apellido “Colon” se lo entrega a Don Celso (luego aparecerían muchos más), quien llevando tiempo dándole vueltas a las incongruencias manifiestas en la historia del almirante, empieza a ver con más claridad lo inverosímil de las fuentes oficiales.

En 20 de diciembre 1898 realiza una conferencia en la Sociedad Geográfica de Madrid. La conferencia tuvo un gran impacto por lo novedosa e innovadora pues hasta ese momento nadie discutía que Colón era genovés, aunque se sospechaba de muchos de esos documentos por falsos, la noticia de la nueva teoría llego hasta muchos países Americanos e incluso algunos cambiaron sus libros de texto diciendo que Colón era Gallego de Pontevedra, tuvo un gran éxito y todo el mundo esperaba la publicación del libro, el libro se publico en 1914 y D. Celso murió un mes después de la publicación a la edad de 70 años, curiosamente fue una vez muerto cuando empezaron a salir las impugnaciones y las descalificaciones del personaje, en vida su teoría fue elogiada y alabada aun habiendo sus dudas, desde la conferencia hasta la publicación del libro hubo cantidad de artículos en diversos periódicos nacionales e internacionales y se debatía el asunto, pero nunca hubo descalificaciones del autor ni mucho menos tacharlo de mentiroso, falsario, inventor de teorías basadas en la manipulación etc. Hay que ser cobarde y ruin para desprestigiar a un personaje después de muerto cuando ya no se puede defender.

Hoy en día es indiscutible con multitud de documentos que el apellido Colón existió en Pontevedra hasta finales del siglo XVIII, sin embargo se consiguió tapar esta prueba y con ello el asunto cayó en el olvido, a pesar del esfuerzo de otros muchos intelectuales no solo gallegos y españoles en retomar la labor emprendida por Don Celso, fue tarea imposible por evitar la difamación. Lo que no consiguieron fue que Celso García de la Riega asestara un tremendo golpe a la teoría genovesa, la que quedó tocada y puesta en duda hasta nuestros días, prácticamente con los mismos argumentos esgrimidos por Don Celso en su conferencia y posterior libro.

A consecuencia de este duro golpe a la versión oficiosa, fueron muchos los que se preguntaron con más fuerza, donde había nacido y se había criado Colón, por el simple razonamiento básico, que en algún sitio tuvo que ser; todos ellos se hicieron la misma pregunta y llegaron al mismo razonamiento planteado por Celso G. de la Riega:

¿Qué motivos tuvo Colón y sus allegados para querer ocultar de forma tan manifiesta su origen y patria?, la única explicación que parecía verosímil es que fuera judío, teniendo en cuenta el odio que se les tenía en su época (hoy en día continua).

Aparecen teorías de todo tipo y todo el mundo reclama a Colón como suyo, ante la evidencia de una versión oficial tan puesta en duda y a la tesis gallega apartada de manera premeditada.

En 1977 Alfonso Philippot publica en el Faro de Vigo su primer trabajo “Don Cristóbal Colón de Soutomaior”, con una teoría totalmente inédita, Colón y Pedro madruga el famoso noble feudal gallego y/o portugués son la misma persona. En principio parece una historia fantasiosa parecida a las teorías levantinas, pero resulta que las piezas del rompecabezas empiezan a encajar, el documental probatorio gallego crece sin parangón conocido y continúa.

Philippot nos dice: La importancia de estos hallazgos nos indujo a revisar el testimonio de Lucio Marineo Sículo, del año 1530, y de la propia Academia de la Historia, llegando a la conclusión de que su nombre de pila completo era Cristóbal Pedro, tal y como refleja la abreviatura del polémico documento de 1496: XPº de Colón. Por otra parte, la cita de Marineo, “Petrum Colonum”, viene corroborada por el reciente hallazgo de un texto del gran humanista y sacerdote portugués Gaspar Frutuoso (1522-1591) en su obra manuscrita “Saudades da Terra”, publicada hacia 1580.

Recientemente Rodrigo Cota, escribe su primer libro “Colón, Pontevedra, Caminha”, donde aporta una visión esclarecedora de la verdad, pero entre todas las pruebas indiciarias que refleja en su libro hay una que todavía retumba en el oído de los sordos.

Rodrigo Cota: “Casi cinco siglos antes de que Celso García de la Riega presentara sus trabajos sobre el posible origen pontevedrés de Cristóbal Colón y Alfonso Philippot hablara de su teoría, que sostiene que el descubridor y Pedro Madruga eran una misma persona, ya circulaba en la corte un texto que mantenía exactamente la misma tesis.

A principios del siglo XVI, pocos años después de la muerte del almirante, el rey Carlos V recibió como regalo un manuscrito satírico realizado por Francesillo de Zúñiga, su bufón. Se trataba de una crónica burlesca sobre los personajes de la corte y en general de la nobleza española, se aireaban los trapos sucios de muchos de ellos y se hacían ‘afortunadas’ comparaciones entre personas y animales u objetos.

Los Bufones eran generalmente plebeyos y su trabajo consistía en entretener al rey y a sus cortesanos. Para ello contaban con licencia para decir las verdades que otros no podían, siempre que lo hicieran con gracia. Los problemas para Francesillo comenzaron a raíz de la obra que nos ocupa, pues muchos de los aludidos, lógicamente, no veían con buenos ojos saberse ridiculizados ante el rey por un bufón. Francesillo murió asesinado, según todas las fuentes, por orden de algún noble que le pudo perdonar que hubiera puesto por escrito información inconveniente.

Con el tiempo la crónica fue pasando de moda y las copias del explosivo manuscrito quedaron dormidas hasta el año 1855, en que el afamado editor Ribadeneyra incluyó el texto en un tomo recopilatorio titulado ‘Curiosidades Bibliográficas’.

Entre otras referencias a la familia Sotomayor destaca el siguiente párrafo:

“Iba también con su majestad monsieur de laxao, e contábale como don Diego de Sotomayor é el clavero de Alcántara e Rodrigo Manrique no tenían justicia para pedirle la encomienda mayor de la dicha orden, que él era aficionado a ser de ella, y más si le daban la encomienda mayor. Decíale también que don Diego de Sotomayor parecía hijo bastardo de Colón el almirante de Indias, é solicitador de la mejorada…”

Es preciso aclarar que Diego de Sotomayor de quien se dice “parece hijo bastardo de Colón” era en realidad hijo de Pedro madruga, lo que, como mínimo, demuestra que Francesillo y Philippot, con cinco siglos de diferencia sostenían que Colón y Pedro madruga eran una misma persona. También resulta sorprendente que Colón fuera el “solicitador de la mejorada”, es decir, que era quien en vida había intermediado para que se le concediera a Diego de Sotomayor un ascenso, pues ¿qué hacía Colón ocupándose de un hijo de Pedro Madruga?.

Aunque los más escépticos puedan pensar que el testimonio de Francesillo puede ser resultado de una bufonada, deben tener en cuenta que toda la información que proporciona la obra sobre hechos y personas y, que hasta el momento se ha podido comprobar, se ajusta a la realidad. Así, cuando afirma en otros casos que alguien “parece hijo bastardo de alguien las genealogías confirman que realmente lo era. También los hechos que se narran son ciertos. La intención de Francesillo al escribir su obra no era la de informar al rey sobre personas o circunstancias que el rey desconocía. El rey sabía de sobra quién era cada quién y lo que había hecho cada cual. Lo que Francesillo hizo fue contar con humor la realidad pues a fin de cuentas se trata de una crónica, aunque sea burlesca. y poca gracia hubiera tenido para Carlos V leer hechos inciertos.

Pero hay más. El noble real del bufón era Francés de Navarra. El apellido Zuñíga (stuñiga) lo había tomado del duque de Béjar, Álbaro  De Zúñiga y Sotomayor, a cuyo servicio había estado hasta ser reclamado por el rey. Y este sotomayor era pariente cercano de Pedro Madruga, y además ocupaba un cargo relevante en la orden de Alcántara, la misma en la que Diego de Sotomayor aspiraba a un encomienda, por lo que la información además de llegarle al bufón por su presencia constante junto a Carlos V, la obtiene de su cercanía a la familia Sotomayor.”

Vuelvo a recalcar un pequeño detalle, Colón tuvo que nacer en algún sitio, de las teorías que existen solo una puede ser válida y en todo caso ninguna,  habrá que conocer la verdad de un personaje de la transcendencia de Colón por encima de intereses oscuros, de momento las pruebas de adn han descartado claramente a tres teorías (genovesa, levantina y portuguesa). No se quiere cotejar el adn con muestras gallegas, a falta de una imposible partida de nacimiento (no era uso en la época) el coteje del adn será quien nos dé la razón o nos la quite como a los demás.

Nosotros, hace tiempo que superamos el debate sobre su lugar de nacimiento, nuestro convencimiento es absoluto. Nos dimos cuenta que al buscar en el lugar correcto todo encaja y resulta más fácil.

La cantidad ingente de pruebas, coincidencias y testimonios que nutren la tesis gallega, son de por sí una prueba científica (empírica), más información en:

cristobal-colon.com

www.colon-gallego.com

http://correctoresdesabor.blogspot.com

por Fernando Alonso Conchouso 09 de Septiembre de 2008