Nueva lista documentada – continuación

JUAN RODRÍGUEZ BERMEJO, marinero; vecino de Molinos, en tierra de Sevilla. Fué quien vió primera la tierra, y por eso se ha identificado con RODRIGO DE TRIANA. Iba en la Pinta.

Fuentes y citas. (Para Juan Rodríguez Bermejo): Tres testigos de los Pleitos, uno de ellos testigo de vista. (Para Rodrigo de Triana): El Sumario del Diario de Colón y las Historias de Las Casas, Fernando Colón y Oviedo.

Arch. Indias, Pto. I I 5/12, Pieza 23, fols. 70, 37 vto. y 63 vto.; impresos en Pleitos, II, págs. 220, 148 y 210, y en varias historias modernas.

Sumario, Ms. en la Bibl. Nacional; impreso muchísimas veces. (Véase el día 11 de octubre.)

Las Casas, t. I, pág. 287.

Fernando Colón, Historia del Almirante, cap. XXV, o sea t. I, página 100 de español moderno.

Oviedo, lib. I, cap. V, es decir, t. I, pág. 24, de la edición completa de la academia.

Documentación. Los tres testigos para Juan Rodríguez Bermejo son: Francisco García Vallejos, Manuel de Valdovinos y Diego Fernández Colmenero. Todos contestan al mismo interrogatorio, hecho por el Fiscal en 1515, y en el que se les pregunta acerca del papel desempeñado por Colón y por Martín Alonso y del hallazgo de la tierra poco después de que se mudó el rumbo por consejo de Pinzón61.

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Francisco García Vallejos (Pza. 23, fol. 70, Pl. II, pág. 220)62. En esto aquel jueves en la noche aclaro la luna, e un marinero que se dezia Juan Rodrigues Bermejo, vezino de Molinos, de tierra de Sevilla, como la luna aclaro, del dicho navio de Martin Alonso Pinzon vido una cabeza blanca de arena, e alzo los ojos e vido la tierra; e luego arremetio con una lonbarda e dio un trueno: ¡Tierra, tierra! e se tovieron a los navios fasta que vino el dia, viernes, onze de Octubre63 el dicho Martin Alonso descubrio a Guanahani ya ysla primera e que desto tanto sabe e que lo sabe porque lo vido a vista de ojos.

Manuel de Valdovinos (Pza. 23, fol. 37 v.; impreso, Pleitos II, página 148). Por lo que sabe de lo contenido es que oyo dezir al dicho Vicente Yañez Pinzon y a otros hombres vºs de Palos que yvan con el viaje que fue este testigo con el dicho Viceynte Yañez64… que al sol puesto dixo el dicho Colon a todos los que alli yvan que mirasen por tierra e que la verian e que toda la gente subidos por las gavias e por los castillos miraron hasta que el sol se cerro, e que ninguno honbre de todos los navios vido tierra sino el mismo Colon al poner del sol, e diz que les dixeron: La veys, no la veys? e que nunca ninguno de los que yvan con el la vido; e que al quarto de la prima rendida, el dicho Colon mando hazer guardias en las proas de los navios, e que yendo navegando al otro quarto vido la tierra vn Juan Bermejo de Sevilla, e que la primera tierra fué la ysla de Guanahani.

Diego Fernandez Colmenero (Pza. 23, fol. 65 vto., Pl. II, pág. 210). Oye lo contenido en la dicha pregunta65 a los mismos que venían del dicho viaje, e que del navio del dicho Martin Alonso un marinero que se dezia Juan Bermejo, vido la tierra de Guanahani primero que otra persona, e que pidio albrycias al capitan Martin Alonso Pinçon; e que ansy desqubrio la tierra primero.

 

La documentación para Rodrigo de Triana es tan conocida que todo americanista tiene que saberla casi de memoria; debemos pedir perdón por repetirla otra vez; pero lo juzgamos necesario para que sean estas citas completas.

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Fernando Colón, Historia del Almirante, cap. XXI, o sea t. I, pág. 100: Las Casas, Historia, t. I, página 287:
Teniendo el almirante por cosa cierta estar vecino a tierra, ya de noche acabada la Salve, que segun costumbre cantan los marineros todas las tardes, hablo generalmente a todos, refiriendo… pues él tenia muy cierta esperanza de que aquella noche habia de descubrirse tierra, hiciese cada uno guardia por su parte porque ademas de la merced de 30 escudos de renta que sus altezas habían señalado al que primero viese tierra, le daría él un jubon de terciopelo. Despues de anochecido, el tiempo que dijeron la Salve, como es la costumbre de marineros, hizo una habla… por que el tenia gran confianza en nuestro señor que aquella noche habían de estar muy cerca de tierra o quizas verla, y que cada uno pusiese diligencia en velar por verla primero, porque allende la merced de los 10.000 mrs. que la reina había concedido al primero que la viese, él prometía de darle un jubon de seda.
Dicho esto estando despues el almirante en el castillo de popa, dos horas antes de media noche, vió una luz en tierra, pero dice que era de modo que no se atrevía afirmar que fuese en tierra, por lo cual llamo a Pedro Gutierrez, maestresala66 del rey, y le dijo que mirase si via la luz, y le respondió que sí; y luego llamaron a Rodrigo Sanchez de Segovia, para que mirase hacia donde se via pero no pudo verla por que no subió tan presto ni despues la vieron mas que una o dos veces… se dasaparecia y volvia de repente con tana prontitud que pocos creian por aquella señal estar cerca de tierra… Estando Cristobal Colon en el castillo de popa con los ojos más vivos hacia adelante que otro, como aquel que más cuidado dello tenia, porque más le incumbía que a todos, vido una lumbre, aunque tan cerrada o añublada que no quiso afirmar que fuese tierra pero llamó de secreto a Pero Gutierrez repostero de estrados del rey, y dijole que parecía lumbre, que mirase él lo que le parecia; el cual la vido y dijo que lo mismo le parecía ser lumbre; llamó tambien a Rodrigo Sanchez de Segovia que los reyes habían dado cargo de ser veedor de toda la arriada, pero este no lo pudo ver. Despues se vido una vez o dos, y diz que era como una candelilla que se alzaba y bajaba. Cristobal Colon no dudo ser verdadera lumbre y por consiguiente estar junto a la tierra, y ansi fué…
Dos horas despues de la media noche la Pinta que iba delante por ser muy velera hizo señal de tierra, la cual vio el primero Rodrigo de Triana, marinero, y estaba a dos leguas de distancia de ella. Velando pues muy bien Cristobal Colon sobre ver la tierra, y avisando a los que velaban la proa de la nao que no se descuidasen como la carabela Pinta donde iba Martin Alonso Pinzon
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pero no se le concedió la merced de los 30 escudos, sino al Almirante, que vió primero la luz en las tinieblas de la noche, denotando la luz espiritual que se introducia por él en aquellas tinieblas. fuese delante de todas por ser mas velera, vido la tierra que estaria dos leguas a las dos horas despues de media noche y luego hizo las señales que de haber visto tierra por la instruccion que llevaba debia hacer, que era tirar un tiro de lombarda y alzar las banderas. Vido la tierra primero un marinero que se llamaba Rodrigo de Triana, pero los 10.000 mrs. de juro, sentenciaron los reyes que los llevase Cristobal Colon, juzgando que pues el habia visto primero la lumbre fue visto ver primero la tierra. De donde podemos colegir un no chico argumento de la bondad y justicia de Dios.

 

 

Sumario (fecha 11 de Octubre). Y porque la caravela Pinta era mas velera e yva delante del Almirante, hallo tierra y hizo las señas quel Almirante avia mandado. Esta tierra vido primero un marinero que se dezia Rodrigo de Triana: puesto que el Almirante a las diez de la noche, estando en el castillo de popa, vido lumbre, aunque fue cosa tan cerrada que no quizo afirmar que fuese tierra, pero llamo a Pedro Gutiérrez, respostero destrados del rey, e dixole que parecia lumbre, que mirase el; y asi lo hizo y vidola; dixolo tambien a Rodrigo Sanchez de Segovia quel Rey y la Reyna enviaban en el armada por veedor, el cual no vido nada porque no estava en lugar do la pudiese ver. Despues que el almirante lo dixo, se vido una vez o dos, y era como una candelilla de cera que se alçaba y levantaba, lo cual a pocos pareciera ser indicio de tierra. Pero el Almirante tuvo por cierto estar junto a la tierra. Por lo cual cuando dijeron la salve, que acostumbran dezir e cantar a su manera todos los marineros y se hallan todos, rogo y amonestolos el Almirante que hiziesen buena guarda al castillo de proa, y mirasen bien por la tierra, y que al que le dixese primero que via tierra le haria luego un jubon de seda, sin las otras mercedes que los Reyes avian prometido, que eran diez mill maravedis de juro a quien primero la viese. A las dos oras despues de media noche parecio la tierra, de la cual estarian dos leguas.

Oviedo, Historia, I, Cap. 5: t. I, pág. 24. Andando assi, un marinero de los que yban en la capitana, natural de Lepe, dixo: ¡Lumbre! ¡Tierra! E luego un criado de Colom, llamado Salcedo, replico diciendo Esso ya lo ha dicho el almirante mi señor; y encontinente Colom dixo: Rato ha que yo lo he dicho y he visto aquella lumbre que está en tierra. Y assi fue: que un jueves a las dos horas despues (sic) de media noche, llamo el almirante a un hidalgo dicho Escobelo, repostero de estrados del Rey Catholico, y le dixo que veia lumbre. Y otro dia de mañana, en esclaresciendo, y a la hora que el dia antes avia dicho   —759→   Colom, desde la nao capitana se vido la isla que los indios llaman Guanahani, de la parte de la tramontana o norte. Y el que vido primero la tierra quando ya fue de dia, se llamaba Rodrigo de Triana, a once dias de Octubre del año ya dicho de mill e quatrocientos y noventa y dos… Aquel marinero que dixo primero que veia lumbre en tierra, tornado despues en España, porque no se le dieron las albricias, despechado de aquesto, se paso en Africa y renego de la fé. Este hombre, segund yo oy decir a Vicente Yañez Pinçon y a Hernan Perez Matheos, que se hallaron en este primero descubrimiento, era de Lepe, como he dicho.

 

Observaciones. Hemos puesto en columna doble lo dicho por Fernando Colón y por Las Casas para que resalte el hecho de que, a pesar de las dos traducciones que ha padecido el texto de la Historia del Almirante, las palabras son casi idénticas67. Esto se puede explicar de dos maneras: por haber copiado Las Casas de la obra de Fernando Colón, o por haber copiado los dos directamente del Diario. Vimos cuando hablábamos de las fuentes históricas en general que la última hipótesis es la más verosímil68 y lo es tanto más en el caso presente porque en toda esta parte de su narración, Las Casas emplea mucho los papeles del Almirante, y los largos extractos a la letra del Diario empiezan con el salto en tierra. Tan idénticas son las palabras susodichas de los dos escritores, que creemos probable que si cambiásemos la tercera en primera persona, tendríamos aquí lo escrito por Colón; lo que Las Casas tantas veces llama «palabras formales del Almirante». Pero al hacer el Sumario Las Casas ha trocado la sucesión cronológica, contando primero el hallazgo a las dos de la mañana, hablando después de la luz ya vista a las diez de la noche, y narrándonos, por fin, las amonestaciones y esperanzas de Colón a la hora de la puesta del sol69. Parece como si hubiese empezado por sintetizar   —760→   mucho; pero que mientras copiaba se había vuelto más de una vez a anotar algunos detalles omitidos; parece también como si por las mismas frases que tenemos a la vista se hubiese dado cuenta de que un sumario no bastaba; porque en el momento de llegar a tierra dice: «Eso que se sigue son las palabras formales del almirante70

Así es que hemos puesto en tercer lugar el Sumario, aunque a primera vista parecería que debiera ser lo más importante de todo.

Volviéndonos a los Pleitos, y resumiendo lo que se dice del marinero de la Pinta71, vemos que todas las historias están   —761→   de acuerdo en llamarle Rodrigo de Triana, y que todos los testigos están de acuerdo en llamarle de otra manera. Mirado bien, parece que cada nombre proviene de dos fuentes, y es raro que una de estas fuentes, para uno como para otro nombre, parece haber sido lo dicho por Vicente Yáñez Pinzón. Es todavía una razón de más para ver que los dos nombres tienen que pertenecer a la misma persona.

En cuanto a los testigos que hablan de Juan Bermejo, o Juan Rodríguez Bermejo, García Vallejos es testigo de vista, y los otros dos refieren lo que oyeron cuando iban en el viaje de Vicente Yáñez en 1499-1500; Valdovinos cita directamente al mismo Vicente Yáñez, y aunque Diego Fernández Colmenero no le cita, era su sobrino político (casado con una hija de Martín Alonso, después de la muerte de éste), y es probable que él también tenga sus informes de aquel Pinzón.

Pero es como Rodrigo de Triana72 como el tripulante ha pasado a la historia y a la literatura, y para este nombre Ihemios visto que tenemos tres versiones fundadas en el Diario de Colón (que son: las del Sumario, Las Casas y Fernando Colón), y tenemos también la Historia de Oviedo. Bien sabemos que para el Sumario, como para la Historia más larga. Las Casas trabajó sobre una copia, y no sobe el original del Diario, el cual original quedó con toda probabilidad   —762→   en Barcelona, en manos de la Reina73. La copia devuelta por ella a Colón debe de ser la que empleó Fernando Colón y (después de él) Las Casas; hay suma probabilidad de que estos dos historiadores empleasen el mismo manuscrito, propiedad de la familia Colón. Esto explicaría el hecho de que hubiese la misma equivocación de letra en las tres autoridades citadas; y si hay tal equivocación en verdad, la achacamos, no a los historiadores, sino al copista de 1493. Pero esto no tiene nada que ver con Oviedo74. Que sepamos, Oviedo no manejaba los papeles de Colón; él tenía informes orales por haber hablado con personas, las cuales, aunque fuesen muy inexactas en general, no podrían estar influídas por una equivocación de pendolista, de que ni debían saber nada. Oviedo cita a Vicente Yáñez y a Hernán Pérez Mateos; es verdad que escribe muchos años después de la muerte de Vicente Yáñez; pero así y todo es muy curioso que éste sea citado para una variante y para otra.

Desde el tiempo de Navarrete (el primero que empleó modernamente los Pleitos) se ha identificado a Juan Rodríguez, de tierra de Sevilla, con Rodrigo de Triana, y ya en 1825 ofreció Navarrete la explicación de que Colón hubiera escrito Rodrigo por Rodríguez75. A nosotros no nos   —763→   parece fácil que el mismo Almirante se equivocara así, pero que otros que no conocían al tripulante hayan copiado una s final por una o final, tratándose de nombre propio quizás abreviado, esto es cosa tan fácil que a ninguna persona acostumbrada a las siglas de los Mss. le extrañaría el hallar Rodrigo puesto por Rodrigues, Pero por Peres, Nuño por Nuñes, etc.. El hecho de que Las Casas lo copió en el Sumario como Rodrigo, y no como Rodrigues (ni mucho menos Rodríguez) es un hecho indiscutible, y por eso la identificación estriba en lo positivo de ambas aserciones acerca de un acontecimiento de tanta singularidad y tanta importancia, imputado en ambos casos a un marinero de la Pinta.76

Todos sabemos que las albricias se dieron por los Reyes al mismo Almirante, y que hubo discusión sobre la justicia del hecho. Pero nadie habla de ninguna rivalidad entre dos marineros de la Pinta, y si Rodrigo de Triana y Juan Rodrigues Bermejo no fuesen un solo hombre, seguramente habría surgido tal rivalidad. Una vez admitido que el ver la luz la noche anterior equivalía a ver la tierra, sí que hubo disputa sobre la posibilidad de que un marinero anónimo de la capitana, el «marinero de Lepe» hubiese visto esta luz antes que Colón. Oviedo es el único que nos habla de este hombre, y aunque dice poco, parece que el Almirante tenía razón. Es tan claro que el marinero de Lepe era de la 77   —764→   capitana, que nos extraña mucho el hecho de que tantos escritores le han confundido con el marinero de la Pinta que vió la tierra cuatro horas después78. El mismo Navarrete parece confundirlos. Muchas obras vulgares hacen a Rodrigo de Triana natural de Lepe, y hasta le imputan la ida a Africa donde «renegó la fe», que nos cuenta Oviedo a propósito del marinero de Lepe79.

Llamamos otra vez la atención al hecho de que nuestro reo de muerte, Pero Izquierdo, es vecino de Lepe, y es el único de Lepe que se conozca hasta ahora en la flota. Si hubiese de verdad cuestión sobre la primacía, quizás el ser un condenado le haría perjuicio; pero por la manera como Oviedo nos lo cuenta no vemos que hubiera de verdad duda de que el Almirante fuese el primero que vió la luz. Oviedo es el único de los verdaderamente coetáneos que habla del marinero de Lepe.

Rodrigo de Triana es uno de los pocos tripulantes de 1492 que tienen monografía propia. Todo lo que se pueda   —765→   decir acerca de él y del «marinero de Lepe», con el cual se ha confundido, se hallará en el Boceto Histórico… Rodrigo de Triana, del señor don Manuel Serrano Ortega (Sevilla, 1892)80. Hay muchos Juan Rodríguez entre los marineros de Indias en los primeros años, pero no hemos vista alusión que facilitara el identificar a ninguno de ellos con el de la Pinta, de 1492, ni a éste con el Rodrigo Bermejo, maestre, empleado por la Contratación en años posteriores.

En cuanto a Molinos, no hemos podido identificar el lugar. Véase lo que dice Serrano, pág. 54.

JUAN ROMERO, marinero, probablemente de la Niña.

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms.; impreso, Nuevos Autógrafos, pág. 8.

Documentación. Dice el Rol:

Juan Romero, marinero de Pero Gonsales Ferrando, quatro mil maravedis… iiii U.

 

Observaciones. La frase marinero de fulano ocurre tres o cuatro veces en el Rol81, y la interpretamos como aludiendo a individuos que se traspasan de un amo a otro. Pero sentimos que en ninguna ocasión hemos podido identificar claramente ni al amo ni al buque que dejan tales marineros; por eso ofrecemos todavía la interpretación con algo de recelo.

JUAN RUIZ DE LA PEÑA, marinero, vizcaíno; probablemente de la Niña.

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms.; impreso, Nuevos Autógrafos, pág. 7.

Documentación. En la lista de marineros leemos:

Juan Ruis de la Pena, biscayno, quatro mil maravedis. recibiolos Viceynte Añes por el… iiij U.

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Y en el margen está la nota ya citada para Juan Martínez de Açoque:

Fyolos Iñigo de la Orden vecino de Deua82 al dicho Juan Ruiz de la Peña83 e a Juan Martínez de Açoque.

 

Observaciones. Este es el único a quien el Rol califica de vizcaíno. Su compañero Juan Martínez de Açoque parece ser vasco guipuzcoano, y por sus procedencias los dos parecerían tripulantes probables de la Santa María si no fue se que por el hecho de recibir Vicente Yáñez sus dineros, resulta todavía mayor la probabilidad de que fueran en la Niña. Nos felicitamos del hecho, porque de este modo su presencia no contradice la hipótesis de que el Rol representa solamente los tripulantes de las dos carabelas de Palos, y de que los de la Santa María tenían sus pagos de otra manera y en otra ocasión, hipótesis que nos parece útil.

Hay mucho escrito recientemente sobre la parte tomada por los vascos en el descubrimiento84; y no cabe duda de que fuera una parte bastante importante. Sabemos definitivamente de siete vascos en la tripulación de 149285, sin contar a Juan de la Cosa, el de la vizcainía tan discutida. La conocida frase de Colón, diciendo que los marineros de este maestre de la Santa María eran «todos o los más de su tierra», nos asegura de otros muchos marineros del norte, entre los cuales debe de haber vizcaínos. Pero los cinco vizcaínos muertos en la Navidad son bastantes para justificar las palabras de Las Casas y de Fernando Colón, los cuales cuentan, entre los pocos detalles que se podían colegir acerca de la matanza, que «juntáronse ciertos vizcaínos contra los otros, y ansí se dividieron por la tierra»; «que se dividieron   —767→   en muchas cuadrillas y varias partes, y que habiéndose juntado algunos vizcaínos, llegaron a un lugar en donde todos fueron muertos»86.

JUAN VERDE DE TRIANA, marinero; probablemente de la Pinta.

Fuentes y citas. Su pago adelantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms.; impreso, Nuevos Autógrafos, pág. 8.

Documentación. Entre los marineros del Rol, dice:

Juan Verde de Triana87, quatro mil maravedis; recibiolos Martin Alonso Pynçon por el… iiii U.

 

Observaciones. Imputamos el tripulante a la Pinta porque Martín Alonso recibe este dinero. No conocemos otra mención de Juan Verde de Triana, ni de Juan Verde88; pero de Juan de Triana se habla más de una vez. Hay un Juan de Triana puesto en lista por el señor Tenorio y copiado por Vignaud, el cual hemos trasladado a los dudosos, porque vemos que lo que se dice de él ni prueba ni desmiente su ida. Habla de él el testigo Cerezo89 cuando contesta en 1535 a una pregunta acerca de los preparativos en Palos y de los navíos facilitados por Martín Alonso. Dice que «…lo oyo decir a Bartolome Colin90 e a Andres Martin de la Gorda e a Juan Bermudez, el que halló la Bermuda, e a Juan de Triana v.º de Moguer e a otras personas». Por eso admite el señor   —768→   Tenorio a Juan Bermúdez y a Juan de Triana; pero, no obstante, excluye a Andrés Martín de la Gorda y da otra documentación para Colin; no encontramos clara la distinción. De los tres así admitidos, nosotros negamos rotundamente a dos (Colín y Bermúdez); no hacemos tanto para Juan de Triana, y hasta nos parece muy probable que fuera en el viaje y que sea el mismo que el Juan Verde de Triana del Rol (como dice también Vignaud91, aunque éste los presenta con dos documentaciones distintas); pero también nos parece que el testimonio de Cerezo no tiene nada que ver con el caso. No trata la pregunta de los que fueron ni de informes sobre acontecimientos después de la salada sino de los preparativos; y lo que sacamos en limpio es que estos cuatro citados debían de anclar por Palos en 1492, y que hablaban mucho de la importancia de Pinzón; recordemos que en el Rol Martín Alonso Pinzón recibe por Juan Verde de Triana.

No pretendemos una ironía al decir que quizás Juan Verde de Triana y Juan Bermejo de Triana o de Sevilla se apellidaron así para distinguirse; en un caso como en el otro podría usarse de vez en cuando el apellido más corto92.

En el segundo viaje fueron dos carabelas de Juan de Triana distinguidas por «la caravela nueva» y «la caravela vieja»; además en 1500 se pagó a un Juan de Triana por sus servicios en Indias, y por sus compañeros de cuentas parece probable que estos servicios hayan debido de empezar con el segundo viaje.

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JUAN VEÇANO, marinero; probablemente de la Pinta.

Fuentes y citas. Su pago adeantado en el Rol.

Arch. Alba, Ms.; impreso, Nuevos Documentos, pág. 9.

Documentación. En la lista de marineros hay el asiento:

Recibio Martín Alonso por Juan Veçano quatro mil maravedis… iiij U.

 

Observaciones. En el Ms. hay una raya larga encima del apellido Veçano, y nos parece bastante probable que sea en señal de abreviatura por Veneciano. Le imputamos a la Pinta solamente porque Martín Alonso recibe por él; lo mismo hemos hecho con Antón Calabrés (el cual era además criado de Pinzón), y notamos que esos adjetivos «calabrés» y «veneciano» armonizarían muy bien con los conocidos viajes italianos de Martín Alonso Pinzón en la Pinta93.

JUAN DE XERES94, marinero, vecino de Moguer.

Fuentes y citas. Cinco testigos en los Pleitos, que son: Juan Rodríguez de Mafra, Juan de Escalante y Gonzalo de Sevilla, con Juan Viñas y Juan Roldán95. (La confirmación por su propio testimonio, siendo indirecta y capaz de varias interpretaciones, se hallará con las Observaciones.)

Arch. Indias, Ptº I I 5/12, Piezas 3, 4 y 5; impreso, Pleitos, II, págs. 77, 81, y I, 430 y 189; Colón y Pinzón, pág. 260.)

Documentación. Juan Rodríguez de Mafra y Juan de Escalante contestan en Cuba en 1515, Gonzalo de Sevilla contesta en Puerto Rico en 1514, y aunque los interrogatorios no son   —770→   idénticos, contestan todos a preguntas claras y directas sobre el primer viaje y las islas que entonces se hallaron. Dicen:

Juan Rodriguez de Mafra (Pieza 3; impreso (con errata), Pleitos, II, pág. 77). La sabe porque oyo dezir lo en ella contenido a un Juan de Xeres, marinero que hera en aquella sazon96; el qual avia venido a descubrir con el dicho don Christoval almirante; e que asy mismo lo oyo a otras muchas personas97 que avían venido en el dicho viaje, puede aver veynte e tres años e veynte e quatro98; que lo oyo estando en la ysla Española, porque este testigo vino luego el segundo viaje con el dicho almirante.

Juan de Escalante (Pieza 3, impreso, Pl. II, pág. 81). A oydo dezir lo contenido a ciertas personas de las que vinieron con el dicho almirante a descubrir las yndias especialmente a uno que se dize Juan de Xeres, que vino con el dicho almirante; e que los demas no se acuerda de sus nombres; a diez e seis o diez e siete años.

Gonzalo de Sevilla (Pza. 4, fol. 42 vto.; impreso, Pleitos, I, pág. 430). Lo oyo dezir lo contenido en la dicha pregunta a vn Francisco Niño e a Juan de Xeres, que dezían aver venido con el dicho almirante, y dixeron aver descubierto las yslas contenidas en la dicha pregunta.

 

Juan Viñas testifica en Santo Domingo en 1512 ó 151399, por otro interrogatorio, cuyas preguntas 9 y 10 se refieren al afán que tenían otros capitanes de buscar a los pilotos o los marineros que hubieran viajado con Colón; dice sobre esto:

Juan Viñas (Pza. I, fol. 44; impreso, Pl. I, pág. 188). Que vydo   —771→   venyr al dicho almyrante don Cristoval Colon la primera vez que descubrio estas partes, e que nunca antes oyo dezir que otra persona aca vinyese, e que entonces quando el dicho almyrante vyno se descubrieron estas yslas e se abrio camino por donde los otros vynieron a descubrir a estas yslas e tierra firme donde el avya descubierto… Vyo que Pero Alonso Nyño e Juan de Xeres e Juan de Moguer e Pero Arraez vynyeron con el dicho almyrante la primera vez que descubrio esta ysla Española e otras yslas, e que desto que dicho tiene este testigo vido quel dicho Pero Alonso Nyño e Juan Nyño e este testigo en su compañía fueron a Paria como dicho ha.

 

Y por fin tenemos a Juan Roldán, el cual no testifica hasta fines de 1535, cuando Juan Martín Pinzón trata de probar que su padre Martín Alonso obligó a Colón a seguir adelante. Sobre esto dice el testigo solamente que Martín Alonso no se dejó llevar por los deseos de los marineros.

JUAN Roldán (Pza. 5, fol. 125 vto.; impreso, Colón y Pinzón, página 260). Oyo… a un Juan de Xeres, vecino desta villa, que se hallo en el dicho descubrimiento… el dicho Juan de Xeres le digo muchas vezes a este testigo e a otras personas, que yendo el en la dicha armada y aviendo andado setecientas o ochocientas leguas, los más de los marineros dijeron a Cristobal Colon que no querian ir más adelante porque el agua iba hacia alla a donde ellos iban, y el viento tambien, y que no podian volver, y que Martin Alonso Pinzon les rogo que no se volviesen; y en efecto de que se querían volver el dicho Martin Alonso habia dicho: Yo no tengo de volver el viaje hasta hallar tierra, vuelva quien quisiere volverse; y que asi fueron e que desde un dia o dos habian hallado la tierra; y que el dicho Juan de Xeres habia dicho a este testigo y a otros que el habia sido el primero que habia saltado en la tierra, por ganar cierta promesa que el dicho Colon habia hecho al primero que saltase en tierra, y que oyo decir que era la isla llamada la Deseada, y que este testigo la a visto100.

 

Observaciones. Después de tanto testimonio ajeno, nos dirigimos con atención al testimonio dado por el mismo interesado, a quien el almirante Diego y también el Fiscal llamaron en el año de 1513, como a persona muy enterada de los hechos del Almirante. Desgraciadamente, no pidieron ningunos detalles sobre 1492; la lucha era acerca de lo que Colón había visto en Tierra Firme, y especialmente en Paria; y por ser solamente la Tierra Firme de lo que se trata, llaman «el primer   —772→   viaje» al viaje de 1498, al que nosotros tenemos costumbre de llamar el tercero (de Colón, siempre entendido)101. Pero no por designar así como primero el viaje de 1498 a Paria, dejan de hablar a veces del viaje primero de todos los viajes a Indias, y hay que mirar siempre al contexto, necesidad algo peligrosa. Realmente vemos que si no supiésemos la verdad por otro conducto (a veces por otro dicho del mismo Juan de Xeres) no habríamos interpretado algunas de sus palabras como en efecto las interpretamos.

Lo que dice Juan de Xeres es (en resumen) que no fué con Colón a Paria, pero que antes del viaje de Ojeda y Cosa en 1499-1500 había andado dos veces con el Almirante; por eso se deduce fácilmente que fué de los tripulantes de 1492 y de 1493. Pero sus palabras son algo desconcertantes, a causa de esta ambigüedad del «primer viaje». Los detalles resultan de la probanza del fiscal en noviembre de 1513; el Almirante ya le había presentado en marzo de «1512»102, para que respondiese a ciertas preguntas, no a todas; las que el Almirante quitaba eran las preguntas acerca de Veragua y de las otras tierras del cuarto viaje, como también   —373→   acerca de las mercedes hechas por los Reyes; dejando que le preguntasen sobre Paria y sobre el empleo por otros descubridores de personas que ya habían navegado con Colón. Por el mero hecho que el almirante Diego quitase las preguntas sobre el cuarto viaje; podríamos inferir que el testigo no había ido en él; pero además de eso tenemos de su propia boca lo que sabía acerca de los dos últimos viajes del Almirante, y vemos que le preguntaban sobre Paria porque allí había estado con otros, aunque no con Colón; no había estado en Veragua con nadie.

El Fiscal no le quita ninguna de las preguntas; las que nos interesan son las 2, 4 y 8.

Pregunta 2.ª (Pl. I, pág. 293). Si saben o vieron o oyeron dezir quel dicho Almirante don Cristobal Colon (no) descubrio en lo que agora llaman la tierra firme syno una vez, que toco solamente en la parte de la tierra que llaman Paria en la boca del Drago y no en otra parte… e no vio ni descubrio otra cosa de la tierra firme en aquel viaje?

Contesta Juan de Xeres (pág. 294). Que al tiempo quel dicho almirante fue a descubrir, este testigo quedo en Castilla, e despues quel Almirante bolvio de descubrir este testigo vido la carta que de aquel viaje se hizo e que segund la muestra della quel Almirante descubrio el golfo de Paria e salio por la Boca del Drago… e que la carta que este testigo vido es la que los pilotos hizieron que fueron con el dicho Almirante en aquel dicho primero viaje.

Pregunta 4.ª (pág. 294). Iten sy saben que en este tiempo Alonso de Hojeda e Juan de la Cosa, piloto, e los que fueron en su compañia, descubrieron en la costa de la tierra firme hazia el poniente, desde los Frayles e los Gigantes hasta la parte que agora se llama Cuquibacoa; y que antes desto el Almirante ny otras personas algunas no abian tocado en la dicha costa…?

Contesta Juan de Xeres (pág. 302). A la quarta pregunta dixo… que sabe que antes desto, el dicho almirante no avia allegado ally ny otra persona. Preguntado como lo sabe, dixo que por el fue dos vezes con el dicho almirante, ecebto en el primero viaje, y que nunca alli llegaron ny oyo dezir que hirviese llegado.

 

Hemos subrayado las palabras más interesantes. En cuanto al argumento, la exploración de Ojeda y Cosa de que se habla tuvo lugar en 1499;Colón había hecho tres viajes, y en el viaje de Paria no fué Juan de Xeres; así si nuestro tripulante «antes desto» había andado «dos vezes con el almirante», claro esta que las dos veces tienen que ser en los viajes de 1492 y 1493. Pero seguramente las palabras «ecebto   —774→   en el primero viaje» tomadas por sí y sin fijarnos en el hecho de que acaba de llamar al de 1498 «el primer viaje», nos habrían hecho quitar a Juan de Xeres de la presente tripulación103. Fijándose bien, no le debemos quitar.

La otra pregunta toca al cuarto viaje:

Pregunta 8.ª (pág. 295). Yten, sy saben que despues desto el dicho almirante fue a descubrir e descubrio una parte de la tierra que agora llaman Veragua, e que de alli se bolvio a la Española…?

Contesta Juan de Xeres (pág. 304). A la octava pregunta dixo, que la sabe segund en ella se contiene, porque al tiempo que el almirante fue a descubrir la postrera vez, este testigo estava en Sevilla, e lo vido partir, e despues vido venir de descubrir al dicho almirante a esta ysla Española e de ay se fue a Castilla, e este testigo con él, e le oyo dezir…

 

Podría surgir momentáneamente la duda si esta vuelta con el Almirante en 1504 fuera una de las dos veces que «fué» con Colón104; pero habla de estas dos veces para probar que «antes desto» que es claramente antes de 1499, «el dicho almirante no havia allegado allí, ni otra persona». Verdad es que es estricta lógica, «antes desto» no califica la ida del testigo con Colón, y cuando dice «ny ayo dezir que huviese llegado», en estricta lógica podría ser cinco años después, volviendo   —775→   entonces a España con el Almirante, cuando no lo oyó; pero sería una interpretación muy forzada: No obstante, por si acaso pareciera posible eso a algún lector, hemos desistido de poner su propio testimonio entre las pruebas de su vida, y nos contentamos con decir que nos parece que concuerda con lo que otros dicen acerca de su persona, aunque es testimonio tan indirecto y tan pobre que nos dejaría, mal satisfechos si no supiésemos de su presencia en la tripulación por medio de otros testigos105.

Volvamos a los cinco testigos. Hemos puesto primero a Juan Rodríguez de Mafra por ser persona de importancia, bien enterado de las circunstancias de la salida de Palos106, además de ser compañero de Juan de Xeres en el segundo viaje. Juan de Escalante también puede ser llamado persona de importancia, si es el mismo Juan de Escalante procedente de Palos que fue compañero de Guerra, y llegó a capitular en su propio nombre en 1501107. Cuando testifica en 1515 es vecino de Cuba, y no nombra a otro informante que a nuestro Juan de Xeres para todo lo que dice de los viajes de 1492 y de 1493; por la fecha que señala, han debido de hablar sobre estos viajes cuando Escalante volvió del tercer viaje de Colón, y Juan de Xeres vio la carta de Paria hecha por el Almirante y sus pilotos en aquel viaje.

Gonzalo de Sevilla fué en el segundo viaje, y seguramente fué entonces cuando oyó de sus dos compañeros Juan de Xeres y Francisco Niño los detalles acerca del viaje primero.   —776→   Sobre Juan Viñas se nos ocurre que su propia ida en 1492 explicaría bien su familiaridad con los nombres de los tripulantes que fueron con otros capitanes después de ir con Colón, que no hay nada que sepamos en contra de tal ida propia, y que hay en el Rol un Juan Grumete de quien nada se sabe108. Sin esta hipótesis, debemos imputar sus conversaciones con Juan de Xeres a la fecha cuando volvían los marineros de Niño y Guerra, y el mismo Juan de Xeres nos dice que habló con ellos en Sevilla109. Viñas habla mucho de este viaje de Guerra, con el cual había ido; en uno de sus testimonios casi no se ocupa de otra cosa. Aparece como testigo dos veces en fechas no distintas. Habla en Cuba; una vez es «marinero que está en los arroyos de Coçia»110, lugar que no reconocemos; la otra vez es vecino de la Gran Canaria. Estos cuatro testigos citan a Juan de Xeres casualmente, sin que demuestren ningún interés   —777→   especial por él. El único detalle pintoresco y particular, el del salto en tierra, proviene de un testigo de veinte años más tarde, del Juan Roldán, quien habla en 1535. Tenemos pocas particularidades que sirvan para apreciar de antemano lo que valga su testimonio; sabemos solamente que aunque viajaba en Indias era siempre vecino de Moguer, llegando a ser regidor por 1552, y que en la probanza sobre los servicios de los Niño habla como persona que les conoció a todos. Claro está que confunde el primero con el segundo viaje; la isla Deseada es tan claramente de 1493 como Martín Alonso es de 1492; pero es imposible precisar cuáles sean los equivocados entre sus dichos inconsistentes111. Lo que nos parece a nosotros más probable es que todo el episodio sea sencillamente cosa del segundo viaje, y, además, que Juan de Xeres haya hablado de ver la tierra, y no de saltar en ella. No solamente parece mucho más natural que las albricias se den por ver y «cantar» tierra, es decir, por una primacía que no turbe nada a la disciplina, y no para que nadie salte en tierra fuera de su turno, sino que también vemos que en este caso sería verdaderamente la isla Deseada de la que se tratara, mientras que no fué en ella sino en la Marigalante donde saltaron en tierra y tomaron posesión.

Poco juicio tendría un crítico que se fiara ciegamente de un testigo que, además de hablar después de más de cuarenta años y de oídas, señale la calidad de su testimonio por llevar a Martín Alonso Pinzón a la isla Deseada; pero no obstante, los detalles ridículos impugnan a veces la memoria, y no la veracidad, y los rasgos grandes pueden destacarse en claro de entre nubes de detalles absurdos. En nuestra opinión particular, el testigo vale para establecer la ida de este tripulante en 1492 y para que le imputemos, en alguna fecha, una demanda a Colón por albricias; siendo así, tendrían que ser las albricias o del primero o del segundo viaje, y la   —778→   presencia de Juan de Xeres en la nao a la cual asigna Chanca la vista de tierra en 1493 nos inclina a esta segunda fecha. Las palabras de Chanca son:

A tres días de Noviembre, cerca del alba, dijo un piloto de la nao capitana: ¡Albricias! que tenemos tierra.

 

Ahora Juan de Xeres iba en la capitana (la Marigalante), y si hubiese sido piloto a la sazón no habríamos dudado sobre el incidente mal contado por Roldán cuarenta y dos años después. Pero como en 1493 no era todavía piloto, tendremos en eso que desmentir al doctor Chanca, cosa bastante más atrevida, a nuestro parecer, que desmentir a Juan Roldán.

Bastante complicadas son las albricias de 1492 sin que se introduzca otro pretendiente para ellas, y seguramente Juan de Xeres no puede ser el «marinero de Lepe» quien pasó a Africa y renegó de la fe; ni creemos nada probable que sea el marinero, por cierto también un Juan, «de Molinos, tierra de Sevilla». Pero si alguien quiere sostener que «Rodrigo de Triana» tenga aquí todavía otro alias, he aquí la evidencia, valga lo que valga.

En cuanto a pormenores sobre Juan de Xeres en otros años, gran parte de lo que sabemos se deduce de su propio testimonio, y algo ya se ha referido, cuando hablábamos de las oportunidades que habían tenido los otros cinco testigos de tratarle112. Vuelto del primer viaje, se alistó en el segundo como marinero de la nao Marigalante, desde la cual pasó a la Cardera, en donde figura el 12 de junio de 1494, cuando el famoso auto sobre la insularidad de Cuba. Quedó en las Indias hasta que volvió con Colón en 1496. Además de estos viajes con Colón, fué otras varias veces a las Indias antes de la muerte del Almirante, porque fué por piloto con Vicente Yáñez en 1499-1500, y fué también en la flota de Ovando en 1502, volviendo con Bastidas y Cosa para salir otra vez en 1503 con las carabelas de Juan Sánchez de la   —779→   Tesorería113. Se hallaba en la española cuando en 1504 Colón llegó desde Jamaica con los sobrevivientes de su cuarto viaje, y ya hemos visto que con él volvió a Castilla nuestro Juan de Xeres. Podemos señalar tres viajes después de la muerte del Almirante114; pero seguramente, hizo bastante más de tres, porque seguía ejerciendo su oficio de piloto de las Indias por muchos arios, y cuando testifica en 1513 se encuentra en Santo Domingo, pero es vecino de Moguer115. Tomó muy en serio su oficio de piloto, como se ve por las muchas veces que habla de cartas de marear116. Incidentalmente nos da testimonio de lo más interesante acerca de una carta hecha por Cosa en su viaje con Ojeda, carta   —780→   precursora del famoso mapamundi. Por el énfasis que pone sobre lo que ha visto en las cartas de marear, nos sorprende mucho que no supiera firmar117.

Por lo que dice sobre presenciar las salidas y vueltas de otras expediciones en alas cuales no iba, sacamos algo sobre sus propias estancias en Sevilla, Cádiz o Moguer. De sí mismo dice en síntesis que quedó en España cuando salió Colón para Paria -suena algo como si hubiese estado con él y le hubiese visto salir-; que sabía de la partida, y que vió la llegada de Ojeda y Cosa; que vió partir a Diego de Lepe un poco antes de la salida de Pinzón, con quien iba el testigo por piloto, y que (vuelto ya de este viaje con Pinzón) vió a Niño y Guerra en Sevilla con sus perlas. (Mientras tanto, había ido Alonso Vélez con Luis Guerra, unos cuatro o cinco meses después de Pinzón.) Vió el testigo a Bastidas con Corsa cuando partieron de Sevilla, y los vió naufragados en la Española (adonde él había pasado con Ovando)118, volviéndose con ellos a España (sería en octubre de 1502).

Cuando le interrogaban sobre viajes de otros descubridores contestó que había conocido a todos los nombrados, sin escoger ni hacer excepción ninguna, y resulta ser uno de los testigos que ayudan en el arreglo y cronología de los muchos viajes simultáneos o sucesivos de los años 1499-1504. Pero nos llama mucho la atención el hecho de que varios detalles de su testimonio contradicen a fechas conocidas, o por lo menos admitidas. Señalaremos algunos de estos detalles, dejando al lector que procure explicárselos119. No vemos que   —781→   hubiese motivo para mentir, y no apodemos dar más explicación   —782→   que la reflexión general de que muchas veces nuestras   —783→   dificultades estriban en el hecho de que somos hoy más escrupulosos al cotejar los testimonios que los de aquel entonces al deponerlos. A nuestro parecer, los marineros burdos e ignorantes hablaban entonces como tal gente habla hoy: despreciando las exactitudes (si llegasen a comprenderlas), contestando a preguntas anteriores cuando ya se trataba de otra cosa, casi sin darse cuenta de los detalles de lo que decían, con tal que no fuesen detalles que para ellos mismos tuvieran importancia; y todo eso sin intención de falsificar. Así es que confunden los varios viajes de un solo descubridor y los varios descubridores de una sola costa; y hubo muchos viajes de Ojeda, de Cosa, de Guerra y de Niño. Los letrados de aquel entonces podrían desenredar los dichos por los hechos conocidos; pero nosotros arreglamos los hechos por los dichos, tarea bastante más difícil120.

No nos hemos atrevido a señalar la carabela, pero pensamos en la capitana, a pesar de su procedencia, porque su presencia allí explicaría quizás su no inserción en el Rol121. No obstante, hay varios Juanes con pago en el Rol de los cuales no se sabe nada más y no debemos decir fijamente que no habrá seguido su carrera con otro sobrenombre122. Pero   —784→   no hay absolutamente ningún testimonio para sospechar una identidad con Juan de Xeres sino la ausencia del nombre de éste, y nos parece menos extremado suponer que se alistase después, o que estaba ya alistado en la Santa María. Cuando ésta se fletó es posible que toda la tripulación no se conformase con un viaje tan fuera de lo corriente, y que hubiese de llenarla con otros, naturales de la comarca. Así sabemos, por ejemplo, que el «marinero de Lepe» iba a bordo de la capitana, y ha podido haber otros alistados en fecha posterior al Rol.

También es posible, y tan posible, que ya tuviera Cosa entre sus tripulantes varios que no fueran del Norte; eran «todos o los más» de su tierra, en la frase muy conocida del Almirante123.