Tiburcio Pérez Castañeda

COLÓN ESPAÑOL

Por Tiburcio Pérez Castañeda (Cubano) Por los| datos que temamos y los nuevamente aportados por el señor Zas, que se significa por su plausible constancia en descubrirlos y aducirlos, creemos que Cristóbal Colón nació en España, y precisando más, en Galicia. Ya no se disputa sobre si fue un nórdico, Leif Ericsson o Cristóbal Colón, el que descubrió este Continente, pues Colón ya se sabe que fue el que lo descubrió. No son sólo los de origen español y los españoles los que creemos que Colón fue español. El peruano doctor don Luis Ulloa, dado a registrar archivos, aseguró que Colón era español; y ahora el doctor Theodosio Noel!, profesor del Seminario Oriental de la Universidad de Berlín, que es uno de los hispanistas de gran reputación, acaba de publicar en la Vossiche Zeitung, de Berlín, un trabajo en el cual se señala como convencido y esforzado paladín del origen español del gran descubridor de este Continente americano. ¿’Por qué—se pregunta Noell—aceptó el mundo, sin debatirlo, el nacimiento en Italia, en Genova, de Cristóbal Colón? Todo el mundo lo decía, añade Noell, pero nadie lo ha probado. Los historiadores del día afirman que Colón era ‘genovés, solamente porque los de ayer así lo decían y toda esa repetición tiene su origen en las siguientes palabras de Colón a Isabel la Católica: “Vengo de Genova, donde nací”. Noell recuerda a propósito’ de este error por repetición, las palabras del jurisconsulto español Altamira, al decir ‘que es una petrificación de un error histórico”. Ya habían notado muchos escritores que había pocos rasgos del carácter italiano en la manera de ser de Colón. Humbold decía “que * el celo religioso de Colón no había surgido de Italia, sino que era típicamente español”. ¿Tuvo alguna razón Cristóbal Colón, de esas que embargan el ánimo y privan de toda independencia, para decir a la Reina Católica que procedía de Genova? Y dice Noell que tenía no sólo una razón o motivo para expresarse con falsía, sino que fueron tres. ¡Primera: la obsesión del proverbio bíblico bien conocido en España, nación profundamente religiosa, que “Nemo est propheta in patria stia”. Nadie es profeta en su patria. Y/ es posible, añade Noell, que Cristóbal Colón al hablar así a la reina Isabel, recordase que el Almirante Bonifacio, que muchos años 4—CULTURA GALLEGA ——— antes había pasado ante el Rey Fernando de Castilla como genovés para obtener la sanción de proyectos que, de otro modo, no le hubiesen sido aprobados. Segunda: Cristóbal Colón, había nacido en Galicia, cuya Provincia en la guerra civil anterior al reinado de Doña Isabel, era toda ella partidaria de Doña Juana contra Doña Isabel. Y es evidente que no hubiera sido apropiado que Cristóbal Colón se presentase a Doña Isabel como natural de una Provincia de España que trató de privarla del Trono. Tercera: .Si Cristóbal Colón era de origen judío, era una razón, quizás la más poderosa de todas, para no revelar a la Reina Isabel el secreto de su religión judaica, que era intensamente anti-semita. Escritores del tiempo de Colón, las observaciones de sus amigos y compañeros y las cartas de su hijo don Fernando Colón, que existen en el-Archivo de Indias de Sevilla, indican que Cristóbal Colón tenía los rasgos físicos, mentales y morales, inequívocos de la raza judía, tanto de sus cualidades como de sus defectos. Esos motivos se consideran como razones por las cuales Cristóbal Colón quiso guardar el secreto de su origen español. Después hay otras coincidencias y sucesos que también autorizan a pensar que Cristóbal Colón quisiese guardar el secreto de su origen español. En Genova no se manifestó ningún regocijo por el descubrimiento de América en 1492 y ni un solo habitante de esa ciudad hubo que manifestase su orgullo o contento por el descubrimiento de América. Y sólo un siglo después fue cuando apareció allí ese contento por la obra maravillosa de Cristóbal Colón, levantándole estatuas, dedicando poesías a su memoria y enorgulleciéndose del origen italiano de Cristóbal Colón, a quien llamaban Christóforo Colombo. España, claro está, no tiene inconveniente en que se honre a Colón en todas partes del mundo, es decir a Christóforo Colombo, comerciante de vino en la hermosa ciudad de Génoiva, pero los honores de descubridor del Nuevo Mundo y de navegante insigne, deben reservarse para Cristóbal Colón, el español natural de Porto Santo, en Galicia. Sobre esto el historiador español Beltrán y Rozpide dice: “El descubridor de América no puede ser el dibujante Christóforo Colombo, porque el navegante, Cristóbal Colón, dice en sus cartas, que se hallan en el Archivo de Sevilla, que todos sus antecesores fueron marinos. Además se sabe por las cartas de Colón, que de los años 1470,-a¿ 1473 navegó «sin interrupción por todos los mares conocidos, mientras ‘que de los documentos que se refieren al Colombo genovés se sabe que en 1470 estaba en Genova. En estos documentos de Genova consta que el Colombo genovés compareció el trece de octubre de ese año de 1470, ante el Notario Jacopo Calci como menor de edad acompañando el consentimiento de su padre; y en el trece de Octubre de ese mismo año compareció ese Colombo genovés ante el Notario de Rag-gio, diciendo que tenía diez y nueve años de edad. Y como Cristóbal Colón murió en Vallado-lid en 1503 a la edad de setenta y tres años, en 1470 debía tener treinta y siete años y no diez y nueve como el Colombo italiano. Además el navegante Don Cristóbal Colón nunca se llamó a sí mismo Colombo. En todas sus cartas, y hasta en las negociaciones con el Rey de Portugal, antes de tratar con la Reina Isabel, siempre se llamó a sí mismo Cristóbal Colón, y este nombre no es italiano, sino genuinamenté español y el cual tienen1 hoy como apellido muchas familias ‘españolas. Es sabido que en Porto Santo, de Galicia, se ha descubierto una inscripción en los muros de una casa “que dice: Colón, año 1490. COLON NO HABLABA MAS QUE ESPAÑOL Todas las cartas de Cristóbal Colón y otros cíe sus escritos, tales como Las Profecías, y hasta sus notas privadas, están en español, con excepción de dos cartas escritas en italiano muy malo, del llamado macarrónico. Cierto qno tampoco el castellano de Colón era de miH fuerza extraordinaria, pues que nació y se crió en Galicia, y en España nos codeamos con gentes muy cultas, como por ejemplo don Ep’trenio Montero Ríos, que tenía un acento ^allego iniTV marcado; y Cristóbal Colón cuando tenía una falla en el castellano, era una o ‘varias palabras en galaico. El doctor Noell añade que Cristóbal Colón dio el nombre de sitios bien conocidos por el snr de Galicia, a las nuevas tierras y mar»s <Hie iba descubriendo, detalles éstos interesantes, pero que han sido bien notados por otros autores. ‘ rr A la Isla de S. Salvador, eme fue la primera en que puso su planta Cristóbal Colón y desde cuya ülaya elevó la primera oración f1e gracias a Dios por el descubrimiento del Nuevo Mundo, la llamó San Salvador y nunca dio, ni por casualidad, un nombre italiano a CRISTÓBAL COLON, el más grande de los Descubridores de1 todos los tiempos, español, de conformidad con los más (serios estudios realizados durante los últimos treinta años, por eminentes y laboriosos historiadores que pusieron a contribución de tan noble como plausible tarea, todas las ramas del moderno saber! humano. Sólo el prurito de puro formalismo documental de nuestra Academia de la Historia da motivo a que se siga discutiendo una cuestión que hace tiempo1 está resuelta en la conciencia, de todas las personas desapasionadas.’ las tierras que descubría. San Salvador era el nombre del pueblo en que nació Colón. Y cuando Colón desembarcó en Cuba dio al primer punto que vio el nombre de Porto Santo, que es el de la ensenada donde están las minas de la casa llamada de Colón. La, firma de Colón que sólo se puede descifrar con ayuda del dialecto o idioma gallego dice: “Jesús, María y José, salvadme, que soy mensajero de Cristo”. Cada día se irán haciendo nuevos descubrimientos que comprueben más y más que Cristóbal Colón era español.