Cristóbal Colón Judio

Resumen de la financiación del proyecto del “emprendedor” Colón y coincidencias históricas

Financiación durante el período de Incubación: Colón dedica casi diez años a buscar activamente financiación para emprender su empresa, de 1483 a 1492, presentando su proyecto a los reinos de Portugal, Francia y Castilla. Durante dos años dentro de este período de “incubación”, Isabel La Católica le mantiene económicamente.

Financiación “Business Angel” en capital-semilla: A pesar de las muchas críticas y reacciones políticas adversas de la Corte y de la completa oposición de sus científicos, Isabel La Católica siempre creyó en los proyectos de Colón. Finalmente financia su viaje empeñando sus propias joyas.

Coincidencias históricas: Isabel nace en 1451, el mismo año que Colón. Por sus virtudes cristianas, la conquista de Granada y la evangelización de las Indias, Fernando e Isabel recibieron del Papa Alejandro VI el título de Reyes Católicos, título que será heredado por sus descendientes en el trono, tanto Austrias como Borbones. El nombre de Colón era Christophorus Columbus, que significa “paloma que porta a Cristo”.

Paradojas históricas: Colón era con toda probabilidad judío converso. La financiación del viaje de Colón la organiza Luis de Santángel, banquero judío de los Reyes Católicos y mentor de Colón. Los Reyes Católicos expulsan a los judíos de España el 2 de agosto de 1492, el mismo día que Colón escoge para partir de Palos.

La Historia

Entre 1483 y 1485 Colón ofreció en primer lugar su proyecto al monarca de Portugal, el cual encargó que fuera analizado por una junta de expertos denominada Junta dos Matemáticos, que finalmente desestimó la empresa.

La reina Isabel La Católica recibe y se interesa por el proyecto de Colón por primera vez en enero de 1486. Pide entonces a un Consejo de doctos varones de la Universidad de Salamanca que haga un dictamen sobre la viabilidad del proyecto. Tardaron dos años en analizar el proyecto. Durante ese tiempo Isabel la Católica asignó a Colón, pobre de recursos, una subvención de la corona.

El Consejo, basándose en la circunferencia de la Tierra calculada por Eratóstenes, matemático y astrónomo griego nacido en el 276 a.C., de 252.000 estadios (con un sorprendente error de tan solo el 1% sobre la medida aceptada hoy de 40.000 km), dictaminó que la distancia por mar que había entre España y Cipango (Japón) y las Indias, los objetivos de Colón, era excesiva y determinó que el proyecto era absolutamente imposible, al menos con las técnicas de navegación de la época. La hipótesis de Colón sobre la viabilidad del viaje se basaba en supuestos nuevos cálculos (erróneos) sobre el tamaño de la esfera, que suponían que era más pequeña de lo que realmente es. Al Consejo estos nuevos cálculos no le convencieron y también le parecieron excesivos la propuesta del porcentaje de participación en beneficios futuros y otras exigencias de Colón. No obstante, la reina llamó a Colón y le dijo que no descartaba totalmente su plan. Mientras el navegante esperaba, se dedicó a vender mapas y libros para mantenerse económicamente.

Colón intentó entonces convencer de nuevo a Portugal, e incluso a Francia, pero por las mismas razones su proyecto vuelve a ser rechazado. En ese momento el Duque de Medinaceli se mostró interesado en el proyecto y acogió a Colón durante dos años en su palacio de El Puerto de Santa María. Sin embargo, al saberlo, la reina Isabel mandó llamar a Colón y le prometió ocuparse de su plan tan pronto como se terminara la conquista de Granada.

En diciembre de 1491, Colón llega al campamento real de Santa Fe de Granada, campamento militar construido por los Reyes Católicos para el asalto final a los nazaríes del Reino de Granada (la toma final de Granada va a tener lugar en enero de 1492). En el mismo campamento el proyecto de Colón fue de nuevo sometido a un nuevo Consejo de expertos convocado por la reina, pero nuevamente se rechazó. En parte importante, la oposición fue motivada de nuevo por las exigencias desmedidas de Colón. Pero en ese momento intervino Luis de Santángel, banquero y notario del reino, de origen judío, quien convenció al rey Fernando, consiguiendo el apoyo definitivo al proyecto.

Las arcas de los monarcas, debido a las distintas campañas bélicas y en especial la toma de Granada, no pasaban por sus mejores momentos. Por ello que Luis de Santángel se ofreció a prestar el dinero que le correspondía aportar a la corona al proyecto: 1.140.000 maravedís. Isabel La Católica prendó sus joyas como garantía del préstamo de Luis de Santángel. Consta en el Archivo de Simancas la devolución de este préstamo a Santángel. El acuerdo de coinversión se concretó en las Capitulaciones de Santa Fe, firmadas por Santángel, como notario de la Corona de Castilla, y Colón el 17 de abril de 1492.

El descubrimiento de América y la expulsión de los judíos

Colón muy probablemente era hijo de un judío sefardí huido a Génova tras las matanzas y cruenta expulsión de los judíos de Aragón y Castilla ocurridas en 1391. Por tanto Colón era muy probablemente judío converso y ésa es la razón por la cual oculta su origen durante toda su vida.

La expulsión de los judíos de España en 1492 se produce dentro de una tendencia muy establecida en Europa que, a la vista de su recurrencia, incluso se podría calificar de tétrica moda. Desde el siglo XIII al XVI, fueron muchos los países europeos que expulsaron a sus judíos, incluyendo los reinos de Aragón y Castilla en 1391. La expulsión de judíos de Castilla en 1492 por tanto se encuentra en medio de una serie de 15 grandes expulsiones. Fue precedida por las expulsiones de Inglaterra, Francia, Alemania y muchos otros países, y sucedida por al menos cinco expulsiones más. (http://es.wikipedia.org/wiki/Expulsión_de_los_jud%C3%ADos).

Por ello la expulsión de los judíos de España no constituye en absoluto una excepción a lo que había sido una trágica y dramática historia de la vida de los judíos entre los pueblos cristianos. De hecho la expulsión fue vista por el resto de países europeos como una muestra de modernidad de los Reyes Católicos (la universidad de la Sorbona incluso mandó una felicitación a Isabel y Fernando por su “sabia decisión”). Pero al contrario que lo que ocurría en otros países, los Reyes Católicos no odiaban a los judíos. La expulsión fue motivada por buscar una cohesión y orden social en una España recién unificada (la conquista de Granada se había completado a principios de 1492). Había mucha tensión en la sociedad contra los judíos debido a que, durante los siglos de ocupación musulmana, se había extendido la opinión entre el pueblo español (como casi siempre con los judíos, muy probablemente infundada) de que los judíos habían apoyado a los musulmanes contra los católicos castellanos y aragoneses. Así, tras la conquista de Granada, había constantes reyertas contra los judíos. A los Reyes Católicos les pareció que la expulsión era la única opción para evitarlas y restablecer el orden, opción que además sabían que estaría bien vista por el resto de reinos vecinos europeos. Pero los Reyes Católicos procuraron que no fuera una expulsión cruel. La propia Isabel dictó un auto real prohibiendo los abusos sobre los judíos expulsados, durante los meses que les dio para organizar su marcha (desde mayo hasta agosto de 1492).

La fecha definitiva que se estableció para que los judíos abandonaran el reino de Castilla y Aragón fue el 2 de agosto de 1492, el mismo día que Colon escoge para partir de Palos a América. Esto refuerza la teoría de que Colon era judío converso (ver estudios de Simón Wiesenthal, Abraham Haim y Salvador de Madariaga). Además, está documentado que un amplio número de judíos acompañarán a Colón en su primer viaje como miembros cualificados de su tripulación.

¿No es una extraordinaria coincidencia histórica la estrecha relación entre Isabel La Católica y Colón, de origen más que probablemente judío, incluido el año de su nacimiento, así como el papel de los judíos en la financiación del proyecto y la propia fecha del viaje, coincidente con la expulsión de los judíos de Castilla?

Por todo ello, o en cualquier caso, parece casi histórica la coincidencia de que el primer gran fondo de co-inversión con Business Angels de España se denomine “Isabel La Católica”, al tiempo que, en paralelo, España diseña un sistema de apoyo al emprendimiento y la innovación a imagen y semejanza del Israelí.