Colón Gallego. La crónica de Francesillo de Zúñiga,

 Colón Gallego. La crónica de Francesillo de Zúñiga.

Casi cinco siglos antes de que Celso García de la Riega presentara sus trabajos sobre el posible origen pontevedrés de Cristóbal Colón, Marcelo Gaya nos describiera al Colón Gallego, Enrique Zas metiera en el asunto a Cristóbal de Sotomayor y Philippot hablara de su teoría, que sostiene que el descubridor y Pedro Madruga eran una misma persona, ya circulaba en la corte un texto que mantenía exactamente las mismas tesis.

A principios del siglo XVI, pocos años después de la muerte del almirante, Carlos V recibió como regalo un manuscrito satírico realizado por Francesillo de Zúñiga, su bufón. Se trataba de una crónica burlesca sobre los personajes de la corte y en general de la nobleza española, en la que se aireaban los trapos sucios de muchos de ellos y se hacían ‘afortunadas’ comparaciones entre personas y animales u objetos.
Los bufones eran generalmente plebeyos y su trabajo consistía en entretener al rey y a sus cortesanos. En realidad estaban muy lejos de la imagen estereotipada que tenemos de ellos. Nada de gorritos con cascabeles ni juegos malabares. Eran simplemente tipos ingeniosos que ponían su talento al servicio del señor a quien servían. Para ello contaban con licencia para decir las verdades que otros no podían decir, siempre que lo hicieran con gracia. Los problemas para Francesillo comenzaron a raíz de la obra que nos ocupa, pues muchos de los aludidos, lógicamente, no veían con buenos ojos saberse ridiculizados ante el rey por un bufón.

Francesillo murió asesinado, según todas las fuentes, por orden de algún noble que no pudo perdonar que hubiera puesto por escrito información inconveniente.

Con el tiempo la crónica fue pasando de moda y las copias del explosivo manuscrito quedaron dormidas hasta el año 1855, en que el afamado editor Ribadeneyra incluyó el texto en un tomo recopilatorio titulado ‘Curiosidades Bibliográficas’.

Entre otras referencias a la familia Sotomayor destaca el siguiente párrafo:

Iba también con su majestad monsieur de Laxao, e contábale como don Diego de Sotomayor é el clavero de Alcántara e Rodrigo Manrique no tenían justicia para pedirle la encomienda mayor de la dicha Orden, que él era aficionado a ser de ella, y más si le daban la encomienda mayor. Decíale también que don Diego de Sotomayor parecía hijo bastardo de Colón el almirante de Indias, é solicitador de la mejorada (…)”

Es preciso aclarar que el Diego de Sotomayor de quien se dice “parece hijo bastardo de Colón” era en realidad hijo de Pedro Madruga, y hermano de Cristóbal de Sotomayor, lo que como mínimo demuestra que Francesillo y nosotros, con cinco siglos de diferencia sostenemos que Colón y Pedro Madruga eran una misma persona. También resulta sorprendente que Colón fuera el “solicitador de la mejorada“, es decir, que era quien en vida había intermediado para que se le concediera a Diego de Sotomayor un ascenso, pues ¿qué hacía Colón ocupándose de un hijo de Pedro Madruga? Algunos han tratado de interpretar la expresión “solicitador de la mejorada” como una alusión al “Memorial de La Mejorada“, documento que la propia Consuelo Varela, quien se ocupó de recopilar todos los textos escritos por Colón considera apócrifo. Pero aparte de eso, la figura del “solicitador”, surgió a finales de la Edad Media como la persona que, por sus buenas relaciones o situación en la Corte, se ocupaba de gestionar asuntos pendientes o intereses de terceros, como precisamente el nombramiento de cargos. Así, queda claro que al referirse a Colón como “solicitador de la mejorada”, Francesillo dice exactamente lo que hemos interpretado: el Almirante de Indias había solicitado en su día una “mejorada (ascenso)” para quien parece su hijo. Como innecesario argumento de refuerzo debemos decir que el editor que publicó la obra de Francesillo en 1855, Ribadeneyra, era especialmente cuidadoso con cada letra que publicaba, y que contó con varias copias manuscritas. En notas a pie, señala cada diferencia que encuentra entre los distintos manuscritos. Pues bien, en todos ellos aparece “la mejorada” así con minúsculas, lo que hace imposible que se refiera al Memorial de La Mejorada, que hace alusión al monasterio del mismo nombre. Como debe ser, Ribadeneyra imprime todos los nombres propios correctamente empezando con mayúscula. Así pues, Colón, padre de Diego de Sotomayor, solicitara un ascenso para su hijo.Aunque los más escépticos puedan pensar que el testimonio de Francesillo puede ser resultado de una bufonada, deben tener en cuenta que toda la información que proporciona la obra sobre hechos y personas se ajusta a la realidad. Así, cuando afirma en otros casos que alguien “parece” hijo bastardo de alguien las genealogías confirman que realmente lo era. En el caso concreto de Diego de Sotomayor, el juego es doble, pues Diego de Sotomayor jamás podría ser reconocido públicamente como hijo por Colón. También todos los hechos que se narran son ciertos, en algunos casos llegando a detalles que se escapaban a los cronistas oficiales. La intención de Francesillo al escribir su obra no era la de informar al rey sobre personas o circunstancias que el rey desconocía. El rey sabía de sobra quién era cada quién y lo que había hecho cada cuál. Lo que Francesillo hizo fue contar con humor la realidad pues a fin de cuentas se trata de una crónica, aunque el tono sea burlesco. Y poca gracia hubiera tenido para Carlos V leer hechos inciertos.Pero hay más. El noble real del bufón era Francés de Navarra. El apellido Zúñiga lo había tomado del duque de Béjar, Álvaro de Zúñiga y Guzmán Sotomayor, a cuyo servicio había estado hasta ser reclamado por el rey. Y este Sotomayor era el protector de Diego de Sotomayor y pariente cercano de Pedro Madruga, y además los Sotomayor habían gobernado desde tiempo inmemorial la Orden de Alcántara, la misma en la que Diego de Sotomayor aspiraba a una encomienda, por lo que la información además de llegarle al cronista por su presencia constante junto a Carlos V, la obtiene de su cercanía a la familia Sotomayor. En otros puntos de su crónica ya demuestra Francesillo un conocimiento exhaustivo y detallado sobre la familia de Pedro Madruga. Francesillo, que se mantuvo varios años junto a Carlos V y durante toda su vida a la sombra del duque de Béjar, uno de los hombres más poderosos de su tiempo, conocía con detalle a todos y cada uno de los personajes de la Corte, y estaba presente incluso en declaraciones de guerra entre estados. Conoce a la perfección a cada una de las personas a las que cita y a sus linajes, y prueba en su texto que además también conoce las particularidades y los secretos de toda la nobleza, y las puede contar en su crónica porque, repetimos, no es una crónica escrita para ser publicada. De hecho no se publicó hasta pasados tres siglos, cuando su contenido ya no presentaba peligro alguno para la Corona ni para los aludidos y los secretos que se revelaban, como el que nos habla del hijo de Pedro Madruga como hijo de Colón, se habían vuelto inocuos.Y finalizaremos señalando que la teoría del Colón Gallego no se basa en este texto, pues la crónica de Francesillo y su referencia al hijo de Colón-Madruga ha sido uno de los últimos elementos que se han incorporado, simplemente porque nadie lo había leído como parte del contexto del Colón Gallego. El texto referido, en realidad, hubiera sido un buen punto de partida para la tesis del Colón Gallego, pero lo cierto es que cuando realizaba la investigación para mi libro “Colón, Pontevedra, Caminha“, al encontrar éste y otros pasajes de Francesillo que aluden a Colón como Pedro Madruga, me pareció increíble que nadie hubiera reparado en ellos. Con Francesillo consigue la tesis del Colón Gallego dos cosas: un gran paso hacia adelante en el refuerzo de la tesis y un gran salto hacia atrás en el tiempo, ya que gracias a Francesillo, podemos decir que el Colón Gallego no tiene sus orígenes en el S. XIX con García de la Riega. En realidad, el Colón Gallego, hoy lo sabemos, siempre ha estado ahí. Desde el principio.Este texto fue publicado en “Diario de Pontevedra” hace un par de años, en su suplemento cultural. Ha sido posteriormente reproducido en varios medios. Le he hecho alguna modificación, o más bien he recurrido al borrador original que tuve que recortar en su día por problemas de espacio. Me considero obligado a advertir del autoplagio, pero como autor me veo en derecho de hacerlo. No es, por tanto, un texto del todo inédito, pero su publicación en Glub responde a la petición de un aguerrido coloniano, Fernando Alonso Conchouso, quien me hizo ver que hasta hoy no había dedicado aquí ninguna entrada a la crónica de Francesillo, considerada por algunos, no sé si con razón, como mi mayor aportación al asunto del Colón Gallego.La imagen, Carlos V, destinatario del texto de Francesillo, ¡visto por Nestlé! La música “Miña Terra Galega“, de Siniestro Total.
[author] [author_image timthumb=’on’]http://cristobal-colon.com/wp-content/uploads/2012/05/images.jpg[/author_image] [author_info]Por Rodrigo Cota http://correctoresdesabor.blogspot.com.es/ http://escritorcorrector.com/http://www.amazon.es/[/author_info] [/author]