Colón gallego

Ocultación de su origen

Como base y punto de partida, hemos de evidenciar que Cristóbal Colón, secundado por su hermano e hijos, mantuvo con tenaz empeño su propósito de ocultar su origen y patria, en lo cual convienen todos los historiadores, y la mejor muestra de ello son las declaraciones de su propio hijo:

“…quiso que su patria y origen fueran menos seguras y conocidas”

“…quiso que el Almirante imitase al mismo Cristo, que siendo sus antecesores de la sangre real de Jerusalén, tuvo por bien que sus padres fueran menos conocidos”

“…Fue su voluntad que sus padres fuesen menos conocidos, de modo que cuanto fue su persona a propósito y adornada de todo aquello que convenía para tan gran hecho, tanto menos conocido y cierto quiso que fuese su origen y patria…”

Su hijo Fernando Colón, también cita unos versos que según disponía en su testamento, debían ser colocados en la fachada de la casa que había edificado en Sevilla a orillas del Guadalquivir, para vivienda suya y albergue de su monumental Biblioteca:

“Precien los prudentes la común estimación, pues se mueven las más gentes con tan fácil ocasión que los mesmos que lanzaron de sus casas, por peor, de que bien consideraron, Juzgan hoy ser lo mejor”

Estos versos, que no llegaron a ponerse en la fachada del palacio de Fernando Colón, venían a decir que la familia que edificó este palacio, fue en otro tiempo echada de sus casas por los mismos que hoy le tributan los más altos honores.

En sesión celebrada por laAcademia de la Historia, el 30 de abril de 1926, se presentó la siguiente proposición, que fue aceptada e incorporada al acta:

 “que si bien es cierto que hasta ahora no hay prueba suficiente para declarar que Colón nació en Pontevedra, tampoco la hay de que nació en Génova”.

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Cristóbal Colón, la batalla del Cabo San Vicente y su biógrafo Fernando Colón

Hernando Colón, hijo y primer biógrafo del Almirante, nos relata con brevedad la batalla que se originó frente al Cabo de San Vicente (Algarve), según este relato y el de Bartolomé de las Casas, muy parecido, Cristóbal Colón llegó a la costa Portuguesa.

Muchos interpretarán de lo dicho por Fernando Colón que esta fue su primera llegada a Portugal y producida de manera casual, pero lo cierto es que Fernando Colón no lo dice así, también le acusan de mentir, sobre todo, en aquello que no les conviene o no encaja en su preconcebida idea, pero no se cohíben de recoger todo lo demás que sí les conviene.

Me he propuesto y exigido el reto de no dudar de aquello que haya dicho, sobre todo, Cristóbal Colón y su hijo Fernando Colón; y que ha de manar siempre de documento auténtico. Sigue leyendo Cristóbal Colón, la batalla del Cabo San Vicente y su biógrafo Fernando Colón

El Duque de Veragua vende la Finca de la Puntada

Recientemente se ha encontrado un documento trascendental en la demostración del Colón gallego:

La Casa donde hoy está el Museo de Colón en Poio, la tradición decía que era la casa natal de Cristóbal Colón, tradición oral recogida a principios de siglo entre personas de más de 80 años que atestiguaban haberlo oído a sus padres y abuelos, y estos a los suyos respectivamente.


Además, Cristóbal Colón iba bautizando lugares y accidentes geográficos con una toponimia coincidente en Galicia, la gran mayoría de esta toponimia se encuentra enclavada en tan solo un radio de unos 50 kilómetros dentro de las Rías Baixas. Cristóbal Colón bautiza a la primera isla descubierta como “San Salvador”, luego vendrían, Porto Santo, mar de santo Tomé (ensenada en la ría de Pontevedra), Tierra de Gracia, (ría de Pontevedra), cabo de La Galea, La Puntada, Punta Lanzada, etc. La tradición dice que en una casa de Poio (Pontevedra) de siempre se supo que había nacido el descubridor de las Indias, estaba y está situada en la parroquia de San Salvador, en el barrio de Porto Santo, enclavada en la finca de La Puntada, finca que en su parte sur la baña la ría de Pontevedra, justo entre la Galea y la Lanzada y enfrente de la ermita de Nuestra Señora de Gracia en la isla de Tambo y cuando llega por primera vez al Continente Americano le llama «Salinas» y «Saíñas» se llama aún hoy en día la ensenada y el barrio colindante con la Finca de la Puntada y calle que la bordea.

Además, en frente de la casa de la Puntada existe una Cruz que tenía grabado «Juan Colón» el mismo que aparece en otra inscripción labrada en piedra en una Capilla de Santa María, existe también un documento en el museo de Pontevedra, donde Juan Colón reconoce paga un importe para la realización de esta Capilla.

Además, Paio Gómez de Soutomaior era vecino de estos Colones.

Además, muy cerca había otra finca, la de Andurique, que había pertenecido a Juan Colón y Constanza Colón.

Y este documento nos dice que un descendiente y heredero de Cristóbal Colón, Duque de Veragua, vende esta propiedad y reconoce que la recibió en herencia de sus finados padres. La leche, esto hace todo mucho más fácil, a partir de ahora todos los cientos de indicios y argumentos esgrimidos por más de un siglo por tantos y tantos defensores de la teoría gallega cobrarán importancia capital.

VENTA DE «LA PUNTADA»

Por EMILIA RODRIGUEZ SOLANO

Artículo publicado en la revista Colón, Español Nº0 Octubre de 1989

En un trabajo publicado por la Enciclopedia Gallega n.e 115, sobre los documentos de Pontevedra y en defensa de la tesis gallega de Colón, hacíamos alusión a un importante estudio de Sobrino Buhigas sobre los descendientes del Almirante documentados en Pontevedra durante los siglos XVII, XVIII y XIX.

Como muestra de los vínculos que esta familia sostenía con Pontevedra en el siglo XIX, reproduci­mos un artículo publicado en 1924 por la revista viguesa «Tierra Gallega», en el que se hace referencia a un documento por el que D. Mariano Colón de Toledo, duque de Veragua que figura en el árbol genealógico general con el n.e 64, vende una propiedad situada en Portosanto, y que dice le pertenece por herencia de sus difuntos padres. El artículo es el siguiente:

«IMPORTANTE DESCUBRIMIENTO PARA LA TESIS COLON ESPAÑOL. Con motivo de una relamación judicial que se intenta sobre la propiedad de la finca denominada «La Pun­tada”, del lugar de Portosanto en Poyo (Pontevedra), inmediata a la casa situada en el mismo punto, en la que se conjetura que nació Colón, aparecieron dos interesantísimos documentos, uno de los cuales expresa que en 1796 el Señor Duque de Veragua (descendiente de Colón, como se sabe), vendió a F. Troitiño, de la parroquia de Pereira, jurisdición de Montes (Forcarey), la mencionada finca de La Puntada con su casa y renta que en ella se cobraba, declarando el vendedor, o sea el Duque, que tal finca le pertenece por herencia de sus padres.

El otro documento, del año 1811, consigna un arrendamiento de la citada propiedad efec­tuado por un descendiente de Troitiño a favor del que fue procurador en Pontevedra D. Miguel de Vigo, y en el cual hace constar el arrendador que la finca arrendada es proce­dente del señor Duque de Veragua.

Como se está en camino de nuevas investigacio­nes no queremos hacer por ahora comentario alguno, sometiendo este importante hallazgo al juicio de las personas interesadas en tan debatido asunto».

Un silencio muy extraño, que se prolongó durante veinte años, siguió a esta importante aportación a la tesis de Colón gallego. Nadie hizo alusión a este documento, ni aún con ocasión de los vivos debates que se entablaron, precisamente por aquellos años, sobre las alteraciones observadas en los llamado «documentos de Pontevedra». Hasta que finalmente, el 12 de Octubre de 1943 se publica en Faro de Vigo un trabajo del abogado pontevedrés D. Felipe Ruza, que entre otras cosas dice:

«Pero yo no quiero ni debo morirme sin dar a conocer en su facsímil un interesante docu­mento que, por motivos profesionales ha estado en mi estudio, y con autorización del que me lo consultó, hice obtener de la fotografía del Sr. Barreiro, de esta ciudad. Y lo publico yo para poder responder bajo mi firma de su exactitud».

Pero el diario vigués, no sólo no publicó el aludido facsímil, sino que, sorprendentemente, lo extravió. Y como el Sr. Ruza no incluyó en su artículo la transcripción del documento, ha vuelto a hacer el silencio alrededor del mismo.

Tüvieron que transcurrir dos años hasta que se pudo, por fin, conocer el texto. El hecho tuvo lugar cuando el semanario madrileño El Español, con fecha 3 de marzo de 1945, publica un nuevo trabajo de D. Felipe Ruza, en el que comienza refiriéndose al que dos años antes había publicado en Faro de Vigo, haciendo notar que en su inserción no se incluyó el facsímil a que en el mismo se hace referencia, por cuya razón acompaña una transcripción literal del mismo, que recogemos a continuación:

«Hay un sello que dice: Carolus IV D.G. Hispanorum Rex. Sello Quarto. Quanta mara­vedís. Año de mil ochocientos siete. En Ban- deira, jurisdición de Trasdeza a cinco días del mes de mayo año de mil setecientos noventa y seis, por ante mi escribano y testigos que a lo último irán señalados personalmente, constitui­dos de una parte el Sr. Duque de Beragua, y dijo que desde hoy día de la fecha, y para todo tiempo de siempre jamás, por sí y sus herederos, vende y da en renta real perpetua a D. Francisco Troitiño, que también compra y se halla presente, vecino de la fa. de San Bartolomé de Pereira, jurisdición de Montes, que también compra para sí y los suyos y a saber lo que el primero le vende y da en esta dicha venta real y perpetua la heredad llamada puntada, sita en Porto Santo de Poyo, desti­nada a labradío, viñedo, robleda y piñal, con su casa de cuartos, cocina, bodega, lagar y cuadra confina Norte muro naciente y mediodía ría que la separa poniente muro y arroyo lleba en sembradura ciento diez ferrados poco más o menos, también le vende el derecho de percibir la renta que en dicha casa se cobra y de todo ello le entrega las escrituras que le constituyen y le pertenecen al Rsmo. Srñor Duque de Beragua por herencia de sus finados padres todo lo relacionado vende y da en esta dicha venta real y perpetua a D. Francisco Troitiño con todas sus entradas y salidas, aguas de riego y libre de toda carga real ni otras pendiones en precio de cuarenta y ocho mil reales de vellón que entrega en este acto el comprador al vendedor en presencia de mi Excno. y testigos y la esperada cantidad le otorga recibo y carta de pago lisa y llana de que certifico, como confiesa que la referida heredad no valen más ni menos y que en caso de que haya alguna mayoría hace gracia y donación perpetua e irrebocable todo el que tiene podía haber y tener a lo que lleva vendido y renuncia y transfiere en el o en suyos como mejor le convenga y como autoridad de justicia pueda tomar posesión real y personal y se constituya en precario poseedor y se obliga con su persona y bienes que lo que lleva vendido le será cierto y el comprador acepta la venta hecha a su favor y para que mejor se emplea dieron todo su poder (hay una palabra ilegible) a la Juscias mes de Setbre, como si por esta carta y lo en ella contenido fue sentencia definitiva a de Juez competente pasada en cosa juzgada y renuncia a todos de su fabor Menrd que les prohíbe así lo dicen y otorgan siendo testigos del presente Juan Correira, Roque do Souto y Antonio Bueno y Francisco Ferros, vecinos de esta fra. y de todo certifico yo el Duque, Franco Troitiño ante mí Pedro Antonio Tomé. Todos rubricados».

La autenticidad de este documento fue puesta en duda por los enemigos de la tesis pontevedresa, basándose en un aparente anacronismo que resulta de una incorrecta lectura de las primeras líneas, en las que dice:

«Sello Quarto. Quanta maravedía. Año de mil ochocientas siete».

Y a continuación se inicia el texto del documento:

«En Bandeira, jurisdicción de Trasdeza, a cinco días del mes de Mayo de mil setecientos noventa y seis».

Si se lee sólo hasta aquí, el anacronismo es evidente, pero más adelante hay un testimonio que dice:

«Concuerda con su original, y de orden de… y a petición de D. Francisco Troitiño expido la presente en la jurisdición de Trasdeza, a beinte días del mes de Agosto, año de mil ochocientos siete, lo que seguro y firmo y rubrico. En testimonio de la verdad. Antonio de la Torre Dieguez».

No se trata, por tanto, de un documento de 1796 extendido en papel con sello de 1807, sino de una copia posterior a cuyo pie se testimonia que concuerda con el original.

 


 

MADRID DIA24 DE MAYO DE 1929 NUMERO SUELTO 10 CENTS.
DIARIO ILUSTRA­DO. AÑO VIGÉSIMO QUINTO N.° 8.239 W
ABC

FUNDADO EL Iº DE JUNIO DE 1905 POR D. TORCUATO LUCA DE TENA

 

PuntadaABCUN DATO NUEVO SO­BRE LA NACIONALI­DAD ESPAÑOLA DE COLON

Uno de los más eruditos y afortunados investigadores de la nacionalidad española de Colón, D. Prudencio Otero, continuador del benemérito D. Celso García de la Riega, ha conseguido añadir al caudal ya copioso y brillante de su tesis alguna documentación interesantísima, en la que figura, como de más relieve, un instrumento notarial de que nos remite la copia, que a continuación de estos párrafos van a conocer los lectores de A B C. El Sr. Otero sigue ahora, con fundada esperanza, el rastro de otros papeles notariales, de los que se promete la mayor eficacia demostrativa. El tema, siempre grato al patriotismo, recobra todo su interés cuando el portentoso Certamen de Sevilla contribuye a la exaltación del hispanoamericanismo.

La gloria exclusiva de España en el des­cubrimiento y. en la civilización del Nuevo Mundo es indiscutible; no tiene contradic­tores, y nunca la hubiera disminuido el «de­talle de la nacionalidad de Colón. El con­curso que abrió ABC para que ni en ese punto quedase nada que discutir al triunfo de la raza no dio, a juicio del Jurado in­ternacional, el resultado concluyente y de­finitivo, la demostración absoluta que deseá­bamos, pero robusteció considerablemente la prueba indiciaría de la nacionalidad espa­ñola de Colón y9 sobre todo, apuró victo­riosamente la impugnación de la tesis ge- novesa, siempre adolecida de contradiccio­nes y lagunas, y hoy completamente des­echada. El último estudio, muy notable por cierto, publicado sobre la cuestión es el del académico Beltrán y Rózpide. Demostrado cumplidamente que el humilde muchacho cardador a que se refieren los documentos de Génova no pudo ser el geógrafo y nauta cultísimo que dirigió la empresa descubri­dora por España y para España, con re­cursos y hombres selectos de España, todas las investigaciones, incluso las de eruditos extranjeros, van orientadas a la tesis es­pañola.

El documento, cuya copia nos remite el Sr. Otero y que reproducimos con la or­tografía del original, es una escritura otor­gada a fines del siglo XVIII por un duque de Veragua, vendiendo una heredad situa­da en el lugar de Porto Santo de Poyo, tantas veces citado en las investigaciones de García de la Riega, La escritura con­signa el origen hereditario directo de los bienes vendidos, e incluye en la venta la cesión de derechos censuales, percibos de rentas, que atestiguan el abolengo patri­monial de las tierras y censos enajenados. Prueba de que la familia Colón radicaba de antiguo con patrimonio señorial en los lu­gares donde García de la Riega señala el nacimiento del Descubridor.

Dice así la escritura:

“En Bandeira jurisdicion de Irardeza a cinco dias del mes de Mayo de mil setecien­tos noventa y seis, por ante mí Escr.° y testigos que a lo ultimo serán señalados per­sonalmente constituidos de una parte el Excmo, Duque de Beragua y Dijo: que des­de hoy dia de la fecha y para todo de siem­pre jamás por si y sus herederos, vende y da en vente Real perpetua a D. Francisco Troítiño, que también compra y se haya presente vecino de la feligresía de S- Bar­tolomé de pereira jurisdicion de montes que también compra para si y los suyos y a sa^ ber lo que el primero le vende y da en esta dicha vente Real y perpetua la heredad lla­mada puntada sita en porto santo de poyo destinada a labradío, biñedo Robleda y piñal con su casa de cuartos bodega lagar y cua­dra linda Norte muro naciente y medio dia rio que la separa poniente muro y arroyo lleba a sembradura ciento diez ferrados poco mas o menos también le vende el de­recho a percibir las rentas que m dichai casa se cobran y de todo ello le entregad las escrituras que lo contienen y le perte-j necen al Excmo. Sr. Duque de Beragua por£ herencia de sus finados padres todo lo re-* lacionado vende y da en esta dicha venta Real y perpetua al Dn. Francisco Troitiño. con todas sus entradas y salidas agiias de riego y libres de toda carga real ni otras pensiones en precio de cuarenta y ocho mil reales de vellón que entrega en este acto el comprador al vendedor a la presencia de mi Escribano y testigos y de la espresadafí cantidad le otorga. recibo y carta de pago’ lisa y llana de que certifico, confesando como; confiesa que las referidas heredades no va­len mas ni menos y. en el caso que haya al­guna mayoría le hace Gracia y donación! perpetua e yrebocable todo el que tiene po­día aber y tener ajo que lleva vendido sé aparta y a sus herederos y lo cede renuncia y transfiere en el comprador o en los suyos como mejor le conbenga y como autoridad! de Justicia pueda tomar la posesion Real y personal y se constituye en precario posee-» dor y se obliga con su persona y bienes que lo que lleva vendido lo sera cierto y el4 comprador acepta la vente hecha a su fa* vor y para que mejor se cumpla dieron to- dps su poder a las Justicias de S. M. como; si por esta carta y lo en ella contenido fue­se sentencia defenitiva de Juez competente pasad una cosa juzgada y renuncias a to­das Leyes de su favor y la que los prohíbe asi lo dicen y otorgan siendo testigos .de presente Juan Carreira Roque do Santo Antonio Bueno y Francisco Ferros vecinos de esta p.a y de todo ello certifico.—Yo el Du­que.—Francisco Troitiño.—ante mí Antonio Tome.,?»

 


 

COLON NACIÓ EN PONTEVEDRA

UN DOCUMENTO SENSACIONAL

 Publicado en el diario El Español en 1954

puntada2Es necesario insistir y hacer opinión. Muchos libros y bien documentados se han publicado sobre la patria de Colón; pero no todos los que pueden adquirir y leer un libro. Y la opinión se generaliza más rápidamente por la pren­sa periodística. Y cuando es sana y fun­dada, todo lo vence.

El 12 de octubre de 1943 me hizo el honor el periódico Faro de Vigo de publi­car un modesto artículo mío sobre el ori­gen pontevedrés de Colón. Pero no lo hizo del facsímil de un documento que al efecto le envié y que juzgo de trascendental im­portancia en este asunto. Y con la ayuda e interés patriótico de mi querido amigo don Torcuato Ulloa, inteligente y antiguo colaborador en la patria pontevedresa de Colón, enviamos estas notas al semana­rio EL ESPAÑOL, y el lector podrá juz­gar sobre las claras demostraciones que de ese documento que transcribimos se (Sigue en la pág. 13.)

 

(Viene de la pág. 1.)

deducen, relacionadas con las considera­ciones que añadimos, inspiradas en más autorizados trabajos, respecto al que dió a España un nuevo mundo.

 

El documento dice así:

Hay un sello que dice : «Carolus IV. D. G. Hispanorum. Rex.—Sello Quarto. Quanta maravedís. Año de mil ochocien­tos siete.»

 

«En Bandeira, jurisdición de Trasdeza, a cinco días del mes de mayo año de mil setecientos noventa y seis, por ante mí Escribano y testigos que a lo último irán señalados personalmente, constitui­dos de una parte el Essmo. Sr. Duque de Beragua, y dijo que desde hoy día de la fecha, y para todo tiempo de siempre jamás, por sí y sus herederos, vende y da en venta real perpetua a D. Fran­cisco Troitiño, ¡que también compra y se halla presente, vecino de la ¿? de San Bartolomé de Pereira, jurisdición de montes, que también compra para sí y los suyos y asaber lo que el primero le vende y da en esta dicha venta real y perpetua la heredad llamada apunta­da», sita en Porto Santo de Poyo, desti­nada a labradío, viñedo, robleda y piñal, con su casa de cuartos, cocina, bodega, lagar y cuadra confina Norte muro na­ciente y mediodía río que la separa po­niente muro y arroyo lleba en sembra­dura ciento diez ferrados poco más o menos también le vende el derecho a percibir la renta que en dicha casa se cobra y de todo ello le entrega las escri­turas que le constituyen y le pertenecen al Esmo. Señor Duque de Beragua por herencia de sus finados padres todo lo relacionado vende y da en esta dicha venta real y perpetua al D. Francisco Troitiño con todos sus entradas y salidas aguas de riego y libre de toda carga real ni otras pensiones en precio de cuarenta y ocho mil reales de vellón que entrega en este acto el comprador al vendedor a la presencia de mí Esno. y testigos y la espresada cantidad le otorga recibo y carta de pago lisa y llana de que cer­tifico, como confiesa que la referida heredad no valen más ni menos y que el caso que haya alguna mayoría hace gra­cia y donación perpetua e yrrebocable todo el que tiene podía aber y tener a lo que lleba vendido y renuncia y trasfiere en el comprador o en suyos (como megor le conbenga y como autoridad de justicia pueda tomar posesión real y per­sonal y se constituya en precario posee­dor y se obliga con su persona y vienes que lo que lleva vendido le será cierto  y el comprador acepta la venta hecha a su fabor y para que mejor se emplea dieron todo su poder (hay una palabra ininteligible) a las Juscias mes de Setbre., como si por esta carta y lo enella con­tenido fué sentencia definitiva a de Juez competente pasada en cosa Juzgada y re­nuncia a todos de su fabor Menrd que los prohíbe así lo dicen y otorgan siendo testigos de presente Juan Correira, Roque do Souto y Antonio Bueno y Fran­cisco Ferros, vecinos de esta fra. y de todo certifico yo el Duque, Franco Troi­tiño ante mí Pedro Antonio Tomé.—To­dos rubricados.

«Concuerda con su original y de or­den de (una palabra ininteligible) y a pe­tición del D. Francisco Troitiño espido la presente en la Jurisdición de Trasde­za, a beimte días del mes de agosto. Año de mil ochocientos siete, «lo que seguro firmo y rubrico.

 

»En testimonio de verdad.—Antonio de . la Torre Diéguez.»

Sigue firma y rúbrica del escribano.

 

puntada1Si el duque de Veragua era un descendiente de Colón, como no puede negarse, y él dice que la Puntada de Portosanto, en Salvador de Poyo, la heredó de sus padres, es claro y evidente que las de Colón, del verdadero apellido de Co­lón, fueran propietarios en Poyo y, por consiguiente, vecinos de Poyo, o al me­nos de Pontevedra, porque la «Puntada» está situada en una arrabal de Ponteve­dra, a su lado Oeste, en la margen de­recha’ de ‘Su ría, a menos de cien metros de distancia.

Este lugar ha sido siempre, y es ac­tualmente, lugar de marineros, que for­ma una parte del gremio poderoso de Mareantes de Pontevedra, a quien se debía la construcción de nuestra hermosa iglesia de Santa María, en una de cuyas , capillas existe una inscripción, grabada en sus muros, que dice : ((Esta capilla la hizo el Cerco de Colón, uno de los siete Cercos del referido gremio.»

La finca “Puntada de Portosanto” no pudo llegar ál duque de Veragua por otros títulos que los de sucesión hereditaria de los de Colón, porque no existe vestigio ni memoria de que en Poyo ni en Pontevedra haya tenido ese ducado ca­sa solariega ni castillos ni rentas, y esa finca aislada, con buena parte a monte y otra tierra de labor, representa haber sido solamente de modestos labradores y marineros.

Aquí, en Pontevedra, en sus archivos municipales y particulares de cofradías, pleitos y aforamientos de fincas se cita repetidas veces el apellido Colón. En 2 de noviembre de 1428, Teresa García constituyó un censo a favor de la cofra­día de San Juan Bautista, de Ponteve­dra, en presencia de los procuradores y cofrades Bartolomé de Colón, A. de Nova, y 3 de octubre de 1510, el abad de Poyo otorga una escritura en foro a favor de Juan de Colón y su mujer, Constanza de Colón.

Aquí, en Pontevedra, según notas pu­blicadas por el catedrático de Santiago D. Ramón Sobrino Buhigas, obtenidas de documentos auténticos, existieron y fue­ron perfectamente conocidos por contem­poráneos nuestros, hasta fines del siglo xix, individuos con los apellidos enlaza­dos de Colón y Emríquez, que se decían y reconocían públicamente por descen­dientes del descubridor del Nuevo Mun­do y poseían bienes procedentes del Ma­yorazgo de Colón. (Libro interesante de Rey Sánchez, pág. 254.)

El procurador D. Miguel de Vigo, ma­yor de noventa años, que aún trabaja por su oficio, venía a mí despacho de abogado hace más de medio siglo; con frecuencia me decía que la finca de «La Puntada» y otras tierras que él poseía en el lugar inmediato de «Andurique» ha­bían sido de los de Colón. Y otro anciano también, quizá de más de noventa años, llamado Fraga de Portosanto, también afirmaba que “La Puntada” y una casa completamente arruinada a la entrada del lugar de Portosanto habían perteneci­do “al que descubrió las Indias”.

El apellido Colón es el verdadero y legitimo del Almirante, y no otro ; pues buen cuidado ha tenido éste de prevenir que, no llegase a perderse o extinguirse en su mayorazgo su verdadero apellido de Colón, se buscase «en algún cabo del mundo».

((Cabo del mundo» se llamaba entonces al extremo noroeste de España, como lo demuestra el cabo Finisterre.

 

¿Y el idioma de Colón?

Esto es, a mi juicio, importantísimo en estas investigaciones. No hace falta demostrarlo ni discutirlo. Nadie pierde su idioma nativo, ni sus modismos,, ni su acento; observad, si no, a un extranjero, por muchos años que falte de su patria ; a un gallego, an­daluz, o catalán, o vizcaíno, y aun al mismo asturiano, casi gallego, y por su acento y modismos de su región se dis­tinguirán perfectamente.

Colón no habló ni escribió más que en castellano, y con frecuencia usaba frases gallegas, como, por ejemplo, «alí, alá, aqueilo, aquela, llevantar, abastar, auto por ajcto ; dixo, algún, sey por sé ; «quen no sin te fame nim sede», «pidir, pidía, vinganza», y otras muchas que cita Iz­quierdo Corral en su libro (págs. 57 y siguientes).

Cuando ha tenido que escribir una carta a la Señoría de Génova, de donde fingió ser natural, la dirigió a un amigo suyo de allí, que había conocido en Es­paña, y le rogaba que fuera el traductor e intérprete de esa carta.

Cuando al final de su primer viaje le dijeron que se veía tierra, al comprobarlo con sus anteojos, dijo : «E mais si.» (Fra­se genuinamente gallega.)

Colón ha querido ocultar siempre su origen. Ya veremos por qué. Su mismo hijo Fernando de Colón, escribiendo so­bre la vida y documentos de su padre, dice: ((En eso de la patria de mi padre hay misterio, porque su origen y patria fuesen menos conocidos.»

Pero Colón, como buen gallego, no po­día olvidar la tierra en donde había na­cido y en donde se había criado. Y sin poderlo remediar ni darse cuenta, exte­riorizaba lo que sentía su corazón.

Por eso bautizó con nombres de Pon­tevedra y Galicia a las tierras que con­quistaba, como fueron .Porto-santo, La Gallera, Punta Lanzada, Cabo de Cruz y Santiago, repetidas veces, La Española, La Isabela…

Eligió Santa María la Gallega por nave capitana de su expedición, cuya nave, según el libro de García de la Riega, es casi seguro que ha sido construida en los entonces famosos astilleros de Pon­tevedra.

Otro hecho altamente significativo es el siguiente: el 18 de diciembre de 1492 hizo engranar sus barcos, disparando bom­bardas y celebrando a bordo una fiesta, sin’ decir a nadie el motivo por qué lo hacía ; hasta que más tarde se supo era el de la Virgen de la O, patrona de Pon­tevedra.

 

¿ Por qué Colón quiso ocultar su origen gallego?

Collón para poder realizar sus patrió­ticos sueños necesitaba obtener la con­fianza y simpatías de los Reyes Católicos. El origen gallego de Colón no era lo más a propósito para inspirar esa simpa­tía y confianza, porque Galicia, en su mayor e importante parte, se había pues­to del lado de la Beltraneja en la guerra de sucesión que entonces se sostenía.

Colón era de origen judío por línea materna, aunque ya judíos convertidos. En Pontevedra dominaron éstos en considerable población, casi en su mitad; como lo demuestra el barrio populoso de «La Moureira», el Lampan d’os xudeoso y la parroquia unida de Mourente. Y, además, es bien sabido que por uña pre­ocupación infundada los gallegos necesi­tados que salían fuera de su tierra para desempeñar oficios humildes y modestos solían ocultar su origen.

¿Quién les había de decir a aquellos despreciadores de la región gallega que, andando el tiempo, a fines del siglo xviii, y sobre todo en el xix, restablecidas las comunicaciones con el resto de España, habían de ser los gallegos políticos emi­nentes, distinguidos literatos, jurisconsultos y médicos insuperables (dígalo la famosa Universidad de Santiago), y en el Ejército de Mar y Tierra soldados como los que ha calificado lord Wellington, y generales como el que actualmente rige los destinos de España, D. Francisco Franco Bahamonde, que Dios guarde?

Pero volvamos a la patria de Colón.

Colón quiso hacerse natural de Génova cuando vio que en España corrían pe­ligros sus intereses y hasta su personali­dad. Pero hoy son tan claras y conclu­yentes las pruebas del origen de Colón pontevedrés, parte de las cuales indica­mos aquí, que no es posible, racional­mente juzgando, sostener lo contrario, especialmente la copia de escritura cuya transcripción literal publicamos, la cual es como él ((hilo que busca el ovillo», y el ovillo constituye una partida de bau­tismo del Almirante.

Por honor de España y gloria de Ga­licia y Pontevedra, no debe quedar en Ja oscuridad, ni siquiera en la penumbra, este asunto, como cierta inexplicable apa­tía parece querer dejarlo. Es necesario insistir hasta poder consagrar que Pon­tevedra, esta hermosa perla, entre tantos encantos de la Naturaleza escondida, es la verdadera cuna del insigne navegante que supo descubrir y conquistar para su patria el Nuevo Mundo, aunque de aque­lla grandeza solamente nos quede la in­extinguible raza y su estimable simpatía.

 

Felipe RUZA

Felipe Ruza era decano en 1906 del Colegio de Abogados, y autor de varios trabajos de jurisprudencia, publicados entre 1899 y 1918.

El 3 de marzo de 1945 apareció en el semanario madrileño “El Español” un nuevo artículo de Felipe Ruza, titulado “Colón nació en Pontevedra”, lo cual despertó la indignación de cierto “ilustrado articulista” que, utilizando el mismo medio, replicó en 31 de marzo impugnando dicho testimonio. Pero nuestro paisano volvió a la carga:

“Yo creí sinceramente que desde que la Real Academia de la Historia declaró que no existían pruebas para afirmar que Colón había nacido en Génova (declaración hecha el 30 de Abril de 1926, y publicada en el Boletín de la propia Academia), nadie en España se atrevería a sostener aquella absurda tesis…Bien hace el ilustrado articulista a quien replico, en lamentarse de que no se estudie lo necesario para penetrar en las profundidades de la Historia, juzgando con pleno conocimiento del pro y del contra…En cuanto a lo que arguye mi contradictor respecto a la escritura notarial de 1796, sobre la venta de La Puntada, que publique en el mismo articulo, veo que no se atreve, claro esta, a negar su autenticidad porque debe saber que esos documentos tienen sus originales archivados en la cabeza del partido judicial, y cuando como ese, son traslativos del dominio, suelen estar reseñados en el Registro de la Propiedad.


 

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COLÓN GALLEGO. LA CRÓNICA DE FRANCESILLO DE ZÚÑIGA

NO RASTO MATRICIAL DO CONDE D. PEDRO DE CAMINHA (IV) – CONSTANÇA GONÇALVES, “VIL” FILHA DE ALFAIATE; E JOÃO GONÇALVES, O OUTRO IRMÃO DO CONDE DE CAMINHA

 

JuanColonConstanzaColonLa finca de la Puntada que en su día el Duque de Veragua, descendiente de Cristóbal Colón, reconoce haberla recibido en herencia de sus padres, está muy cerca de la finca de Andurique propiedad de Juan y Constanza Colón, y este Juan Colón es el mismo que aparece en la inscripción labrada en piedra, tanto en la Cruz de la Puntada como en la inscripción de la Basílica de Santa María, sorprende que además aparece en esta última, con la forma “Collon”, dándose de igual forma que en la carta que Juan II de Portugal escribiría a Cristóbal Colón: “Nos Dom Joham per graca de Deus Rey de PORTUGALL…”; “A Chistovao COLLON noso especial amigo en Sevilla”, coincide también con el sobrenombre (Collon, Cullon y Coulon) de aquellos corsarios que el mayor biógrafo de Colón, su hijo, dice eran sus parientes.  En los documentos de Pontevedra de Juan y Constanza Colón, aparecen también como “Colon” y como “Culon”, lo que nos inclina a pensar que el apellido usado en Pontevedra tiene su origen en otro con el fonema “Culon” y de su grafema francés “Cullon” o “Coullon” como el de los Corsarios sus parientes.

DsColonExiste otro documento donde Don Paio Gómez de Sotomayor compra una casa y sus tierras que según Celso García de la Riega lindan con las de “Ds de Colon”, y que salen a “o eriado da porta da Galea”. Sobre esto diría nuestro Académico Enrique Zas (1924):

“ Es pues, indiscutible, que existían lazos de vecindad y conocimiento entre ambas familias y de ahí que el caballero Cristóbal de Sotomayor y su sobrino Diego, acompañaran al Adelantado Don Bartolomé Colón al regreso de su viaje a Galicia, y que formaran parte de la expedición que fue a Santo Domingo, donde el Virrey Don Diego Colón lo favorece dando a Don Cristóbal de Sotomayor la tenencia de gobierno de la isla de San Juan de Puerto Rico … Muy lejos estaba de sospechar La Riega cuando publicó el documento que se transcribe al pié, que los Sotomayor y los Colón habrían de verse ligados en futuros acontecimientos, para probar la existencia de los Colones en Galicia, bastantes años antes de realizarse el descubrimiento”

Enrique Zas nos hablaría también de la relación existente entre Cristóbal de Sotomayor hijo del Conde de Camiña con Bartolomé Colón y con Fernando Colón:

“La intimidad de Sotomayor se demuestra, por el obsequio de libros que recibió de aquél prócer, Don Bartolomé Colón, que a su vez los donó a su sobrino Don Fernando Colón. (Asensio. “Cristóbal Colón”, Tomo I, pág. 225).”

Si el primer documento arriba expuesto de Juan y Constanza Colón siempre fue tomado como auténtico e inmaculado, el de Ds de Colón fue traído en disputa, injustamente, y así lo demuestra Alfonso Philippot Abeledo:

A la grafía Ds, que García de la Riega convierte en Domingos («porque era la usual, según consta en varios papeles de la época y posteriores»). opone Oviedo y Arce que en 1435 -fecha del documento en cuestión- «no figuraba en el léxico gallego la voz DOMINGOS, ni figuró antes, desde los orígenes de nuestro romance, ni figuró después hasta que, entrado el siglo XVI, la lengua gallega, decadente, quedó sometida a la influencia no solo del castellano, sino también del portugués».

Pero Oviedo y Arce se equivoca en este punto, pues las voces «Domingos» y «Bartolomeu» venían empleándose en Galicia desde mucho antes de 1435. En la colección de documentos en lengua gallega publicados por Xesús Ferro Couselo (Edit. Galaxia, 1967) hallamos, en el nº 37, de fecha 30 de octubre de 1301, las siguientes frases: 

«Que presentes foron: don BARTOLOMEU; Pedro Fernández; Johan Fernández;… DOMINGOS Carllay (Testamento de Fernán Martiz, morador en Tamaguelos)»…»é mándolle trinta e duas libras de portugueses, que me debe DOMINGOS Lourenço de Verán (Testamento de Afonso Gómez de Parada)»

 

 

 

Cristóbal Colón y la Ciencia

cristobal_colonEn el siglo XV y XVI no se discutía la redondez de la Tierra, no necesitaba Cristóbal Colón convencer a las distintas juntas de Sabios sobre esta cuestión, pero salvo la de Salamanca todas encontraban un problema infranqueable, y ese problema residía en la creencia Ptolomeica que a partir del grado 90 todos los cuerpos se precipitarían inexorablemente al vacío si antes no eran devorados por terribles bestias. Ptolomeo había dibujado varios mapas que delimitaban la zona habitable y segura, aún habiéndose perdido todos ellos, fueron copiados y reproducidos sin cuestionarse jamás hasta que el Continente Americano fue descubierto. Esta idea y la concepción geocéntrica de la Tierra era la creencia que la Iglesia imponía por buena y determinante.

Cristóbal Colón tenía la certeza empírica del error de esta teoría, para comprobarlo viajó al Sur superando la zona tórrida y a Ultra Thule al Norte, comprobó que las creencias basadas en los mapas de Ptolomeo no eran correctas, esto le acreditó para defender que un viaje al Oeste no tendría por qué acabar en tragedia ya que había demostrado que al norte y al sur estas reglas no se habían cumplido.

Uno de los más acreditados sabios de la época era el florentino Toscanelli, que por cierto creía que Colón era portugués, también, al igual que Cristóbal Colón, consideraba que la teoría de Ptolomeo era errónea, pero a diferencia de Cristóbal Colón nunca salió de Florencia para comprobarlo, ni fue quien de presentar un proyecto de exploración a rey o príncipe alguno movido por la seguridad de sus conjeturas.

Además, Cristóbal Colón estaba convencido que se podría circunnavegar el planeta sin correr más riesgos que los habituales y conocidos, Toscanelli, que era matemático, astrónomo y cosmógrafo, se había carteado tanto con Alfonso V, rey de Portugal, como con Cristóbal Colón defendiendo esta posibilidad, Toscanelli había calculado la circunferencia de la tierra una sexta parte más pequeña de la que es en realidad, y creía que la distancia entre España y la parte oriental de Asia era la que en realidad se encontraba el continente americano. Ni Toscanelli, ni Colón, ni nadie se planteaban la posibilidad que en medio de los continentes Europeo y Asiático existiera otro.

Los cálculos de Toscanelli probablemente beneficiaron a Cristóbal Colón para defender la posibilidad de realizar un viaje, que de conocer la distancia real sería imposible acometer. Si Cristóbal Colón desconocía la existencia de esas nuevas tierras, la fortuna le resultó benévola y el error de cálculo resultó ser providencial, en este caso, tanto Toscanelli como Cristóbal Colón estaban equivocados, eso siempre que hubieran realizado los cálculos por separado, por el contrario, si Cristóbal Colón se fió y dio por buenos los cálculos de Toscanelli con reputación de gran matemático y astrónomo, el único equivocado sería Paolo Toscanelli.

Existe la posibilidad, según algunos, de que Cristóbal Colón conociera la existencia de esas tierras, si así fuera, Cristóbal Colón encontraría coincidente los cálculos de Toscanelli con los suyos, de ser así, Cristóbal Colón que había leído y estudiado los viajes de Marco Polo, que obtuvo información privilegiada sobre las expediciones Portuguesas bordeando África, y que él mismo había participado en una de ellas, tendría una idea aproximada de a que distancia hacia al este estaba Cipango (Japón), si a esta posición se le suma la recorrida por un viajero desconocido desde Europa hacia Occidente, el resultado obtenido coincidiría con la del matemático florentino a la hora de calcular la circunferencia de la Tierra.

Es cierto, no se le ocurrió pensar que un continente de enormes dimensiones podría estar en medio, nadie se lo advirtió tampoco, si alguien lo hubiera hecho ya me dirán que pinta el usurpador Américo Vespuccio en todo esto.

El viaje de exploración sirvió a la humanidad para desterrar muchos mitos, y también, para conseguir avances científicos de valor incalculable para su progreso, Cristóbal Colón no solo descubrió un nuevo Continente, con su determinación y puesta en marcha del proyecto de Exploración, descubrió la declinación de la aguja magnética, que no es otra cosa que un punto de la travesía las agujas de las brújulas cambiaban su posición, cayó en la cuenta que una explicación sería que el Norte geográfico no coincidía de manera muy marcada con el Norte magnético, eso le llevó a ser el primero, que se tenga constancia, en barajar la posibilidad que la Tierra no fuera totalmente redonda, esta comprensión acertada de un suceso desconocido para él, demuestra una formación y aptitudes muy por superiores a la ciencia de su época, pero no solo lo comprendió, si no que fue quien de aprovechar este descubrimiento para situarse señalando la longitud, valiéndose de las variaciones de la declinación magnética, y de determinar la línea sin variación magnética en el Atlántico.

El viaje de exploración tan al Oeste, tan fuera de los límites marcados por Ptolomeo y tan apartado de los límites que la redondez de la tierra, que además se creía más pequeña, permitiría no precipitarse al vacío, tenemos mientras no haya constancia de un hecho similar, el primer hombre que comprobó y demostró la existencia de la fuerza central de la Tierra que mantenía los cuerpos atraídos hacia ella en cualquier lugar del planeta, fue el primero en comprobar que la atracción de la gravedad es una fuerza central.

Pero si esto parece poca cosa para la compresión de un lanero genovés, tendríamos que añadir:

  • Determina aproximadamente la hora por medio del movimiento de las guardas.
  • Descubre la excentricidad de la Estrella Polar. Halla la situación de América, valiéndose de los eclipses.
  • Descubre la dirección de las corrientes marinas, en los mares tropicales; la corriente equinoccial y de rotación.
  • También descubre la corriente ecuatorial. Aprecia que las carabelas navegan mejor en el Atlántico con velas redondas.
  • Crea los verbos “nordestear” y “noroestear” que inmediatamente se adoptan en el idioma castellano.
  • Descubre el mar de los Sargazos. Distingue las focus de dicho mar, de las existentes en las costas de las Azores.
  • Aprecia que las especies de los árboles americanos son distintas de las europeas, y en las coníferas, distingue las del género monocarpo, americanas, de las del podocarpo, europeas.
  • Estudia la configuración geográfica de las Antillas y las causas geológicas que la determinan.
  • Observa la emigración de las especies marinas hacia el Mar de los Sargazos.
  • Aprecia que la raza de los aborígenes de las tierras descubiertas, es diferente a las demás razas humanas.

Y de paso … descubre un Nuevo Mundo

Si algunos están en lo cierto y Cristóbal Colón fue lanero ayudando a su padre hasta los 22 años, luego marinero enrolado en barcos de comercio en el mediterráneo y luego agente comercial hasta poco antes de naufragar en las costas de Portugal combatiendo contra sus paisanos, que al poco tiempo entra en España con un proyecto de exploración que expone a  los reyes y a los mayores sabios del reino en un perfecto castellano, cuando no en Latín, explicando como emprender tamaño proyecto de exploración y aportar a la ciencia tantos descubrimientos y aplicarlos a su fin, puede que nos quedemos cortos al considerarlo una persona excepcional, tendríamos que pensar en considerarlo un prodigio de la naturaleza o un extraterrestre de incógnito que vino a darnos un empujoncito.

Cristóbal Colón: “… puesto a pensar en ello, hallo que el mundo no es redondo en la forma que han descrito, sino que tiene forma de una pera que fuese muy redonda, salvo allí donde tiene el pezón o punto más alto; o como una pelota redonda que tuviere puesta en ella como una teta de mujer, en cuya parte es más alta la tierra y más próxima al cielo. Es en esta región, debajo de la línea equinoccial, en el Mar Océano, el fin del Oriente, donde acaban todas las tierras e islas…”

Cristóbal Colón: «Yo estuve en el Castillo de San Jorge de la Mina de el rey de Portugal, que está debajo de la equinocial, y soy buen testigo que no es inhabitable como quieren algunos»

Nota autógrafa de Cristóbal Colón anotada en el libro «Imago Mundi»: «… navegando de Lisboa hacia el sur de Guinea yo he observado con cuidado el trayecto que hacen los capitanes y los marinos; y en seguida he tomado la altura del Sol con el cuadrante y otros instrumentos en varios sentidos, y he encontrado que ella concordaba con los datos de Alfragán, a saber, que a cada grado corresponden 56 2/3 millas; por ello hay que prestar fe a esos cálculos; se puede, pues, decir que el circuito de la Tierra bajo el círculo equinoccial es de 20.400 millas. Es tal como lo habían establecido el maestro, médico y astrólogo José Vicinho y varios otros que fueron enviados expresamente para esto por el Serenísimo Rey de Portugal».

Fernando Colón sobre su padre: «Asimismo, en una memoria o acotación que hizo para demostrar que las cinco zonas son habitables, probándolo con la experiencia de las navegaciones dice: Yo navegué el año 1477, en el mes de febrero, ultra Thile, cien leguas, cuya parte austral dista de la equinocial setenta y tres grados, y no sesenta y tres, como algunos dicen y no está dentro de la línea que incluye el Occidente, como dice Ptolomeo, sinó mucho más occidental, y a esta isla, que es tan grande como Inglaterra, van los ingleses con mercaderías, especialmente los de Bristol. Y al tiempo que yo a ella fui, no estaba congelado el mar, aunque había grandísimas mareas, tanto que en algunas partes, dos veces al día, subía veinticinco brazas, y descendía otras tantas en altura.»

Carta de Toscanelli a Cristóbal Colón recogida en la biografía de su hijo: «Traslado de otra carta que hace tiempo yo escribí a un amigo y familiar del serenísimo rey de Portugal, antes de las guerras de Castilla: — Mucho placer hube de saber la privanza y familiaridad que tienes con vuestro genrosísimo y magnificentísimo rey, y bien que otras veces tenga dicho del muy breve camino que hay de aquí a las Indias–«

Segunda carta de Toscanelli a Cristóbal Colón recogida por su hijo: «No me maravillo que tú, que eres de gran corazón, y toda la nación de PORTUGUESES, que han sido siempre hombres señalados en todas las grandes empresas, estéis con el corazón encendido y gran deseo de poner el obra el dicho viaje»

Algunas notas autógrafas de Cristóbal Colón escritas en los márgenes de algunos libros consultados: Subraya en el libro de D’ailly el Imago Mundi: «La Tierra es redonda y esférica», «El agua y la tierra juntas forman un cuerpo redondo…», «La distancia entre España y la India por tierra es muy larga», «La distancia entre España y la India por mar es muy corta». En una nota marginal escribe: «El eclipse de Luna se debe a la sombra que proyecta la Tierra»

 

 

Cristóbal Colón, de Conde de Caminha a Almirante de las Indias

Don Pedro Alvarez de Sotomayor, de Conde de Caminha, Señor de Soutomaior, Vizconde de Tui y Mariscal de Baiona, a Almirante, Virrey y Gobernador de las Indias Occidentales.

Entre mediados de 1491 y finales de marzo de 1492, cuando ya la guerra de Granada había llegado a su fin, fue el momento esperado por la familia Sotomayor para desde la corte situada en Córdoba, buscar un arreglo con los Reyes Católicos en lo relativo al futuro de su Casa y Estados. A primeros de año, los RRCC firmaron y otorgaron numerosas ejecutorias y documentos destinados a regular asuntos diversos de esta Casa.

Cuando Don Álvaro de Sotomayor y su familia negociaban con los RRCC, también lo hacía un desconocido Cristóbal Colón, mientras este último negociaba la empresa de las Indias y era sometido a la Junta de Cortesanos, la familia Sotomayor de Pontevedra negociaba una solución y arreglo para su Casa, consiguiendo el permiso real para fundar Mayorazgo. Esta coincidencia en espacio/tiempo ocurrió también años atrás, entre 1486 y 1487. Pero será en esta ocasión, a mí parecer, cuando se ultima la muerte y desaparición del conde Don Pedro Álvarez de Sotomayor.

En 1486 se acuerda que Don Álvaro sea el nuevo Conde, quedando su padre, solo en apariencia, relegado a la nada, se concede el perdón a los antiguos sirvientes del Conde Don Pedro Álvarez, se condiciona al nuevo Conde de Caminha, su hijo Álvaro, para que acate las deudas por reclamaciones realizadas a la justicia real contra actos pertrechados por su padre:

18-02-1486.- Apoyo a D. Álvaro de Sotomayor para tomar las fortalezas de Salvaterra de Miño y de Fornelos que eran de su padre, el conde. Por los RRCC en Alcalá de Henares.

18-07-1486.- Seguro a favor de Pedro Falcón, alcalde que fue de la fortaleza de Sotomayor, en el Reino de Galicia, perteneciente a Pedro Álvarez de Sotomayor, conde de Caminha. Por los RRCC en Alcalá de Henares. En este documento todavía se da por vivo en dicha fecha a Pedro Álvarez de Sotomayor.

20-08-1486.- Mandamiento a D. Álvaro de Sotomayor para que paguen a Juan y a Merina del Águila, vecinos de Nápoles, la pena en que fue condenando D. Pedro Álvarez de Sotomayor, conde de Caminha, su padre, por haberles tomado una nao con mercancías junto a Pontevedra. Por los RRCC en Palacios de Valduerna.

07-02-1487.- Devolución de bienes al monasterio de Santa María de Melón. En Villacastín.

 

Al llegar a su fin la guerra de Granada, Cristóbal Colón, emprende las negociaciones con los Reyes entre finales de 1491 y abril de 1492, se desplaza a Córdoba donde es sometido a la Junta de Cortesanos que examinarán el proyecto, también en ese espacio de tiempo, D. Álvaro de Sotomayor despacha asuntos de la casa de Sotomayor con los RRCC:

08-11-1491.- Determinación del conde de Caminha con el conde de Ribadavia. Por los RRCC en Córdoba.

05-08-1491.- Amparo de las feligresías que tiene en Deza el conde de Caminha. Por los RRCC en Real de la vega de Granada.

30-08-1491.- Facultad al conde de Caminha para obligar bienes de su mayorazgo. Por los RRCC en Córdoba.

1492.- A los alcaides de las fortalezas de Velvis y Amaraz, que las hagan llanas para hacer ejecución en ellas de cierto pan, a fin de satisfacer la dote que Fernando de Monroy mandó a don Álvaro de Sotomayor, conde de Caminha, cuando casó con su hija doña Inés de Monroy. Por los RRCC en Córdoba.

13-03-1492.- Restitución al conde de Caminha de feligresías y vasallos. Por los RRCC en Córdoba.

14-03-1492.- Sobre que el señor de Belvis debe pagar un cuento por la dote de su hija. En Códoba

16-03-1492.- Que no se impida el pago para la dote de la hija de Fernando de Monroy. En Córdoba.

20-03-1492.- Que el señor de Belvís abone un cuento de maravedís para la dote de su hija. En Córdoba.

24-02-1492.- Secuestro de rentas del señor de Belvis hasta que pague deuda al conde de Caminha. En Córdoba.

 

De lo anterior es fácil observar que, en los dos periodos donde Cristóbal Colón trató asuntos de mayor importancia con los RRCC según la historia oficiosa, Don Álvaro de Sotomayor coincidía a la vez y mismo lugar, como representante de la Casa de Sotomayor ante los reyes Católicos. Si no se tropezaron en más de alguna ocasión, sería por que iban juntos.

En el documento firmado en Córdoba por los RRCC, de fecha 13-03-1492, cuando precisamente se estaba negociando las Capitulaciones a favor de Cristóbal Colón, aparece en este documento un dato sumamente caprichoso: Don Álvaro de Sotomayor hace relación a los RRCC de bienes que un tal Montenegro de Pontevedra se había apropiado de ciertas propiedades que eran de su padre, el conde de Caminha, de: “…feligresías e vasallos e casas del almirante…”

Gobierno de España. Ministerio de Cultura

Don Fernando e donna Ysabel etcétera. A vos, el excelentísimo governador  e alcaldes mayores del nuestro Reyno de Galizia, o a qualquier de vos. Salud e gracia.

Sepades que don Álvaro de Sotomayor, conde de Caminna, nos fizo relazión por su petición diziendo que, en el tiempo que su padre, el conde de Caminna hera, bino en su nombre como administrador de su persona e bienes, tuvo e poseyó las feligresías de Comieçae Sumiera, e Pedraza e Testal, e otras feligresías e vasallos e casas del almirante, con otros vasallos que son en el dicho nuestro reyno, e unas casas en la villa de Pontevedra con una huerta en ellas que alindan so çiertos linderos;  e que estando asý él e el dicho su padre por él en la dicha posisión vel casy de todo lo susodicho, al tiempo que el dicho su padre hera, bino un Montenegro, vezino de la dicha villa de Pontevedra, por fuerça e contra su voluntad del dicho su padre e suya, estando el dicho don Álvaro en nuestro servicio, asý en las guerras pasadas como en nuestro Consejo, syn mandamiento de juez ni de otro título ni [cabsa] justa que se diese, tomó e ocupó la dicha// 1v  su feligresía  de Testal e al dicho casas del almirante, despojándolo a él e al dicho su padre de la dicha posición en que asý estavan; e que después del falleçimiento del dicho su padre, el dicho Montenegro, estando el dicho don Álvaro en nuestro servicio, el dicho Montenegro asý mismo le tiene por fuerça, entrandos e tomandos las dichas sus feligresías de Comerça e Suymyera e Pedraza e otros cástulos, e se las tiene oy día contra su voluntad; e que el dicho Montenegro, non contento, dejó como tiene mando  en la dicha villa de Pontevedra fue a sus casas que el dicho don Álvaro tiene en la dicha villa con[çierto gran], e le quitó la madera que quiso dellas e se la llevó e le desoló las cámaras e soberados e de la dicha su huerta; e le arrancó e llevó çiertos naranjos e los puso a otros su huerta, que [aund] le ha tomado estando él a nuestro servicio otras muchas cosas, en lo qual él ha resçibido mucho agravio e danno.

 

En esta fecha es cuando se acordó el cambio de identidad, y no en la de 1486, donde solo se despojó a Pedro Álvarez de sus títulos y derechos en favor de su hijo Álvaro. La solución acordada para su padre estaba confiada para más adelante, a la finalización de la conquista de Granada.

Su hijo manifiesta su muerte pero incurre en llamarle Almirante, y cierto es que en esos momentos Cristóbal Colón estaba intentando ultimar las enormes concesiones y privilegios, por los que el rey Fernando de Trastámara acabó por desentenderse y apartó a la corona de Aragón de soportar tamañas exigencias. El título de Almirante debió ser lo primero en aceptarse, otra cosa sería, lo de Virrey, el carácter hereditario y los otros muchos privilegios sobre el comercio, navíos, etc.

Nota: Al poco de publicar este artículo, Antonio Pedro de Sottomayor me informó que ya en 1477 en el testamento de Maior de Soutomaior, tía por parte de padre del conde de Caminha, se habla del Casal del Almirante en tierras del Salnés, por tanto antes de las negociaciones de Santa Fe, que se le llamaría así por haber pertenecido a Pai Gómez Charino de Sotomayor, o a Álvaro Pai de Sotomayor. Las observaciones de Antonio Pedro parecen estar bien fundadas, por lo que, habrá que dejar en cuarentena el relacionar «El Almirante» del texto, con el conde viejo de Caminha.

Continuando con las Capitulaciones, otro dato viene a demostrar la condición de noble de Cristóbal Colón antes de la firma en Santa Fé de las Capitulaciones:

El texto original de las Capitulaciones se extravió, solo se conserva un registro realizado por Juan de Coloma, en el registro de la Cancillería de la Corona de Aragón, junto al texto de las Capitulaciones se anotó a la vez los dos salvoconductos que fueron otorgados a Colón, uno dirigido al Gran Kan, y el otro para facilitarle su labor con las personas que se encontrase en su camino. Sobre este último salvoconducto que fue anotado el mismo día que el otro y que las Capitulaciones, hace referencia a una fecha anterior, al 16 de abril de 1492, cuando en las Capitulaciones aparece 17 de abril, encontramos un error de transcripción que, hasta ahora, ha permanecido ignorado:

La transcripción que se hizo del latín y que hasta ahora perduró de una de sus frases, vemos que donde dice: “Enviamos a Cristóbal Colón con tres Carabelas por el Mar Océano hacia las Indias,…”, en realidad, el texto decía: “Enviamos al noble varón Cristóbal Colón con tres Carabelas”, firmado un día antes que las capitulaciones.

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(Mittimus in presenciarum nobilem virum per maria Oceana ad partes Indie,…”)

En el otro salvoconducto dirigido al Gran Kan, también se refleja su condición de noble: «… Por ello hemos decidido enviaros a nuestro noble Capitán Cristóbal Colón, dador de la empresa, …«. Esta transcripción se hizo correcta, pero no se le dio la debida transcendencia al tratamiento de «noble», se atribuyó como un adjetivo de la condición de Capitán y no como sustantivo, esto es muy común en todo aquello que atañe a Cristóbal Colón, cuando no se encuentra explicación se toma siempre por hacer oídos sordos y por el camino más fácil.

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(… quare decrevimus nobilem capitaneum nostrum Christoforum Colon…)

No es de extrañar que los Reyes le den tratamiento de «noble», Cristóbal Colón se comportaba como un noble, era tratado como un noble y tubo cargos y privilegios exclusivos de la nobleza, lo que sorprende y conviene destacar en el salvoconducto dirigido al Gran Kan, es que lo hacen de la nobleza de sus reinos cuando dicen «nuestro noble«.

Conviene observar que en la latinización del nombre el apellido es respetado constando de esta forma: “Chistoforum Colon”, cuando la de Cristóforo Colombo (el genovés), sería: “Chistoforum Columbus”.

Diego de Veragua y los Sotomayor

En el artículo “Una familia dos linajes” expuse un documento donde Diego Colón extendía un poder para solicitar traslado del testamento de su padre, en este documento firmaba como testigo Don Diego de Sotomayor , que también se encontraba en Valladolid preparando el mayorazgo de los Sotomayor a la vez que Diego Colón hacía lo propio. Ahora, ha aparecido en Pontevedra otro documento (poder) de enorme interés, el documento está en manos de un conocido anticuario de esta ciudad, pero esta vez, el poder lo firma Don Pedro de Sotomayor, nieto de Pedro Alvarez de Sotomayor (Colón), que  solicita traslado de las últimas voluntades de su tío Don Diego de Sotomayor, el mismo que firmaba junto a Diego Colón en el documento antes descrito. Lo sorprendente y lo más destacable del documento es la aparición de un tal Diego de Veragua.

 

(Extracto del expediente escrito en letra del siglo XVIII): “Cláusula del testamento que otorgó don Diego de Sotomaior  en que expone que, bolviéndosele a García Ozores 2000 ducados porque tenía en empeño la jurisdizión de Trelas, Justanes y Tourón, propias de la Casa de Sotomaior, deve bolberlas. Ante Diego Flores. Año de 1545”.

——–

(Extracto del expediente): “Poder que dio don Pedro de Sotomayor, hijo de don Álbaro de Sotomayor, conde de Camiña y señor de la Casa y solar de Sotomayor, a los muy magníficos señores Diego de Beraguas y el bachiller Maxares para que, en su nombre, pidiesen una copia en auténtica forma del testamento y última boluntad con que havía fallecido don Diego de Sotomayor, su tío, y, en su virtud, la tenencia y posesión de todos sus vienes muebles y raízes como su universal heredero y, en expezial, de las jurisdiziones de Trelas, Justanes y Tourón que thenía en enpeño Garzía Ozores, mediante estaba pagado y satisfecho de dos mil ducados de vellón que dicho don Diego le havía prometido en dote y casamiento con su mujer.

Presentose dicho poder y sacose copia del dicho testamento y ynbentario que se hizo al tienpo de la muerte del referido, que uno y otro se alla en este legaxo; y en dicho testamento una cláusula muy literal en que manda se ajuste quentas con dicho Garzía Ozores y que, pagándose el [alquiler] que huviere, buelba y restituya  a su heredero las dichas jurisdiciones, por quanto eran de la Cassa de Sotomayor de ynmemorial tiempo. Señor Diego Flores. Año 1545”.

(En el margen inferior): “Sotomayor”.

 

 

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“… lo puedo e devo dar, y otorgar de derecho, con libre y general administraçión, a vos, los muy magníficos señores Diego de Veragua y el liçenciado Majares, vecinos de la villa de Belalcáçar, y otrosí, a vos Juan [Corarjo], vecino de la villa Cabeça del Buey, y a Juan Núñez, mi [criado], que soys absentes, bien ansí como si fuésedes presentes y a cada uno de vos yn solidum, para que podáis paresçer delante del muy magnífico y reverendo señor [prior] de Magazela, complidor testamentario que hes de don Diego de Sotomayor, defunto que aya gloria, y su complidor, y pedir en mi nombre el testamento y postrímera …”.

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Veragua (actualmente Panamá), la bautizó Cristóbal Colón a la primera tierra continental descubierta en el cuarto Viaje. En el año 1537 se concedió a Luis Colón y Toledo el Ducado de Veragua, un territorio dentro de la Gobernación de Veragua, Luis Colón era hijo de Diego Colón, recibió a la vez, el título de Marqués de Jamaica, Almirante de al Mar Océana y Adelantado Mayor de las Indias, a cambio de renunciar al título de Virrey y a décima parte de las rentas prometidas a su abuelo.

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El territorio de Veragua, era determinante para Diego Colón hijo del descubridor y su familia, era el territorio que pretendían señorear, en el que invirtieron enormes recursos y esfuerzos en pacificarlo. Un Veragua, por tanto, tendría que ser descendiente de Diego Colón y su mujer María Alvarez de Toledo y Rojas. Dos fueron los Colón que se llamaban “Diego”, uno el hijo de Cristóbal Colón y Toledo, Diego Colón y Pravia casado con su prima, hija de Luis Colón y Toledo, y otro su hermano pequeño Diego Colón y Toledo. El primero tenemos que descartarlo al no poder contar con edad suficiente para recibir poder alguno en el año de 1545, ya que su padre había nacido en 1523. Tenemos que el único Veragua de nombre “Diego”, que podría referirse el documento, sería Diego Colón y Toledo, que había nacido en las Indias en 1524 y llevado luego por su madre a España en 1529, donde consiguió ingresar más tarde en la Orden de Santiago. En 1544 se casó en España con una mujer de baja posición, su madre, por este motivo lo envió a Veragua apartándolo de este matrimonio, moriría al poco en un enfrentamiento con los indios en una campaña de exploración en el año de 1546 con 22 años de edad.

Tenemos que en el año de 1545, Diego Colón y Toledo contaba con 21 años y estaba en España, el documento que presentamos nos dice que este Diego Veragua en el año de 1545 era vecino de la Villa de Belalcaçar, dato más que interesante, por cuanto Belalcaçar era Señorío de la familia Sotomayor y Zúñiga.

El título de Conde de Belalcaçar fue concedido por Enrique IV a Alfonso de Sotomayor, quien había heredado la villa de su padre Guitierre de Sotomayor en recompensa por su participación en la batalla de Olmedo contra los infantes de Aragón. Alfonso de Sotomayor se casó con Elvira de Zúñiga, desde entonces, la villa soportará los dos escudos y el apellido combinado de Sotomayor y Zúñiga.

Tenemos que Diego Colón y Toledo, nieto del descubridor e hijo del segundo Almirante y Virrey, residía en la Villa de Belalcaçar bajo la protección de una rama de los Sotomayor y de los Zúñiga.

Los Zúñiga y los Sotomayor cabalgaron juntos en la historia del siglo XV y XVI con continuas alianzas, una de ellas es la supuesta ayuda prestada a los Sotomayor de Pontevedra por los Zúñiga en lo tocante al problema de bastardía, de nuestro señor feudal más sobresaliente en el medievo, Don Pedro Alvarez de Sotomayor, conde de Caminha, Vizconde de Tui y mariscal de Baiona. Don Pedro, había sido elevado a señor de la casa principal de los Sotomayor por su hermano y su tía, pero existía un problema que habría que resolver si se quería evitar que la casa cayera en manos de ramas colaterales: Don Pedro era bastardo, hijo de Fernan Eannes y una mujer desconocida, así lo dice el propio Fernan Eannes en su testamento. Habría que esconder su bastardía, hijo de noble y de mujer plebleya, para conformar la apariencia de hijo natural, hijo de noble y de mujer noble, fuera del matrimonio.

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Antiguas armas de Colón otorgadas por los RRCC en su escudo, aparecen tanto en el castillo de Sotomayor como en el castilla de Belancazar. Los Sotomayor y los Zúñiga entroncados en continuas alianzas.

 

Tanto Don Pedro como sus descendientes, hicieron todo lo posible por hacer a la madre del patriarca de origen noble, una Zúñiga, contradiciendo lo expresado por Fernan Eannes en su testamento. Una Zúñiga, de la que hoy resulta imposible demostrar su existencia.

Que Diego de Veragua figure como vecino de la Villa de Belalcaçar no parece fortuito, que Diego de Veragua fuera persona de confianza del nieto del Conde de Caminha, tampoco.

 

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CRISTÓBAL COLÓN Y PEDRO A. DE SOTOMAYOR: USARON EL MISMO ESCUDO DE ARMAS

Punta Caxinas y La Ceiba

En el cuarto viaje de descubrimiento, Cristóbal Colón llegará el domingo 14 de agosto de 1502 al extremo de una península que llamará Punta de Caxinas, Hoy se le conoce por Punta de Castilla o Cabo de Honduras. Fue la primera vez que los españoles ponían pie en suelo continental americano y oficiaban la primera misa.

En realidad Cristóbal Colón bautizó a esa costa como Caxinas por lo que a la península la llamó Punta de Caxinas. Caxinas fue sustituida por Honduras, unos dicen que se debió a una frase de Colón “Bendito día que hemos salido de estas honduras”, y otros, a Vicente Yáñez Pinzón que la rebautizó sin más.

01¿Qué le pasaría por la cabeza a Cristóbal Colón para escoger tan curioso nombre?, el supuesto genovés para algunos, tenía predilección por los topónimos atlánticos, más concretamente de las rías gallegas, pero en este caso eligió uno en la costa portuguesa, entre Póvoa de Varzim y Vila do Conde.

Las dos costas, la hondureña de Caxinas y la portuguesa de igual nombre, son alargadas y bordeadas con arenales, salvo por la punta de Caxinas en el caso de la americana.

Nuestro Pedro Madruga conde de Caminha, reconvertido en Cristóbal Colón, conocía bien estas costas portuguesas, que costeaba con sus barcos tanto para hacer el corso como para el comercio con Porto y Aveiro, en ellas se refugiaba protegido por sus aliados y amigos los duques de Brangança y de Viseu. Los pontevedreses también conocían estos parajes portugueses, los salazones de sardina se nutrían de la sal de Aveiro situado más al sur.

cuartoViajeColonVolviendo a Honduras o Caxinas, nos vamos un poco más al norte y encontramos el lugar donde Cristóbal Colón tocó por primera vez con la proa de su barco, un lugar llamado La Ceiba, que debe su nombre a un árbol ribereño del mar caribe. Este árbol está asociado a Cristóbal Colón en otros territorios como en la República Dominicana, Puerto Rico y Cuba, en ellos la tradición oral asegura que Colón ató en ellos sus carabelas. Cristóbal de Sotomayor hijo de nuestro predilecto conde de Caminha, fue enterrado bajo una Ceiba junto a su amada Guanina una india Taína, estos primeros amantes de dos mundos tuvieron un hijo llamado Pedro, los Sotomayores de Puerto Rico dicen descender de este Pedro Sotomayor, quizás tengamos aquí el ADN que necesitamos para reescribir la historia.

El nombre de este árbol es muy sugerente para un gallego, buscando en tierras americanas el origen de este nombre no he encontrado gran cosa, y haciendo gala de mi reconocida osadía, me propongo buscarle un sentido.

En los diccionarios antiguos “ceiba” aparece en castellano como “alga”, nos dicen que a la alga marina, en las costas del Océano de España la llaman ceiba”, y digo yo, que les costaría decir en las costas gallegas, a veces parece que mientras algunos territorios se quieren separar de España, España se quiere separar de Galicia, ¡Que cosas!. Tenemos que un sargazo es una ceiba, los sargazos son esas algas marrones con ampollas llenas de aire, son muy abundantes en Galicia a la que deben su nombre, así como el mar de los sargazos (portugués) y argazos (gallego) deben su nombre al Conde de Caminha nuestro Cristóbal Colón al encontrarse durante el transcurso de su primer viaje multitud de algas flotando ceibes (sueltas, libres) en el océano.

Ceiba procede de la palabra ceibo (suelto, libre), por lo que ceibar significa soltar, liberar. Pero según El P. Sarmiento recogió en el siglo XVIII que ceibar significaba: “enviar el ganado, a algún sitio fresco, ameno y húmedo para que allí pasten, después que los soltaron del arado, carro, o de otro trabajo que padecieron a la inclemencia del sol”, de ahí dicen: “Rapaz, ceiba eses boys”. Tenemos según el P. Sarmiento un uso primitivo del término. La ceiba se llamaba también cuando las algas llegan sueltas a la costa cubriéndolo todo.

Tanto se podría ceibar, soltar, enviar a alguna persona o algún animal bajo la fresca frondosidad del árbol (ceiba), o liberar aquello que estuviera amarrado al árbol.

 

La firma de Cristóbal Colón, mensajero de Cristo.

El Jeroglífico:

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 La firma de Cristóbal Colón, constituye un verdadero jeroglífico basado en una disposición concreta de siglas, vírgulas y enunciado. Muchos historiadores trataron de descifrar esta curiosa rúbrica, entendiendo que en ella el Almirante quiso encerrar muchos de los secretos que conforman el enigma de su vida.

La interpretación de la firma siempre será conjetural mientras no aparezca un documento del propio Almirante explicando su significado.

La mayoría de los analistas han tenido en cuenta sobremanera la disposición y conformación de las siglas que se describen en la Institución de Mayorazgo de 1498, independientemente de que la consideran falsa, consideraron que no sería apócrifo todo su contenido, que solo se había alterado aquello que interesaba. Yo no creo necesario recurrir a un documento sospechoso en el que no podemos tener seguridad de que tanto en su totalidad como en alguna de sus partes, su información no sea cierta.

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Atendiendo a lo descrito en el Mayorazgo apócrifo, de cómo se debería conformar la firma con sus siglas, vírgulas y puntos, siguiendo un orden establecido, que además se obliga con carácter hereditario por el cual sus descendientes en el cargo deberían firma de igual manera, se consideró la posibilidad que la firma fuese la genealogía del propio Colón, reflejando en ella su origen y linaje anterior. De ser así, sus descendientes estarían condenados a no reflejar su propio árbol genealógico, lo que inevitablemente se tendría que ir modificando con el paso de generación en generación.

A mi entender Antonio Fernández es de todos los que han analizado la firma del Almirante, el más acertado, siguiendo su línea me pareció extraño que Cristóbal Colón utilizara una firma con la intencionalidad de resultar incomprensible para el resto, escondiendo un significado ultra secreto, tremendamente encriptado y conspiranoide. Quizás la solución sea más sencilla de lo que nos quieren hacer creer, si se escucha lo que Cristóbal Colón nos dice en sus escritos.

Colón empieza a firmar de esta forma y manera, según parece, a partir de la concesión de privilegios en las Capitulaciones firmadas en Santa Fe, este documento se extravió y puede que en él encontráramos la solución definitiva a este enigma. De los documentos que se conservan haciendo referencia a las Capitulaciones Santafesinas, existen tres, una es un testimonio autorizado y un registro cedulario, donde se transcribe únicamente los capítulos de privilegios sin preámbulo alguno.

Existe otro documento que por su configuración y contenido reúne todos los requisitos para comprender la firma. Es una carta de confirmación de las “Capitulaciones de Santa Fe”, suscrita por los Reyes Católicos en Burgos el 23 de abril de 1497, documento del que hay constancia en el Registro General del Sello de la Cancillería castellana en el Archivo General de Simancas (Valladolid), donde si aparece preámbulo. Nos dice Antonio Romeu de Armas, que Cristóbal Colón demandó la confirmación de las capitulaciones de 1492 elevándolas a rango y categoría de carta de privilegio en pergamino y con el sello grande de plomo. Para la conversión de las capitulaciones Colón tuvo que presentar el original del documento, las cartas de privilegio se revestían de particular solemnidad, se iniciaban con una invocación a la Santísima Trinidad y a la Virgen María, seguido de un preámbulo de circunstancias, rematándose el protocolo inicial con la intitulación larga de reinos, alineados unos en pos de otros. Correspondía al beneficiario la exhibición del documento a lo que se llamaba presentación. A renglón seguido se insertan, con toda puntualidad, las cláusulas de las Capitulaciones, sin que sea preciso añadir pormenor alguno.

Según Consuelo Varela la redacción de esta carta de privilegio no sigue la norma usada en Castilla, y se parece más a la empleada en Portugal, creyendo que debió ser el propio Colón quien realizó su redacción.

Antes de analizar con detalle este documento de confirmación de las Capitulaciones santafesinas , necesitamos detenernos en la fanática religiosidad de Cristóbal Colón, su obsesión por la SANTÍSIMA TRINIDAD, y en la idea de ser el elegido para emprender tal empresa por inspiración DIVINA y en ser el MENSAJERO de la Fe Católica. Sirvan estos párrafos, de tantos, donde Cristóbal Colón deja patente su predilección:

Carta de Cristóbal Colón al escribano de ración de los Reyes Católicos, D. Luis Santangel, el 15-02-1493: “Señor: Porque sé que habeis placer de la grande victoria que nuestro señor me ha dado en nuestro viaje……a la primera que fallé puse por nombre San Salvador en conmemoración de su Alta majestad… Dar gracias solemnes a la SANTÍSIMA TRINIDAD con muchas oraciones solemnes por el tanto ensalzamiento que habrán, ayuntandose tantos pueblos a NUESTRA SANTA FE…

Carta de Cristóbal Colón al escribano de ración de los Reyes Católicos, D. Luis Santangel, el 15-02-1493: “Señor: Porque sé que habeis placer de la grande victoria que nuestro señor me ha dado en nuestro viaje……a la primera que fallé puse por nombre San Salvador en conmemoración de su Alta majestad… Dar gracias solemnes a la SANTÍSIMA TRINIDAD con muchas oraciones solemnes por el tanto ensalzamiento que habrán, ayuntandose tantos pueblos a NUESTRA SANTA FE…

Historia del tercer viaje de Cristóbal Colón, como la envió a los Reyes desde la Isla Española: “Serenísimos e muy Altos e muy Poderosos Principes, Rey e Reina, nuestros señores: LA SANTA TRINIDAD movio a vuestras Altezasa esta empresa de las indias, y por su infinita bondad, hizo a mi MENSAJERO DELLO… y no la palabra de Dios, y que se cumplirá todo lo que dijo el cual tan claro habló de estas tierras por la boca de Isaías en tantos lugares de su esriptura, afirmando que de España les sería divulgado su santo nombre. E parti en nombre DE LA SANTISIMA TRINIDAD… tornaronme ea enviar Vuestras Altezas, y en poco espacio, digo no de… le descubri por VIRTUD DIVINAL 333 leguas de la tierra firme… parti en nombre de LA SANTISIMA TRINIDAD, miércoles 30 de mayo (de 1498) de la Villa de San Lucar… y como su Alta Majestad haya usado de misericordia siempre conmigo, por acertamiento subió un marinero a la gavia, y vido al poniente TRES MONTAÑAS juntas: dijimos la Salve Regina y otras prosas… a un cabo que le dije de la Galea después de haber nombrado a la Isla, DE LA TRINIDAD… y les dije la policia y nobleza de todos los cristianos, y la fe que en LA SANTA TRINIDAD tienen… y me enviarán a mandar, y se cumplira con ayuda de LA SANTA TRINIDAD con toda diligencia enmadera que Vuestras Altezas sean servidas y hayan placer, Deo gracias.”

Carta del Almirante a la que había sido Ama del Príncipe Don Juan, escrita a fines de 1500: “… La posesión de todo fui yo a tomar en su Real Nombre… Ya mucho quisiera despedir el negocio si fuese honesto con mi Reina; el esfuerzo de nuestro Señor y de su Alteza fizo que yo continuase…del nuevo cielo y tierra que decia Nuestro Señor por San Juan en el Epocalipsis, después de dicho por boca de Isaias, Me hizo dello MENSAJERO y amostro en cual parte… me consolo Nuestro Señor milagrosamente y dijo: esfuerza, no desmayes ni temas: YO PREVEERE EN TODO…

Carta de Cristóbal Colón a los Reyes Católicos del Cuarto Viaje. Isla de Jamaica a 7 de Julio de 1503: “Desque naciste, siempre el tuvo de ti muy gran cargo. Cuando te vido en edad de que él fue contento, maravillosamente hizo sonar tu nombre en la Tierra… parti en nombre de LA SANTISIMA TRINIDAD, la noche de Pascua con los navios podridos… después que yo, por VOLUNTAD DIVINA, la hube puesto debajo de su Real y Alto Señorío… Cuya vida y alto estado LA SANTISIMA TRINIDAD guarde y acreciente.”

Carta de Cristóbal Colón a Fray D. Gaspar del 11-5-1503: “… mi partida será en nombre de LA SANTA TRINIDAD, el miércoles a la mañana…”

Carta de Cristóbal Colón a Fray D. Gaspar del 20-5-1503: “…Agora será mi viaje en nombre de LA SANTA TRINIDAD y espero Della la victoria.”

Carta de Cristóbal Colón a su hijo Diego Colón del 1-12-1504:“…plega a LA SANTA TRINIDAD de dar salud a la Reina Nuestra Señora, porque con ello se asiente lo que ya va levantando…”

Institución de mayorazgo del 22-2-1498 del 22-2-1498: “… en nombre de LA SANTISIMA TRINIDAD, el cual me puso en memoria, y después llego a perfecta inteligencia que podria navegar e ir a las Indias desde España, pasando del Mar Oceano al poniente…, y así lo notifiqué al Rey D.Fernando y a la Reina Isabel, nuestros señores…”

Carta a los reyes D.Felipe y Dª Juana de abril de 1506: LA SANTA TRINIDAD guarde y acreciente el muy alto y real estado de Vuestras Altezas…”

Testamento del 22 de Febrero de 1506: “… Digo a D. Diego , mi hijo e mando que tanto que él tenga renta del dicho Mayorazgo y herencia, que pueda sostener en una Capilla que se haya de facer, TRES Capellanes que digan cada dia TRES misas, una a honra de LA SANTISIMA TRINIDAD, e otra a la concepción de Nuestra Señora, e la otra por anima de todos los fieles difuntos e por mi anima e de mi Padre e Madre e Mujer. E que si su facultad abastara que haga la dicha Capilla honrosa, y la acreciente las oraciones y preces por el honor de LA SANTA TRINIDAD, e si esto puede ser en la Isla Española que Dios me dio milagrosamente, holgaria que fuese allí donde yo la invoqué, que es en la Vega que se dice De la Concepción.”

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Esta adoración a La Santa Trinidad por Cristóbal Colón, la continua mención a la causa divina en la consecución de sus proyectos, y la creencia de ser él escogido por Dios como su mensajero y portador del evangelio, es considerado por Antonio Fernández como parte y el todo en la resolución de su laboriosa firma.

Podríamos incluir más ejemplos referidos a la Santísima Trinidad recogidos de sus escritos, pero creo suficiente los textos escogidos. Y habría que preguntarse si fue casualidad que fueran, tres, las naves que protagonizaron el viaje de descubrimiento.

Las siglas y puntos con una “A” en medio, que en la cabeza de la firma se observan, representan a la Santísima Trinidad que Colón tanto invocaba. Padre e Hijo e Espíritu Santo, tienen la misma naturaleza divina, aunque son tres Personas realmente distintas.

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La “A” que se sitúa en el medio de las “S” no puede ser la inicial de Almirante, primero por que Cristóbal Colón hasta después de 1500, firmaba en la parte inferior con “El Almirante”, lo que vendría a repetirse o a redundar, y segundo, por que sería una pretensión extralimitada posicionar su cargo en el lugar donde la tradición católica situaba a Dios. Una explicación sería que la “A” inmersa en las “S” se referiría a “Alma”. En el misterio trinitario desde el día de nuestro bautismo, si no rechazamos a Dios por el pecado mortal, está en nuestra alma Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, pero lo cierto, es que me inclino por el significado de «Alpha»; Cristóbal Colón, personaje místico por antonomasia, se recrea en darle significado mesiánico a la «empresa de la Indias», en el preámbulo:

«…y así el ome puede entender que Dios es comienço e medio e fín de todas las cosas; e que en él se ençierran y él mantiene a cada uno en aquel estado que las ordenó…»

Alpha y Omega, representan la primera y última letra respectivamente del alfabeto griego, y como símbolo cristiano representan a Dios, que es el comienzo y el fin de todas las cosas, ya que antes de Dios no hay ninguno y no habrá ninguno después.

Cristóbal Colón en su segundo viaje bautizó al cabo más oriental de Cuba como «Alpha», muchos le llaman «Alfa y Omega» creyendo que le llamaba Colón así por creerse en tierra firme y no en una isla y que este punto era el comienzo y el fin de Asia, pero lo cierto es que no le llamó «Alfa y Omega», y quien nos da la referencia de ello es su hijo y mayor biógrafo, que nos dice:

«Habiendo el Almirante navegado 17 leguas hacia el Levante por la costa de Cuba, llegó al cabo oriental de ella que llamó «Alfa«»

A este cabo Cristóbal Colón también le llamaría «Maisí«, sin traducción en cualquier idioma salvo en gallego «es cierto«, lo cual adquiere mayor significado: Todo lo que dije a los sabios, príncipes y reyes, era cierto, y este sitio es el principio de lo que yo dije que iba a descubrir, ya que soy XPO FERENS (El mensajero de Xristo).

En el preámbulo:

“y así como el coraçón es uno, e por él reçiben todos los otros mienbros unidad para ser un cuerpo

“ca los sanctos dixeron que el Rey es puesto en la tierra en el lugar de Dios para conplir la justiçia e dar a cada uno su derecho y por ende lo llamaron coraçon y alma del pueblo, y asi como el alma está en el coraçón del ome, e por él vive el cuerpo y se mantiene, así en el Rey está la justiçia,”

Curiosidad: A la isla de Cuba, Cristóbal Colón la bautizó con el nombre de «Juana», según muchos, en honor del príncipe Juan hijo de los RRCC, a otra isla le puso Isabela en honor a la reina, y a otra «Fernandina» en honor al rey. El nombre de «Juana» puesto por Colón a la Isla resulta un poco comprometido, ya que este nombre puede malinterpretarse llegando a creer que estaba puesto en honor a Juana de Trastámara (La beltraneja), quizás Colón jugó un poco con la ambigüedad del término, lo curioso vendría más tarde cuando Fernando el Católico retira el nombre de «Juana» a la isla para ponerle «Fernandina», ¿retira el nombre en honor a su hijo fallecido para poner el suyo en honor propio». Curioso

Las tres “S” con los puntos o vírgulas que le acompañan, representan el símbolo de La Santísima Trinidad, Sanctus, Sanctus, Sanctus. Conforman en su conjunto la corte celestial de Santos y Santas.

“e así mismo a onor y reverençia de todos los otros sanctos e sanctas de la Corte Celestial.”

Tres cosas distintas e iguales al mismo tiempo, y a su vez, cada una (una S con dos puntos) es al mismo tiempo las tres cosas, delimitando su lectura, donde cada una de eses con sus puntos, es principio, medio y fin.

Justo debajo de las siglas .S.  A  .S. escribe X M Y, al no observar puntos en las siglas X, M, e Y, entendemos que juntas en su contexto adquieren el significado que se le quiso dar. Las siglas “X” y “M” fueron interpretadas con mayor Quorum como “Xristo” y como “Maria”, en el caso de la “Y” que muchos identificaron a “Yhesus” y otros a “Yhosef”, obteniendo como resultado “Cristo, María y Jesús” o “Cristo, María y José”.

Pero también podemos recurrir a su biógrafo e hijo, Fernando Colón, que nos dice que su padre «no probaba la pluma sin escribir estas palabras: «Jesús cum María, sit nobis in via:», que viene a significar «Jesún y María me acompañan en el camino», que nos llevaría a pensar que la X es abreviatura de Xristo, la M de María y la Y abreviatura de «Yo», viniendo a resultar las tres siglas la abreviatura de la frase que su propio hijo dice que siempre empleaba, esto resolvería que aparentemente no se cumpla, tal afirmación, en muchos de sus escritos, como debería suceder según Fernando Colón. También resolvería los dos puntos (:) que en ocasiones anteponía a XPO FERENS y a EL ALMIRANTE.

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De ser la «Y» de Yhosef, como así creo, el Almirante trata de representar con este trío de letras «La Concepción de Xristo», Jesús, María y José. En este sentido encontramos algunas pistas que refuerzan este significado:

Recurrimos a su hijo Fernando Colón, por ser de mayor garantía, el nos dice que su padre:

«Por no haber hallado en esta isla cosa de importancia, navegaron el viernes 19 de Octubre, á otra llamada «Saometo» á la cual puso por nombre la Isabela», el Almirante, para proceder con orden en la imposición de los nombres, pues á la primera que llamaban o Guanahani los indios la llamó «Gloria de Dios,» que se la había mostrado librándole de muchos peligros; «San Salvador» á la segnnda por la devoción que tenía á la Concepción de María Santísima, y por el principal favor que en ella tienen los cristianos, llamó, Santa María dé la Concepción; á la tercera, llamó «Fernandína,» en memoria del Rey Católico y á la cuarta Isabela, por respeto á la serenísima Reina doña Isabel y después á la que halló primero que Cuba,la llamó «Juana», en memoria del Príncipe D. Juan, heredero de Castilla, teniendo cuidado de satisfacer, con estos nombres a la memoria espiritual y temporal.»

No se refiere a la Inmaculada Concepción de María, lo hace a la Concepción de Cristo-Jesús, del que dice era devoto. Este es otro aspecto del franciscanismo de Colón, los Franciscanos creían en la Concepción de Cristo por los tres actores (Jesús, María y José) gracias a la intervención de Dios. Recordar que Colón no solo era devoto de la Orden de San Francisco, sino que en repetidas ocasiones vestía sus hábitos.

Fernando Colón se referiría a esta isla en otras ocasiones como isla «De la Concepción» e isla «Concepción». De este modo tal como nos dice su hijo y biógrafo, Colón quiso satisfacer primero a la memoria espiritual, y así puso a la primera isla descubierta «Sant Salvador» en honor a San Salvador «Gloria de Dios», que en la firma representan las tres «S» con sus vírgulas y la «A» en el medio; y a la segunda le puso «Santa maría de la Concepción», representándose en la firma con las siglas «X,M,Y»; luego quiso satisfacer la memoria temporal y así pueso «Fernandina» a la tercera, «Isabela» a la cuarta y «Juana» a la Quinta.

Cristóbal olón:«A la primera que yo hallé puse nombre San Salvador [isla Watling] a comemoración de Su Alta Majestad, el cual maravillosamente todo esto ha dado; los Indios la llaman Guanahaní; a la segunda puse nombre la isla de Santa María de Concepción [Cayo Rum]; a la tercera Fernandina [Isla Long]; a la cuarta la Isabela [Isla Crooked]; a la quinta la isla Juana [Cuba], y así a cada una nombre nuevo.»

Fernando Colón: «el Almirante, para proceder con orden en la imposición de los nombres, pues á la primera que llamaban o Guanahani los indios la llamó «Gloria de Dios,» que se la había mostrado librándole de muchos peligros; «San Salvador» á la segunda por la devoción que tenía á la Concepción de María Santísima, y por el principal favor que en ella nen los cristianos, llamó, Santa María de la Concepción; á la tercera, llamó «Fernandína,» en memoria del Rey Católico y á la cuarta Isabela, por respeto á la serenísima Reina doña Isabel y después á la que halló primero que Cuba,la llamó «Juana», en memoria del Príncipe D. Juan, heredero de Castilla, teniendo cuidado de satisfacer, con estos nombres a la memoria espiritual y temporal.

Al terminar su Tercer Viaje, comienza su carta a los Reyes diciendo: «La santa Trinidad movió a Vuestras Altezas a esta empresa de las Indias y por su infinita bondad hizo a mí mensajero de ello».

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En el preámbulo de la carta de privilegios:

“porque el Rey deve ser y es uno, y por eso deven ser todos unos con él para lo seguir y ayudar en las cosas que ha de hazer; y naturalmente dixeron los sabios que los reyes son cabeça del Reyno, porque como de la cabeça naçen los sentidos porque se mandan todos los mienbros del cuerpo, bien así por el mandamiento que naçe del Rey, que es señor y cabeça de todos los del Reyno, se deve mandar y guiar y lo obedesçer; y tan grande es dicho del poder de los Reyes que todas las leyes y los derechos tiénenlo so su poderío, porque aquel no lo han de los omes mas de Dios, cuyo lugar tiene en las cosas tenporales; al qual entre las otras cosas prinçipalmente perteneçe amar e honrrar e guardar sus pueblos, y entre los otros señaladamente, deve tomar e honrrar a los que lo meresçen por serviçios que les aya fecho; y por ende el Rey o el Prínçipe, entre los otros poderes que ha, non tan solamente puede, mas deve fazer graçias a los que las meresçen por serviçios que le ayan fecho y por bondad que falle en ellos.”

“él (Dios) es dicho rey sobre todos los reyes, porque de él han ellos nonbre y por él reynan y él los govierna y mantiene; los quales son vicarios cada uno en su reyno puesto por él sobre las gentes para los mantener en justiçia y en virtud tenporalmente;”

Colón firmará debajo de las siglas primero con “El Almirante”, luego con “Xpo FERENS”, este cambio sucede cuando los reyes le niegan su favor, siendo despojado de su rango es encarcelado y esposado, y es enviado a Castilla en tales condiciones por el nuevo Gobernador Bobadilla con el beneplácito de los reyes.

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En el preámbulo de la carta de privilegios se dedica una extensa parrafada a resaltar los derechos de los que es acreedor por sus méritos y servicios:

“Y porque entre las otras virtudes anexas a los Reyes, segund dixeron los sabios, es la justiçia , la qual es virtud e verdad de las cosas, por la qual mejor e más endereçadamente se mantiene el mundo, y es así como fuente donde manan todos los derechos, e dura por sienpre en las voluntades de los omes justos e nunca desfalleçe, e da e reparte a cada uno ygualmente su derecho, e conprehende en sí todas las virtudes prinçipales, y naçe de ellas muy grande utilidad, porque haze bivir cuerdamente y en paz a cada uno segund su estado, sin culpa e sin yerro, e los buenos se hazen por ella mejores, reçibiendo galardones por los bienes que fizieron, e los otros por ella se endereçan e emiendan. La qual justiçia tiene en sí dos partes prinçipales: la una [9 recto] es comutativa, que es entre un ome e otro; la otra es distributiva, en la qual consisten los galardones e remuneraçiones de los buenos e virtuosos trabajos e serviçios que los omes fazen a los Reyes e Prínçipes y a la cosa pública de sus reynos; y porque, segund dizen las leyes, dar galardón a los que bien e lealmente sirven es cosa que conviene mucho a todos los omes, mayormente a los Reyes e Prínçipes e Grandes Señores que tienen poder de lo hazer; e a ellos es cosa propia honrrar e sublimar a aquellos que bíen e lealmente les sirven, e sus virtudes e serviçios lo mereçen en galardonar los buenos fechos, los Reyes que lo fazen muestran ser conosçedores de la virtud, e otrosí, justiçieros; ca la justiçia no es tan solamente en escarmentar los malos, más aun es galardonar los buenos; e demás de esto naçe de ella otra muy grande utilidad, porque da voluntad a los buenos para ser más virtuosos e a los malos para emendarse, e quando así no se faze podría acaeçer por contrario. E porque entre los otros galardones e remuneraçiones que los Reyes pueden fazer a los que bien e lealmente les sirven, es honrrarlos e sublimarlos entre los otros de su linage, e los ennobleçer e decorar e honrrar, e les fazer otros muchos bienes e graçias e merçedes;”

Cristóbal Colón, escoge un modo de reivindicar la empresa de las indias como algo propio, que le fue entregado por un acto divino. Se considera el elegido por Dios como apóstol para llevar a Cristo (Cristoferens, Cristóforo) a un Mundo Nuevo, así lo dice en su carta de 1500 a Juana de la Torre, diría: «del nuevo cielo y tierra que decía Nuestro Señor por San Juan en el Apocalipsis…, me hizo a mí mensajero y amostró aquella parte».

En La Historia de Cristóbal Colón escrita por su hijo Fernando Colón, la mejor y más completa biografía realizada hasta el momento, a pesar de muchos; su hijo nos deleita con interesante información sobre la atribución de su padre en considerarse “el elegido”. El siguiente extracto de su libro lo incluyo quizás un poco generoso en su extensión, no dejando escapar la oportunidad para observar otros detalles que ahora no nos ocupan pero que pueden hacer pensar a quienes sepan leer entre líneas.

“…bien que el Almirante, conforme a la patria, donde fue a vivir y a empezar su nuevo estado, limó el vocablo para conformarle con el anti­guo, y distinguir los que procedieron de él, de los demás que eran parientes colaterales, y así se llamó Colón: esta consideración me mueve a creer que así como la mayor parte de sus cosas fueron obradas por algún misterio, así en lo que toca a la variedad de semejante nombre y sobre­nombre, no deja de haber algún misterio. Po­dríamos traer para ejemplo muchos nombres que fueron puestos como indicios de los efec­tos que habían de suceder por causas ocultas, como en lo que pertenece al Almirante, de quien fue pronosticada la maravilla y novedad de lo que hizo; porque si atendemos al sobrenombre común de sus ascendientes, diremos que verdaderamente fue Colombo, o Paloma, en cuanto llevó la gracia del Espíritu Santo al Nue­vo Mundo, que descubrió; mostrándose como en el bautismo de San Juan Bautista el Espíritu Santo, en figura de Paloma, manifestando que era el hijo amado de Dios, que no era allí cono­cido, porque sobre las aguas del Océano, llevó como lo paloma de Noé, el ramo de oliva, y el aceite del bautismo; por la unión, y paz, que debían tener aquellas gentes con la Iglesia, que estaban encerradas en el arca de las tinieblas, y la confusión, y consiguientemente, son muy apropósito al sobrenombre de Colón, que volvió a renovar, que en griego significa miem­bro, para que siendo el propio suyo Cristóbal, se supiese de quien era miembro; esto es, de Cristo, de quien había de ser enviado para sa­lud de aquellas gentes, y si queremos reducirle a la pronunciación latina, es Christophorus Colonus, y diremos que como se dice que San Cris­tóbal tuvo aquel nombre por qué pasaba a Cris­to por la profundidad de las aguas, con tanto peligro, de que fue llamado Cristóbal, que así como llevaba y conducía las gentes, quo ningu­no se atrevía a pasar, del mismo modo el Almi­rante que fue Chistophorus Colonus, pidiendo a Cristo su ayuda, y que le favoreciese en aquel peligro de su viaje, pasó él y sus ministros para que hiciesen a las gentes indias, colonos y habitadores de la Iglesia triunfante de los cie­los; pues es de creer que muchas almas, de que imaginaba Satanás apoderarse, faltando quien las pasase por el agua del bautismo, fueron he­chas por él colonas del cielo, y habitadores de la gloria eterna del Paraíso.”

El significado de “FERENS” se traduce del latín en “mensajero” o “portador”, y “Xpo” es la abreviatura de “Xristobal” o “Xhristophorus”.  “Xristóbal” significa el que porta a Cristo, y “Colon”, tanto en la forma francesa “Culon”o “Cullon”, en la italiana “Colombo”, como en latín “Columbus”, significan todas ellas «paloma».

De todo ello resulta que, tanto su firma como su nombre vienen a significar lo mismo. En las treinta y dos firmas que Colón trazó de su puño y letra, siempre se resistió a poner el nombre y apellido por el que fue conocido «Cristóbal Colón», y no existe documento con contenido autógrafo que no ocurra lo mismo. No me extraña que alguien pudiera pensar en la posibilidad de que su propio nombre fue tomado para que reuniese el significado buscado.

De todo anteriormente expuesto, podemos significar tres partes diferenciadas en el preámbulo y asociar cada una de ellas a una de las tres partes de la firma:

  • FirmaColonDios11Texto que hace referencia a las tres «S», con sus vírgulas y la «A» en el centro: «En el nonbre de la Sancta Trenidad y eterna unidad, Padre e Fijo Espíritu Sancto tres personas realmente distintas en una esençia divina, que bive e reyna por sienpre sin fin, e de la bien aventurada virgen gloriosa Sancta María, nuestra Señora, su madre, a quien nos tenemos por señora e por abogada en todos los nuestros fechos, e a honrra e reverençia suya, e del bien aventurado apóstol Señor Santiago, luz e espejo de las Españas, patrón e guiador de los reyes de Castilla e de León, e así mismo a onor y reverençia de todos los otros sanctos e sanctas de la Corte Celestial. Porque, aunque segúnd natura non puede el ome conplidamente conosçer qué cosa es Dios, por el mayor conosçimiento que del mundo puede aver, puédelo conoçer, viendo e contenplando sus maravillosas obras e fechos que fizo e faze de cada día, pues que todas las obras por su poder son fechas e por su saber governadas e por su bondad mantenidas, y así el ome puede entender que Dios es comienço e medio e fín de todas las cosas; e que en él se ençierran [8 verso] y él mantiene a cada uno en aquel estado que las ordenó, y todas le han menester y él non ha menester a ellas, y él las puede mudar cada que quisiere segund su voluntad, y non puede caber en él que se mude nin se canbie en alguna manera; él es dicho rey sobre todos los reyes, porque de él han ellos nonbre y por él reynan y él los govierna y mantiene;…»
  • FirmaColon-XMY11Texto que referencia a las letras «X,M,Y»:«…los quales son vicarios cada uno en su reyno puesto por él sobre las gentes para los mantener en justiçia y en virtud tenporalmente; lo qual se muestra conplidamente en dos maneras: la una de ellas es espiritual segúnd lo mostraron los profetas y los sanctos, a quien dio nuestro Señor graçia de saber todas las cosas çiertamente e las fazer entender; la otra manera es segund natura, así como lo mostraron los omes sabios que fueron conozçedores de las cosas naturalmente, ca los sanctos dixeron que el Rey es puesto en la tierra en el lugar de Dios para conplir la justiçia e dar a cada uno su derecho y por ende lo llamaron coraçon y alma del pueblo, y asi como el alma está en el coraçón del ome, e por él vive el cuerpo y se mantiene, así en el Rey está la justiçia, que es vida y mantenimiento del pueblo de su señorío; y así como el coraçón es uno, e por él reçiben todos los otros mienbros unidad para ser un cuerpo, bien así todos los del Reyno, maguer sean muchos, son uno; porque el Rey deve ser y es uno, y por eso deven ser todos unos con él para lo seguir y ayudar en las cosas que ha de hazer; y naturalmente dixeron los sabios que los reyes son cabeça del Reyno, porque como de la cabeça naçen los sentidos porque se mandan todos los mienbros del cuerpo, bien así por el mandamiento que naçe del Rey, que es señor y cabeça de todos los del Reyno, se deve mandar y guiar y lo obedesçer; y tan grande es dicho del poder de los Reyes que todas las leyes y los derechos tiénenlo so su poderío, porque aquel no lo han de los omes mas de Dios, cuyo lugar tiene en las cosas tenporales; al qual entre las otras cosas prinçipalmente perteneçe amar e honrrar e guardar sus pueblos, y entre los otros señaladamente, deve tomar e honrrar a los que lo meresçen por serviçios que les aya fecho; y por ende el Rey o el Prínçipe, entre los otros poderes que ha, non tan solamente puede, mas deve fazer graçias a los que las meresçen por serviçios que le ayan fecho y por bondad que falle en ellos. …»
  • FirmaColon-xpo-ferens11Texto que hace referencia a su persona, labor y méritos: «…Y porque entre las otras virtudes anexas a los Reyes, segund dixeron los sabios, es la justiçia , la qual es virtud e verdad de las cosas, por la qual mejor e más endereçadamente se mantiene el mundo, y es así como fuente donde manan todos los derechos, e dura por sienpre en las voluntades de los omes justos e nunca desfalleçe, e da e reparte a cada uno ygualmente su derecho, e conprehende en sí todas las virtudes prinçipales, y naçe de ellas muy grande utilidad, porque haze bivir cuerdamente y en paz a cada uno segund su estado, sin culpa e sin yerro, e los buenos se hazen por ella mejores, reçibiendo galardones por los bienes que fizieron, e los otros por ella se endereçan e emiendan. La qual justiçia tiene en sí dos partes prinçipales: la una [9 recto] es comutativa, que es entre un ome e otro; la otra es distributiva, en la qual consisten los galardones e remuneraçiones de los buenos e virtuosos trabajos e serviçios que los omes fazen a los Reyes e Prínçipes y a la cosa pública de sus reynos; y porque, segund dizen las leyes, dar galardón a los que bien e lealmente sirven es cosa que conviene mucho a todos los omes, mayormente a los Reyes e Prínçipes e Grandes Señores que tienen poder de lo hazer; e a ellos es cosa propia honrrar e sublimar a aquellos que bíen e lealmente les sirven, e sus virtudes e serviçios lo mereçen en galardonar los buenos fechos, los Reyes que lo fazen muestran ser conosçedores de la virtud, e otrosí, justiçieros; ca la justiçia no es tan solamente en escarmentar los malos, más aun es galardonar los buenos; e demás de esto naçe de ella otra muy grande utilidad, porque da voluntad a los buenos para ser más virtuosos e a los malos para emendarse, e quando así no se faze podría acaeçer por contrario. E porque entre los otros galardones e remuneraçiones que los Reyes pueden fazer a los que bien e lealmente les sirven, es honrrarlos e sublimarlos entre los otros de su linage, e los ennobleçer e decorar e honrrar, e les fazer otros muchos bienes e graçias e merçedes;…»

Otros cometidos y curiosidades:

Se observa en los documentos donde aparece su firma autógrafa, que cuando la carta es destinada a personas de poca confianza, o personas que claramente fueron contrarias o enemigas de sus intereses y de su persona, firmaba “El almirante”. En este grupo aparecen en los escritos dirigidos a Luis Santangel, D. Juan de Fonseca y Francisco Roldán, después de 1500 cuando cambia “El Almirante” por “Xpo FERENES”, utilizará la misma forma escueta en tres cartas de libramientos de pago por servicios prestados a favor de Rodrigo Vizcaino, Francisco Niño, y Diego Salcedo, libramientos que su receptor y cumplidor forzoso del pago, le era contrario.

Por el contrario, las cartas destinadas a sus personas de confianza como, los reyes, fray Gaspar Gorricio, su hijo Diego, Miguel Ballester y Nicoló Oderigo, Colón firmaba con su forma completa reivindicativa de su misión mesiánica y de sus derechos sobre la empresa de las indias. Pero aquí también hacia diferenciaciones, en aquellas cartas que su destinatario último eran los reyes, Gaspar Gorricio, Oderigo o su hijo Diego, incluía al final de “Xpo FERENS” un punto (.), un punto y una barra (./), o un punto y dos barras (.//).

Será muy difícil descifrar el significado de estos signos, todo parece apuntar a un código secreto que estas personas conocían; puede que su finalidad sea la de demostrar la titularidad de la firma y su contenido, el grado de confidencialidad o a quien deberían redestinarla.

Cuando la firma con sus siglas, puntos, vírgulas y enunciado Xpo FERENS, aparece en cartas anteriores a 1500, serán falsas o apócrifas, como también, cuando los puntos sobre las «S» faltan, o aparecen en las siglas X,M, e Y, también hay que considerar  la autenticidad falsa o apócrifa. Es el caso de la carta a Rodrigo Escobedo de 1493 y de la Ordenanza de Colón de febrero de 1493.

 Relación y tipos de firmas:

Apócrifo.- Carta a Rodrigo de Escobedo. La Española, 4 de enero de 1493.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS

No autógrafo ¿?.- Carta a Luis Santángel. 15 de febrero de 1493

El Almirante

Apócrifo.- Ordenanza a Colón. Cádiz, 20 de febrero de 1493

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS

Firma autógrafa.- Memorial a Antonio de Torres, para entregarla a los Reyes. Isabela a 30 de enero de 1494.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

El Almirante

No autógrafo.- Instrucción a Mosén Pedro Margarite. A 9 de abril de 1494

El Almirante

No autógrafo.- Carta a D. Juan de Fonseca. Obispo de Badajoz. Sin fecha.

El Almirante

No autógrafo.- Deuda con Centurión. A 17 de febrero de 1498.

El Almirante

Apócrifo.- Institución de Mayorazgo. A 22 de febrero de 1498.

Sin firma

Autógrafo.- Carta a don Diego Colón. Sevilla, 29 de abril de 1498.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

El Almirante

No autógrafo.- Carta a fray Gaspar Gorricio. Sanlucar de Barrameda, 12 de mayo de 1498.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

El Almirante

Autógrafo.- Carta a fray Gaspar Gorricio. Sanlucar de Barrameda, 28 de mayo de 1498.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

El Almirante

No autógrafo.- Salvoconducto a Francisco Roldán. Santo Domingo, 26 de octubre de 1498.

El Almirante

Autógrafo.- Relación de gente en el primer viaje. A 26 de noviembre de 1498.

Jhesus cum Maria sit nobis in via

No autógrafo.- Carta a Miguel Ballester. La Concepción, 21 de mayo de 1499.

Jhesus cum Maria sit nobis in via

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

El Almirante

No autógrafo.- Provisión a Pedro de Salcedo. Santo Domingo, 3 de agosto de 1499

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

VIRREY

Autógrafo.- Carta a fray Gaspar Gorricio. Granada, 26 de enero de 1501.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

El Almirante

Autógrafo.- Probablemente a Gaspar Gorricio. Granada, 24 de mayo de 1501.

Autógrafo.- Probablemente a Gaspar Gorricio. Granada, 9 de junio de 1501.

Autógrafo.- Probablemente a Gaspar Gorricio. Granada, 13 de septiembre de 1501.

Autógrafo.- Probablemente a Gaspar Gorricio. Sin fecha.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

El Almirante

Autógrafo.- Conocimiento de cien castellanos de oro a Alonso de Morales. A 22 de octubre de 1501.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

El Almirante

Autógrafo.- Memorial a los Reyes, sobre la población de las Indias. ¿? Agosto

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS./

Autógrafo.- Memorial a los Reyes. Fecha aproximada 1502.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

:Xpo FERENS./

Autógrafo.- Carta a los reyes. Granada, 6 de febrero de 1502.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

:Xpo FERENS.

Autógrafo.- Carta a Nicoló Odérigo. Sevilla, 21 de marzo de 1502.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS

¿?.- Carta a la banca de Sanjorge. Sevilla, 2 de abril de 1502.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS

Autógrafo.- Carta a fray Gaspar Gorricio. Sanlucar de Barrameda, 4 de abril de 1502.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS.

Autógrafo.- Carta a fray Gaspar Gorricio. Gran Canaria, 20-25 mayo de 1502.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS./

Autógrafo.- Carta a fray Gaspar Gorricio. Jamaica, 7 de julio de 1503.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

:Xpo FERENS.//

Firma autógrafa.- Libramiento a favor de Diego Rodríguez. A 7 de septiembre de 1504.

Xpo FERENS

Firma autógrafa.- Libramiento a favor de Rodrigo Vizcaino y Francisco Niño. A 8 de septiembre de 1504.

Xpo FERENS

Firma autógrafa.- Libramiento a favor de Diego Salcedo. A 9 de septiembre de 1504.

Xpo FERENS

Autógrafo.- Cartas a Diego Colón.

Sevilla, 21 de noviembre de 1504.

Sevilla, 28 de noviembre de 1504.

Sevilla, 1 de diciembre de 1504.

Sevilla, 3 de diciembre de 1504.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS.

Autógrafo.- Carta a Nicoló Oderigo. Sevilla, a 27 de diciembre de 1504.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS./

 Autógrafo.- Carta a Juan Luis de Mayo. Sevilla, 27 de diciembre de 1504.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS

Autógrafo.- Carta a Diego Colón. Sevilla, 29 diciembre de 1504.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS.

Autógrafo.- Carta a Diego Colón. A 28 de enero de 1505.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS./

Autógrafo.- Carta a Diego Colón. Sevilla, 5 de febrero de 1505.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS

Firma autógrafa.- Carta a Diego Colón. A 25 de febrero de 1505.

.S.

.S.  A  .S.

X    M   Y

Xpo FERENS.//

 

Texto completo del documento:

Privilegio de los Reyes Católicos …

… en el que confirman las capitulaciones concertadas con Cristóbal Colón en Santa Fe el 17 de abril de 1492.

Traslado realizado sobre los originales de Colón, en Sevilla, el 15 de marzo de 1498, incluido en el Libro de los Privilegios de Veragua de Cristóbal Colón.

Archivo General de Indias. Patronato,295, N.98, folios 8 recto – 10 verso

 

[8 recto]

En el nonbre de la Sancta Trenidad y eterna unidad, Padre e Fijo Espíritu Sancto tres personas realmente distintas en una esençia divina, que bive e reyna por sienpre sin fin, e de la bien aventurada virgen gloriosa Sancta María, nuestra Señora, su madre, a quien nos tenemos por señora e por abogada en todos los nuestros fechos, e a honrra e reverençia suya, e del bien aventurado apóstol Señor Santiago, luz e espejo de las Españas, patrón e guiador de los reyes de Castilla e de León, e así mismo a onor y reverençia de todos los otros sanctos e sanctas de la Corte Celestial. Porque, aunque segúnd natura non puede el ome conplidamente conosçer qué cosa es Dios, por el mayor conosçimiento que del mundo puede aver, puédelo conoçer, viendo e contenplando sus maravillosas obras e fechos que fizo e faze de cada día, pues que todas las obras por su poder son fechas e por su saber governadas e por su bondad mantenidas, y así el ome puede entender que Dios es comienço e medio e fín de todas las cosas; e que en él se ençierran [8 verso] y él mantiene a cada uno en aquel estado que las ordenó, y todas le han menester y él non ha menester a ellas, y él las puede mudar cada que quisiere segund su voluntad, y non puede caber en él que se mude nin se canbie en alguna manera; él es dicho rey sobre todos los reyes, porque de él han ellos nonbre y por él reynan y él los govierna y mantiene; los quales son vicarios cada uno en su reyno puesto por él sobre las gentes para los mantener en justiçia y en virtud tenporalmente; lo qual se muestra conplidamente en dos maneras: la una de ellas es espiritual segúnd lo mostraron los profetas y los sanctos, a quien dio nuestro Señor graçia de saber todas las cosas çiertamente e las fazer entender; la otra manera es segund natura, así como lo mostraron los omes sabios que fueron conozçedores de las cosas naturalmente, ca los sanctos dixeron que el Rey es puesto en la tierra en el lugar de Dios para conplir la justiçia e dar a cada uno su derecho y por ende lo llamaron coraçon y alma del pueblo, y asi como el alma está en el coraçón del ome, e por él vive el cuerpo y se mantiene, así en el Rey está la justiçia, que es vida y mantenimiento del pueblo de su señorío; y así como el coraçón es uno, e por él reçiben todos los otros mienbros unidad para ser un cuerpo, bien así todos los del Reyno, maguer sean muchos, son uno; porque el Rey deve ser y es uno, y por eso deven ser todos unos con él para lo seguir y ayudar en las cosas que ha de hazer; y naturalmente dixeron los sabios que los reyes son cabeça del Reyno, porque como de la cabeça naçen los sentidos porque se mandan todos los mienbros del cuerpo, bien así por el mandamiento que naçe del Rey, que es señor y cabeça de todos los del Reyno, se deve mandar y guiar y lo obedesçer; y tan grande es dicho del poder de los Reyes que todas las leyes y los derechos tiénenlo so su poderío, porque aquel no lo han de los omes mas de Dios, cuyo lugar tiene en las cosas tenporales; al qual entre las otras cosas prinçipalmente perteneçe amar e honrrar e guardar sus pueblos, y entre los otros señaladamente, deve tomar e honrrar a los que lo meresçen por serviçios que les aya fecho; y por ende el Rey o el Prínçipe, entre los otros poderes que ha, non tan solamente puede, mas deve fazer graçias a los que las meresçen por serviçios que le ayan fecho y por bondad que falle en ellos. Y porque entre las otras virtudes anexas a los Reyes, segund dixeron los sabios, es la justiçia , la qual es virtud e verdad de las cosas, por la qual mejor e más endereçadamente se mantiene el mundo, y es así como fuente donde manan todos los derechos, e dura por sienpre en las voluntades de los omes justos e nunca desfalleçe, e da e reparte a cada uno ygualmente su derecho, e conprehende en sí todas las virtudes prinçipales, y naçe de ellas muy grande utilidad, porque haze bivir cuerdamente y en paz a cada uno segund su estado, sin culpa e sin yerro, e los buenos se hazen por ella mejores, reçibiendo galardones por los bienes que fizieron, e los otros por ella se endereçan e emiendan. La qual justiçia tiene en sí dos partes prinçipales: la una [9 recto] es comutativa, que es entre un ome e otro; la otra es distributiva, en la qual consisten los galardones e remuneraçiones de los buenos e virtuosos trabajos e serviçios que los omes fazen a los Reyes e Prínçipes y a la cosa pública de sus reynos; y porque, segund dizen las leyes, dar galardón a los que bien e lealmente sirven es cosa que conviene mucho a todos los omes, mayormente a los Reyes e Prínçipes e Grandes Señores que tienen poder de lo hazer; e a ellos es cosa propia honrrar e sublimar a aquellos que bíen e lealmente les sirven, e sus virtudes e serviçios lo mereçen en galardonar los buenos fechos, los Reyes que lo fazen muestran ser conosçedores de la virtud, e otrosí, justiçieros; ca la justiçia no es tan solamente en escarmentar los malos, más aun es galardonar los buenos; e demás de esto naçe de ella otra muy grande utilidad, porque da voluntad a los buenos para ser más virtuosos e a los malos para emendarse, e quando así no se faze podría acaeçer por contrario. E porque entre los otros galardones e remuneraçiones que los Reyes pueden fazer a los que bien e lealmente les sirven, es honrrarlos e sublimarlos entre los otros de su linage, e los ennobleçer e decorar e honrrar, e les fazer otros muchos bienes e graçias e merçedes; por ende, considerando e acatando todo lo susodicho, queremos que sepan por esta nuestra carta de previlegio, o por su traslado signado de escrivano público, todos los que agora son e serán de aquí adelante como Nos don Fernando e doña Ysabel, por la graçia de Dios, Rey e Reyna de Castilla, de León, de Aragón, de Seçilia, de Granada, de Toledo, de Valençia, de Galizia, de Mallorcas, de Sevilla, de Çerdeña, de Córdova, de Córçega, de Murçia, de Iahén, de los Algarbes, de Algezira, de Gibraltar e de las Yslas de Canaria, Conde e Condesa de Barçelona, Señores de Viscaya e de Molina, Duques de Athenas e de Neopatria, Condes de Rosellón e de Çerdania, Marqueses de Oristán e de Goçiano: vimos unos capítulos firmados de nuestros nonbres e sellados con nuestro sello, fechos en esta guisa:

 

Las cosas suplicadas e que vuestras Altezas dan e otorgan a don Christóval Colón en alguna satisfaçión de lo que ha descubierto en las mares oçéanas e del viage que agora, con la ayuda de Dios, ha de fazer por ellas en serviçio de Vuestras Altezas, son las que se siguen:

[Margen] Aquí

 

Primeramente, que Vuestras Altezas, como Señores que son de las dichas mares oçéanas, fazen dende agora al dicho don Christóval Colón su almirante en todas aquellas yslas e tierras firmes que por su mano e yndustria se descubrirán o ganarán en las dichas mares oçéanas para durante su vida, y, después de él muerto, a sus herederos e subçesores de uno en otro, perpetuamente, con todas aquellas preheminençias e perrogativas pertenesçientes al tal ofiçio e segund que don Alonso Enrríques vuestro [sic] almirante mayor de Castilla e los otros predeçesores en el dicho ofiçio lo tenían en sus distritos. Plaze a Sus Altezas: Iohan de Coloma.

[Margen]:

Empieça la capitulaçión.

Capítulo en que le haçe almirante de todo lo que se descubriere en el mar oçéano.

[9 verso] Otrosy, que Vuestras Altezas fazen al dicho don Christóval su visorrey e governador general en todas las dichas yslas e tierras firmes e yslas que, como dicho es, él descubriere o ganare en las dichas mares; e que para el regimiento de cada una e qualquier de ellas faga eleçión de tres personas para cada ofiçio; e que Vuestras Altezas tomen e escojan uno, el que más fuere su serviçio, e así serán mejor regidas las tierras que Nuestro Señor le dexará fallar e ganar a serviçio de Vuestras Altezas. Plaze a Sus Altezas: Iohan de Coloma.

[Margen]:

Que sea visorey y governador general Yten, que todas e qualesquier mercadurías, siquier sean perlas, piedras presçiosas, oro, plata, espeçiería y otras qualesquier cosas y mercadurías de qualquier especie, nonbre e manera que sean, que se conpraren, trocaren, fallaren, ganaren e ovieren dentro de los límites del dicho almirantadgo, que dende agora Vuestras Altezas fazen merçed al dicho don Christóval y quieren que aya e lleve para sí la dezena parte de todo ello, quitadas las costas todas que se fizieren en ello por manera que, de lo que quedare linpio e libre, aya e tome la déçima parte para si mismo e faga de ella a su voluntad, quedando las otras nueve partes para Vuestras Altezas. Plaze a Sus Altezas: Iohan de Coloma.

[Margen]:

Que de todas las mercadurías que se compraren o se ganaren tenga la déçima parte quitadas las costas.

Otrosy, que, si a cabsa de las mercadurías que él traerá de las dichas yslas e tierras que, así como dicho es, se ganaren e descubrieren, o de las que en troque de aquellas se tomaren acá de otros mercadores, naçiere pleito alguno en el lugar donde el dicho comerçio e trato se terná e fará, que si por la preheminençia de su ofiçio de almirante le perteneçerá conosçer de tal pleito, plega a Vuestras Altezas que él o su teniente e no otro juez conosca del tal pleito, e así lo provean dende agora. Plaze a sus Altezas, si pertenesçe al dicho ofiçio de Almirante segund que lo tenía el almirante don Alonso Enríquez y los otros sus anteçesores en sus distriptos, e seyendo justo: Juan de Coloma.

[Margen]:

Que conosca de todos los pleitos de mercaderes él solamente.

Yten, que en todos los navíos que se armaren para el dicho trato e negoçiaçión, cada e quando e quantas vezes se armaren, que pueda el dicho don Christóval Colón, si quisiere, contribuyr e pagar la ochena parte de todo lo que se gastare en el armazón; e que tanbién aya e lieve del provecho la ochena parte de lo que resultare de la tal armada. Plaze a Sus Altezas: Iohan de Coloma.

[Margen]:

Que si quisiere tener parte en la armaçón de los navíos, la tenga para la ganançia.

Son otorgados e despachados con las respuestas de Vuestras Altezas en fin de cada un capítulo, en la villa de Santa Fee de la Vega de Granada, a diez e siete días de abril del año del nasçimiento de Nuestro Salvador Ihesuchristo de mil e quatroçientos e noventa e dos años.Yo, el Rey. Yo, la Reyna. Por mandado del Rey e de la Reyna: Iohan de Coloma. Registrada: Talcena [sic].

[Margen]:

Secretario Juan de Coloma

17 de abril 1492

E agora, por quanto vos el dicho don Christóval Colón, nuestro almirante de la mar Oçéano e nuestro visorrey e governador de la tierra firme e yslas, nos [10 recto] suplicastes e pedistes por merçed que porque mejor e más conplidamente vos fuese guardada la dicha carta de merçed a vos e a vuestros fijos e desçendientes, que vos la confirmásemos e aprovásemos e vos mandásemos dar nuestra carta de previlegio de ella o como nuestra merçed fuese; e nos, acatando lo susodicho e los muchos e buenos e leales e grandes e continuos serviçios que vos el dicho don Christóval Colón, nuestro almirante e visorrey e governador de las yslas e tierra firme descubiertas e por descobrir en el Mar Oçéano en la parte de las Yndias, nos avedes fecho e esperamos que nos fareys, espeçialmente en descobrir e traer a nuestro poder e so nuestro señorío a las dichas yslas e tierra firme, mayormente porque esperamos que, con ayuda de Dios nuestro Señor, redundará en mucho serviçio suyo e honrra nuestra, e pro e utilidad de nuestros reynos e señoríos [entre renglones] porque esperamos con ayuda de Dios que los pobladores yndios de las dichas Yndias se converterán a nuestra Sancta Fee Católica, tovímoslo por bien. E por esta dicha nuestra carta de previlegio o por el dicho su traslado signado como dicho es, de nuestro propio motivo e çierta çiençia e poderío real absoluto de que en esta parte queremos usar, e usamos, confirmamos e aprovamos para agora e para sienpre jamás a vos el dicho don Christóval Colón e a los dichos vuestros fijos, nietos e desçendientes de vos e de ellos, e a vuestros herederos la sobredicha nuestra carta suso encorporada, e la merçed en ella contenida; e queremos e mandamos e es nuestra merçed e voluntad que vos vala e sea guardada a vos e a vuestros fijos e deçendientes agora e de aquí adelante ynviolablemente para agora e para sienpre jamás en todo e por todo bien e conplidamente, segund e por la forma e manera que en ella se contiene; y si neçesario es, agora de nuevo vos fazemos la dicha merçed, e defendemos firmemente que ninguna ni algunas personas non sean osadas de vos yr nin venir contra ella ni contra parte de ella, por vos la quebrantar nin menguar en tienpo alguno nin por alguna manera; sobre lo qual mandamos al Prínçipe don Iohan, nuestro muy caro e muy amado fijo, e a los ynfantes, duques, perlados, marqueses, condes, ricosomes, maestres de las Órdenes, priores, comendadores e subcomendadores, e a los del nuestro Consejo oydores de la nuestra Abdiençia, alcaldes, alguaçiles, e otras justiçias qualesquier de nuestra Casa e Corte, e Chancillería, e alcaydes de los castillos e casas fuertes e llanas, e a todos los conçejos, asistentes, corregidores, alcaldes, alguaziles, merinos, prevostes, e otras justiçias de todas las çibdades e villas e lugares de los nuestros Reynos e Señoríos, e a cada uno de ellos, que vos guarden e fagan guardar esta dicha nuestra carta de previlegio e confirmaçión, e la carta de merçed en ella contenida; e contra el thenor e forma de ella non vos vayan nin pasen, nin consientan yr nin pasar en tienpo alguno nin por alguna manera, so las penas en ella contenidas; de lo qual vos mandamos dar esta dicha nuestra carta de previlegio e confirmaçión escripta en pargamino de cuero, e firmada de nuestros nonbres, e sellada con nuestro sello de plomo pendiente en filos de seda a colores; la qual mandamos al nuestro chançiller mayordomo e notario e a los otros [10 verso] ofiçiales que están a la tabla de los nuestros sellos, que sellen e libren e pasen; lo qual todo que dicho es en los dichos capítulos suso encorporados y en esta nuestra confirmaçión contenidos queremos y es nuestra merçed y voluntad que se guarde y cunpla así segund que en ellos se contiene; e los unos nin los otros non fagades nin fagan ende al por alguna manera, so pena de la nuestra merçed e de diez mill maravedís para la nuestra cámara a cada uno que lo contrario fiziere. E demás, mandamos al ome que vos esta nuestra carta mostrare, que vos enplaze que parescades ante Nos en la nuestra Corte, doquier que Nos seamos, del día que vos enplazare fasta quinze días primeros siguientes so la dicha pena, so la qual mandamos a qualquier escrivano público, que para esto fuere llamado, que de ende al que ge la mostrare testimonio signado con su signo, porque Nos sepamos en cómo se cunple nuestro mandado. Dada en la çibdad de Burgos a veynte e tres del mes de abril, año del nasçimiento de nuestro Señor Ihesuchristo de mill e quatroçientos e noventa e syete años. Yo, el Rey. Yo, la Reyna. Yo, Fernand Álvares de Toledo, secretario del Rey e de la Reyna, nuestros Señores, la fis escrevir por su mandado. Antonius, doctor / Registrada doctor. Rodericus, doctor. Antonius, doctor. Fernand Alvares. Iohan Velázquez. E en las espaldas de la dicha carta de previlegio estava escripto lo siguiente: sin chançillería e sin derechos por mandado de sus Altesas.

[Margen inicio folio 10 recto]:

Privilegio de todo lo capitulado.

 

Según Alfonso Philippot:

Alfonso Philippot, concluye que este extraño anagrama compuesto por siete letras configura y delimita el perfil de una casa, o lo que es lo mismo, Cristóbal Colón firma con su árbol genealógico.

Debajo de las siglas, Cristóbal Colón  escribe la primera mitad con letras griegas, Xpo (Cristo), y la segunda, Ferens (Portador), en latín; por tanto, “Portador de Cristo”.

Resulta que la expresión Xpo en griego es irregular (en griego se escribe Xp), a esto, y defendiendo la dualidad de Cristóbal Colón y Pedro Álvarez de Sotomayor (Pedro Madruga), Alfonso Philippot nos dice:

“La segunda parte de la firma, corresponde a la expresión Xpo FERENS, que algunos traducen por Cristóbal. Pero sería aberrante pensar que si alguien quisiera decir Cristóbal, separase las primeras sílabas (Xpo) de las restantes, escribiéndolas en caracteres griegos, y pusiera a continuación las dos últimas (FERENS) en mayúsculas romanas. Sin embargo, Xpo FERENS se acomoda, perfectamente con la abreviatura de Xpobo y el patronímico FERNANDEANES, o Fernásndez Eans, cuyo exacto significado sería: “Critóbal, hijo de Fernán Yáñez”.

Aclara Alfonso Philippot, que el apellido Yáñez, en Galicia se escribía también Eanes, con variantes como Eans, Ans y Annes. Además:

Alonso Philippot: “La prueba evidente de la dualidad de su nombre nos la proporciona uno de los más notables historiadores de su tiempo, el siciliano Lucio Marineo Sículo, capellán y confesor de los Reyes Católicos; quien en una de sus obras, al hablar de la epopeya americana, le llama “Pedro Colón”; “Petrum Colonum cun triginta navibus queas caravellas apellant et hominum magno numero misere…”

Xpo, por tanto, sería la conjunción de dos nombres, Cristóbal y Pedro. Aclarado esto y siguiendo el mismo orden establecido por Cristóbal Colón, la firma tendría la siguiente traducción:

 

.Soutomaior.

.Soutomaior.        Alvarez        .Soutomaior.

Xuárez              Mendez            Yannes

Yo: Xpvo Fernández Eanes

 

Que corresponde con el árbol familiar de Pedro Álvarez de Sotomayor, conde de Camiña, más conocido por Pedro Madruga:

Alvaro Páez de Soutomaior (bisabuelo), casado con, Mayor Xuárez de Deza.

Pedro Alvarez de Soutomaior (abuelo), casado con, Elvira Méndez de Benavides.

Fernán Yannes (Eanes) de Soutomaior (padre)

 

Según Antonio Fernández y Fernández:

S25C-113061914580
Enlace al artículo publicado en 1957 en la revista «El Faro a Colón»

 

Según Manuel Lago y González:

Obispo de Tui: (RandufeTui25 de octubre de 1865 – Santiago de Compostela18 de marzo de 1925). Eclesiástico y escritor español en lengua gallega. Fue obispo de Osma, de Tui y finalmente arzobispo de Santiago de Compostela.

Paréceme haber descubierto la verdadera lectura de las siglas que Colón usaba en su firma, y quiero ofrecer las primicias de mi descubrimiento a la Real Academia de la Historia, que hace ya no pocos años se dignó honrarme con el título de Académico Correspondiente.

Omito preámbulos y disquisiciones, que tal vez exponga en ocasión oportuna, y paso a tratar de la lectura de las siglas, la cual ha de ajustarse a estas normas:

  1. Las letras se han de leer en el orden en que Colón quería que se leyeran.
  2. Estas letras son abreviaturas, como se advierte al contemplarlas y se deduce de las mismas palabras del Almirante.
  3. La frase expresada en estas abreviaturas debe acomodarse a la significación del nombre de Colón o a alguna idea predominante en el inmortal descubridor.

Mi interpretación responde a las tres normas.

He aquí la firma, tal como aparece en muchos documentos:

Y he aquí también lo que dice Colón acerca de ella:

«Don Diego, mi hijo, o cualquier otro que heredare este mayorazgo, después de haber heredado y estado en posesión de ello, firme de mi firma, la cual agora acostumbro, que es una X con una S encima, y una M con una A romana encima y encima della una S, y después una Y griega con una S encima, con sus rayas y vírgulas, como yo agora fago, y se parecerá por mis firmas, de la cuales se hallarán muchas…»
(Institución del Mayorazgo, 22 de febrero de 1498.)

Las siglas, por tanto, se han de leer de abajo arriba (X con S encima, M con A encima y S encima de la A, y finalmente Y griega con S encima también), es decir, como abreviaturas,   —298→   pues sólo en abreviaturas se usan en los manuscritos las letras superpuestas. Así resultará:

Y teniendo en cuenta que en griego, con ortografía antigua) es la abreviatura de la de y, por tanto, la de , y las dos letras del último grupo, por natural exigencia de la frase, la de la palabra , la lectura de todas las siglas resulta (Cristo, hijo de María).

Indicio suficientemente claro de que la inscripción se ha de leer en griego es el cuidado con que exige el Almirante que la Y del tercer grupo sea griega. Y esta letra es precisamente la que en el transcurso de cuatro siglos ha desconcertado a los intérpretes, que se han empeñado en ver en ella la inicial de «Iesus» o de «Ioseph», sin reparar en que ambas palabras se escribían entonces constantemente con I latina hasta en sus abreviaturas (Ihūs, Ios.) y debía ser rarísima la fórmula Christus, Maria, Ioseph, si acaso se usaba alguna vez.

Colón, que conocía la significación de su nombre de Cristóbal (Christophorus, , el que lleva a Cristo), hasta el punto de traducir al latín la segunda parte de él firmando XPOFERENS, que amaba con fervorosa devoción a la Santísima Virgen y veía en ella la primera , y que creía haber recibido de Dios la misión de llevar a Cristo a las Indias reunió estas ideas en las siglas que eligió para su firma y las enlazó con su nombre, que escribió debajo en forma que a todos les fuese asequible su significado.

Sólo una dificultad podría oponerse a la lectura de las siglas en griego: la de que Colón no conociese esta lengua. Pero ¿quién puede asegurar que el marino que había recorrido todos los mares y visitado los puertos de Grecia y otros del Oriente no conocía lo poco de griego que se necesita para entender y adoptar una frase de tres palabras, de las cuales sólo una es puramente griega, pues las otras dos son hebreas y han pasado al latín y al castellano? ¿No entendía también, como ha demostrado,   —299→   la palabra ? ¿Y no podía haber aprendido esa frase de alguno que supiese griego, si él no lo sabía?

Como esta interpretación satisface cumplidamente a todas las condiciones del problema, creo que debemos leer las siglas de la firma del descubridor del Nuevo Mundo:

«Cristo, hijo de María», dando por resuelta la cuestión que ha preocupado hasta ahora a los investigadores de asuntos históricos.

 

 

Las edades del nombre – Cristóbal Colón de Sotomayor

Trataremos de demostrar que Cristóbal Colón de Sotomayor murió el 20 de mayo de 1506 en Valladolid sobre los setenta años de edad, tal como afirma Andrés Bernáldez  “Cura de los Palacios” amigo personal del descubridor, y que cambió de nombre en varias ocasiones.

Los nombres

Las-edades

Salvo por la extravagante teoría genovista de un tal Cristóforo Colombo Fontanarrosa, de Cristóbal Colón se desconoce su segundo apellido y no existe documento alguno donde Cristóbal Colón haya firmado o escrito “Cristóbal Colón” de puño y letra, en cambio empleaba la forma en Latín “Yo: Xpo Ferens”, que viene a significar “Yo: portador de Cristo”, que casualmente es lo mismo que “Cristóbal Colón”.

Los corsarios familiares de Colón usaban el sobrenombre de Colon, Coullon, Collon, Cullon; en la capilla de Santa María de Pontevedra aparece “Juan collon” y en la Cruz de Porto Santo “Colon”, Juan II de Portugal a Cristóbal Colón le llama primero “Collon” y luego “Colon”. En los documentos de Pontevedra de Juan y Constanza Colón, aparecen también como “Colon” y como “Culon”, lo que nos inclina a pensar que el apellido usado en Pontevedra tiene su origen en otro con el fonema “Culon” y de su grafema francés “Cullon” o “Coullon” como el de los Corsarios sus parientes.

Las dos formas aparecen en los documentos de Pontevedra, en la inscripción de la capilla de Santa María de Pontevedra “OS DO CERCO DE JUAN NETO E DE JUAN COLLON FIXERON ESTA CAPELLA. La doble ele no se pronunciaba en Galicia como elle, como se puede observar en “capella”. Se observa en los documentos pontevedreses que cuando los protagonistas escribían su apellido lo hacían con doble ele, y que cuando lo hacían otros, en su lugar ponían una ele sola ya que fonéticamente se pronunciaba igual.

En Portugal sucedía lo mismo, en la carta del rey Juan II a Cristóbal Colón “Nos Dom Joham per graca de Deus Rey de PORTUGALL…”; “A Chistovao COLLON noso especial amigo en Sevilla”. En Portugal al igual que en Galicia, la ele doble sonaba como una sola y la ele doble no existía, usando “LH” para el sonido elle; Ruiz de Pina: “descubrimiento das ILHAS de CASTELLA per COLLOMBO”.

En España durante los años 1484 y 1492, entre la llegada de Colón a España y la firma de las capitulaciones, se le llama “COLOMO”, es a partir de las Capitulaciones de Santa Fé cuando se le empieza a llamar “Colón”. Todo hace pensar que “Cristóbal Colón” es un nombre inventado por el interesado, lo que explicaría que Cristóbal Colón dijera: Pónganme, pues, el nombre que quisieren, que al fin David, rey sapientísimo, fue guarda de ovejas, y después fue hecho rey de Jerusalén, y yo siervo soy de aquel mesmo que le puso a él en tal estado”. Que su hijo Fernando Colón, dijera: …bien que el Almirante, conforme a la patria, donde fue a vivir y a empezar su nuevo estado, limó el vocablo para conformarle con el anti­guo, y distinguir los que procedieron de él, de los demás que eran parientes colaterales, y así se llamó Colón: esta consideración me mueve a creer que así como la mayor parte de sus cosas fueron obradas por algún misterio, así en lo que toca a la variedad de semejante nombre y sobre­nombre, no deja de haber algún misterio. Po­dríamos traer para ejemplo muchos nombres que fueron puestos como indicios de los efec­tos que habían de suceder por causas ocultas, como en lo que pertenece al Almirante, de quien fue pronosticada la maravilla y novedad de lo que hizo; porque si atendemos al sobrenombre común de sus ascendientes, diremos que verdaderamente fue Colombo, o Paloma, en cuanto llevó la gracia del Espíritu Santo al Nue­vo Mundo, que descubrió; mostrándose como en el bautismo de San Juan Bautista el Espíritu Santo, en figura de Paloma, manifestando que era el hijo amado de Dios, que no era allí cono­cido, porque sobre las aguas del Océano, llevó como lo paloma de Noé, el ramo de oliva, y el aceite del bautismo.” Y dijera también: “El principio y causa de la venida del Almi­rante a España, y ser tan dado a las cosas del mar, fue un hombre muy señalado de su apelli­do y familia, llamado Colombo, muy nombra­do por mar, por la armada que gobernaba con­tra los infieles, y también la de su patria: tal era su fama, que espantaban con su nombre hasta los niños en la cuna”

Explica, que tanto Lucio Marineo Siculo, (capellán y confesor de los reyes ) y Gaspar Fructuoso, contemporáneo de Colón, le llamaran Pedro Colón.

Pedro Madruga, empezó a llamarse Pedro Álvarez en honor a su hermano Álvaro Paez de Sotomayor desde el momento en que este lo legitimó y prohijó, confirmado por Real Cédula del Rey Enrique IV de fecha 6 de agosto de 1468, por tanto, se apellidó Álvarez por Álvaro y puede que Pedro por el apellido Paez patronímico de Paio (Pedro).

De Pedro Madruga / Cristóbal Colón se desconoce, como se llamaba antes de 1468. Este es el motivo por el cual antes de esta fecha, no se encuentra ningún dato sobre Cristóbal Colón o sobre Pedro Álvarez de Sotomayor con uno u otro nombre. Le llamaremos pues, Cristóbal Colón de Sotomayor, mientras no tengamos certeza absoluta del antiguo.

 

Edades:

La fecha de su nacimiento es otro asunto enormemente debatido y las disparidad de fechas es tan amplia que se llega a un intervalo de 20 años. Cristóbal Colón fue dando pistas de cual podría ser su año de nacimiento, pero uno de los problemas muy común en los biógrafos, es el no hacer caso de lo que Colón dice, o de lo que dice su mejor biógrafo, su hijo Fernando Colón, que además de conocerlo bien acompañó a su padre en el Cuarto Viaje. Se tiende a decir que bien se equivocó, bien se mal transcribió, bien mintió, etc. siempre que el dato no interesa se recurre a cuestionarlo y/o apartarlo. Puede parecer que llego demasiado rápido a esclarecer la fecha de su nacimiento, pero no hace falta que me enrolle más de lo necesario, otros emplean fórmulas complejas y enrevesadas precisamente por no interesarles lo que el propio Colón dice. Como me va a sobrar tiempo y espacio lo emplearé en aclarar otras fechas.

1430 .- Ramusio
1432 .- Alfonso Philippot y los acólitos madruguistas.
1441 .- El Padre Charlevoix.
1445 .- Bossi
1446 .- Muñoz; Antonio Fernández, J.R. Fontán, …
1447 .- Robertson y Spotorno.
1449 .- Willard.
1451 .- Tesis Genovista

 

Cristóbal Colón de Sotomayor es legitimado en 1968, pero no es hasta 1969 cuando realmente se hace cargo de la casa principal a la muerte de su medio hermano Álvaro.

En diciembre de 1492, Cristóbal Colón nos dice: Veintitrés años he andado por el mar sin salir de él, por tiempo que deba descontarse; vi todo el Levante; y el Poniente, y al Norte, Inglaterra…”

Y Antonio López Ferreiro: “una vez liberado de la tutela de Fray Esteban de Soutelo, en 1446 “cambió los libros por la espada”, y en 1469 regresó a Galicia después de veintitrés años de ausencia

1469 – 23 = 1446

(año en que empezó a navegar)

Fernando Colón nos dice que su padre afirma que empezó a navegar con 14 años.

1446 – 14 = 1432

(año de su nacimiento)

Tenemos que 1932 sería el año de su nacimiento, que concuerda con lo expresado por Andrés Bernáldez  “Cura de los Palacios”, amigo personal del descubridor quien afirma que Cristóbal Colón murió sobre los 70 años y con la cédula del rey Fernando: “Por cuanto soy informado que vos el Almirante don Cristóbal Colón estáis indispuesto de vuestra persona a causa de ciertas enfermedades que habéis tenido e tenéis, e que no podéis andar a caballo sin mucho daño de vuestra salud: por ende, acatando lo susodicho e vuestra ancianidad, por la presente vos doy licencia para que podáis andar en mula ensillada e enfrenada (entrenada a que obedezca) por cualquier partes de estos reinos e señoríos que vos quisiéredes y por bien toviéredes […] Fecha en la ciudad de Toro a veinte y tres de febrero de mil quinientos y cinco”.

En la carta de 7 de julio de 1503 llamada “carta rarísima” que Cristóbal Colón dirigió a los reyes, dice: “yo vine a servir de veinte i ocho años, i agora no tengo cavello, en mi persona, que no sea cano, i el cuerpo enfermo, i gastado quanto me quedo de aquellos, i me fue tomado y hendido, i amis hermanos fasta el saio, sin ser oido, ni uisto con gran deshonor mio”

Cristóbal Colón no dice a quien vino a servir con 28 años, a los reyes Católicos no fue, ya que más adelante diremos por sus escritos en que año ocurrió, se refiere a cuando servía al Renato de Anjou en compañía de sus dos parientes corsarios llamados Colón el viejo y Colón el joven, con los que luchó en la batalla de Cabo San Vicente contra Genoveses.

Fernando Colón: «Teniendo el Almirante conocimiento de es­tas ciencias, empezó a atender al mar y hacer algunos viajes a Levante y a Poniente, de los cuales, y otras muchas cosas de sus primeros años, no tengo bastante noticia, porque murió cuando yo no tenía atrevimiento o práctica para preguntárselo, por el respeto de hijo, o para ha­blar con más verdad, porque entonces, como muchacho, me hallaba yo muy lejos del pensa­miento de escribirlo; pero en una carta que es­cribió a los Reyes Católicos el año de 1501, a los cuales no podría contar sino aquello que fuese verdad, dice las palabras siguientes: Serenísimos Príncipes: Entré a navegar en el mar de muy tierna edad y lo he continuado hasta hoy, pues el mismo arte inclina a quien le sigue a desear saber los secretos de este mundo, y ya pasan de cuarenta los años que le estoy usando;»

Fernando Colón: “…y en otra carta que escribió a los Reyes Católicos en el mes de Enero del año 1495 desde la Española, contan­do las variedades y errores que suelen hallarse en las derrotas y los pilotages, dice: A mí me sucedió, que el Rey Reinel (que ya le llevó Dios) me envió a Túnez para tomar la galeota Fernandina, y habiendo llegado cerca de la isla de San Pedro, en Cerdeña, me dijeron que había dos navíos y una carraca con la referida galeaza, por lo cual se turbó mi gente y determinó no pasar adelante, sino de volverse atrás, a Mar­sella por otro navío y más gente; yo, que con ningún arte podía forzar su voluntad, convine en lo que querían, y mudando la punta de la brújula hice desplegar las velas, siendo por la tarde, y el día siguiente, al salir el sol, nos ha­blamos dentro del cabo de Cartagena, estando todos en concepto firme de que íbamos a Mar­sella.”

Fernando Colón: “digo que en tanto que el Almirante navegaba en compañía de Colón el Mozo, lo cual duró mu­cho tiempo, sucedió que entendiendo que las dichas cuatro galeras gruesas venecianas vol­vían de Flandes, fueron a buscarle y le halla­ron entre Lisboa y el Cabo de San Vicente, que es en Portugal”

Fernando Colón: “El principio y causa de la venida del Almi­rante a España, y ser tan dado a las cosas del mar, fue un hombre muy señalado de su apelli­do y familia, llamado Colombo, muy nombra­do por mar, por la armada que gobernaba con­tra los infieles, y también la de su patria: tal era su fama, que espantaban con su nombre hasta los niños en la cuna. Es creíble que este sujeto y su armada fuesen muy grandes, pues una vez apresó con ella cuatro galeras venecianas gruesas, cuya grandeza y fortaleza no será creída sino de quien las hubiese visto armadas.”

Fernando Colón: “y querían también que hiciese una larga relación de aquellos dos Co­lones, sus parientes, cuya gran victoria alcanza­da contra los venecianos”.

1432 + 28 = 1460

(año en que vino a servir a Renato de Anjou en compañía de su parientes, los corsarios Colón)

 

En una carta enviada a Cristóbal Colón en 1488 por Juan II de Portugal, este le invita a que regrese a su país, le trata de “especial amigo” y le perdona hechos pasados, en otra carta Cristóbal Colón, dice: “…Fui a aportar a Portugal…que en 14 años no le pude hacer entender lo que yo dije”

1488 – 14 = 1474

(año en que le ofrece a Juan II la empresa de las Indias)

Coincide este año de 1474 con la muerte de Enrique IV que dio comienzo a la Guerra de sucesión castellana.

En 1500 dice: “… ya son diecisiete años que yo vine a servir a estos Príncipes con la Empresa de las Indias…”

1500 (inclusive) – 17 = 1484

En la misma carta: “… los ocho (años) traído en disputas”

1492 – 8 = 1484

(año en que Cristóbal Colón vino a servir a la Empresa de las Indias)

En el Diario de Navegación, en el día 14 de enero de 1493, dice: “…después que yo vine a servir, que son siete años agora, a veinte de enero de 1493

1493 – 7 = 1486

(año en que vino a servir a los reyes Católicos)

En la historia del tercer viaje: “… puse en esto seis o siete años, mostrando, lo mejor que se podía hacer, a nuestro señor”

En la carta de 7 de julio de 1503: “… siete años estuve en su Real Corte…”. Si incluimos el año del descubrimiento nos da también  el año 1486

En la carta al Ama de Don Juan: “…siete años se pasaron en estas pláticas…”, si incluimos todo el año 1492, nos da también el año 1486

1492 – 6 = 1486

(año en que vino a servir a los reyes Católicos)

En la carta del Duque de Medinaceli a los reyes: “…y por yo detenerlo (a Colón) en mi casa dos años…”

1486 – 2 = 1484

(año en que vino a servir a la Empresa de las Indias)

 

En otra frase fechada en 1501 Cristóbal Colón dice: “Entré a navegar en el mar de muy tierna edad y lo he continuado hasta hoy, pues el mismo arte inclina a quien le sigue a desear saber los secretos de este mundo, y ya pasan de cuarenta los años que le estoy usando;”

Si contamos todos los años que estuvo haciendo uso de la navegación, tenemos que de 1446 en que entró a navegar hasta 1501 fecha de la carta, habría que descontarle los años de 1484 a 1492 y los periodos de tiempo que no navegaba en las costas gallegas, tenemos más de cuarenta años en ese uso.

Fernando Colón atribuye estas palabras a su padre: El año de 1477, por Febrero, navegué más allá de Tile cien leguas. Unos dicen que Tile o Thule, es una isla, otros que se refiere a Islandia, o quizás lo aclare el propio Colón en otro escrito al decir: Veintitrés años he andado por el mar sin salir de él, por tiempo que deba descontarse; vi todo el Levante; y el Poniente, y al Norte, Inglaterra…”; sea como fuese, todo candidato a ser Colón de cualquier Teoría que se precie, debe poder justificar este dato.

Siguiendo la premisa que cuando Cristóbal Colón dice haber estado en un sitio, Pedro Madruga no aparece en otro distinto o se desconoce su paradero; y por ende, cuando Pedro Madruga está allí o aquí, Colón también, o en todo caso se desconoce que esté en distinto lugar; cuando Cristóbal Colón se dirige a Alba de Tormes, Pedro Madruga también; cuando Cristóbal Colón se entrevista con los reyes, Pedro Madruga también; cuando Cristóbal Colón aparece como tal, Pedro Madruga desaparece.

La mayoría de los historiadores mal interpretaron las palabras de Vasco de Aponte copiándose unos a otros. Vasco de Aponte nos relata las vivencias y peripecias del señor feudal más sobresaliente de Galicia, pero no data los hechos y sucesos. Careciendo de cronología sigue siendo su relato uno de los legados más importantes de nuestra historia en el medievo. Aun así, la información parece muy acertada y debió obtenerla del entorno cercano a Pedro Madruga, o del él mismo.

Vasco de Aponte relata el intento de toma de la ciudad de A Coruña por parte de Pimentel (conde de Benavente) con la ayuda de Pedro Madruga, y acto seguido cuenta el apresamiento de este por aquel, quien lo llegó a tener preso en Benavente por periodo de un año más o menos. Durante este apresamiento nos cuenta como el Obispo Fonseca aprovecha su ausencia para tomar Pontevedra y otras plazas (en agosto de 1477), defendida esta por Teresa de Távora esposa de Pedro Madruga, termina por entregarla a los isabelinos. ¿Dónde estaba Pedro Madruga?. Los historiadores concatenaron un hecho con el otro y asunto resuelto, Pedro Madruga no estaba defendiendo Pontevedra por estar preso en Benavente, pero existen varios documentos que demuestran lo contrario, que Pedro Madruga no fue liberado hasta después de agosto de 1479, si como dice Vasco de Aponte, estuvo prisionero cerca de un año más o menos, su apresamiento fue posterior a la toma de Pontevedra defendida por su esposa, lo que confirma que Pedro Madruga no estaba en Galicia por esas fechas.

Si Pedro Madruga no estaba en Galicia a finales de 1477 es por qué viajaba con Alfonso V.

Un  intento anterior (segundo) por parte de los isabelinos en tomar Pontevedra terminó a principios de 1477 donde ambos bandos concertaron una tregua, en febrero el conde de Benavente pretende tomar A Coruña, y antes envía a su ahora aliado Pedro Madruga a Portugal para que este ataque por mar la ciudad con la ayuda de la armada Portuguesa. Sucede que habiendo conseguido Alfonso V de Portugal también otra tregua con los reyes Católicos, quizás sea la misma, decide partir en febrero de 1477 con ayuda del corsario Francés, Casanove Colón, solicitar ayuda a Francia de donde no regresará hasta últimos de noviembre de 1477.

Al mismo tiempo, la armada que Pedro Madruga acompañaba hacia A Coruña nunca llegará a intervenir y seguirán rumbo Francia e Inglaterra, esto coincide con el viaje de Alfonso V y con el que Colón dice haber hecho.

Poco podía hacer Pedro Madruga en Galicia si Portugal perdía la guerra con Castilla, en 1477 todo se decidía en las alianzas que se pudieran conseguir, más conseguía acompañando a Alfonso V que quedándose en Galicia.

 

Resumen:

1432 .- Año de su nacimiento.

1446 .- Empieza a navegar.

1460 .- Está al servicio de Renato de Anjou en compañía de sus parientes corsarios.

1474 .- Ofrece a Juan II la Empresa de las Indias.

1477 .- Viaja a Francia e Inglaterra.

1484 .- Lleva a España la Empresa de las Indias.

1486 .- Empieza a servir a los reyes Católicos.

Pro-ADN del Colón gallego ¡YA!

Es cosa evidente que tanto Cristóbal Colón como su entorno, no quisieron aclarar el asunto de su origen y nacionalidad, motivo por el cual, hoy nos encontramos desconocedores de ello.

Si su nacionalidad es importante para recomponer la biografía de un personaje tan relevante para la historia, tanto más lo es, el motivo por el cual dedicaron tantos esfuerzos en mantener embrollada esta cuestión.

La incerteza de su origen y la causa que motivó tal enigma, es causa de innumerables debates, teorías y conjeturas desde hace más de cinco siglos. Miles de libros y escritos se han acometido ocupándose de esto, dándose la paradoja que cuanto más lee uno sobre sus muchas biografías e historias, menos conocimiento y certeza cree tener de ninguna de ellas.

Demasiados intereses y demasiadas lucubraciones han embrollado este asunto haciéndolo casi irresoluble, salvo por un suceso científico reciente: La obtención completa del ADN de su hijo Fernando y de su hermano Diego.

descargaValiéndose del ADN para comprobar si los restos depositados en la Catedral de Sevilla son los auténticos y no los de Santo Domingo, se exhumaron los restos de Cristóbal Colón, de Fernando y de Diego. Siguiendo la tradición Coloniana, los resultados de estos análisis se volvieron a embrollar, y en los medios se vertieron distintas versiones de los resultados. En realidad, lo único claro y demostrado que se consiguió, es relacionar el parentesco entre Fernando Colón y Diego Colón.  El ADN de los restos de Cristóbal Colón solo se pudo recomponer hasta un 80 %, insuficiente para defender la autenticidad de los mismos. Poco importaba teniendo los resultados completos de su hermano e hijo, en realidad, todo ello se acometió y diseñó con otro fin, muy distinto de la búsqueda de una autentificación de los restos de Sevilla; prueba de ello es que quien financió el proyecto fue un lobby catalán, que inmediatamente después de obtener los resultados de Fernando y Diego, se acometió el coteje del ADN, único fin verdadero, con el de los candidatos catalanes. Los resultados no fueron satisfactorios y los portugueses aprovecharon la ocasión para hacer lo mismo con sus candidatos, el resultado tampoco fue el esperado. Le tocó el turno a los italianos,  con idéntico resultado negativo, estos cometieron el tremendo error de realizar las pruebas sin estar necesitados de ello, cuando el solo hecho del fracaso de catalanes y portugueses les beneficiaba.

Primero se buscó la identificación de parentesco entre restos fósiles, luego entre personas vivas con apellido Colom, Colombo, etc. Solo quedaba una posibilidad de éxito, la identificación geográfica, es decir, identificar estadísticamente los marcadores del ADN con una población determinada, mejor dicho, con la población del levante español, la población italiana y la portuguesa. El silencio mediático, es prueba del rotundo fracaso.

Es la teoría gallega, por tanto, la única con una mínima solvencia que continúa sin descartar. En 1898 el pontevedrés Celso García de la Riega realizó una conferencia en la Sociedad Geográfica de Madrid y que luego sería publicada, donde de manera magistral, convenció a los presentes demostrando la imposibilidad de que un Cristóforo Colombo pudiera ser el mismo que aquel que descubrió las Indias Occidentales, además, dio a conocer la existencia del apellido “Colón” en Pontevedra, apellido que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo; además, observó que los nombres con los que Cristóbal Colón iba bautizando las costas y sus accidentes geográficos, eran nombres existentes en las costas gallegas y sus rías; además, observó que Cristóbal Colón nunca escribió en dialecto italiano alguno, ni tan siquiera con italianos con los que mantuvo correspondencia; que escribía correctamente en castellano salvo expresiones y giros puramente galaicos. La teoría fue incrementándose en datos y argumentos gracias a la continuación en su estudio de numerosos seguidores de la teoría esparcidos por todo el mundo.

Podríamos resumir la Teoría presentada por Celso García de la Riega en cuatro Pilares:

  • Cristóforo Colombo no puede ser Cristóbal Colón.
  • La Toponimia coincidente entre las costas gallegas y las bautizadas por Colón en el caribe.
  • La lengua, está plagada de giros netamente gallegos inmersos en sus autógrafos.
  • El apellido Colón existía en Pontevedra, antes, durante y después del descubrimiento.

Sin embargo la extraordinaria teoría iniciada por Don Celso, le faltaba el personaje y carecía de una genealogía suficiente que pudiera identificar la familia pontevedresa de Cristóbal Colón, también dejó caer la posibilidad de ser su familia de origen judío en cuanto al motivo por el cual Cristóbal Colón, hermanos e hijos, mantuvieron su origen en secreto. La opción de un Colón judío fue presentada también por otras teorías. Según Fernando Colón, su padre era de linaje cristiano muy antiguo y noble.

En los años 80 el vigués Alfonso Philippot Abeledo, marino mercante y presidente de la Asociación Colón gallego, publicó una copiosa y trabajada teoría sobre la verdadera identidad de Cristóbal Colón, la sorpresa sobre todo radicaba en el personaje, “Pedro Álvarez de Sotomayor” conocido por “Pedro Madruga”, señor feudal gallego que protagonizó una lucha encarnizada contra las Irmandades en Galicia y contra los reyes Católicos después. Luchó este noble señorial contra la alianza entre la Corona de Aragón e Isabel Trastámara, que pretendían arrebatar los derechos al trono de Castilla a su sobrina, la legítima y verdadera heredera al trono, Juana de Trastámara, casada con su tío Alfonso V de Portugal. Una unión con Portugal que preocupaba sobremanera a la corona de Aragón. Pedro Madruga se posicionó del bando portugués hasta su rendición en Acasovas.

Alfonso Philippot, aportaba sobremanera el motivo buscado por tantas teorías, aquel que debería justificar que Cristóbal Colón y sus coetáneos más cercanos trabajaran por ocultar su origen y cuna.

Llegados a este punto, trataremos de demostrar que el candidato aportado por Alfonso Phlippot, además de ser el único que queda sin descartar, a falta de otros nuevos, reúne sobradamente todos los condicionantes para ser incluido en un proyecto de autentificación utilizando los últimos avances en la ciencia genómica.

Algunos Indicios y vidas paralelas que llevaron al sr. Philippot a formular su Tesis:

  • Además de la aseveración de Fernando Colón y el padre Las Casas sobre la nobleza de linaje del Almirante, y que los dos tenían almirantes en su familia, los reyes siempre le dieron tratamiento de Noble tanto en las maneras como en las formas. ¡Colón era noble!
  • Tanto en un caso como en el otro empiezan a navegar a la edad de 14 años por un periodo continuado de 23 años.
  • Tanto en un caso como en el otro, tenían conocimientos de latín y de las sagradas escrituras.
  • Los familiares de uno fueron los mejores aliados del otro, así como los enemigos de uno lo fueron también del otro.
  • Los dos fueron corsarios
  • Colón manifiesta tener diez hijos además de Diego, Pedro Madruga tenía 10 hijos.
  • Cuando unas fuentes aseguran que Pedro Madruga se refugia en Portugal, otras aseguran que Colón llega a este reino.
  • Cuando unas fuentes relatan como Colón abandona Portugal para irse a España, otras nos dicen que Pedro Madruga alberga la misma idea.
  • Cuando unas fuentes sitúan en la misma fecha a uno y a otro de camino a España, llevando el mismo cometido de reunirse con los reyes, entre Valladolid y Alba de Tormes uno aparecerá ya para siempre, mientras el otro desaparecerá sin dejar rastro.
  • Cristóbal Colón se negó siempre a firmar como “Cristóbal Colón”, recurriendo a la forma “xpo. Ferens”, el capellán y confesor de los reyes que trató en persona a Colón, le llama en uno de sus escritos “Petrum Colonum”. Cristóbal Colón dijo: Pónganme, pues, el nombre que quisieren, que al fin David, rey sapientísimo, fue guarda de ovejas, y después fue hecho rey de Jerusalén, y yo siervo soy de aquel mesmo que le puso a él en tal estado.”

 

Además, en los últimos años nuevos datos se vienen a sumar en defensa de la Tesis Colón/Madruga:

Rodrigo Cota rescata de una crónica del siglo XVI, escrita por “Francesillo de Zúñiga” un texto revelador donde aparece Diego de Sotomayor como hijo de Cristóbal Colón y a este además como protector del primero:

«Iba también con su majestad monsieur de Laxao, e contábale como don Diego de Sotomayor é el clavero de Alcántara e Rodrigo Manrique no tenían justicia para pedirle la encomienda mayor de la dicha Orden, que él era aficionado a ser de ella, y más si le daban la encomienda mayor. Decíale también que don Diego de Sotomayor parecía hijo bastardo de Colón el almirante de Indias, é solicitador de la mejorada (…)»

Se recupera otro texto olvidado del siglo XVII, donde Cristóbal Colón hace el camino a Barcelona con tres hijos para reunirse con los reyes para comunicarle la “gran noticia”:

“Paso por la ciudad de Córdova; fue recevido de los cavalleros de aquella ciudad, como era razon, llevando descubiertas las cosas particulares que de las Indias traia. Con mayor contento le recibio doña Teresa Enríquez de Harana, su mujer, señora natural de Cordova, y sus hijos don Diego, don Cristóbal y don Hernando. Con ellos camino la via de Barcelona”.

Diego Colón, Fernando Colón y Cristóbal de Sotomayor, antes de 1492 coincidieron al servicio de los reyes y príncipes como pajes y bajo su protección.

En otro documento Diego Colón solicita un traslado del testamento de su padre donde figura como principal testigo Diego de Sotomayor hijo mayor de Pedro Madruga, el mismo para el que Cristóbal Colón solicitó la mejorada, el mismo que parecía hijo bastardo del Almirante de Indias según la crónica del Francesillo de Zúñiga.

El genealogista Antonio Pedro documenta la existencia de un hermano de Pedro Madruga llamado Juan González, que coincide con el perfil de Bartolomé Colón, hijo de la misma madre y del mismo padre. Este apellido González, concuerda con la supuesta madre de Colón según Alfonso Philipot: “Constanza González Colón”.

Manuel Doval a finales de 2013, encontró en las murallas del castillo de Sotomayor, lo que parecen las armas que según los reyes Católicos, Cristóbal Colón solía traer. Hallazgo que se suma a otro trabajo de Antonio Pedro Sottomayor sobre la supuesta madre de Pedro Madruga y Cristóbal Colón.

Un estudio pericial realizado por la perito calígrafa Mª Teresa Torres Legarreta, determinó un alto grado de similitud que no es casual y lleva a pensar que se trata de la misma persona que escribe en momentos diferentes de su vida. Para el estudio se comparó la grafía de documentos con referencia a Cristóbal Colón y a PedroMadruga pertenecientes en los dos casos al archivo de la Casa de Alba, siguiendo parámetros grafoanalíticos como: orden espacial, dimensión, presión, forma, rapidez, inclinación de las letras, apertura de los óvalos, continuidad y gestos tipo, además del estudio de la firma y de la rúbrica.

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Fernando Colón y el padre Las Casas nos dicen que los corsarios “Colón” eran del mismo linaje y familia que Cristóbal Colón, que Cristóbal Colón navegó con ellos por mucho tiempo y que coincidieron, desde el mismo bando, en la batalla contra barcos genoveses del cavo San Vicente en 1476. Pedro Madruga, que según Alfonso Philippot su madre era “Constanza González Colón” vecina de Pontevedra, luchó junto a estos corsarios durante las guerras de sucesión. Esta relación entre Pedro Madruga y la familia de corsarios “Colón” está de sobra documentada, y más ahora con otro suceso:

El 9 de agosto de 1477 en Medina del Campo el rey Fernando de Aragón firma una real Provisión contra Michel de Nicola, conocido como Michelote y sobrino del la mujer del corsario Guillermo Casanova Colón, por el asesinato de la tripulación de un buque inglés y posteriores tratos con Pedro Madruga en la venta del botín.

Resumido y concretado los motivos que justifican el realizar un coteje de ADN  con  miembros de la Casa de Sotomayor, se hace imperativo que las instituciones y organismos reconduzcan su anquilosada postura. Todavía están a tiempo.  ¡Pro-ADN Colón gallego, YA!