Colón Gallego. Algunos documentos.

Todos caemos en el error de pensar, cuando vemos la imagen superior por primera vez, que lo destacable son las tres elegantes personas que con admirable naturalidad nos sonríen. La fotografía, sin embargo, lo que pretende mostrarnos es el cruceiro. Se encontraba frente a la que, decimos, es la casa natal de Colón en Porto Santo, Poio (Pontevedra). Si ampliamos la imagen podremos ver la inscripción, reproducida abajo. Hoy el crucero se ha trasladado unos metros desde su emplazamiento original. Ya no podemos leer en él las letras porque alguien, hace ya años, tuvo la mala idea de borrarlas, precisamente para imposibilitar su lectura. Esta imagen y todas las que siguen, pertenecen a la obra de Prudencio Otero, autor de «España, Patria de Colón».Reproducción de la inscripción anterior y transcripción del texto que presentaba hasta que el malnacido la cinceló para borrarla. Hoy arde en los infiernos con todo merecimiento. Era, sin duda, un seguidor de Ángel Altolaguirre, el mayor detractor del Colón Gallego. Hace ya varias décadas que se publicaron las pruebas de que Altolaguirre, que arde en los infiernos con el maldito cincelador, fue la persona contratada por Mussolini para desacreditar las tesis del Colón Gallego. Afortunadamente ya «casi» nadie hace caso a las obrillas de Altolaguirre. Digo «casi» porque unos blogueros portugueses intentan rescatarlo de su hoguera para atacar a los defensores del Colón Portugués, tan cercano al nuestro como ya hemos dicho. Solamente se me ocurren dos motivos por los que pueden hacerlo: uno, que no tienen ni la más remota idea de quién era Altolaguirre, por lo que van con décadas de retraso; dos, que saben perfectamente quién era Altolaguirre y están encantados de conocerlo.

Arriba, partida de defunción de María Benita Bargas y Colón, una de las muchas (y muchos) descendientes de Colón afincados en Pontevedra. La señora murió en 1773 y el documento pertenece al archivo de la Parroquia de San Bartolomé. Existen muchos otros documentos referidos a la descendencia de Colón en Pontevedra, aunque hoy nos limitamos a utilizar los presentados en la obra de Don Prudencio.

Miguel Colón de Portugal, residente en México, a quien se le otorga un foro sobre media casa en Pontevedra. Otro de los descendientes del descubridor.

1731. Joaquín Piñeiro, propietario del documento superior, compra a Catalina Colón de Portugal, los foros sobre tres casas en Pontevedra, dos de ellas en As Corbaceiras, frente al lugar de Porto Santo.

Juan de Colón y su mujer, Constanza de Colón. 1519. Finca en Andurique, San Salvador de Poio. El documento es propiedad de los descendientes del granCelso García de la Riega, padre de la teoría del Colón Gallego. Es uno de los papeles que se salvó de la criba a la que fueron sometidos los documentos de Don Celso. En este caso, no hubo excusa para invalidar.

Uno de los documentos que demuestran que los Colón de Pontevedra eran navegantes. Antonio, o Alfonso, o Alonso de Colón, miembro de la Cofradía de San Miguel. Cartulario que cubre las fechas entre 1480-1490, y por tanto, anterior al descubrimiento de América. Era propiedad de la Sociedad Arqueológica que presidía Don Casto Sampedro, otro pontevedrés del que deberíamos hablar algún día.

Otro papel, en éste caso importantísimo. Visita del «Muy Magnífico y Reverendísimo Señor Maestro Cristóbal Colón» a la Cofradía de la Santísima Trinidad. Este tío era descendiente directo de Colón, con total probabilidad nieto. Diego Colón, hijo del descubridor y heredero de sus títulos tuvo tres hijos llamados Cristóbal Colón, de tres mujeres distintas. Este sería uno de ellos, parido por una tal Isabel Samba. Los tratamientos de «Maestro» y «Reverendísimo» nos revelan que pertenecía a alguna orden religiosa-militar.

A propósito de este asunto, nos escribe una persona que se dedicó en algún momento a investigar al Colón Gallego. Nos hace ver que Isabel Samba es citada en algunos textos como Isabel Gamboa. Le pedimos fuentes y va y nos las proporciona. Sostiene que la transformación del apellido Gamboa en Samba puede deberse a algún error de transcripción de algún documento original, pues las grafías son parecidas. Así pues, donde dice Isabel Samba, habremos de leer Isabel Samba o Gamboa. Y gracias a nuestro/a erudito/a comunicante anónimo/a.

Otra visita del mismo personaje, en esta ocasión realizada al Gremio de Mareantes.

Y otra, también al Gremio de Mareantes, en 1575. ¿Qué hace un nieto de Colón, establecido en Pontevedra durante varios meses, visitanto cofradías de navegantes? Lo explicaremos en otro momento.

Juan de Colón, cuyo nombre aparece también grabado en piedra en la Basílica de Santa María (visita recomendable, para leer con nuestros propios ojos la inscripción). Es uno de los personajes más documentados.

El mismo Juan de Colón se metió en algún lío del que lo tuvieron que sacar sus colegas, Juan Nieto (socio suyo además en un cerco de pesca, y cuyo nombre aparece también unido al de este Colón en la inscripción en piedra de Santa María), y Juan de Padrón, quienes tuvieron el gesto de pagarle la fianza para que hoy, cinco siglos después, podamos leer este papel.

Hagamos constar que todos los documentos aquí presentados suponen una pequeña parte de los existentes. Y resaltemos que ni uno sólo de todos estos papeles han sido jamás cuestionados ni invalidados. Existe la creencia de que la tesis del Colón Gallego estaba sustentada, en su origen, en unos pocos documentos retocados o adulterados. Algún día explicaremos los porqués de tan grave desinformación. Lo cierto es que apenas una pequeñísima parte de toda esa documentación fue en su día parcialmente invalidada. Todos los demás documentos, como los aquí reproducidos, son absolutamente auténticos, inmaculados, validados, certificados… y así lo han reconocido cuantos expertos los han visto y estudiado, sin excepción.

Autor: Rodrigo Cota

O Xadrez de Tordesilhas: Colón, “Alpedrinha”, Caminha – Parte 2 – A “malha”

No jogo de Tordesilhas, prova-se a rede tentacular do rei de Portugal através do capítulo CLXVIII da Chronica dos Valerosos, e Insignes Feitos Del Rey Dom Ioam II, de Gloriosa Memoria, escrita pelo português Garcia de Resende nos anos 1530-34, no qual se pode ler que D. João II “(…) tanta parte tinha no conselho del Rey, e da Raynha de Castella, que tudo lhe logo era revelado antes de se fazer, e tinha maneira que ao Duque do infantado, e a outros senhores mandava dadivas, e merces publicas, pera os Reys de Castella se guardarem, e nam fiarem delles, porque sabia que não erão os do seu secreto, e aos de que mais se fiavão dava merces tão grandes, e tão secretas, que todolos conselhos e segredos lhe erão descubertos primeiro que nenhuma cousa se fizesse”.

Vinte anos mais tarde, Bartolomeu Las Casas mostrava-se indignado com a deslealdade portuguesa, reproduzindo e pormenorizando este texto no capítulo 87 da Historia de las Índias “(…) para aviso de los Reyes (…)” e concluindo-o com um desabafo em que refere “(…) cuánta es la maldad de los infieles consejeros, y como los Reyes viven y gobiernan en mucho trabajo”.

Veja-se o exemplo do Dr. Rodrigo Maldonado de Talavera, Ouvidor do Conselho dos Reis Católicos e um dos subscritores de Tordesilhas pela parte de Castela. Negociara já com Portugal o pacto de Alcáçovas-Toledo, passou a receber uma tença anual de 6 escravos “de 15 a 30 anos” do rei de Portugal desde Abril de 1483 (confirmada em 1497 por D. Manuel I) e foi um dos elementos escolhidos para integrar a Junta de Salamanca que três anos mais tarde avaliou negativamente o projecto de Colón. Citemos, uma vez mais Manuel Rosa: “Para que pagava D. João II ao Doutor Rodrigo Maldonado uma tença anual se não recebia nada de recompensa?”

Pela nossa parte, defensores de um Almirante a quem certo bufão do Imperador Carlos V chamará“ladrón que desesperó”, a pergunta vai ainda mais além: a quem serviu, na realidade, essa recusa da Junta de 1486, senão os interesses de um Portugal que se vira então confrontado com a fuga de informação que Colón procurava oferecer a Castela?

Conjecturas à parte, analisemos alguns dos elementos da “rede” de Tordesilhas.

Quem era nesse tempo mestre-sala de Isabel, a Católica? Martim de Távora, o irmão da Condessa de Caminha, “fugido” ou “enviado” para Castela anos antes, a coberto do “expurgo” do reino arquitectado por D. João II. Estava casado com Leonor Correia, irmã do capitão donatário da ilha açoriana da Graciosa e que já o fora de Porto Santo, Pedro Correia que a história colombina celebrizou como o cunhado do Almirante que segundo o mesmo Las Casas “(…) le certifico que en la isla de Puerto Sancto había visto outro madero venido com los mismos vientos y labrado de la misma forma, e que también havia visto cañas muy gruesas, que en un coñuto dellas pudieran caber trez azumbres de agua o de vino”.

Estas relações familiares estão registadas nos principais nobiliários portugueses e por elas se deduz a singular afirmação de que tanto Cristóbal Colón como o Conde de Caminha D. Pedro Alvarez de Sotomayor se podiam considerar, à luz das linhagens de antanho, como “cunhados” daquele Pedro Correia!

Já os deste apelido gravitavam entre o senhorio de Fralães, nos arredores de Barcelos e o de Goián, no sul da Galiza, nas margens do Minho frente à fortaleza de que era titular o Visconde D. Leonel de Lima, parente próximo e grande aliado do Conde de Caminha. Oriundos deste último solar, dois Gomes Correia, pai e filho, actuavam respectivamente como escudeiro e tesoureiro do Cabido de Tui, às ordens dos Sotomayor, conforme documentação levantada por Maria Sánchez Carrera em El Bajo Miño en el siglo XV. El Espacio y los Hombres, edição de 1997.

Manuel José da Costa Felgueiras Gaio, genealogista maior do século XIX português, identifica no seu Nobiliário de Famílias de Portugal, dois irmãos de parentesco muito próximo com todos os anteriores, apresentando a particularidade de serem netos de ambas as Casas – Fralães e Goián: Francisco e Gonçalo Correia. O primeiro contraiu matrimónio com uma sobrinha do “Cardeal de Alpedrinha”; o segundo foi criado do mesmo D. Jorge, não se especificando o tempo que o serviu, mas atendendo à cronologia tê-lo-á feito a partir dos anos 70 e, eventualmente, algum tempo já em Roma.

Retomemos a teia do “Príncipe Perfeito”.

Quem foram os seus dois negociadores e representantes presentes em Tordesilhas no dia 7 de Junho de 1494, na qualidade de embaixadores de Portugal? Rui de Sousa, o homem que o rei D. Afonso V enviara em Janeiro de 1475 a ” D. Fernando, e à Rainha D. Isabel, que em Valhadolid estavam em festas e justas reaes, notificando-lhes como por ser casado com a Rainha D. Joana filha legítima d’El-Rei D. Anrique, os reinos de Castella lhe pertenciam, requerendo-os e amoestando-os com as razões e protestações que n’isso cabiam, que se fossem dos ditos reinos e lh’os lheixassem livres”, segundo as palavras de Rui de Pina no capítulo CLXXIV da Chronica d’El-Rei D. Affonso V.

Quando, na sequência desta acção, o rei português invade Castela pela Extremadura, Pedro Alvarez de Sotomayor declara em Tui o sul da Galiza como terra de obediência lusa. Damião de Goes, no capítulo LII da Chronica do Sereníssimo Príncipe D. João, clarifica que “(…) se começou huma cruel guerra (…) que foy a mais crua, e sem piedade, que toda a das outras Comarcas, porque nella se fizerão muytas entradas, e danos de huma, e de outra parte, nas quaes entradas Pedralvres de Soutomayor, Gallego de nação, tomou a Cidade de Tui, e Bayona do Minho, e as teve por Portugal, com outros lugares visinhos, até fim destas guerras chamando-se Visconde de Tui, e fez continua, e brava guerra aos Gallegos, roubando, e destruindo muytos lugares de toda aquella Província.”

Essa guerra cruel, terminou na claudicação portuguesa de Toro, onde à laia de facto curioso, novamente um Correia se faz destacar, a fazer fé nas palavras de Rui de Pina, quando o Príncipe D. João na hora antes do recontro deu “(…) à sua gente por apellido S. Jorge e S. Christovão, S. Jorge por padroeiro de Portugal, e S. Christovão por devoção de Jorge Corrêa, Commendador do Pinheiro, que na mesma hora lh’o lembrou (…)”.

O que liga então este “Pedralvres de Soutomayor” a Rui de Sousa, ao lado de quem, aliás, também combateu em Toro? Igualmente sua mulher, a futura condessa D. Teresa de Távora, prima co-irmã daquele Embaixador, o que o levaria, na prática, a dirigir-se a Rui de Sousa como “Senhor meu Primo”.

Pela mesma ordem de ideias, o outro negociador de Tordesilhas, João de Sousa, seria igualmente primo do Conde de Caminha, por serem os dois embaixadores pai e filho.

Assim, envolvidos num importante assunto do reino relativo à descoberta das Índias e ao domínio dos mares, temos homens da estrita confiança de D. João II e se entendermos como certo que o titular de Caminha, Pedro Alvarez de Sotomayor, outrora conhecido como “Pedro Madruga” vivia ainda, sob a identidade do Almirante Colón, temos o “falso genovês” como charneira de todas estas personalidades: amigo do Rei, cunhado do Mestre-Sala dos Católicos, primo dos principais subscritores do texto de Tordesilhas. Para que tudo o que acima fica dito continue pleno de sentido, apenas fica por considerar qual poderia ser a relação do “Cardeal de Alpedrinha” D. Jorge da Costa, com o alter-ego de Cristóbal Colón.

El fuerte Navidad

Cristóbal Colón dejo su versión de los hechos siendo el autentico protagonista de los acontecimientos, en una bahía bien abrigada del litoral de lo que hoy es Haití, cuando el Almirante exploraba la Española, tuvo lugar un suceso que alteraría los planes de la expedición, en la noche del 25 al 26 de Diciembre de 1492, una falta de atención de Juan de la Cosa, piloto de la Nao “La Santa María” después acusado de traición, propició que la Nao encallase, no obstante las recomendaciones de Colón, confió el timón a un grumete que se durmió y al despertar con el ruido de las olas que rompían contra la costa al subir la marea, no supo dominar la nave y fue a dar contra un banco de arena, fue imposible recuperarla, pese a los esfuerzos de Colón y la tripulación que cortaron el mástil y con dos barcas trataron de tirar del casco “ La Santa María” se hundió en la arena.

 “Y díxoles el Almirante a el [maestre] y a los otros que halasen el batel que traían por la popa y tomasen un ancla y la echasen por la popa; y él con otros muchos saltaron en el batel…no viendo otro remedio, mandó cortar el mástel y alijar de la nao todo cuanto pudieron para ver si podían sacarla”.

Durante este suceso encontramos una de las aseveraciones más claras por parte del propio Colón de que era gallego, cuando en su diario dice:

 “…que si no fuera por la traición del maestre y de la gente, que eran todos o los más de su tierra, de no querer echar el ancla por la popa para sacar la nao, como el Almirante les mandaba, la nao se salvara”.

La Nao Santa María cuyo nombre original o como se conocía a la embarcación era Santa María “la Gallega”, fue construida en los astilleros de la Moureira en Pontevedra. En un contrato de flete suscrito en Pontevedra en 1489, se cita una nave llamada “Santa María, la gallega”, propiedad del pontevedrés Juan de la Cosa, dos de los testigos de este fletamento, Pedro de Foronda y García Ruiz, al igual que Juan de la Cosa, se embarcaron con Colón en el primer viaje al nuevo mundo, esta nave  realizo varios viajes, los cuales están documentados como el del día 5 de Julio que estuvo en el puerto de Bayona la carabela la «Santa María la Gallega»  llegaba cargada de sal, cuyo documento se comprueba por un contrato del siglo XV hecho ante notario, fue la nave capitana de Colón, además de ser la única aportación que hizo el Almirante al descubrimiento, Colón cuando se queja de “la traición del maestre y  de la gente que eran todos o los más de su tierra”  se refiere a la tripulación de la Santa María que procedían de las costas gallegas, la Santa María se construyo en Pontevedra, y siendo propiedad de Juan de la Cosa, es lógico pensar que la mayoría de los tripulantes fuesen de Pontevedra porque las naves no suelen cambiar de tripulantes aunque cambien de armador.

Gracias a la ayuda del cacique Guacanagarix  jefe de los nativos, los tripulantes  pudieron salvar el cargamento y los materiales de la embarcación. Colón toma la decisión de construir un fuerte con la madera de esa nave, al que llamó de la Navidad, donde hoy está la ciudad de Cabo Haitiano, la primera Colónia en tierras del Nuevo Mundo, en el “Fuerte de Navidad”, se quedaron 39 hombres al mando de Diego de Arana.

Juan de la Cosa, propietario de la Gallega, como castigo a su descuido debió de haber quedado en el fuerte pero se embarco con Colón en el viaje de regreso para cobrar su Nao, la prueba fue que los Reyes Católicos indemnizaron al maestre de la Nao con prebendas y exenciones por la pérdida de la nave.

Gracias a la alianza que había formado con el cacique Guacanagarix, le pidió que se ocupara de atender debidamente a los tripulantes que se quedaban mientras el regresaba en cuatro o cinco meses, por diversos motivos el Almirante tardo en regresar un año.

Al regreso del Almirante al Fuerte de Navidad se llevo una desagradable sorpresa al comprobar que todos los hombres que había dejado custodiando el Fuerte habían sido asesinados.

Las primeras palabras pronunciadas desde la Nao que avistó tierra en el nuevo mundo fue «emaisi»  expresión netamente gallega que significa «ciertamente», «pues sí».

 

Autor:  Manuel Doval

Tesis Gallega de Colón

Celso García de la Riega
Celso García de la Riega, iniciador de la Tesis Gallega y verdugo de la genovesa

 

Durante el IV Centenario del Descubrimiento muchos intelectuales creyeron que con la publicación de la Raccolta unos años antes, este asunto quedaba concluido en lo fundamental, pero el Christoforo Colombo lanero de la Raccolta, no se parecía en nada al Cristóbal Colón descubridor, y es que tanto Cristóbal Colón como sus familiares, hicieron todo lo posible por ocultar su origen y pasado, francamente casi lo consiguen.

En el año 1892  Celso García de la Riega encuentra el primer indicio de un origen gallego de Colón al leer el libro titulado El Río Lérez, en el que su tío Luís García de la Riega describe las bellezas de la comarca surcada por este río, menciona una escritura de aforamiento hecho a principios del siglo XVI por el monasterio de Poyo, en las inmediaciones de Pontevedra, a favor de Juan de Colón y su mujer Constanza.

Más tarde Antelo Carmelo Castiñeiras secretario de la sociedad Arqueológica de Pontevedra y abogado, encontraría otros documentos en el Ayuntamiento de Pontevedra, donde aparecen los apellidos de Colón y Fonterosa -que eran los apellidos paterno y materno de Cristóbal Colón- estos documentos los llevó a la tertulia en la que él participaba, era la tertulia de Casto Sampedro fundador del Museo Arqueológico de Pontevedra, en esta tertulia es donde C.G. de la Riega retoma el tema de Colón, animado por los tertulianos y por la aparición de nuevos documentos encontrados y aportados por D. Casto Sanpedro, continúa en solitario hasta su muerte con la idea de un Colón pontevedrés viendo ya con más claridad lo inverosímil de las fuentes oficiales.

El 20 de diciembre 1898 realiza una conferencia en la Sociedad Geográfica de Madrid. La conferencia tuvo un gran impacto por lo novedosa e innovadora, pues hasta ese momento nadie discutía que Colón era genovés, aunque se sospechaba de muchos de esos documentos por falsos, la noticia de la nueva teoría llegó hasta muchos países Americanos e incluso algunos cambiaron sus libros de texto diciendo que Colón era Gallego por Pontevedra, tuvo un gran éxito y todo el mundo esperaba la publicación del libro, el libro se publico en 1914 y D. Celso murió un mes después de la publicación a la edad de 70 años, consiguiendo dejar tocada de muerte la concepción genovesa del Almirante, sus argumentos en contra de un Colón genovés son todavía hoy en día utilizados por todos los que defienden un origen distinto al oficial.

Una vez muerto, se organiza una cruzada con el fin de impugnar los documentos encontrados en los archivos de Pontevedra, la Academia de la Historia actúa de manera sospechosa y muy torpemente argumentado, publica un informe sobre los mismos, que quedará para el fin de los tiempos como la mayor vergüenza cometida por esta institución y sus firmantes.

Al tiempo que el apellido Colón aparece documentado en Pontevedra, otras pruebas van engrosando la historia de la tesis: La toponimia, muchos de los lugares y accidentes geográficos que Colón iba encontrando los bautizaba con los nombres lugares de las rías Baixas. El idioma, Colón no hablaba ni escribía en italiano, acostumbraba a hacerlo siempre en castellano pero con giros puramente gallegos. La gallega, la carabela que  Colón escogió en su primer viaje La gallega dedicada a la Patrona de Pontevedra “Santa María” y que había sido construida en Pontevedra llevando mayoritariamente tripulación gallega.

Hoy por hoy la Tesis gallega es la más antigua después de la genovesa y la que más pruebas indiciarias acumula a su favor y en contra de todas las demás, a falta de una partida de nacimiento que nunca aparecerá, la ciencia empírica nos da la razón. La cantidad ingente de pruebas, coincidencias y testimonios que nutren la tesis gallega, son de por sí una prueba científica (empírica).

El ataque pos-mortem a las pruebas aportadas por Celso García de la Riega acometido por traidores despreciables, es rápidamente contestado por sus opuestos, a favor de la tesis gallega con multitud de libros, artículos y comentarios de personajes relevantes de nuestra cultura que quisieron apoyar públicamente su compromiso con la Tesis Gallega. Tan solo la Guerra Civil fue quien de silenciarlos.

Los libros a favor:

 

En 1977 Alfonso Philippot Abeledo publica en el Faro de Vigo su primer trabajo “Don Cristóbal Colón de Soutomaior”, con una teoría totalmente inédita, Colón y Pedro madruga el famoso noble feudal gallego y/o portugués son la misma persona. En principio parece una historia fantasiosa parecida a las teorías levantinas, pero resulta que las piezas del rompecabezas empiezan a encajar, el documental probatorio gallego crece sin parangón conocido y continúa.

Philippot nos dice: La importancia de estos hallazgos nos indujo a revisar el testimonio de Lucio Marineo Sículo, del año 1530, y de la propia Academia de la Historia, llegando a la conclusión de que su nombre de pila completo era Cristóbal Pedro, tal y como refleja la abreviatura del polémico documento de 1496: XPº de Colón. Por otra parte, la cita de Marineo, “Petrum Colonum”, viene corroborada por el reciente hallazgo de un texto del gran humanista y sacerdote portugués Gaspar Frutuoso (1522-1591) en su obra manuscrita “Saudades da Terra”, publicada hacia 1580.

Recientemente Rodrigo Cota, escribe su primer libro “COLÓN, PONTEVEDRA, CAMINHA”, donde aporta una visión esclarecedora de la verdad, pero entre todas las pruebas indiciarias que refleja en su libro hay una que todavía retumba en el oído de los sordos.

Rodrigo Cota: “Casi cinco siglos antes de que Celso García de la Riega presentara sus trabajos sobre el posible origen pontevedrés de Cristóbal Colón y Alfonso Philippot hablara de su teoría, que sostiene que el descubridor y Pedro Madruga eran una misma persona, ya circulaba en la corte un texto que mantenía exactamente la misma tesis.

A principios del siglo XVI, pocos años después de la muerte del almirante, el rey Carlos V recibió como regalo un manuscrito satírico realizado por Francesillo de Zúñiga, su bufón. Se trataba de una crónica burlesca sobre los personajes de la corte y en general de la nobleza española, se aireaban los trapos sucios de muchos de ellos y se hacían ‘afortunadas’ comparaciones entre personas y animales u objetos.

Los Bufones eran generalmente plebeyos y su trabajo consistía en entretener al rey y a sus cortesanos. Para ello contaban con licencia para decir las verdades que otros no podían, siempre que lo hicieran con gracia. Los problemas para Francesillo comenzaron a raíz de la obra que nos ocupa, pues muchos de los aludidos, lógicamente, no veían con buenos ojos saberse ridiculizados ante el rey por un bufón. Francesillo murió asesinado, según todas las fuentes, por orden de algún noble que le pudo perdonar que hubiera puesto por escrito información inconveniente.

Con el tiempo la crónica fue pasando de moda y las copias del explosivo manuscrito quedaron dormidas hasta el año 1855, en que el afamado editor Ribadeneyra incluyó el texto en un tomo recopilatorio titulado ‘Curiosidades Bibliográficas’.

Entre otras referencias a la familia Sotomayor destaca el siguiente párrafo:

«Iba también con su majestad monsieur de laxao, e contábale como don Diego de Sotomayor é el clavero de Alcántara e Rodrigo Manrique no tenían justicia para pedirle la encomienda mayor de la dicha orden, que él era aficionado a ser de ella, y más si le daban la encomienda mayor. Decíale también que don Diego de Sotomayor parecía hijo bastardo de Colón el almirante de Indias, é solicitador de la mejorada…»

Es preciso aclarar que Diego de Sotomayor de quien se dice «parece hijo bastardo de Colón» era en realidad hijo de Pedro madruga, lo que, como mínimo, demuestra que Francesillo y Philippot, con cinco siglos de diferencia sostenían que Colón y Pedro madruga eran una misma persona. También resulta sorprendente que Colón fuera el «solicitador de la mejorada», es decir, que era quien en vida había intermediado para que se le concediera a Diego de Sotomayor un ascenso, pues ¿qué hacía Colón ocupándose de un hijo de Pedro Madruga?.

Aunque los más escépticos puedan pensar que el testimonio de Francesillo puede ser resultado de una bufonada, deben tener en cuenta que toda la información que proporciona la obra sobre hechos y personas y, que hasta el momento se ha podido comprobar, se ajusta a la realidad. Así, cuando afirma en otros casos que alguien «parece hijo bastardo de alguien las genealogías confirman que realmente lo era. También los hechos que se narran son ciertos. La intención de Francesillo al escribir su obra no era la de informar al rey sobre personas o circunstancias que el rey desconocía. El rey sabía de sobra quién era cada quién y lo que había hecho cada cual. Lo que Francesillo hizo fue contar con humor la realidad pues a fin de cuentas se trata de una crónica, aunque sea burlesca. y poca gracia hubiera tenido para Carlos V leer hechos inciertos.

Pero hay más. El noble real del bufón era Francés de Navarra. El apellido Zuñíga (stuñiga) lo había tomado del duque de Béjar, Álbaro De Zúñiga y Sotomayor, a cuyo servicio había estado hasta ser reclamado por el rey. Y este sotomayor era pariente cercano de Pedro Madruga, y además ocupaba un cargo relevante en la orden de Alcántara, la misma en la que Diego de Sotomayor aspiraba a un encomienda, por lo que la información además de llegarle al bufón por su presencia constante junto a Carlos V, la obtiene de su cercanía a la familia Sotomayor.” Vuelvo a recalcar un pequeño detalle, Colón tuvo que nacer en algún sitio, de las teorías que existen solo una puede ser válida y en todo caso ninguna, habrá que conocer la verdad de un personaje de la transcendencia de Colón por encima de intereses oscuros, de momento las pruebas de adn han descartado claramente a tres teorías (genovesa, levantina y portuguesa). No se quiere cotejar el adn con muestras gallegas, a falta de una imposible partida de nacimiento (no era uso en la época) el coteje del adn será quien nos dé la razón o nos la quite como a los demás.

Nosotros, hace tiempo que superamos el debate sobre su lugar de nacimiento, nuestro convencimiento es absoluto. Nos dimos cuenta que al buscar en el lugar correcto todo encaja y resulta más fácil.

Fernando Alonso Conchouso

COLÓN quiso que su PATRIA fuese ¡INCIERTA!

El Huevo de Colón
¿Quien era ese del huevo?

COLÓN: Yo no soy el primer Almirante de mi familia. Pónganme, pues, el nombre que quisieren, que al fin David, rey sapientísimo, fue guarda de ovejas, y después fue hecho rey de Jerusalén, y yo siervo soy de aquel mesmo que le puso a él en tal estado.

SU HIJO FERNANDO: Quiso que su patria y origen fueran menos seguras y conocidas.

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¡Si!, tengo un Can de Palleiro

Tengo que deshacerme de la pareja de Can de palleiro, se me escapan continuamente y tengo problemas con los vecinos. El macho (hijo de Gipanto) está registrado por la Xunta y la perra (hija de fusco) tiene 14 meses, a los 18 meses tenía pensado hacerle el reconocimiento de raza. Los perros tienen un excelente carácter.

Interesados contactar en conchouso_arroba_gmail.com

 

Can de Palleiro
Can de Palleiro

Ya hace tiempo que trato de omitir que tengo perro, el motivo es el pánico que me produce la pregunta de rigor:

Y ¿Qué perro tienes?

¡Tengo un “can de palleiro”!

-Son los mejores, son más listos que los de raza.

No, no, es de raza ¡can de palleiro!, la Xunta de Galicia lleva un registro de aquellos ejemplares que reúnen unos criterios raciales concretos. Y si se decía de ellos que solo les faltaba hablar.

– Ya, nosotros tuvimos siempre perros palleiros y eran los más listos.

¿Y como eran?

– Pues, cada uno de su padre y de su madre.

No, no, lo que teníais entonces eran perros cruzados, que sí, que vulgarmente se le llaman en Galicia “palleiros”, se le puso este nombre en alusión al lugar donde dormía, pero yo tengo un “can de palleiro” que es el perro de pastoreo que siempre hubo en Galicia antes de la llegada de otras razas foráneas.

– Si, si, al final son los más fuertes y más listos, dan menos problemas que los de raza.

Mira…   ¡vai raña-la cona!.

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COLÓN, CORSARIO GALLEGO

Su etapa corsaria

Circular del 6 de octubre de 1473, cursada por los Cónsules de la Mar de la ciudad de Barcelona a todas las villas, castillos y lugares de la costa de Levante, avisando estén alerta por haber sido avistado en la costa de Valencia a un corsario llamado Colón con una armada de siete naos el 29 de septiembre.
Fernando Colón hijo de Cristóbal Colón, nos dice en su libro “Historia del Almirante” que los corsarios gascones Guilleume Caseneuve-Collón y Juan Collón, conocidos como Colon el viejo y Colón el mozo, tío y sobrino respectivamente, eran sus parientes, y Washington Irving dice que navegó Colón con estos almirantes muchas veces y por largo tiempo. Estos corsarios eran temidos en todo el mediterráneo y tan terribles en sus hechos contra los infieles, que las madres moriscas asustaban a los niños con su nombre. Muchos otros colombistas nos dicen que Colón iba precisamente al mando de una nave en la flota del corsario Juan de Collón, cuando intentaron interceptar una flota veneciana entre Lisboa y el cabo de San Vicente.

Uno de estos almirantes al servicio de Francia lo encontramos durante las guerras antisabelinas, en las costas gallegas luchando mano a mano con nuestro Pedro Madruga, así lo testifican los reyes el 16 de Febrero de 1476: 

(Bajo el mando de Colón estaba Juan de Granada, un marino experto de Rentaría, quien ante las promesas de favores y recompensa por parte de los Reyes, deserta de la flota al mando del Corsario e intenta su captura.) 

“Por cuanto por nuestra parte vos fue mandado que, como bueno e leal subdito e natural nuestro, vos redujeses a nuestro servicio e ficiesesdes toda guerra e mal e dapno al dicho Colón, corsario, e le prendiesedes e tomasedes cualesquiera naos que toviese, las quales el habia robado a nuestros subditos e naturales, e ficiesedes sobre ello todo vuestro poder, e vos, como bueno e leal e fidelidad que nos devedes, pusistes en obra, e trabajastes por prender al dicho Colón, e peleastes con sus gentes, e feristes e matastes mucha della en el puerto de La Coruña, e le tomastes dos naos que le pudistes aver, e prenderiades se podierades al dicho Colón”. 

Durante las guerras antisabelinas (1474-1476), la nobleza gallega se divide entre los partidarios de Isabel y su tía Juana (la beltraneja), casada con el Rey de Portugal, entre los partidarios de Juana se encuentra Pedro Álvarez de Sotomayor (Pedro Madruga) quien hasta ese momento mantenía un control férreo sobre las ciudades y señoríos gallegos, y a quien las gentes de Pontevedra lo aclaman como “o noso rei”. 

Este omnipotente señor Feudal, hasta ese momento invencible por su astucia, versatilidad y pericia en la guerra, tanto fuese por tierra, como por mar, y que además había cursado estudios eclesiásticos, (carta de Enrique IV donde lo propone como arzobispo de Santiago) se encontraba en el otoño de 1476 cercado por las tropas Isabelinas en la ciudad de Pontevedra, tan solo contaba con la ayuda del temido almirante y corsario Gascón Guilleume de Caseneuve-Collón, conocido en todo el mediterráneo por Colón el viejo, quien actuaba como Almirante del Rey de Francia, y por la alianza de este con el rey de Portugal, ahora ayudaba a Pedro Madruga. 

A este corsario la piratería le aporta cuantiosos bienes en recursos y naos, obtenidos en estos años de su estancia en las costas gallegas, principalmente por el acoso que impartía con frecuencia a marineros vascos y comerciantes genoveses, los primeros habían llegado a un acuerdo con el Almirante gascón, pero al poco tiempo vuelven a ser saqueados y extorsionados. Jurando venganza estos, participan con el rey Fernando en armar una importante flota al mando de Ladrón de Guevara, quien sabiendo la situación exacta del Corsario (Pontevedra), se dirigen a su captura, y ayuda en la rendición de Pontevedra. Pedro Madruga y el corsario francés consiguen resistir en Pontevedra, pero pierden la ciudad de Baiona, de gran importancia marítima para los reyes Católicos. 

¿Que parentesco tenían entonces estos corsarios al servicio de Francia y Portugal, con Cristóbal Colón y los Colones pontevedreses? 

Durante su presencia en nuestras costas, al menos, tres años como mínimo, uno o ambos corsarios tuvieron que establecer residencia en alguna zona dominada por Pedro Madruga, su aliado. 

El apellido Colón encontrado en Pontevedra, no es común en Galicia y ciertamente no parece gallego, su otra acepción del apellido, el apellido original “Collón”, si era un apellido común en Francia, incluso hoy en día. 

Como sabrán los lectores, no somos pocos los que defendemos la galleguidad de Colón y que este y Pedro Madruga eran la misma persona, quien tenga dudas sobre el Colón gallego, debería leer el libro del Pontevedrés Rodrigo Cota, el del vigués Alfonso Philippot, o el de tantos otros; es por ello, que la presencia de este pariente de Colón en nuestras costas no deja de sorprendernos, y más si nos acercamos a la iglesia de Santa María de Pontevedra, donde aparece la siguiente inscripción: “ Os do cerco de Juan Neto e Juan de Collon feceron esta Capilla” 

 
Esculpido en piedra en la Basílica de Santa María la Mayor de Pontevedra (en la Capilla o Altar de los Neto y Colón), figura esta inscripción: “OS DO CERCO DE YOAN NETO E YOAN DE COLON FEZERON ESTA CAPILLA”

La españolización del apellido Collón, está documentada en los documentos encontrados por Don Carmelo Castiñeiro Antelo, por Don Celso García de la Riega y por el profesor Castro Sampedro, más tarde Alfonso Philippot encuentra más documentos en el monasterio de Poio, y estaremos de acuerdo, que por lo peyorativo del apellido en Galicia, no nos debería sorprender; de hecho la inscripción original fue alterada al ser limada una de las eles, seguramente por el motivo anterior. 

Nos invita a pensar por lo anteriormente expuesto, que el corsario y el benefactor de la iglesia de Santa María pudiesen ser la misma persona. 

Está documentado, también, que el hermano de Don Cristóbal, Don Bartolomé Colón, el adelantado, realizó un viaje a Pontevedra entre 1505 y 1506. 

Como dato curioso, en los documentos de Pontevedra, aparece un Colón el viejo y un Colón el mozo, y a los dos corsarios al servicio de Francia, se les conocía como Colón el viejo y Colón el mozo, respectivamente. Aparecen también defendido por varios autores, que los hijos del Colón el mozo pontevedrés, se llamaban Cristóbal, Bartolomé y Diego. 

Siempre resultó extraño como los Colón eran recibidos por nobles señores y reyes, siendo ellos hijos de un cardador de lanas, pero cuando Bartolomé Colón viaja a Francia y es recibido por Ana de Beaujeu, regente durante la minoría de edad de Carlos VIII, y ofrece el plan de Cristóbal, no lo hace como un cardador de lanas, si no, como capitán y natural de su reino, Bartolomé Colón estuvo residiendo en Francia hasta llegarle noticias de la proeza de su hermano. 

El debate de su nacionalidad debe centrarse en si Cristóbal Colón era más portugués que francés, o más gallego que portugués, pero tengan por cierto que ni italiano, ni catalán, ni cordobés. 

A partir de 1483 se produce la increíble desaparición de Pedro Madruga, no se entiende como un hombre de la importancia y relevancia en los acontecimientos de la época, desaparezca sin dejar huellas, y no se conozca el lugar de su sepultura e incluso si tuvo alguna. 

Nos dice Vasco da Ponte que hay rumores de que el señor de Sotomayor muere en 1486, justo cuando realmente se tienen las primeras noticias de la existencia de un Cristóbal Colón entrando en Castilla para reunirse con los reyes. 

Algo parecido ocurre con los Corsarios Collon, desde que Guilleume Caseneuve-Collon es encargado de llevar a Alfonso V de Portugal a tierras Francesas en el mediterráneo, para que este último solicite ayuda militar contra los isabelinos, no se vuelve a saber nada de él ni de su sobrino. 

Bartolomé Colón era por sus trabajos, reconocido como un gran cartógrafo, y fue recibido por los reyes más poderosos del momento. ¿como es posible que no sepamos nada de su existencia, antes de 1486?. 

Yo abriría la posibilidad de un cambio de identidad de estos tres personajes y no de uno solo, es decir, de Pedro Madruga, de Guillermo Collón y Juan Collón; por los colones del descubrimiento. 

Muchos me tachareis de chalado, pero recordad una cosa:de Cristóbal Colón se ha hablado muchísimo, pero se sabe de él y los suyos poquísimo, todo está abierto y nada cerrado, y si no se sabe casi nada, es por que se estuvo buscando en el sitio equivocado, desde el panorama medieval gallego están las piezas del rompecabezas. 

Abramos el debate aquí en Galicia, por que está claro que fuera, interesa dejar las cosas tal como están. 

¿Que pasaría si encontrásemos un acta de nacimiento?, yo creo que seguiríamos igual, esto es una lucha mediática, a nadie le interesa que sea gallego, aquellos que creyeron ser su paisano, y ahora tienen importantes dudas, recurren ahora a desprestigiarlo, saben que tarde o temprano nos haremos con el reconocimiento de su galleguidad. Primero fueron recurrieron a esto, los italianos, ahora empiezan los catalanes y verés como los portugueses harán lo mismo, es como aquello del perro del hortelano, si no es para mí, no es para nadie. 

Busquemos el reconocimiento internacional, pero tampoco dejemos de lado la proeza del descubrimiento, que nos llegue con el esplendor que se merece y se merece Galicia. 

Por Fernando Alonso Conchouso

Un poco de historia sobre la tesis gallega de Colón:

Galicia la cuna de Cristóbal Colón

Colón cayó en el olvido ya antes de su muerte hasta por lo menos principios del siglo XVIII, fueron sobre todo historiadores franceses los que recuperaron al personaje y le dieron la importancia que realmente tenía, prueba de ello es el nombre que se le dio al Nuevo Mundo, gracias al oportunismo de Amérigo Vespucci quien se aprovechó de esta circunstancia. Sigue leyendo Un poco de historia sobre la tesis gallega de Colón: