Julio Tortosa Franco

http://exapamicron.wordpress.com/2009/02/21/lijar-declara-la-guerra-contra/

No fue la última vez que Líjar intervino en un conflicto internacional, el 11 de septiembre de 1955 el Ayuntamiento en funciones acordó levantar acta declarando la nacionalidad española de Colón:

Por el señor alcalde-presidente, y teniendo en cuenta los comentarios sostenidos en más de una ocasión con miembros de la Junta Municipal de Educación, con numerosos vecinos de la localidad, como asimismo con concejales de la Corporación; comentarios nacidos de la lectura hecha por los maestros de la villa en reuniones particulares y en escuelas nacionales sobre los trabajos de investigación histórica llevados a cabo por el culto farmaceútico de Murcia, don Julio Tortosa Franco, en que demuestra claramente que Cristóbal Colón era español, propone a la Corporación, interpretando el sentir de todos los comentarios antedichos, que se declare en esta sesión que COLÓN FUE SIEMPRE ESPAÑOL.

La Corporación, visto lo expuesto por la presidencia, y después de una amplia discusión y deliberación, por unanimidad acordó: aprobar todo lo anterioremente expuesto por el señor alcalde, don Manuel Pérez Martínez, acordándose al mismo tiempo se libre certificación en este particular y se remita al señor Tortosa para que le sirva de felicitación y ánimo en la honrosa y española empresa que le ocupa.

Referencia: Las transcripciones de las actas municipales y la historia de la guerra Líjar-Francia proceden de un artículo de “Historia y Vida” (nº 80, noviembre de 1974) de J. B. Amer titulado “El pueblo andaluz de Líjar tiene declarada la guerra a Francia”. La página del Ayuntamiento de Lijar recoge la declaración de guerra, de esa página es la fotografía de la placa que celebra el armisticio.

Líjar declara la guerra contra…

¡Francia!

En 1883 Alfonso XII visitó Alemania “y con mala información diplomática del Ministerio de Estado aceptó el grado y uniforme de coronel de los Hulanos, regimiento 15 que estaba de guarnición en Estrasburgo, ciudad arrebatada a los franceses por Alemania”. A Francia, que todavía tenía fresca su derrota con Alemania, no le sentó nada bien el gesto y cuando el monarca español llegó a Paris fue abucheado y según los periódicos de Madrid incluso apedreado. Esta situación no fue del agrado de los españoles pero ninguno se lo tomó tan mal como el pueblo almeriense de Líjar cuyo Ayuntamiento, arengado por el fogoso alcalde y abogado don Miguel García Sánchez, decidió declararle la guerra a Francia. Así dice el libro de Sesiones del Ayuntamiento, folio 45, con fecha del 14 de octubre de 1883:

Reunidos los señores que al final suscriben en la Sala Capitular y abierta la sesión, el presidente hizo saber que, al pasar por la ciudad de París el Rey Don Alfonso, el día 29 de diciembre último, fue insultado, apedreado y cobardemente ofendido por turbas miserables, pertenecientes a la nación francesa.

Que el más insignificante pueblo de la sierra de los Filabres debe protestar en contra de semejante atentado, y hacer presente, recordar y publicar que solamente una mujer bieja [sic] y achacosa, pero hija de España, degolló por sí sola a 32 franceses que se albergaron, cuando la invasión del año ocho, en su casa. Que este solo ejemplo basta y sobra para que sepan los habitantes del territorio francés que el pueblo de Líjar, compuesto únicamente de 300 hogares y 600 hombres útiles, está dispuesto a declararle la guerra a toda la Francia, computando por cada diez mil franceses un habitante de esta villa; pues es necesario que sepa la tierra gala que España ostenta en su escudo la insignia de más valor que pueda ostentar la Primera Nación del Mundo. Tiene en él nada menos que un león.

Que cuenta la historia española un Sagunto, un San Marcial, un Bailén, Lepanto, Otumba y Zaragoza, y ninguna historia de las que se conocen hasta el día puede presentar ejemplos tan terribles.

Que un Carlos I de España supo hacer prisionero a un rey francés; que un Felipe II supo abarcar en un reinado de un confín al otro de la tierra, y que ahora, aun cuando el pueblo de España no cuenta ni con un Gonzalo de Córdoba, ni con un Juan Chacón, ni con un conde de Cabra, ni un Dureña Ponce, hay todavía vergüenza y valor para hacer desaparecer del mapa de los continentes a la Cobarde Nación Francesa [sic]

Así:

El Ayuntamiento, tomando en consideración lo expuesto por el Alcalde, acuerda unanimemente DECLARARLE GUERRA a la nación francesa, dirigiendo comunicación, en forma debida, directamente al Presidente de la República Francesa, anunciando previamente al gobierno español esta resolución.

(Siguen siete rúbricas, algunas signadas con X “por no saber de letras”, como certifica el secretario).

No hubo incidentes bélicos importantes y 30 de octubre de 1983 tras 100 años de guerra incruenta se firmó la paz entre Líjar y Francia.

No fue la última vez que Líjar intervino en un conflicto internacional, el 11 de septiembre de 1955 el Ayuntamiento en funciones acordó levantar acta declarando la nacionalidad española de Colón:

Por el señor alcalde-presidente, y teniendo en cuenta los comentarios sostenidos en más de una ocasión con miembros de la Junta Municipal de Educación, con numerosos vecinos de la localidad, como asimismo con concejales de la Corporación; comentarios nacidos de la lectura hecha por los maestros de la villa en reuniones particulares y en escuelas nacionales sobre los trabajos de investigación histórica llevados a cabo por el culto farmaceútico de Murcia, don Julio Tortosa Franco, en que demuestra claramente que Cristóbal Colón era español, propone a la Corporación, interpretando el sentir de todos los comentarios antedichos, que se declare en esta sesión que COLÓN FUE SIEMPRE ESPAÑOL.

La Corporación, visto lo expuesto por la presidencia, y después de una amplia discusión y deliberación, por unanimidad acordó: aprobar todo lo anterioremente expuesto por el señor alcalde, don Manuel Pérez Martínez, acordándose al mismo tiempo se libre certificación en este particular y se remita al señor Tortosa para que le sirva de felicitación y ánimo en la honrosa y española empresa que le ocupa.

Referencia: Las transcripciones de las actas municipales y la historia de la guerra Líjar-Francia proceden de un artículo de “Historia y Vida” (nº 80, noviembre de 1974) de J. B. Amer titulado “El pueblo andaluz de Líjar tiene declarada la guerra a Francia”. La página del Ayuntamiento de Lijar recoge la declaración de guerra, de esa página es la fotografía de la placa que celebra el armisticio.