Nueva lista documentada de los tripulantes de Colón en 1492

(Continuación)

—[721]→

JUAN DE LA COSA, maestre y dueño de la Santa María.

(Se tratará de este tripulante después de los otros Juanes.)

JUAN MARTÍNEZ DE AÇOQUE, marinero, vecino de Deva. Probablemente era de la Niña.

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms. Impreso (con errata), Nuevos Autógrafos, pág. 8.

Documentación. Le tiene el Rol entre los marineros, dice:

Juan Martínez de Açoque, vecino de Deua1 quatro mil maravedis; recibiolos Viceynte Añes… iiij U.

 

En el margen está escrito:

Fyolos Iñigo de la Orden, vecino de Deua2 al dicho Juan Ruiz de la Peña3 e a Juan Martinez de Açoque.

 

Observaciones. Los dos así juntamente fiados por un vecino de Deva, son los únicos de los cuales consta en el Rol que proceden de las costas del Norte4. Generalmente, tal   —722→   procedencia es una indicación de tripulante de la Santa María, pero en esta ocasión el pago del dinero a Vicente Yáñez indica la Niña, además de que, en nuestra opinión personal, el mero hecho de estar en el Rol hace improbable el ser de los que traía Juan de la Cosa en su buque.

No podemos ofrecer noticia ninguna sobre Iñigo de la Orden.

JUAN DE MEDINA, sastre5; marinero, vecino de Palos. Es probable que muriese en la Navidad.

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms.; impreso, Nuevos Autógrafos, pág. 9.

Documentación. El Rol lo tiene entre los marineros; dice:

Juan de Medina, sastre, vecino de Palos… iiíj U.

 

Observaciones. Como el sastre que quedó en la Navidades para nosotros anónimo, no hemos puesto entre las citas las frases que nos cuentan que allí hubo un sastre; pero tales frases son confirmatorias e importantes. Habla de este sastre de la Navidad el Diario de Colón (día 2 de enero) y también la Historia de Las Casas (t. I, pág. 414). Fernando Colón dice en la versión italiana que Colón dejó un «sarto», palabra traducida por Barcia como «tallador». Ya hemos dicho6 que si este sastre es Juan de Medina, es el único caso, además del de Diego de Arana, de una víctima de la Navidad que figure también en el Rol; a pesar de esto, no nos parece probable que hubiera dos sastres en una armada tan pequeña. Nótese que el Rol lleva los dos calificativos, de sastre y de marinero, combinación algo rara, y nótense das palabras en el Sumario del Diario de Colón.

…entre aquellos un carpintero de naos y calafate, y un buen lombardero que sabe bien de ingenios, y un tonelero, y un físico y un sastre, y todos diz que hombres de la mar.

—723→

En la Historia más larga de Las Casas esta última frase está algo cambiada:

Dejo asimismo un carpintero de ribera que es de los que saben hacer naos y un calafate y un tonelero, un artillero o lombardero bueno y que sabía hacer en aquel oficio buenos ingenios. Tambien les quedo un sastre; todos los demás eran buenos marineros.

 

Nos parece como si a Las Casas le extrañase el reunir oficios tan distintos como los de sastre y de marinero, y por eso rectificaba en cierto modo las palabras que él mismo tenía copiadas del Diario, palabras que concuerdan tan bien con el Rol, que parecen confirmar la identidad del sastre del Rol con el del Diario.

La cantidad adelantada es lo corriente para marinero llano; no llevaba ni más ni menos por ser también sastre.

En cuanto a la carabela, el sastre dejado en la Navidad no pudo ser de la Pinta. No nos atrevemos a escoger entre los otros buques. Por su procedencia como por el apero hecho de estar en el Rol, no nos parece nada probable que fuese de la tripulación originaria de Juan de la Cosa, pero habría podido ir en la Santa María, tomándole Colón para la capitana a causa de su oficio; a causa del oficio también lo habría dejado en la Navidad.

JUAN DE MOGUER7, marinero; vecino de Palos, reo de muerte.

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol; su perdón con motivo de haber ido con Colón; el testimonio de Juan Viñas.

Arch. Alba, Ms.; impreso, Nuevos Autógrafos, pág. 8.

Arch. Simancas, Sello, mayo de 1493; impreso en el BOLETÍN de marzo de 1920.

Arch. Indias, Pto. I I 5/12, pieza I, fol. 44 vto.; impreso, Pleitos, I, pág. 189.

Documentación. Dice el Rol:

Dice el perdón, con fecha de 22 de mayo de 1439 (es decir, dos meses después de la vuelta del primer viaje):

A vos, Juan de Moguer, v.º de la villa de Palos… acatando los seruicios que nos aveys fecho, especialmente que por nuestro mandado fuistes a descobrir las yslas de las Yndias por el mar oceano…

—724→

Dice el testigo Juan Viñas, hablando en 1512 en Santo Domingo8:

Que vyo que Pero Alonso Nyño e Juan Nyño e Juan de Xeres, e Juan de Moguer, e Pero Arraez, vynyeron con el dicho almyrante la primera vez que descubrio esta ysla Española.

 

Observaciones. Aparece otra vez en el Rol, porque sale como fiador de un tal Pedro Tegero, grumete, cuyo nombre nos sugiere pueda ser el Pedro Yzquierdo que le ayudó en el delito de soltar a Bartolomé de Torres, aunque no hay ningún testimonio para hacer tal identificación.

Ya hemos dicho varias veces que los criminales conocidos en la tripulación componen un grupo de un solo homicida y de tres amigos suyos (entre ellos Juan de Moguer) que no hicieron más que libertarle de la cárcel9. Recientemente nos hemos enterado de una disposición penal de la época, que parece explicar la severidad de la sentencia de muerte en contra de dos tres; es que en aquel entonces los que libertaban a un preso incurrían siempre en la misma pena (fuese grande o pequeña) que llevase el libertado10.

—725→

Vignaud pone dos Juan de Moguer en su lista. No viene   —726→   argumentada la duplicación, pero se ve que toma «de Moguer» por procedencia en el Rol, y por apellido en lo que dice Viñas. Seguramente andaba más de un Juan de Moguer por la comarca de Palos en aquellos años; pronto tendremos que hablar de homónimos11; pero la única razón que sepamos para hacer dos personas del varias veces mencionado como tripulante de 1492 provendría de una frase del perdón, frase que tiene que ser de pura fórmula si el criminal es el del Rol12. Pero como en efecto tenemos otras razones para creerla formularia, no nos parece que valga por argumento. Recapitulado el crimen, dice el perdón:

En ausencia vuestra la justicia de la dicha villa de Palos vos condeno asy juntamente con el dicho Bartolome de Torres a pena de muerte y a perdimiento de todos vuestros bienes y ansy dis que fasta aqui dis que aveys andado absentado asy de la dicha villa de Palos…

 

Es difícil creer que sea estricta verdad esta ausencia. La presencia actual de Juan de Moguer cuando Colón «puso tabla» el 23 de junio está confirmada por el hecho de salir como fiador de Pedro Tegero, ni podemos pensar que esta fecha sea anterior a la condena, porque el perdón dice que el crimen fué cometido y la sentencia dada «puede haber año y medio poco más o menos»; palabras que llevan fecha de 20 de mayo de 1493. Por inexactos que suelan ser estos plazos señalados, nos parece imposible que se llamase «año y medio» a un intervalo que no llegara a un año completo. La cédula de la reina aplazando todo proceso en contra de cualquier criminal haría innecesaria tal ausencia; pero quizás la omisión de la frase formularia hubiera necesitado explicaciones largas, y no nos parece improbable que se dejasen estas frases de costumbre sin modificarlas. Y aunque la existencia de dos homónimos explicaría de otro modo la presencia de uno en el Rol, habría que recordar que el criminal también se embarcó de un modo u otro, y habría que pensar en los otros tres compañeros. En los cuatro perdones se emplean frases semejantes, y allí en la flota iban los   —727→   cuatro hombres. Si fuese verdad a la letra su ausencia, tendríamos que añadir otra hipótesis todavía más improbable, la hipótesis de que se hubiesen alistado en otra parte, es decir, que hubiesen huido a Canarias, entrando allí en los buques de Colón13. Por otra parte, si aceptasen el amparo   —728→   ofrecido por la cédula de la reina, hubiera sido prudente que su alistamiento fuese lo más público, posible, que se inscribiesen públicamente en el Rol, y no que se introdujesen a bordo secretamente en vísperas de zarpar14. En verdad, no es tan sorprendente el hallar a Juan de Moguer en la lista como el no hallar a sus compañeros15.

En resumen, se explica fácilmente por un descuido la duplicación hecha por Vignaud en la persona de este tripulante. Fundar una duplicación en otro razonamiento nos trae como consecuencia una aglomeración de improbabilidades, en las cuales no hubiésemos ni pensado, si no fuese por el hecho de que Vignaud interpretó las mismas tres palabras de dos maneras.

Juan de Moguer en el segundo viaje es marinero de la nao Marigalante, es decir de la capitana. No podemos dar la fecha de su regreso; pero sospechamos que regresara con Torres. De todos modos, cuando va Aguado a las Indias en 1495, Juan de Moguer es ya piloto, y va en la nao de que es maestro Bartolomé Colin. No sabemos más de él hasta unos años más tarde, cuando ya tropezamos con dos homónimos, que nos hacen mirar con recelo toda mención de Juan   —729→   de Moguer. El primero de estos homónimos es un grumete del Santiago en el cuarto viaje. Ha debido de ser grumete inferior, porque está en un grupo de tres que comparten el sueldo de dos16. Así sería imposible confundirle con el marinero y el piloto. El segundo homónimo es un testigo en 151517, el cual conoció a Cristóbal Colón, pero que no puede ser ni el del primer viaje ni el del cuarto, porque habla solamente de oídas del primero, y en cuanto al cuarto, «no lo sabe». Como este testigo habla en Lepe, de donde es vecino en 1515, tampoco puede identificarse con un Juan de Moguer que en 1514 y en 1515 es vecino de Bonao, en la Española. En cambio este último (que, ha debido de ser persona de alguna importancia porque, además del hecho de que le dan naborias18, es uno de nueve vecinos de Bonao, cuyo poder llevó Diego Méndez para que pidiera en la corte franquicia y libertades19, no nos parece improbable que sea el piloto criminal, ya retirado en tierra y avecindado en Indias; pero   —730→   de ninguna manera lo afirmamos. De tal apellido hubo, sin duda, muchos homónimos.

JUAN NIÑO, maestre y dueño de la Niña, vecino de Moguer.

Fuentes y citas. Tres testigos en los Pleitos, y once testigos en un Informe de Servicios, con los dos interrogatorios y la carta preliminar del dicho Informe20. Los testigos son: (de los Pleitos) Juan Viñas, Francisco Niño, Francisco Morales; y (del Informe) Gonzalo Toredo, Melchor de Velasco, Bartolomé de Santiponce, Leonor Vélez, Francisco Ruiz Santarem, Juan de Aragón, Alonso Hernández Camacho, Francisca Beltrán, Juan Roldán, Francisco Quintero y Marcial Contreras. El Informe es de Servicios de Alonso Vanegas, nieto de Juan Niño, y se hizo por él mismo en Guatemala, y en España por su padre Francisco Vanegas, yerno de Juan Niño.

(Para los Pleitos) Arch. Indias, Pto. I I 5/12, Pza. I, fol. 44 vlt.; Pza. 4, ff. 31 vlt. y 38 vlt. seg.; impresos, Pleitos, I, pp. 188-9, 399, 419 y 421; (Para el informe) Arch. Indias, Pto. I 2 6/26; por la mayor parte inédito, algo de ello impreso en el Apéndice, p. 263, t. I, del Colón de Asensio, y desde allí copiado en otros libros.

Documentación. En los Pleitos hablan Juan Viñas, Francisco Niño y Francisco Morales21, de los cuales el primero «vió»   —731→   mientras los otros dos «oyeron». Viñas habla en 1512 ó 1513, en Santo Domingo, sobre la ida, con otros capitanes, de pilotos y marineros que habían ido antes con Colón; los otros contestan en Puerto Rico, 1514, a preguntas directas sobre el primer viaje.

Juan Viñas (Pleitos, I, págs. 188-9). Vio que Pero Alonso Nyño e Juan Nyño e Juan de Xeres e Juan de Moguer e Pero Arraez vynieron con el dicho almyrante la primera vez que descubrio esta ysla Española e otras yslas, e que desto que dicho tiene este testigo vydo quel dicho Pero Alonso Nyño e Juan Nyño e este testigo en su compañía fueron a Paria como dicho ha en la quarta pregunta.Francisco Niño (Pleitos, I, pág. 399). Lo… oyo dezir al tiempo que almirante don Cristoval Colon yba de descobrir el dicho primer viaje puede aver veynte e un años poco mas o menos, lo qual oyo dezir a Juan Niño, señor e maestre de una caravela que vino con el dicho almirante el dicho viaje primero, e a otros muchos que con el vinieron a descobrir.Francisco Morales (Pleitos, I, págs. 419 y 421). A oydo dezir lo contenido en la dicha pregunta al dicho don Cristoval Colon, e a los que con el dixeron que avian venido en el viage contenido en la dicha pregunta, muchas vezes, puede aver veinte e tres años poco mas o menos; e que lo oyo, a Terreros maestresala del dicho almirante, e a Pedro de Savzedo que hera su paje, e a Juan Niño, maestre de la caravela Niña, que dixeron aver venido con el dicho Almirante.

(Pleitos, I, pág. 421). Viniendo este testigo el segundo viage con el dicho Almirante, oyo dezir este testigo a un Juan Niño que venia por maestre el segunde viage en una nao que se dezia la Niña, quel primer viage quando el dicho almirante vino a descubrir viniendo a medio golfo e algo más, se juntaron los maestres de tres navíos que traya   —732→   el dicho primer viage, e que se pusyeron en requerir al dicho almirante que se bolviese a Castilla, porque segund los tiempos reynavan levantes en el golfo que no creyan sy mas adelante yvan de poder bolver en España, y quel dicho almirante le respondio que no curasen de aquello, que Dios que les daba aquel tiempo les daria otro para bolver e que oydo aquellos por los maestres e marineros les dixeron que no se pusyese en aquello que no se lo avian de consentir, e que para esta tomaron armas, e quel dicho almirante les dixo que no hiziesen aquello que querian hazer, porque en matarle a el e a sus criados que heran pocos, no harian mucho, pero que tuviesen por cierto que su muerte les seria muy bien demandada por el rey e reyna nuestros señores; pero que hiziesen una cosa, que le diesen termino de tres o quatro días y que navegasen el viage que llevavan, e sy en este tiempo no viesen tierra, que hiziesen la buelta que quisiesen, e que con este concierto pasaron adelante syguiendo su viaje, e que en aquel termino vieron tierra, e que cree por lo que a oydo que si el dicho almirante se volviera syn ver tierra, que no fueran descubiertas estas partes.

 

Las probanzas de Servicios de Alonso Vanegas, nieto de Juan Niño, contienen dos interrogatorios, uno de los cuales en Guatemala (1551), hace hincapié en los hechos del mismo Vanegas en las Indias, mientras que el otro (en Moguer y su comarca, 1552), es una probanza adicional que trata de los servicios de su familia, empezando con el abuelo Juan Niño. En esta probanza, siete de los nueve testigos hablan claramente de la ida de Juan Niño con Colón. Además, en el otro interrogatorio hay unas preguntas preliminares en donde se habla de él, y aunque la mayoría de los treinta y un testigos pasan por encima estas preguntas, hay tres que asienten a ellas, y además una (la cuñada del mismo Juan Niño) que habla en claro.

Exposición Preliminar de Vanegas, 1551 (Pto. I 2 6/26, fol. 3). Alonso Banegas clerigo residente en esta cibdad de Santiago de la prouincia de Guatemala, digo: Que al tiempo y saçon questas partes se descubrieron que abra mas de cinquenta años, por el almirante don Xpoual Colón, que poblo e pacifico la ysla Española y otras partes destas Yndias, en la primera armada que se hizo para el dicho descubrimiento vino en ella por capitan con un navio suyo a su propia costa Joan Nyño mi abuelo padre de Leonor Niño mi madre, por que en la dicha armada y descubrimiento solo venieron, dos (sic) navios, la una fue la del dicho Joan Niño mi abuelo y la otra fue del dicho don Xpoual Colon y la otra de un fulano Pinçon el qual dicho Joan Niño despues de se hauer hallado en el dicho descubrimiento, descubrio y conquisto y pacifico las demas yslas y tierras comarcanas y subjetas a la dicha Española, donde anduvo e trauajo mas tiempo de veynte   —733→   y cinco o treynta años22 hasta que fallescio en el servicio de su magestad.

 

En el primer interrogatorio rezan las preguntas 2, 3 y 4 como se sigue:

Pregunta 2. ª Yten si saben que… su madre fue hija legitima del dicho Juan Niño su aguelo primer descubridor de las Yndias e capitan que vino a ellas con vna nao suya por mandado de los rreyes catolicos, juntamente con don Xpoval Colon almirante que las descubrio…?Pregunta 3.ª Yten si saben que puede aver sesenta años poco mas o menos que por mandado de los dichos rreyes catolicos, don Fernando e doña Ysabel de gloriosa memoria, don Xpoval Colon almirante que primero descubrio estas Yndias especialmente la ysla Española, San Juan e Cuba e Cubagua e la costa del mar oceano23 e Las Perlas, y que al tiempo que vino en el dicho descubrimiento vino con tres naves la una de las quales hera del dicho almirante y la otra fue del dicho Juan Niño mi aguelo que vino con el en ella por capitan e descubridor, e la otra fue de un fulano Pinçon, e fueron las tres primeras personas que entraron en la dicha Española e la descubrieron…?Pregunta 4.ª Yten si saben que dende a veynte y cinco años que el dicho Juan Niño mi aguelo vino a las dichas Yndias e obo descubierto la dicha ysla Española e las demas tierras e provincias deste destrito con el dicho don Xpoval Colon, abiendo trabajado mucho e gastado grandes quantias de pesos de oro de su hazienda en los viages que hizo desde España a estas partes en dar aviso a sus altezas de lo que avia subcedido, fallescio en su real servicio?

 

A estas preguntas contestan los siguientes:

Gonçalo Toredo (fol. 104 vto.) y Melchor de Velasco (fol. 107 vto.) Que así lo han oído dezir.Bartolome de Santiponce (fol. 133). Es notorio y público que Juan Niño y un fulano Pinçon vinieron con Colon.Leonor Velez, cuñada de Juan Niño (fol. 137). El dicho Juan Niño era cuñado desta casado con una hermana desta testigo… sabe que es publico e notorio que Juan Niño hera el primero que bino a las Yndias a las descubrir con don Xpoval Colon, almirante, porque en el dicho tiempo esta testigo hera niña de poca edad, e como tardo en la benida tanto hisieron luto sus parientes pensando que hera muerto…   —734→   que fue con Colon con un navío suyo y a su costa… Juan Niño bolvio de la dicha ysla Española e de las demas yslas que descubrio en companya del dicho don Xpoval Colon para Castilla a dar abiso a los rreies catolicos, e asy torno otra vez a estas partes e puede aver treynta años poco mas o menos byno fama a la tierra como hora fallescido el dicho Juan Niño andando en servicio de su magestad24.

 

Cuando llegamos a la otra probanza (hecha en España), en donde el abuelo y demás parientes de Vanegas tienen el primer lugar, entonces el testimonio es abundante y claro. Damos la cuarta pregunta y las contestaciones a ésta de siete testigos25:

Pregunta 4.ª Si saben que el dicho Juan Niño abuelo del dicho Alonso Banegas fue con don Xpoval Colon en el descubrimiento de las Yndias en el primero descubrimyento que se hizo por mandado de los rreyes catolicos y el dicho Juan Niño llevo una nao suya llamada la Niña, y fueron con el hermanos y parientes suyos?Francisco Ruiz Santarem, el viejo (fol. 166 v.). A la quarta pregunta dixo… que se acuerda este testigo que podra aver sesenta años poco mas o menos quel dicho Juan Niño… fue con un navío suyo al primer descubrimiento de las Yndias con don Xpoval Colon y fueron con el otros hermanos suyos que se dezian Pero Alonso Niño y Francisco Nyño y Xpoval Niño, y este testigo se vino huyendo de Sevilla porque lo querían llevar allá el dicho Juan Niño e sus hermanos, y el navio que llevo el dicho Juan Niño abuelo del dicho Alonso Vanegas clerigo se acuerda este testigo que se llamaba la nao Nynia, y questo sabe gesta pregunta.Juan de Aragon (fol. 168; impreso por Asensio, t. I, págs. 263). Que podía aver tiempo de cinquenta e cinco años antes mas que menos questando este testigo en la dicha villa de Moguer que fue al tiempo que desta tierra se fueron los judios, este testigo se fue por grumete en un navío yendo por la mar a la salida del rrio de Saltes vido quel dicho don Xpoval de Colon estava presto con tres navíos para yr a descubrir las Yndias que entonces nonbravan, Antilla, y destos tres navios hera una caravela del dicho Juan Niño que se dezia la Niña, en la qual yba el dicho Juran Niño e sus hermanos e parientes y esto seria por el mes de Agosto o Setiembre; y despues bolviendo este testigo del viaje despues de ayer dexado los judios en las partes de aliende, en otro año viniendo por la mar encontraron con un navio de un Martin Alonso Pinson, el qual le dixo a este testigo y a los demas que el dicho don Xpoval   —735→   Colon y Juan Niño y sus hermanos y parientes avian descubierto Yndias y avian desembarcado en Lisbona e yban a Barcelona a demandar albricias al rrey don Hernando; y después vido este testigo en Barcelona al dicho Juan Niño con el dicho don Xpoval Colon y alla supieron muy cierto como las Yndias se avian comenzado a descubrir por los sobredichos, y en la nao queste testigo fue, truxeron al dicho Juan Niño a Moguer.

Alonso Hernandes Camacho (fol. 178 v.). La sabe como se contiene, porque asi lo vido como la pregunta lo dize y este testigo ayudo a botar la dicha nao del dicho Juan Niño estando (?) en la ribera de Moguer en la qual dicha nao fue el dicho Juan Niño e sus parientes con Colon y lo vido en la villa de Moguer.

Francisca Beltran (fol. 178). La sabe como en ella se contiene, porque este testigo se acuerda quando se hizo la dicha nao e la vido adereçar en la rribera de Moguer e quel dicho Juan Niño llevo quando fue con Colon sus parientes e tres hermanos a las Yndias, porqueste testigo bivia en Moguer y navio en Moguer.

Juan Roldan (fol. 171). A la quarta pregunta dixo que la sabe… porque este testigo vido que Pero Alonso Niño e Xpoval Niño e Bartolome Niño e Francisco Niño, hermanos, y el dicho Juan Niño su primero hermano (sic) e (claro) vºs desta villa de Moguer fueron por pilotos a descubrir las Yndias con don Xpoval Colon e los vido venir despues de descubrir las Yndias, e vido las bodas e banquetes que hizieron despues de la venida de los susodichos e sabe e bido quel dicho Juan Niño a la dicha sazon llevo un navio suyo en compañia del dicho don Xpoval Colon.

Francisco Quintero (fol. 169 v.). A la quarta pregunta dixo quest testigo se acuerda siendo niño pequeño que el dicho Juan Niño abuelo del dicho Alonso Vanegas clerigo fue en una caravela suya que se dezia la Niña en compañía del dicho don Xpoval Colon, e llevo consigo a los dichos sus hermanos e parientes que fuese primer descubrimiento de las Yndias e ansi fue muy publico e cierto; y este testigo se acuerda e tiene noticia dello aunque hera niño a la sazon.

Marcial Contreras (fol. 176 v.). Que oyo decir lo contenido en la pregunta publicamente en la villa de Moguer, quel dicho Juan Niño fue con el dicho don Xpoval Colon al primer descubrimiento de Yndias en un navio suyo que avia por nombre la Niña, el y un hermano suyo.

 

Resumiendo: tenemos en los Servicios un testigo que huyó para no ir; uno que era grumete en otra flota que se encontró con la de Colón (este testigo ha debido observar todo con ojos de marinero); uno que ayudó a botar la Niña y cuatro que, aunque eran pequeños a la sazón, se acordaban de haber visto hacer aderezar o salir la Niña, y volver «con bodas e banquetes» después que los parientes de Juan Niño ya se habían puesto de luto. Hay además otros dos   —736→   que hablan de oídas, pero dan testimonio claro; por fin hay dos que se limitan a asentir a lo que dice el interrogatorio acerca de Juan Niño26.

Observaciones. Ya hemos dicho que, en cuanto a las historias coetáneas, lo más sorprendente son las omisiones, y que entre ellas las dos más notables son las omisiones de los nombres de los dos maestres Juan de la Cosa y Juan Niño27. En las historias que hemos podido ver hasta los días de Fernández Duro, el nombre de Juan Niño brilla por su ausencia. El mismo Navarrete salta por encima de los tres testimonios en donde le nombran. Fernández Duro, por haber estudiado mucho los Pleitos de Colón, puso a Juan Niño en la lista, y después aparecieron más detalles con los Informes de Servicios.

En el Archivo de Indias hay dos Informes sobre la familia Niño, hechos por dos nietos de Juan y de Peralonso Niño, respectivamente, y cada uno incluye con su hoja de servicios personales una probanza menor acerca de los servicios del abuelo y de otros parientes suyos28. Pero como el objeto   —737→   no era aclarar la historia, sino hacer constar los méritos de los interesados, hablan casi exclusivamente de los parientes cuyos herederos son; y en el Informe del nieto de Juan Niño (el que ahora empleamos) hay muy poco acerca de Peralonso, mientras que el nieto de éste no nombra siquiera una vez a Juan Niño. Ambos hacen relación de los servicios de varios parientes y dar sobre el parentesco detalles que no hemos podido armonizar. Entre los testigos sólo hay uno, Juan de Aragón, que sea llamado por los dos interesados, y describe en las dos probanzas el mismo acontecimiento: el de haber visto a Colón saliendo por la barra de Palos con sus tres naves y de haber encontrado después a la Pinta en Bayona (con otros detalles pintorescos); pero en una probanza habla siempre de «Colon y Juan Niño», mientras en la otra habla de «Colon y Peralonso Niño». Vale la pena de cotejar palabra por palabra: salimos convencidos de que éste ha debido de ser persona de más inteligencia que los testigos corrientes, porque notamos que contesta netamente lo que se le pregunta; por eso parece, a primera vista, que dice cosas diferentes en las dos probanzas. Los interesados están de acuerdo en una cosa: dejan de lado a los Pinzones con algo de desprecio, en lo que nos aparece asoma la envidia. Hablan de «un fulano Pinzon», «uno que se dezia Pinzon», etc. Hay testimonio muy claro y espontáneo (sin pregunta sobre el asunto) en cuanto al motín de los marineros y a la firmeza de Colón, de Peralonso Niño y también del «que se dezia Pinzon». Y aunque sea muy confuso el parentesco y los cargos que ocupaban, no nos puede quedar duda alguna de la ida de Juan Niño y de Peralonso Niño, idas de que tratamos al presente.

En cuanto al cargo que llevaban y a la propiedad de la Niña, hay que tener siempre en cuenta la rivalidad entre los dos nietos, partidarios de sus respectivos abuelos, al tiempo de los Informes29. Por eso miramos con especial interés los   —738→   Pleitos de Colón, donde dos de los tres testigos que nombran a Juan Niño dicen que era maestre de la Niña. Uno de ellos (el testigo Francisco Niño) habla de lo que había oído de ambos compañeros de Colón: de «Per Alonso Niño, piloto mayor que dixo que hera de la armada», y de Juan Niño, «señor e maestre de una caravela que vino con el dicho almirante el dicho viaje primero». No nos da su propio parentesco con los citados, y nos parece que si hubiese sido hijo de uno a de otro lo habría dicho, aunque siempre es algo peligroso argumentar así30. No vemos que tenga prejuicio en favor de uno ni de otro; por eso darnos a su testimonio valor especial.

Juan de Aragón, el testigo llamado para los dos Informes, dice que «destos tres navíos hera una carabela del dicho Juan Niño, que se dezía la Niña, en la qual yba el dicho Juan Niño e sus parientes»31; mientras que acerca de Peralonso Niño dice que «fué por piloto y maestre mayor de las naos quel almirante Colon llevaba». Los demás testigos suelen repetir como cotorras lo que contiene la pregunta, y nos fiamos más de los tres citados; pero, resumiendo todas las opiniones, vemos que nadie llama piloto a Juan Niño y nadie imputa propiedad de la Niña a Peralonso, mientras que esta propiedad la dan a Juan, con palabras nada dudosas, su nieto, su cuñado y su pariente Francisco Niño, con otros que hablan más vagamente del «navío suyo». Además de eso, en los pagos del segundo viaje se habla de «la caravela de Juan Niño», y como después de pocos meses la compró Colón para la corona, nos parece probable que la frase indica la propiedad más bien que el ser maestre de ella, aunque fué como tal   —739→   en el segundo viaje. En cuanto a ser maestre, además de dueño, en 1492, aunque parezca bien establecido en la documentación susodicha, debemos notar, no obstante, que cuando llegamos a la probanza de Peralonso, allí, en el interrogatorio y en los testimonios se dice repetidas veces que Peralonso Niño «fué por maestre de una nao», «por maestre de una de las naos que llevaba e per piloto en la navegacion», «por maestre y piloto»; y bien sabemos que los maestres de los otros dos buques eran Juan de la Cosa y Francisco Martín Pinzón32.

En el caso de testimonios claros pero contradictorios, el juicio crítico y la ponderación de las probabilidades están aún más indicados que en el otro caso de testimonios insuficientes. Ponderando lo susodicho parece que «fallamos y debemos fallar» que Juan Niño era a la vez maestre y dueño de la Niña, y que Peralonso iba de piloto; pero dejemos a los marinos discurrir técnicamente sobre tal cargo como el de «piloto y maestre mayor de las naos», que es la frase empleada por Juan de Aragón.

Ya hemos visto en la discusión sobre propiedad de la Pinta (véase Cristóbal Quintero) que hay más de una afirmación de que Pinzón facilitó dos carabelas; pero cuando se hace una distinción siempre se le imputa conexión más íntima con la Pinta33. Como llegamos a la conclusión de que, a pesar de estos testigos, la nuda propiedad de la Pinta no era suya, tanto más debemos menospreciar lo insinuado acerca de la Niña. Lo que no nos parece nada imposible es que Pinzón tuviese alquilada la Pinta y quizás la Niña también, y que entre propietario, arrendador, embargador y maestre la palabra «suya» nos llega con sentido muy discutible.

—740→

En aquel entonces los navíos solían llevar nombre propio, generalmente con advocación religiosa; pero se llamaban también y más frecuentemente por nombre derivado del de su dueño o de su maestre. Resulta que muchas naos parecen tener dos nombres, como habíamos notado en muchos documentos antes de darnos cuenta de que Fernández Duro y otros ya habían llamado la atención acerca de esta costumbre marítima34. El nombre dado a la Niña era Santa Clara35, per o pocas veces se la llama así. La Colina, la Prieta, la Cardera, la carabela Bermuda, nos ofrecen otros ejemplos de la costumbre, casi universal en tiempo de Colón, de indicar a una carabela por adjetivo formado del nombre del que la mandaba, costumbre en cuyos detalles entraba por mucho la eufonía. Algunos escritores han dicho, y suponemos que otros muchos han tomado por evidente, que Pinta y Niña se referían a los apellidos Pinzón y Niño. No lo dudamos ni un momento del segundo; pero en cuanto a Pinzón su femenino es Pinzona, que se emplea varias veces en documentos que conocemos, aunque siempre para mujer, no para carabela. Había una familia Pinto en Huelva y en Palos, y nos parece posible que en otro viaje algún Pinto hubiese tenido el mando de la Pinta; pero no hemos logrado hallar evidencia alguna sobre esto, y tenemos que limitarnos a afirmar que Pinta no es de ninguna manera femenino de Pinzón; el nombre dado a la carabela puede aludir a un Pinto, o puede ser nombre verdaderamente propio dado a la carabela. Pero no hay ninguna duda de que la carabela propiamente bautizada como la Santa Clara, era llamada por los marineros la Niña a causa de que Juan Niño la mandaba. Después que Colón la compró y puso en ella por maestre y piloto a Alonso Medel, parece   —741→   que el mismo Colón hizo esfuerzo para que fuese llamada Santa Clara36; pero, a pesar suyo, continuaba el apodo37.

—742→

En cuanto a la biografía detallada de Juan Niño sabemos poco.

Por el testimonio susodicho de Morales tenemos lo que decía acerca del motín de los marineros en 1492. Por el testigo Juan de Aragón nos llega una noticia pequeña de Juan Niño en Barcelona con Colón a la vuelta del primer viaje y del hecho de que volvió desde Barcelona a Moguer en la misma nao (no sabemos de quién era esta nao) en que servía el grumete que testifica después de unos sesenta años. Fué con la Niña (ya lo hemos dicho) otra vez en 1493, siendo maestre hasta que la carabela se vendió al Almirante como al representante de los Reyes38, y suponemos que su dueño regresaría entonces con Torres y sus doce navíos, porque no tenemos noticia de su estancia después de aquella fecha, y sabemos fijamente que la Niña tuvo otro maestre desde enero de 149439. No fué en el tercero ni en el cuarto viaje de Colón, ni tenemos noticias de más trato con el Almirante; pero fué con los demás de su familia en el viaje a la Costa de las Perlas40, viaje que se conoce por los nombres de   —743→   Peralonso Niño y de Cristóbal Guerra, y suponemos que acompañó otras veces a su hermano Peralonso; pero ha debido de ser más modesto o menos emprendedor, a pesar de ser el propietario en el primer viaje, porque hay muchas más noticias acerca de Peralonso. De Juan Niño se dice vagamente que seguía viajando a Indias, y en verdad nos extraña el no tener datos más exactos. «Los Niños» parecen haber viajado mucho como parientes muy unidos. Peralonso murió antes de julio de 1504, «en la capitana, en el viaje de las Indias»41; pero ni aun después de muerto este hermano más conocido tenemos más noticias definitivas de Juan Niño, aunque parece que sobrevivió a todos los otros oficiales de importancia que fueron en 1492. Los Pinzones, Juan de la Cosa, Peralonso Niño y el mismo Colón habían muerto todos antes de 1515, mientras que la muerte de Juan Niño no ocurrió sino hacia los años 1518-152242. Murió en Indias, después de unos treinta años de viajes, según los testimonios, algo vagos, de varios testigos, y no podemos señalar el lugar en que muriera.

En cuanto a la familia, su mujer era Marina González, pero no nos atrevemos a identificar a sus hijos. El parentesco de 1a familia Niño resulta, no solamente confuso, sino contradictorio. Lo mejor que podemos hacer en ayuda del lector que quiera entrar en tal maraña, es señalar unas pocas verdades que amojonen algo el terreno, y dejarle libertad para dar crédito al testigo que desee. Lo verdaderamente importante al presente es aclarar el parentesco entre los tres Niño «seguros» de 1492.

En cuanto a Juan y a Peralonso, los más importantes de la familia a la fecha, nos parece claro que fueron hermanos. Nadie les da otro parentesco, a no ser que quisiésemos interpretar el «Juan Niño, su primero hermano» de Juan Roldán,   —744→   como si dijese primo hermano. Pensando en lo que dicen los otros testigos, y en la frase «tercero hermano» empleada por otro testigo en esta misma probanza, nos parecería tal interpretación violenta e innecesaria. Francisco Vanegas (yerno de Juan Niño) dice en el interrogatorio que Juan y Peralonso eran hermanos; lo dice claramente el testigo Santarem, y nos parece que lo dice el Juan Roldán que acabamos de nombrar. Además, los testigos Juan de Aragón, Marcial de Contreras y Francisca Beltrán, aunque no nombran a Peralonso, dicen que Juan Niño llevó consigo a un hermano o a hermanos. Dudamos que la palabra deba estar en plural, lo cual no quiere decir que opinamos en contra, sino que nos parece verdaderamente dudoso, por no resolver el problema.

Además de Juan y de Pero Alonso, se habla de varios Niño: de Alonso, Andrés, Bartolomé, Cristóbal y Francisco, y también de Alonso Pérez, Bartolomé Pérez y Cristóbal Pérez; y los testigos no están de acuerdo en cuanto al parentesco que les dan o les indican. En el Informe de Vanegas la probanza de Guatemala contradice a la de Moguer, que la acompaña. La de Guatemala dice que Juan Niño, el del primer viaje, casado con Marina González, dejó cuatro hijos, que fueron: Andrés, Alonso, Francisco y Leonor, siendo esta última la madre del interesado. Se dice repetidas veces, dando detalles de la carrera en Indias de los tres hermanos de Leonor, y ningún testigo de los treinta y uno llamados pone en duda este parentesco, aunque muchos saltan por la pregunta y otros lo saben sólo de oídas. Hay uno que repite los nombres de los tres hermanos de la madre de Vanegas43; pero no hay sino un solo testigo de primer orden, que es Leonor Vélez, cuñada de Juan Niño por ser hermana de su mujer, y por eso tía-abuela del interesado Vanegas. Parece que ella debe saber cuántos hijos tenía su hermana, como parece también que Vanegas debe saber cuántos hermanos tenía su madre, y no puede haber testimonio más terminante que lo dicho por ella y por él. Si no hubiese otra probanza, no se   —745→   nos habría ocurrido siquiera que pudiera haber duda sobre estos cuatro hijos, es decir, tres hermanos y la hermana Leonor. Pero pocos meses después de hacerse esta probanza en las Indias, el padre de Alonso Vanegas, es decir, Francisco Vanegas, viudo de Leonor Niño44, hizo otra probanza en Moguer, llamando por testigos a muchos que vieron nacer, casarse y morir a toda la generación pasada de los Niño. Cuanto debemos preferir a los testigos de Guatemala para hazañas en las Indias, tanto debemos preferir para cuestiones de parentesco a los testigos de Moguer y de su comarca. Ahora, en esta segunda probanza, el interrogatorio hecho por el marido de Leonor hace hijos de Juan Niño sólo a Alonso y a Leonor45, llamando a Andrés y a Francisco «sobrinos del dicho Juan Niño». Ni podemos pensar en una duplicación -por lo menos en cuanto á Andrés-, porque Andrés Niño es persona muy conocida, quien sirvió al rey tanto como cualquiera de los Niño, y sus hazañas por el Mar del Sur y la Tierra Firme, con Pedrarias y Gil González Dávila, se cuentan por menudo en ambas probanzas. Las preguntas en general no recaen sobre el parentesco sino sobre la ida a Indias o la muerte allí en servicio del Rey de los individuos nombrados; por eso los testigos hablan de los contenidos en la pregunta o les dan sus nombres, sin decir nada directo sobre el parentesco: pero ningún testigo niega el parentesco imputado en el Interrogatorio.

No vemos razón para dudar de que Alonso, el que muere en la isla de la Trinidad con Sedeño, fuese hijo de Juan Niño.   —746→   Lo dicen ambas probanzas, y no hay nada que sepamos en contra. Sobre Andrés esperamos que algún documento del Archivo de Indias pueda todavía aclarar la duda acerca de persona tan conocida; mientras tanto digamos que dos que se dicen su sobrino carnal y su tía carnal, le llaman hijo de Juan, mientras que uno que se dice su tío político, y también el testigo Juan Roldán, le llaman «sobrino del dicho Juan Niño», y Marcial de Contreras le conocía a «Andrés Niño, sobrino que se dezia del dicho Juan Niño, porque este testigo lo vido muchas vezes en Sevilla». No cabe duda de que estos testigos hablan de la misma persona. Nuestra opinión personal es que sea más probable que fuera sobrino. Pero cuando llegamos a Cristóbal y a Francisco no tenemos opinión personal. Cristóbal aparece como sobrino en el interrogatorio de Moguer, aunque notamos que ningún testigo repite la palabra, aunque tampoco la niega; pero cuando contestan a otras preguntas, hay testigos que nombran a Cristóbál como si fuese hermano de Juan y de Peralonso (son los testigos Santarem y Juan Roldán).

Francisco tiene el papel triple de hijo, sobrino y hermano, y es un caso difícil, porque había varios Francisco, y no tenemos completa seguridad de que los testigos hablen siempre del mismo. Ya hemos dado un Francisco en nuestra lista como tripulante de 1492, fundándonos en el testimonio de Gonzalo de Sevilla en los Pleitos, y en los Informes de Servicios; pero quizás pensará el lector que las frases siguientes hayan debido ponerse allí con la documentación. Las damos ahora como testimonio sobre la ida en 1492 de otros parientes muy cercanos a Juan y Peralonso, sean hermanos, hijos, sobrinos o primos. Por supuesto, la gran dificultad estriba en el hecho de que para los testigos el grado exacto de parentesco carecía completamente de importancia, y que además, los viajes y las muertes después de 1492 les parecían de mucha más importancia, en cuanto a servicios personales a la corona. Una de las preguntas habla de ir a las Indias muchos Niño «con el dicho Juan Niño o después».

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Juan Roldan (cinco hermanos, fol. 171). Este testigo vido que Pero Alonso Niño e Xpoval Niño e Bartolome Niño e Francisco Niño, hermanos, y el dicho Juan Niño su primero hermano… fueron por pilotos a descubrir las Yndias con don Xpoval Colon, y los vido venir despues de descubrir las Yndias, e vido las bodas e banquetes que hizieron despues de la venida de los susodichos.Santarem (cuatro hermanos, fol. 166 v.). Juan Niño fue con un navío suyo al primer descubrimiento de las Yndias con don CristobaI Colon, y fueron con el otros hermanos suyos que se dezian Pero Alonso Niño y Francisco Nyño e Xptoval Nyño, y este testigo se vino huyendo de Sevilla porque lo querian llevar alla el dicho Juan Niño e sus hermanos.Francisca Beltran (cuatro hermanos, fol. 178). El dicho Juan Niño llevo quando fue con Colon sus parientes e tres hermanos a las Yndias.

Francisco Quintero (tres hermanos, por lo menos, fol. 169 v.). Se acuerda siendo niño pequeño que el dicho Juan Niño… llevo consigo a los dichos sus hermanos e parientes. (Así habla la pregunta, de hermanos e parientes, sin nombrar ni enumerarlos. Quintero vuelve más tarde a decir hermanos en el plural.)

Juan de Aragón (tres hermanos, por lo menos, fol. 168). Una carabela… en la qual Iba el dicho Juan Niño e sus hermanos e parientes.

Marcial Contreras (dos hermanos, fol. 176 v.). Oyo dezir… el dicho Juan Niño fué con el dicho don Xpoval Colon al primer descubrimiento de las Yndias… el y un hermano suyo46.

 

Quizás dirá el lector que con arreglos de puntuación una lista a veces puede cambiar bastante de sentido. Tiene razón; pero le rogamos que trate de arreglar la puntuación de las frases susodichas, haciendo toda variación posible en las pausas. Por lo que dice Roldán, Bartolomé y Francisco tienen que ser hermanos, y hermanos de Juan Niño, y como hemos decidido ya que Peralonso era hermano de Juan, es hasta ridículo violentar la puntuación para quitar a Cristóbal de esta serie fraternal, aunque es el que con más facilidad se quita, como se podría quitarle también en lo que dice Santarem; pero también con alguna violencia al sentido corriente de tales frases. La verdad es que estos esfuerzos para   —748→   armonizar los dichos contradictorios no resultan, y nos parece que la cuestión se resuelve escogiendo los testigos que parecen más verídicos, y tratando también de explicar, en cuanto podamos, las inexactitudes de lo que dicen los demás. No es tan difícil comprender que un marinero de ochenta años que a los veinte hubiese servido a los Niño como grumete diga un disparate sobre su parentesco, aunque este mismo marinero (es Santarem) tenga la escrupulosidad de no identificar a Vanegas por hijo de Leonor Niño porque «está siego de los ojos». Podemos suponer que Alonso Vanegas, residente en Indias desde hace muchos años, había olvidado, o no había sabido nunca, el parentesco exacto que le unía a Andrés Niño. Es más difícil suponer eso en cuanto a Leonor Vélez; pero supongámoslo por el momento, para que veamos que ni con tal esfuerzo de la imaginación llegaríamos a armonizar lo que dicen los testigos. Lo dejamos al juicio crítico del lector.

Salimos con la convicción de que Juan y Peralonso fueron hermanos, y que otros parientes les acompañaron en 149247.

JUAN DE LA PLAÇA, marinero; vecino (probablemente) de Palos.

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms.; impreso, Nuevos Autógrafos, pág. 8.

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Documentación. Entre los marineros del Rol, leemos:

Juan de la Plaça, vecino desta villa, quatro mil maravedis… iiij U.

 

Observaciones. Interpretamos «desta villa» como de Palos; pero el asiento anterior es de un vecino de Deva, y el apellido Plaza es tanto del Norte como de Andalucía. Los había de este apellido en Lequeitio, en Santoña y en Laredo; pero seguimos con la opinión particular de que «desta villa» se interpreta mejor como de Palos48.

Hubo un Johan de la Plaça, vecino de la villa de Palma, el cual se alistó para la flota de Aguado en 1495, dando por su fiador al capitán Juan Aguado49. «Ovo de yr a seruir por seyscientos mrs. de sueldo cada mes»; pero se ausentó, y no fué en la flota, y desde Sanlúcar escribió el fiador sobre la deserción. Puede ser que se trate de nuestro Juan de la Plaza de 1492, a pesar del cambio de vecindad; los Portocarrero, señores de Moguer, lo eran también de Palma, y ha debido de haber bastante comunicación entre las villas. Pero el sueldo de 600 en vez de 1.000 maravedís mensuales, y las palabras «yr a seruir» nos suenan como si se tratase de habitantes para la colonia más bien que de marineros para la flota, y nos inclinamos a pensar que los dos Plaza son diferentes.

JUAN QUADRADO, grumete. Hay una pequeña indicación de que fuera de la Pinta.

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms.; impreso (con errata), Nuevos Autógrafos, pág. 9

Documentación. En la lista de grumetes leemos:

Juan Quadrado, dos mil e seiscientos e sesenta e seis maravedis; fyolo Juan Quintero fijo de Argueta (ilegible)50… ij U delxvj.

Observaciones. El fiador es el contramaestre de la Pinta; por eso esta carabela parece la más probable para este grumete; pero la indicación no es nada terminante.

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JUAN QUINTERO DE ALGRUTA51, marinero y contramaestre de la Pinta, vecino de Palos.

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol, y cuatro testigos en los Pleitos.

Dos de ellos le llaman netamente Juan Quintero. (El testigo Juan González no dice con palabras absolutas que fué, pero su testimonio lo implica tan fuertemente que le hemos incluido con los demás.)

Arch. Alba, Ms.; impreso. Nuevos Autógrafos, pág. 9.

Arch. Indias, Pto. I I 5/12, Pza. 3, fols. 13 y 25 v., pza. 2352, fol. 51, Pza. 5, fol. 112 v.; impreso, Pl. II, págs. 46, 90, 173; Colon y Pinzon, pág. 259.

Documentación. En el Rol, entre pagos a marineros, leemos:

Juan Quintero fijo de Argueta (ilegible)53, diez e ocho ducados, seis mil e setecientos e cinquenta maravedis… vi U dccl.

 

En 1515 los testigos Pedro Enríquez y Juan González contestan a preguntas directas sobre el primer viaje, y dicen:

Pedro Enriquez (Pza. 3, fol. 13; impreso, Pleitos, II, pág. 46). Al tiempo que el dicho almirante del dicho viaje venia, un navío suyo en que venya Martin Alonso Pynçon por capitan, llego a Vayona de Galizia, y este testigo vido allí los yndios que trayan de la ysla de Guanahany, e allí le dyxeron como el señor almirante avia descuvierto las yslas con Hayty e las más contenidas en la dicha pregunta, y este testigo ovo al presente quatro pesos de oro que le dyo el contramaestre de la nao que es Juan Quintero de Algruta, vezino de Palos, y que desto esto sabe.Juan González (Pza. 23, fol. 51; impreso, Pleitos, II, pág. 173). Oyo   —751→   dezir asy lo contenido… a un Juan Quintero de Argenta vezino desta villa, e a otras personas que fueron el dicho viaje, queste testigo no se acuerda de sus nombres.

 

Los dos que le llaman Juan Quintero (sin darle el Algruta) son Diego Rodríguez Ximon (el cual contesta al mismo interrogatorio en Huelva, 1515) y Juan Domínguez (el cual no habla hasta 1535, y por otro interrogatorio). Este último es el que suele aparecer como «Fernando Martín Gutiérrez», por errata muy complicada de un copista.

Diego Rodríguez Ximon (Pza. 3, fo. 25 v.; impreso, Pl. II, pág. 90).Que oyo dezir lo contenido a muchas personas vezynos de Palos, especialmente se acuerda que lo oyo dezir a Juan Quintero e a Rodrigo Monge e a Hernan Perez, que paso de la manera questa pregunta lo dize, e que los susodichos fueron con el dicho don Cristoval Colon a la sazon a descobrir las dichas yndias.Juan Domínguez54 (Pza. 5, fol. 112 v., impreso con errata, Colon y Pinson, pág. 259). Que al tiempo que vino el armada de hacer el descubrimiento, este testigo oyo a un su sobrino que se llamaba Juan Quintero, que había ido con ellos el dicho viaje que estando engolfados en la mar ya que habían andado mucho tiempo y no hallaban tierra, que don Cristobal Colon había dicho que se volviese que ya iba desconfiado de hallar tierra e que Martin Alonso Pinzon había dicho: Adelante, adelante!… y decía entonces el dicho Juan Quintero a este testigo que el dicho Martín Alonso Pinzon había visto unos pajaros… y decía el dicho Juan Quintero que por industria de Martin Alonso Pinzon se había hallado la tierra.

 

Observaciones. En el Rol impreso, se lee «Juan Quintero, fijo de Algruta Arráez (?)», poniendo una coma antes de la palabra fijo. Para nosotros, una coma después de fijo resulta mejor; Algruta nos parece más bien geográfico que no patronímico. Hemos evitado el decidirnos, dejándole la frase sin puntuación ninguna para que juzgue el lector. Acabamos de ver que el testigo Juan Domínguez era tío del contramaestre, y en otra parte de los Pleitos aparece su hijo Antón Quintero; pero de su padre no tenemos directa noticia. Se nos ha ocurrido pensar si la palabra ilegible pudiese ser maestre?

Resumiendo: sabemos por el Rol que un tripulante, Juan Quintero, fijo de Algruta, llevaba un sueldo mayor que el   —752→   corriente para marineros llanos, sueldo que parece adecuado a contramaestre55, y sabemos además, por testimonio definitivo de los Pleitos, que el contramaestre de la Pinta se llamaba Juan Quintero de Algruta, y era vecino de Palos. Otro testigo cita al mismo Juan Quintero de Algruta, vecino de Palos, como su informante sobre detalles del primer viaje, lo cual implica fuertemente que fuese de la tripulación, aunque no se dice de manera terminante. Por otros dos testigos sabemos que hubo en la armada un Juan Quintero, quien parece muy partidario del capitán de la Pinta; pero ponemos separadamente a éstos que no le dan el segundo apellido o sobrenombre, porque hubo tantos Quinteros en Palos, Moguer y Huelva, que no sería nada improbable la ida de dos homónimos, aunque no tenemos razón especial para sospechar tal duplicación más que el mero hecho de que el apellido fuera tan corriente.

El homónimo más conocido es un Juan Quintero Príncipe, vecino también de Palos, el cual seguramente no fue en 1492. Si lo que dicen los testigos de sus propias edades es verdad, éste no puede ser el padre que buscamos para nuestro Juan Quintero fijo; siempre hay la posibilidad de que no sea verdad. Los dos están juntos en la presentación de testigos por el Almirante en 1515, y suponemos que es por miedo de confundir a estos dos por lo que se añaden tantas veces los sobrenombres; desgraciadamente, no los añaden siempre.

Nuestro Juan Quintero de Algruta no aparece claramente otra vez hasta el cuarto viaje; notamos que en las listas de quel viaje aparece sencillamente como Juan Quintero, aunque el testigo Enriques, arriba citado, le llama de Algruta. Notamos también que Juan Quintero Príncipe no fue en aquel viaje56, y por eso no había necesidad de distinguirles a cada momento.

—753→

Juan Quintero Príncipe aparece como testigo en 1514, siendo claramente distinto de otro testigo Juan Quintero del año 1515. Este último, llamado por las dos partes, Fiscal y Almirante, nos parece ser nuestro Juan Quintero de Algruta. Dice que «fué criado del dicho almirante don Cristobal Colon»; que sabe precisamente lo que Colón descubrió en Paria, porque «anduvo de continuo con el de su compañía»; «este testigo fué con el dicho don Cristobal Colon quando descubrió a Paria y a todas las tierras que descubrió». Resulta que los dos Juan Quintero fueron en el tercer viaje, y que Quintero Príncipe volvió en seguida a Paria con Vicente Yáñez, mientras que Quintero de Algruta se quedaría con el Almirante.

No tenemos noticia de su presencia en el segundo viaje de Colón, pero como estuvo en los otros tres, y «anduvo de contino con él», nos parece muy probable que fuera también en 1493, aunque repetimos que no tenemos seguridad. En los Pleitos le llaman a veces marinero y a veces piloto, refiriéndose, sin duda, a la misma persona.

Si dice verdad, tenía unos veintiséis años en 1492. No sabía firmar, aunque cita lo que ha visto en las cartas de marear. Como conoce también Urabá y el Darien, tiene que haber ido a la tierra firme con otros, además de haber ido con el Almirante; pero no podemos señalar sus otros viajes. Ni podemos decir tampoco cuál de los dos Juan Quintero sea el que en diciembre de 1511 está obligado por la Contratación a pagar los 30 ducados que debe a un cambiador de Sevilla; pero sabemos que este Quintero vivía en la calle de la Ribera en Palos. Por los años 1525-35 había un piloto Juan Quintero de Palos al servicio de la Casa de la Contratación; pero no sabemos si el nuestro estaba todavía en vida.

JUAN REYNAL, marinero, vecino de Huelva. (Hay indicaciones, aunque tenues, que pudiera ser de la Pinta, con cargo de alguacil.)

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms.; impreso, Nuevos Autógrafos, pág. 9.

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Documentación. Dice el Rol:

Juan Reynal, vecino de Huelva, doze ducados, quatro mil e quinientos maravedis… iiiii U d.

 

Observaciones. La suma adelantada supera a la suma corriente en 500 maravedís; si se adelantaba por cuatro meses, equivaldría a un sueldo de 13.500 en vez de 12.000 maravedís por año. Juan Reynal va en el segundo viaje como alguacil de la Marigalante, y como tal muere el 5 de noviembre de 95. Este empleo en el segundo nos aclara, quizás, la particularidad de su pago en el primer viaje. Ya hemos dicho en la Introducción57 que el tener noticia de dos alguaciles, a bordo de la Santa María y de la Niña, respectivamente, nos hace esperar otro que sea de la Pinta, y la estancia de Reynal en el Rol a mediados de un grupo de tripulantes de la Pinta, considerada en relación con su pago algo superior al de los marineros llanos, concuerda con su cargo de alguacil de la capitana en el año siguiente, para hacer sospechar que tengamos en éste al alguacil que nos faltaba para la Pinta.

Los alguaciles de capitana han debido de tener jurisdicción en toda la flota (eso se dice claramente de Diego de Arana en el primer viaje), y sus sueldos eran mayores, siendo de 2.000 al mes: lo sabemos, en cuanto a Diego de Arana, en 1492, y de este mismo Reynal en 1493. En 1492 no sabemos lo que se pagaba al alguacil de la Niña58; pero parece por el asiento susodicho que Reynal llevaba 1.125 al mes, aunque cuando se paga en dineros que no son maravedís siempre queda alguna duda, porque la suma exacta debida no tendrá siempre su equivalencia en un número exacto de ducados o de medios ducados. En tales casos de pagos por ducados o por doblas no sabemos si las diferencias se arreglasen por unos pocos maravedís aparte, o si se dejasen en cuenta para la próxima vez.

Parece probable que Colón tuviese su dinero en varias   —755→   formas, y que no era por gusto, sino por necesidad, que a algunos les dé ducados y a otros doblas. Hemos visto tal caso en pequeño cuando Ochoa de Landa pagaba a Francisco de Huelva y a Gonzalo Franco59. Sería natural que el dinero menos corriente se diera a los hombres más instruídos y viajados; los del Rol que reciben ducados son dos pilotos, este Juan Reynal y un grumete por el cual recibe Reynal60; así que podemos considerar los dos últimos como un solo ejemplo de tales pagos; y el asociar a Reynal con los dos pilotos del Rol confirma otra vez nuestra impresión de que llevaba cargo especial.

JUAN RODRÍGUEZ BERMEJO, marinero; vecino de Molinos, en tierra de Sevilla. Fué quien vió primera la tierra, y por eso se ha identificado con RODRIGO DE TRIANA. Iba en la Pinta.

Fuentes y citas. (Para Juan Rodríguez Bermejo): Tres testigos de los Pleitos, uno de ellos testigo de vista. (Para Rodrigo de Triana): El Sumario del Diario de Colón y las Historias de Las Casas, Fernando Colón y Oviedo.

Arch. Indias, Pto. I I 5/12, Pieza 23, fols. 70, 37 vto. y 63 vto.; impresos en Pleitos, II, págs. 220, 148 y 210, y en varias historias modernas.

Sumario, Ms. en la Bibl. Nacional; impreso muchísimas veces. (Véase el día 11 de octubre.)

Las Casas, t. I, pág. 287.

Fernando Colón, Historia del Almirante, cap. XXV, o sea t. I, página 100 de español moderno.

Oviedo, lib. I, cap. V, es decir, t. I, pág. 24, de la edición completa de la academia.

Documentación. Los tres testigos para Juan Rodríguez Bermejo son: Francisco García Vallejos, Manuel de Valdovinos y Diego Fernández Colmenero. Todos contestan al mismo interrogatorio, hecho por el Fiscal en 1515, y en el que se les pregunta acerca del papel desempeñado por Colón y por Martín Alonso y del hallazgo de la tierra poco después de que se mudó el rumbo por consejo de Pinzón61.

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Francisco García Vallejos (Pza. 23, fol. 70, Pl. II, pág. 220)62. En esto aquel jueves en la noche aclaro la luna, e un marinero que se dezia Juan Rodrigues Bermejo, vezino de Molinos, de tierra de Sevilla, como la luna aclaro, del dicho navio de Martin Alonso Pinzon vido una cabeza blanca de arena, e alzo los ojos e vido la tierra; e luego arremetio con una lonbarda e dio un trueno: ¡Tierra, tierra! e se tovieron a los navios fasta que vino el dia, viernes, onze de Octubre63 el dicho Martin Alonso descubrio a Guanahani ya ysla primera e que desto tanto sabe e que lo sabe porque lo vido a vista de ojos.Manuel de Valdovinos (Pza. 23, fol. 37 v.; impreso, Pleitos II, página 148). Por lo que sabe de lo contenido es que oyo dezir al dicho Vicente Yañez Pinzon y a otros hombres vºs de Palos que yvan con el viaje que fue este testigo con el dicho Viceynte Yañez64… que al sol puesto dixo el dicho Colon a todos los que alli yvan que mirasen por tierra e que la verian e que toda la gente subidos por las gavias e por los castillos miraron hasta que el sol se cerro, e que ninguno honbre de todos los navios vido tierra sino el mismo Colon al poner del sol, e diz que les dixeron: La veys, no la veys? e que nunca ninguno de los que yvan con el la vido; e que al quarto de la prima rendida, el dicho Colon mando hazer guardias en las proas de los navios, e que yendo navegando al otro quarto vido la tierra vn Juan Bermejo de Sevilla, e que la primera tierra fué la ysla de Guanahani.Diego Fernandez Colmenero (Pza. 23, fol. 65 vto., Pl. II, pág. 210). Oye lo contenido en la dicha pregunta65 a los mismos que venían del dicho viaje, e que del navio del dicho Martin Alonso un marinero que se dezia Juan Bermejo, vido la tierra de Guanahani primero que otra persona, e que pidio albrycias al capitan Martin Alonso Pinçon; e que ansy desqubrio la tierra primero.

 

La documentación para Rodrigo de Triana es tan conocida que todo americanista tiene que saberla casi de memoria; debemos pedir perdón por repetirla otra vez; pero lo juzgamos necesario para que sean estas citas completas.

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Fernando Colón, Historia del Almirante, cap. XXI, o sea t. I, pág. 100: Las Casas, Historia, t. I, página 287:
Teniendo el almirante por cosa cierta estar vecino a tierra, ya de noche acabada la Salve, que segun costumbre cantan los marineros todas las tardes, hablo generalmente a todos, refiriendo… pues él tenia muy cierta esperanza de que aquella noche habia de descubrirse tierra, hiciese cada uno guardia por su parte porque ademas de la merced de 30 escudos de renta que sus altezas habían señalado al que primero viese tierra, le daría él un jubon de terciopelo. Despues de anochecido, el tiempo que dijeron la Salve, como es la costumbre de marineros, hizo una habla… por que el tenia gran confianza en nuestro señor que aquella noche habían de estar muy cerca de tierra o quizas verla, y que cada uno pusiese diligencia en velar por verla primero, porque allende la merced de los 10.000 mrs. que la reina había concedido al primero que la viese, él prometía de darle un jubon de seda.
Dicho esto estando despues el almirante en el castillo de popa, dos horas antes de media noche, vió una luz en tierra, pero dice que era de modo que no se atrevía afirmar que fuese en tierra, por lo cual llamo a Pedro Gutierrez, maestresala66 del rey, y le dijo que mirase si via la luz, y le respondió que sí; y luego llamaron a Rodrigo Sanchez de Segovia, para que mirase hacia donde se via pero no pudo verla por que no subió tan presto ni despues la vieron mas que una o dos veces… se dasaparecia y volvia de repente con tana prontitud que pocos creian por aquella señal estar cerca de tierra… Estando Cristobal Colon en el castillo de popa con los ojos más vivos hacia adelante que otro, como aquel que más cuidado dello tenia, porque más le incumbía que a todos, vido una lumbre, aunque tan cerrada o añublada que no quiso afirmar que fuese tierra pero llamó de secreto a Pero Gutierrez repostero de estrados del rey, y dijole que parecía lumbre, que mirase él lo que le parecia; el cual la vido y dijo que lo mismo le parecía ser lumbre; llamó tambien a Rodrigo Sanchez de Segovia que los reyes habían dado cargo de ser veedor de toda la arriada, pero este no lo pudo ver. Despues se vido una vez o dos, y diz que era como una candelilla que se alzaba y bajaba. Cristobal Colon no dudo ser verdadera lumbre y por consiguiente estar junto a la tierra, y ansi fué…
Dos horas despues de la media noche la Pinta que iba delante por ser muy velera hizo señal de tierra, la cual vio el primero Rodrigo de Triana, marinero, y estaba a dos leguas de distancia de ella. Velando pues muy bien Cristobal Colon sobre ver la tierra, y avisando a los que velaban la proa de la nao que no se descuidasen como la carabela Pinta donde iba Martin Alonso Pinzon
  —758→
pero no se le concedió la merced de los 30 escudos, sino al Almirante, que vió primero la luz en las tinieblas de la noche, denotando la luz espiritual que se introducia por él en aquellas tinieblas. fuese delante de todas por ser mas velera, vido la tierra que estaria dos leguas a las dos horas despues de media noche y luego hizo las señales que de haber visto tierra por la instruccion que llevaba debia hacer, que era tirar un tiro de lombarda y alzar las banderas. Vido la tierra primero un marinero que se llamaba Rodrigo de Triana, pero los 10.000 mrs. de juro, sentenciaron los reyes que los llevase Cristobal Colon, juzgando que pues el habia visto primero la lumbre fue visto ver primero la tierra. De donde podemos colegir un no chico argumento de la bondad y justicia de Dios.

 

 

Sumario (fecha 11 de Octubre). Y porque la caravela Pinta era mas velera e yva delante del Almirante, hallo tierra y hizo las señas quel Almirante avia mandado. Esta tierra vido primero un marinero que se dezia Rodrigo de Triana: puesto que el Almirante a las diez de la noche, estando en el castillo de popa, vido lumbre, aunque fue cosa tan cerrada que no quizo afirmar que fuese tierra, pero llamo a Pedro Gutiérrez, respostero destrados del rey, e dixole que parecia lumbre, que mirase el; y asi lo hizo y vidola; dixolo tambien a Rodrigo Sanchez de Segovia quel Rey y la Reyna enviaban en el armada por veedor, el cual no vido nada porque no estava en lugar do la pudiese ver. Despues que el almirante lo dixo, se vido una vez o dos, y era como una candelilla de cera que se alçaba y levantaba, lo cual a pocos pareciera ser indicio de tierra. Pero el Almirante tuvo por cierto estar junto a la tierra. Por lo cual cuando dijeron la salve, que acostumbran dezir e cantar a su manera todos los marineros y se hallan todos, rogo y amonestolos el Almirante que hiziesen buena guarda al castillo de proa, y mirasen bien por la tierra, y que al que le dixese primero que via tierra le haria luego un jubon de seda, sin las otras mercedes que los Reyes avian prometido, que eran diez mill maravedis de juro a quien primero la viese. A las dos oras despues de media noche parecio la tierra, de la cual estarian dos leguas.Oviedo, Historia, I, Cap. 5: t. I, pág. 24. Andando assi, un marinero de los que yban en la capitana, natural de Lepe, dixo: ¡Lumbre! ¡Tierra! E luego un criado de Colom, llamado Salcedo, replico diciendo Esso ya lo ha dicho el almirante mi señor; y encontinente Colom dixo: Rato ha que yo lo he dicho y he visto aquella lumbre que está en tierra. Y assi fue: que un jueves a las dos horas despues (sic) de media noche, llamo el almirante a un hidalgo dicho Escobelo, repostero de estrados del Rey Catholico, y le dixo que veia lumbre. Y otro dia de mañana, en esclaresciendo, y a la hora que el dia antes avia dicho   —759→   Colom, desde la nao capitana se vido la isla que los indios llaman Guanahani, de la parte de la tramontana o norte. Y el que vido primero la tierra quando ya fue de dia, se llamaba Rodrigo de Triana, a once dias de Octubre del año ya dicho de mill e quatrocientos y noventa y dos… Aquel marinero que dixo primero que veia lumbre en tierra, tornado despues en España, porque no se le dieron las albricias, despechado de aquesto, se paso en Africa y renego de la fé. Este hombre, segund yo oy decir a Vicente Yañez Pinçon y a Hernan Perez Matheos, que se hallaron en este primero descubrimiento, era de Lepe, como he dicho.

 

Observaciones. Hemos puesto en columna doble lo dicho por Fernando Colón y por Las Casas para que resalte el hecho de que, a pesar de las dos traducciones que ha padecido el texto de la Historia del Almirante, las palabras son casi idénticas67. Esto se puede explicar de dos maneras: por haber copiado Las Casas de la obra de Fernando Colón, o por haber copiado los dos directamente del Diario. Vimos cuando hablábamos de las fuentes históricas en general que la última hipótesis es la más verosímil68 y lo es tanto más en el caso presente porque en toda esta parte de su narración, Las Casas emplea mucho los papeles del Almirante, y los largos extractos a la letra del Diario empiezan con el salto en tierra. Tan idénticas son las palabras susodichas de los dos escritores, que creemos probable que si cambiásemos la tercera en primera persona, tendríamos aquí lo escrito por Colón; lo que Las Casas tantas veces llama «palabras formales del Almirante». Pero al hacer el Sumario Las Casas ha trocado la sucesión cronológica, contando primero el hallazgo a las dos de la mañana, hablando después de la luz ya vista a las diez de la noche, y narrándonos, por fin, las amonestaciones y esperanzas de Colón a la hora de la puesta del sol69. Parece como si hubiese empezado por sintetizar   —760→   mucho; pero que mientras copiaba se había vuelto más de una vez a anotar algunos detalles omitidos; parece también como si por las mismas frases que tenemos a la vista se hubiese dado cuenta de que un sumario no bastaba; porque en el momento de llegar a tierra dice: «Eso que se sigue son las palabras formales del almirante70

Así es que hemos puesto en tercer lugar el Sumario, aunque a primera vista parecería que debiera ser lo más importante de todo.

Volviéndonos a los Pleitos, y resumiendo lo que se dice del marinero de la Pinta71, vemos que todas las historias están   —761→   de acuerdo en llamarle Rodrigo de Triana, y que todos los testigos están de acuerdo en llamarle de otra manera. Mirado bien, parece que cada nombre proviene de dos fuentes, y es raro que una de estas fuentes, para uno como para otro nombre, parece haber sido lo dicho por Vicente Yáñez Pinzón. Es todavía una razón de más para ver que los dos nombres tienen que pertenecer a la misma persona.

En cuanto a los testigos que hablan de Juan Bermejo, o Juan Rodríguez Bermejo, García Vallejos es testigo de vista, y los otros dos refieren lo que oyeron cuando iban en el viaje de Vicente Yáñez en 1499-1500; Valdovinos cita directamente al mismo Vicente Yáñez, y aunque Diego Fernández Colmenero no le cita, era su sobrino político (casado con una hija de Martín Alonso, después de la muerte de éste), y es probable que él también tenga sus informes de aquel Pinzón.

Pero es como Rodrigo de Triana72 como el tripulante ha pasado a la historia y a la literatura, y para este nombre Ihemios visto que tenemos tres versiones fundadas en el Diario de Colón (que son: las del Sumario, Las Casas y Fernando Colón), y tenemos también la Historia de Oviedo. Bien sabemos que para el Sumario, como para la Historia más larga. Las Casas trabajó sobre una copia, y no sobe el original del Diario, el cual original quedó con toda probabilidad   —762→   en Barcelona, en manos de la Reina73. La copia devuelta por ella a Colón debe de ser la que empleó Fernando Colón y (después de él) Las Casas; hay suma probabilidad de que estos dos historiadores empleasen el mismo manuscrito, propiedad de la familia Colón. Esto explicaría el hecho de que hubiese la misma equivocación de letra en las tres autoridades citadas; y si hay tal equivocación en verdad, la achacamos, no a los historiadores, sino al copista de 1493. Pero esto no tiene nada que ver con Oviedo74. Que sepamos, Oviedo no manejaba los papeles de Colón; él tenía informes orales por haber hablado con personas, las cuales, aunque fuesen muy inexactas en general, no podrían estar influídas por una equivocación de pendolista, de que ni debían saber nada. Oviedo cita a Vicente Yáñez y a Hernán Pérez Mateos; es verdad que escribe muchos años después de la muerte de Vicente Yáñez; pero así y todo es muy curioso que éste sea citado para una variante y para otra.

Desde el tiempo de Navarrete (el primero que empleó modernamente los Pleitos) se ha identificado a Juan Rodríguez, de tierra de Sevilla, con Rodrigo de Triana, y ya en 1825 ofreció Navarrete la explicación de que Colón hubiera escrito Rodrigo por Rodríguez75. A nosotros no nos   —763→   parece fácil que el mismo Almirante se equivocara así, pero que otros que no conocían al tripulante hayan copiado una s final por una o final, tratándose de nombre propio quizás abreviado, esto es cosa tan fácil que a ninguna persona acostumbrada a las siglas de los Mss. le extrañaría el hallar Rodrigo puesto por Rodrigues, Pero por Peres, Nuño por Nuñes, etc.. El hecho de que Las Casas lo copió en el Sumario como Rodrigo, y no como Rodrigues (ni mucho menos Rodríguez) es un hecho indiscutible, y por eso la identificación estriba en lo positivo de ambas aserciones acerca de un acontecimiento de tanta singularidad y tanta importancia, imputado en ambos casos a un marinero de la Pinta.76

Todos sabemos que las albricias se dieron por los Reyes al mismo Almirante, y que hubo discusión sobre la justicia del hecho. Pero nadie habla de ninguna rivalidad entre dos marineros de la Pinta, y si Rodrigo de Triana y Juan Rodrigues Bermejo no fuesen un solo hombre, seguramente habría surgido tal rivalidad. Una vez admitido que el ver la luz la noche anterior equivalía a ver la tierra, sí que hubo disputa sobre la posibilidad de que un marinero anónimo de la capitana, el «marinero de Lepe» hubiese visto esta luz antes que Colón. Oviedo es el único que nos habla de este hombre, y aunque dice poco, parece que el Almirante tenía razón. Es tan claro que el marinero de Lepe era de la 77   —764→   capitana, que nos extraña mucho el hecho de que tantos escritores le han confundido con el marinero de la Pinta que vió la tierra cuatro horas después78. El mismo Navarrete parece confundirlos. Muchas obras vulgares hacen a Rodrigo de Triana natural de Lepe, y hasta le imputan la ida a Africa donde «renegó la fe», que nos cuenta Oviedo a propósito del marinero de Lepe79.

Llamamos otra vez la atención al hecho de que nuestro reo de muerte, Pero Izquierdo, es vecino de Lepe, y es el único de Lepe que se conozca hasta ahora en la flota. Si hubiese de verdad cuestión sobre la primacía, quizás el ser un condenado le haría perjuicio; pero por la manera como Oviedo nos lo cuenta no vemos que hubiera de verdad duda de que el Almirante fuese el primero que vió la luz. Oviedo es el único de los verdaderamente coetáneos que habla del marinero de Lepe.

Rodrigo de Triana es uno de los pocos tripulantes de 1492 que tienen monografía propia. Todo lo que se pueda   —765→   decir acerca de él y del «marinero de Lepe», con el cual se ha confundido, se hallará en el Boceto Histórico… Rodrigo de Triana, del señor don Manuel Serrano Ortega (Sevilla, 1892)80. Hay muchos Juan Rodríguez entre los marineros de Indias en los primeros años, pero no hemos vista alusión que facilitara el identificar a ninguno de ellos con el de la Pinta, de 1492, ni a éste con el Rodrigo Bermejo, maestre, empleado por la Contratación en años posteriores.

En cuanto a Molinos, no hemos podido identificar el lugar. Véase lo que dice Serrano, pág. 54.

JUAN ROMERO, marinero, probablemente de la Niña.

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms.; impreso, Nuevos Autógrafos, pág. 8.

Documentación. Dice el Rol:

Juan Romero, marinero de Pero Gonsales Ferrando, quatro mil maravedis… iiii U.

 

Observaciones. La frase marinero de fulano ocurre tres o cuatro veces en el Rol81, y la interpretamos como aludiendo a individuos que se traspasan de un amo a otro. Pero sentimos que en ninguna ocasión hemos podido identificar claramente ni al amo ni al buque que dejan tales marineros; por eso ofrecemos todavía la interpretación con algo de recelo.

JUAN RUIZ DE LA PEÑA, marinero, vizcaíno; probablemente de la Niña.

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms.; impreso, Nuevos Autógrafos, pág. 7.

Documentación. En la lista de marineros leemos:

Juan Ruis de la Pena, biscayno, quatro mil maravedis. recibiolos Viceynte Añes por el… iiij U.

—766→

Y en el margen está la nota ya citada para Juan Martínez de Açoque:

Fyolos Iñigo de la Orden vecino de Deua82 al dicho Juan Ruiz de la Peña83 e a Juan Martínez de Açoque.

 

Observaciones. Este es el único a quien el Rol califica de vizcaíno. Su compañero Juan Martínez de Açoque parece ser vasco guipuzcoano, y por sus procedencias los dos parecerían tripulantes probables de la Santa María si no fue se que por el hecho de recibir Vicente Yáñez sus dineros, resulta todavía mayor la probabilidad de que fueran en la Niña. Nos felicitamos del hecho, porque de este modo su presencia no contradice la hipótesis de que el Rol representa solamente los tripulantes de las dos carabelas de Palos, y de que los de la Santa María tenían sus pagos de otra manera y en otra ocasión, hipótesis que nos parece útil.

Hay mucho escrito recientemente sobre la parte tomada por los vascos en el descubrimiento84; y no cabe duda de que fuera una parte bastante importante. Sabemos definitivamente de siete vascos en la tripulación de 149285, sin contar a Juan de la Cosa, el de la vizcainía tan discutida. La conocida frase de Colón, diciendo que los marineros de este maestre de la Santa María eran «todos o los más de su tierra», nos asegura de otros muchos marineros del norte, entre los cuales debe de haber vizcaínos. Pero los cinco vizcaínos muertos en la Navidad son bastantes para justificar las palabras de Las Casas y de Fernando Colón, los cuales cuentan, entre los pocos detalles que se podían colegir acerca de la matanza, que «juntáronse ciertos vizcaínos contra los otros, y ansí se dividieron por la tierra»; «que se dividieron   —767→   en muchas cuadrillas y varias partes, y que habiéndose juntado algunos vizcaínos, llegaron a un lugar en donde todos fueron muertos»86.

JUAN VERDE DE TRIANA, marinero; probablemente de la Pinta.

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms.; impreso, Nuevos Autógrafos, pág. 8.

Documentación. Entre los marineros del Rol, dice:

Juan Verde de Triana87, quatro mil maravedis; recibiolos Martin Alonso Pynçon por el… iiii U.

 

Observaciones. Imputamos el tripulante a la Pinta porque Martín Alonso recibe este dinero. No conocemos otra mención de Juan Verde de Triana, ni de Juan Verde88; pero de Juan de Triana se habla más de una vez. Hay un Juan de Triana puesto en lista por el señor Tenorio y copiado por Vignaud, el cual hemos trasladado a los dudosos, porque vemos que lo que se dice de él ni prueba ni desmiente su ida. Habla de él el testigo Cerezo89 cuando contesta en 1535 a una pregunta acerca de los preparativos en Palos y de los navíos facilitados por Martín Alonso. Dice que «…lo oyo decir a Bartolome Colin90 e a Andres Martin de la Gorda e a Juan Bermudez, el que halló la Bermuda, e a Juan de Triana v.º de Moguer e a otras personas». Por eso admite el señor   —768→   Tenorio a Juan Bermúdez y a Juan de Triana; pero, no obstante, excluye a Andrés Martín de la Gorda y da otra documentación para Colin; no encontramos clara la distinción. De los tres así admitidos, nosotros negamos rotundamente a dos (Colín y Bermúdez); no hacemos tanto para Juan de Triana, y hasta nos parece muy probable que fuera en el viaje y que sea el mismo que el Juan Verde de Triana del Rol (como dice también Vignaud91, aunque éste los presenta con dos documentaciones distintas); pero también nos parece que el testimonio de Cerezo no tiene nada que ver con el caso. No trata la pregunta de los que fueron ni de informes sobre acontecimientos después de la salada sino de los preparativos; y lo que sacamos en limpio es que estos cuatro citados debían de anclar por Palos en 1492, y que hablaban mucho de la importancia de Pinzón; recordemos que en el Rol Martín Alonso Pinzón recibe por Juan Verde de Triana.

No pretendemos una ironía al decir que quizás Juan Verde de Triana y Juan Bermejo de Triana o de Sevilla se apellidaron así para distinguirse; en un caso como en el otro podría usarse de vez en cuando el apellido más corto92.

En el segundo viaje fueron dos carabelas de Juan de Triana distinguidas por «la caravela nueva» y «la caravela vieja»; además en 1500 se pagó a un Juan de Triana por sus servicios en Indias, y por sus compañeros de cuentas parece probable que estos servicios hayan debido de empezar con el segundo viaje.

—769→

JUAN VEÇANO, marinero; probablemente de la Pinta.

Fuentes y citas. Su pago adeantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms.; impreso, Nuevos Documentos, pág. 9.

Documentación. En la lista de marineros hay el asiento:

Recibio Martín Alonso por Juan Veçano quatro mil maravedis… iiij U.

 

Observaciones. En el Ms. hay una raya larga encima del apellido Veçano, y nos parece bastante probable que sea en señal de abreviatura por Veneciano. Le imputamos a la Pinta solamente porque Martín Alonso recibe por él; lo mismo hemos hecho con Antón Calabrés (el cual era además criado de Pinzón), y notamos que esos adjetivos «calabrés» y «veneciano» armonizarían muy bien con los conocidos viajes italianos de Martín Alonso Pinzón en la Pinta93.

JUAN DE XERES94, marinero, vecino de Moguer.

Fuentes y citas. Cinco testigos en los Pleitos, que son: Juan Rodríguez de Mafra, Juan de Escalante y Gonzalo de Sevilla, con Juan Viñas y Juan Roldán95. (La confirmación por su propio testimonio, siendo indirecta y capaz de varias interpretaciones, se hallará con las Observaciones.)

Arch. Indias, Ptº I I 5/12, Piezas 3, 4 y 5; impreso, Pleitos, II, págs. 77, 81, y I, 430 y 189; Colón y Pinzón, pág. 260.)

Documentación. Juan Rodríguez de Mafra y Juan de Escalante contestan en Cuba en 1515, Gonzalo de Sevilla contesta en Puerto Rico en 1514, y aunque los interrogatorios no son   —770→   idénticos, contestan todos a preguntas claras y directas sobre el primer viaje y las islas que entonces se hallaron. Dicen:

Juan Rodriguez de Mafra (Pieza 3; impreso (con errata), Pleitos, II, pág. 77). La sabe porque oyo dezir lo en ella contenido a un Juan de Xeres, marinero que hera en aquella sazon96; el qual avia venido a descubrir con el dicho don Christoval almirante; e que asy mismo lo oyo a otras muchas personas97 que avían venido en el dicho viaje, puede aver veynte e tres años e veynte e quatro98; que lo oyo estando en la ysla Española, porque este testigo vino luego el segundo viaje con el dicho almirante.Juan de Escalante (Pieza 3, impreso, Pl. II, pág. 81). A oydo dezir lo contenido a ciertas personas de las que vinieron con el dicho almirante a descubrir las yndias especialmente a uno que se dize Juan de Xeres, que vino con el dicho almirante; e que los demas no se acuerda de sus nombres; a diez e seis o diez e siete años.Gonzalo de Sevilla (Pza. 4, fol. 42 vto.; impreso, Pleitos, I, pág. 430). Lo oyo dezir lo contenido en la dicha pregunta a vn Francisco Niño e a Juan de Xeres, que dezían aver venido con el dicho almirante, y dixeron aver descubierto las yslas contenidas en la dicha pregunta.

 

Juan Viñas testifica en Santo Domingo en 1512 ó 151399, por otro interrogatorio, cuyas preguntas 9 y 10 se refieren al afán que tenían otros capitanes de buscar a los pilotos o los marineros que hubieran viajado con Colón; dice sobre esto:

Juan Viñas (Pza. I, fol. 44; impreso, Pl. I, pág. 188). Que vydo   —771→   venyr al dicho almyrante don Cristoval Colon la primera vez que descubrio estas partes, e que nunca antes oyo dezir que otra persona aca vinyese, e que entonces quando el dicho almyrante vyno se descubrieron estas yslas e se abrio camino por donde los otros vynieron a descubrir a estas yslas e tierra firme donde el avya descubierto… Vyo que Pero Alonso Nyño e Juan de Xeres e Juan de Moguer e Pero Arraez vynyeron con el dicho almyrante la primera vez que descubrio esta ysla Española e otras yslas, e que desto que dicho tiene este testigo vido quel dicho Pero Alonso Nyño e Juan Nyño e este testigo en su compañía fueron a Paria como dicho ha.

 

Y por fin tenemos a Juan Roldán, el cual no testifica hasta fines de 1535, cuando Juan Martín Pinzón trata de probar que su padre Martín Alonso obligó a Colón a seguir adelante. Sobre esto dice el testigo solamente que Martín Alonso no se dejó llevar por los deseos de los marineros.

JUAN Roldán (Pza. 5, fol. 125 vto.; impreso, Colón y Pinzón, página 260). Oyo… a un Juan de Xeres, vecino desta villa, que se hallo en el dicho descubrimiento… el dicho Juan de Xeres le digo muchas vezes a este testigo e a otras personas, que yendo el en la dicha armada y aviendo andado setecientas o ochocientas leguas, los más de los marineros dijeron a Cristobal Colon que no querian ir más adelante porque el agua iba hacia alla a donde ellos iban, y el viento tambien, y que no podian volver, y que Martin Alonso Pinzon les rogo que no se volviesen; y en efecto de que se querían volver el dicho Martin Alonso habia dicho: Yo no tengo de volver el viaje hasta hallar tierra, vuelva quien quisiere volverse; y que asi fueron e que desde un dia o dos habian hallado la tierra; y que el dicho Juan de Xeres habia dicho a este testigo y a otros que el habia sido el primero que habia saltado en la tierra, por ganar cierta promesa que el dicho Colon habia hecho al primero que saltase en tierra, y que oyo decir que era la isla llamada la Deseada, y que este testigo la a visto100.

 

Observaciones. Después de tanto testimonio ajeno, nos dirigimos con atención al testimonio dado por el mismo interesado, a quien el almirante Diego y también el Fiscal llamaron en el año de 1513, como a persona muy enterada de los hechos del Almirante. Desgraciadamente, no pidieron ningunos detalles sobre 1492; la lucha era acerca de lo que Colón había visto en Tierra Firme, y especialmente en Paria; y por ser solamente la Tierra Firme de lo que se trata, llaman «el primer   —772→   viaje» al viaje de 1498, al que nosotros tenemos costumbre de llamar el tercero (de Colón, siempre entendido)101. Pero no por designar así como primero el viaje de 1498 a Paria, dejan de hablar a veces del viaje primero de todos los viajes a Indias, y hay que mirar siempre al contexto, necesidad algo peligrosa. Realmente vemos que si no supiésemos la verdad por otro conducto (a veces por otro dicho del mismo Juan de Xeres) no habríamos interpretado algunas de sus palabras como en efecto las interpretamos.

Lo que dice Juan de Xeres es (en resumen) que no fué con Colón a Paria, pero que antes del viaje de Ojeda y Cosa en 1499-1500 había andado dos veces con el Almirante; por eso se deduce fácilmente que fué de los tripulantes de 1492 y de 1493. Pero sus palabras son algo desconcertantes, a causa de esta ambigüedad del «primer viaje». Los detalles resultan de la probanza del fiscal en noviembre de 1513; el Almirante ya le había presentado en marzo de «1512»102, para que respondiese a ciertas preguntas, no a todas; las que el Almirante quitaba eran las preguntas acerca de Veragua y de las otras tierras del cuarto viaje, como también   —373→   acerca de las mercedes hechas por los Reyes; dejando que le preguntasen sobre Paria y sobre el empleo por otros descubridores de personas que ya habían navegado con Colón. Por el mero hecho que el almirante Diego quitase las preguntas sobre el cuarto viaje; podríamos inferir que el testigo no había ido en él; pero además de eso tenemos de su propia boca lo que sabía acerca de los dos últimos viajes del Almirante, y vemos que le preguntaban sobre Paria porque allí había estado con otros, aunque no con Colón; no había estado en Veragua con nadie.

El Fiscal no le quita ninguna de las preguntas; las que nos interesan son las 2, 4 y 8.

Pregunta 2.ª (Pl. I, pág. 293). Si saben o vieron o oyeron dezir quel dicho Almirante don Cristobal Colon (no) descubrio en lo que agora llaman la tierra firme syno una vez, que toco solamente en la parte de la tierra que llaman Paria en la boca del Drago y no en otra parte… e no vio ni descubrio otra cosa de la tierra firme en aquel viaje?Contesta Juan de Xeres (pág. 294). Que al tiempo quel dicho almirante fue a descubrir, este testigo quedo en Castilla, e despues quel Almirante bolvio de descubrir este testigo vido la carta que de aquel viaje se hizo e que segund la muestra della quel Almirante descubrio el golfo de Paria e salio por la Boca del Drago… e que la carta que este testigo vido es la que los pilotos hizieron que fueron con el dicho Almirante en aquel dicho primero viaje.Pregunta 4.ª (pág. 294). Iten sy saben que en este tiempo Alonso de Hojeda e Juan de la Cosa, piloto, e los que fueron en su compañia, descubrieron en la costa de la tierra firme hazia el poniente, desde los Frayles e los Gigantes hasta la parte que agora se llama Cuquibacoa; y que antes desto el Almirante ny otras personas algunas no abian tocado en la dicha costa…?

Contesta Juan de Xeres (pág. 302). A la quarta pregunta dixo… que sabe que antes desto, el dicho almirante no avia allegado ally ny otra persona. Preguntado como lo sabe, dixo que por el fue dos vezes con el dicho almirante, ecebto en el primero viaje, y que nunca alli llegaron ny oyo dezir que hirviese llegado.

 

Hemos subrayado las palabras más interesantes. En cuanto al argumento, la exploración de Ojeda y Cosa de que se habla tuvo lugar en 1499;Colón había hecho tres viajes, y en el viaje de Paria no fué Juan de Xeres; así si nuestro tripulante «antes desto» había andado «dos vezes con el almirante», claro esta que las dos veces tienen que ser en los viajes de 1492 y 1493. Pero seguramente las palabras «ecebto   —774→   en el primero viaje» tomadas por sí y sin fijarnos en el hecho de que acaba de llamar al de 1498 «el primer viaje», nos habrían hecho quitar a Juan de Xeres de la presente tripulación103. Fijándose bien, no le debemos quitar.

La otra pregunta toca al cuarto viaje:

Pregunta 8.ª (pág. 295). Yten, sy saben que despues desto el dicho almirante fue a descubrir e descubrio una parte de la tierra que agora llaman Veragua, e que de alli se bolvio a la Española…?Contesta Juan de Xeres (pág. 304). A la octava pregunta dixo, que la sabe segund en ella se contiene, porque al tiempo que el almirante fue a descubrir la postrera vez, este testigo estava en Sevilla, e lo vido partir, e despues vido venir de descubrir al dicho almirante a esta ysla Española e de ay se fue a Castilla, e este testigo con él, e le oyo dezir…

 

Podría surgir momentáneamente la duda si esta vuelta con el Almirante en 1504 fuera una de las dos veces que «fué» con Colón104; pero habla de estas dos veces para probar que «antes desto» que es claramente antes de 1499, «el dicho almirante no havia allegado allí, ni otra persona». Verdad es que es estricta lógica, «antes desto» no califica la ida del testigo con Colón, y cuando dice «ny ayo dezir que huviese llegado», en estricta lógica podría ser cinco años después, volviendo   —775→   entonces a España con el Almirante, cuando no lo oyó; pero sería una interpretación muy forzada: No obstante, por si acaso pareciera posible eso a algún lector, hemos desistido de poner su propio testimonio entre las pruebas de su vida, y nos contentamos con decir que nos parece que concuerda con lo que otros dicen acerca de su persona, aunque es testimonio tan indirecto y tan pobre que nos dejaría, mal satisfechos si no supiésemos de su presencia en la tripulación por medio de otros testigos105.

Volvamos a los cinco testigos. Hemos puesto primero a Juan Rodríguez de Mafra por ser persona de importancia, bien enterado de las circunstancias de la salida de Palos106, además de ser compañero de Juan de Xeres en el segundo viaje. Juan de Escalante también puede ser llamado persona de importancia, si es el mismo Juan de Escalante procedente de Palos que fue compañero de Guerra, y llegó a capitular en su propio nombre en 1501107. Cuando testifica en 1515 es vecino de Cuba, y no nombra a otro informante que a nuestro Juan de Xeres para todo lo que dice de los viajes de 1492 y de 1493; por la fecha que señala, han debido de hablar sobre estos viajes cuando Escalante volvió del tercer viaje de Colón, y Juan de Xeres vio la carta de Paria hecha por el Almirante y sus pilotos en aquel viaje.

Gonzalo de Sevilla fué en el segundo viaje, y seguramente fué entonces cuando oyó de sus dos compañeros Juan de Xeres y Francisco Niño los detalles acerca del viaje primero.   —776→   Sobre Juan Viñas se nos ocurre que su propia ida en 1492 explicaría bien su familiaridad con los nombres de los tripulantes que fueron con otros capitanes después de ir con Colón, que no hay nada que sepamos en contra de tal ida propia, y que hay en el Rol un Juan Grumete de quien nada se sabe108. Sin esta hipótesis, debemos imputar sus conversaciones con Juan de Xeres a la fecha cuando volvían los marineros de Niño y Guerra, y el mismo Juan de Xeres nos dice que habló con ellos en Sevilla109. Viñas habla mucho de este viaje de Guerra, con el cual había ido; en uno de sus testimonios casi no se ocupa de otra cosa. Aparece como testigo dos veces en fechas no distintas. Habla en Cuba; una vez es «marinero que está en los arroyos de Coçia»110, lugar que no reconocemos; la otra vez es vecino de la Gran Canaria. Estos cuatro testigos citan a Juan de Xeres casualmente, sin que demuestren ningún interés   —777→   especial por él. El único detalle pintoresco y particular, el del salto en tierra, proviene de un testigo de veinte años más tarde, del Juan Roldán, quien habla en 1535. Tenemos pocas particularidades que sirvan para apreciar de antemano lo que valga su testimonio; sabemos solamente que aunque viajaba en Indias era siempre vecino de Moguer, llegando a ser regidor por 1552, y que en la probanza sobre los servicios de los Niño habla como persona que les conoció a todos. Claro está que confunde el primero con el segundo viaje; la isla Deseada es tan claramente de 1493 como Martín Alonso es de 1492; pero es imposible precisar cuáles sean los equivocados entre sus dichos inconsistentes111. Lo que nos parece a nosotros más probable es que todo el episodio sea sencillamente cosa del segundo viaje, y, además, que Juan de Xeres haya hablado de ver la tierra, y no de saltar en ella. No solamente parece mucho más natural que las albricias se den por ver y «cantar» tierra, es decir, por una primacía que no turbe nada a la disciplina, y no para que nadie salte en tierra fuera de su turno, sino que también vemos que en este caso sería verdaderamente la isla Deseada de la que se tratara, mientras que no fué en ella sino en la Marigalante donde saltaron en tierra y tomaron posesión.

Poco juicio tendría un crítico que se fiara ciegamente de un testigo que, además de hablar después de más de cuarenta años y de oídas, señale la calidad de su testimonio por llevar a Martín Alonso Pinzón a la isla Deseada; pero no obstante, los detalles ridículos impugnan a veces la memoria, y no la veracidad, y los rasgos grandes pueden destacarse en claro de entre nubes de detalles absurdos. En nuestra opinión particular, el testigo vale para establecer la ida de este tripulante en 1492 y para que le imputemos, en alguna fecha, una demanda a Colón por albricias; siendo así, tendrían que ser las albricias o del primero o del segundo viaje, y la   —778→   presencia de Juan de Xeres en la nao a la cual asigna Chanca la vista de tierra en 1493 nos inclina a esta segunda fecha. Las palabras de Chanca son:

A tres días de Noviembre, cerca del alba, dijo un piloto de la nao capitana: ¡Albricias! que tenemos tierra.

 

Ahora Juan de Xeres iba en la capitana (la Marigalante), y si hubiese sido piloto a la sazón no habríamos dudado sobre el incidente mal contado por Roldán cuarenta y dos años después. Pero como en 1493 no era todavía piloto, tendremos en eso que desmentir al doctor Chanca, cosa bastante más atrevida, a nuestro parecer, que desmentir a Juan Roldán.

Bastante complicadas son las albricias de 1492 sin que se introduzca otro pretendiente para ellas, y seguramente Juan de Xeres no puede ser el «marinero de Lepe» quien pasó a Africa y renegó de la fe; ni creemos nada probable que sea el marinero, por cierto también un Juan, «de Molinos, tierra de Sevilla». Pero si alguien quiere sostener que «Rodrigo de Triana» tenga aquí todavía otro alias, he aquí la evidencia, valga lo que valga.

En cuanto a pormenores sobre Juan de Xeres en otros años, gran parte de lo que sabemos se deduce de su propio testimonio, y algo ya se ha referido, cuando hablábamos de las oportunidades que habían tenido los otros cinco testigos de tratarle112. Vuelto del primer viaje, se alistó en el segundo como marinero de la nao Marigalante, desde la cual pasó a la Cardera, en donde figura el 12 de junio de 1494, cuando el famoso auto sobre la insularidad de Cuba. Quedó en las Indias hasta que volvió con Colón en 1496. Además de estos viajes con Colón, fué otras varias veces a las Indias antes de la muerte del Almirante, porque fué por piloto con Vicente Yáñez en 1499-1500, y fué también en la flota de Ovando en 1502, volviendo con Bastidas y Cosa para salir otra vez en 1503 con las carabelas de Juan Sánchez de la   —779→   Tesorería113. Se hallaba en la española cuando en 1504 Colón llegó desde Jamaica con los sobrevivientes de su cuarto viaje, y ya hemos visto que con él volvió a Castilla nuestro Juan de Xeres. Podemos señalar tres viajes después de la muerte del Almirante114; pero seguramente, hizo bastante más de tres, porque seguía ejerciendo su oficio de piloto de las Indias por muchos arios, y cuando testifica en 1513 se encuentra en Santo Domingo, pero es vecino de Moguer115. Tomó muy en serio su oficio de piloto, como se ve por las muchas veces que habla de cartas de marear116. Incidentalmente nos da testimonio de lo más interesante acerca de una carta hecha por Cosa en su viaje con Ojeda, carta   —780→   precursora del famoso mapamundi. Por el énfasis que pone sobre lo que ha visto en las cartas de marear, nos sorprende mucho que no supiera firmar117.

Por lo que dice sobre presenciar las salidas y vueltas de otras expediciones en alas cuales no iba, sacamos algo sobre sus propias estancias en Sevilla, Cádiz o Moguer. De sí mismo dice en síntesis que quedó en España cuando salió Colón para Paria -suena algo como si hubiese estado con él y le hubiese visto salir-; que sabía de la partida, y que vió la llegada de Ojeda y Cosa; que vió partir a Diego de Lepe un poco antes de la salida de Pinzón, con quien iba el testigo por piloto, y que (vuelto ya de este viaje con Pinzón) vió a Niño y Guerra en Sevilla con sus perlas. (Mientras tanto, había ido Alonso Vélez con Luis Guerra, unos cuatro o cinco meses después de Pinzón.) Vió el testigo a Bastidas con Corsa cuando partieron de Sevilla, y los vió naufragados en la Española (adonde él había pasado con Ovando)118, volviéndose con ellos a España (sería en octubre de 1502).

Cuando le interrogaban sobre viajes de otros descubridores contestó que había conocido a todos los nombrados, sin escoger ni hacer excepción ninguna, y resulta ser uno de los testigos que ayudan en el arreglo y cronología de los muchos viajes simultáneos o sucesivos de los años 1499-1504. Pero nos llama mucho la atención el hecho de que varios detalles de su testimonio contradicen a fechas conocidas, o por lo menos admitidas. Señalaremos algunos de estos detalles, dejando al lector que procure explicárselos119. No vemos que   —781→   hubiese motivo para mentir, y no apodemos dar más explicación   —782→   que la reflexión general de que muchas veces nuestras   —783→   dificultades estriban en el hecho de que somos hoy más escrupulosos al cotejar los testimonios que los de aquel entonces al deponerlos. A nuestro parecer, los marineros burdos e ignorantes hablaban entonces como tal gente habla hoy: despreciando las exactitudes (si llegasen a comprenderlas), contestando a preguntas anteriores cuando ya se trataba de otra cosa, casi sin darse cuenta de los detalles de lo que decían, con tal que no fuesen detalles que para ellos mismos tuvieran importancia; y todo eso sin intención de falsificar. Así es que confunden los varios viajes de un solo descubridor y los varios descubridores de una sola costa; y hubo muchos viajes de Ojeda, de Cosa, de Guerra y de Niño. Los letrados de aquel entonces podrían desenredar los dichos por los hechos conocidos; pero nosotros arreglamos los hechos por los dichos, tarea bastante más difícil120.

No nos hemos atrevido a señalar la carabela, pero pensamos en la capitana, a pesar de su procedencia, porque su presencia allí explicaría quizás su no inserción en el Rol121. No obstante, hay varios Juanes con pago en el Rol de los cuales no se sabe nada más y no debemos decir fijamente que no habrá seguido su carrera con otro sobrenombre122. Pero   —784→   no hay absolutamente ningún testimonio para sospechar una identidad con Juan de Xeres sino la ausencia del nombre de éste, y nos parece menos extremado suponer que se alistase después, o que estaba ya alistado en la Santa María. Cuando ésta se fletó es posible que toda la tripulación no se conformase con un viaje tan fuera de lo corriente, y que hubiese de llenarla con otros, naturales de la comarca. Así sabemos, por ejemplo, que el «marinero de Lepe» iba a bordo de la capitana, y ha podido haber otros alistados en fecha posterior al Rol.

También es posible, y tan posible, que ya tuviera Cosa entre sus tripulantes varios que no fueran del Norte; eran «todos o los más» de su tierra, en la frase muy conocida del Almirante123.