PRÓCERES CATALANES

Manuel Molares Do Val

02-11-2012

Toda construcción nacional necesita un territorio, una élite de familias autóctonas que mantengan la pureza originaria, un idioma, unos vecinos a los que considerar agresores, y grandes personajes históricos de la talla de Cristóbal Colón, Miguel de Cervantes o el Gran Capitán. En Cataluña el nacionalismo está construyéndose una identidad nacional basada todos esos elementos. Y a los personajes catalanes nombrados se les suman, entre otros, Santa Teresa de Jesús, Erasmo de Rotterdam, Abrahan Ortelius, Juan de la Encina, el Lazarillo de Tormes, y hasta podría ser que Leonardo da Vinci, cuya Gioconda es un retrato de La Moreneta.
Se explica que una conspiración castellana convirtió a Colón en genovés o incluso en gallego, a Sirvent en Cervantes, y que destruyó el Quixot en idioma original, el catalán, para imponer su traducción al castellano. Los promotores de esta y muchas otras ideas según las cuales casi todo avance humano se creó o inventó en el Reino de Catalunya, como le llaman ahora al Condado de Barcelona, divulgan estos portentos en el ‘Institut Nova Història’ (http://inh.cat), patrocinado por organismos de la Generalidad y patriotas voluntarios.

Los medios informativos catalanes publican asiduamente artículos redactados en el INH, que han llegado a descubrir que Josep Miquel de Sirvent era, igual que el Lazarillo de Tormes, el Llàtzer de Tormos, eran de Alicante. Al atribuir el origen de estos personajes a la Comunidad Valenciana crece el imperio desde la frontera francesa en 700 kilómetros hacia el sur, incluyendo Murcia, y en cientos de kilómetros más si contamos la ampliación a Francia.