La mayor parte de los nobles de la Castilla Occidental acuerdan y están conformes junto con Enrique IV en casar a su hija Juana con el rey de Portugal Alfonso V, antes lo intentaron también con Isabel, su hermana, pero esta rechaza el matrimonio por motivos de diferencia de edad, Alfonso V le llevaba 20 años; lo que nadie se podía imaginar es que desde la corona de Aragón se forjara un complot para evitar que los distintos reinos de la península se unieran con el de Portugal, dejando a la corona de Aragón aislada y con unas posesiones en el mediterráneo que difícilmente podría mantener por largo tiempo.
Juana hija de Enrique IV, era la verdadera heredera de Castilla, la unión en secreto de Fernando e Isabel les vale para pugnar por los derechos sucesorios, alegando que Juana no era hija natural de Enrique IV, que era hija de un tal Beltrán, de ahí que comienzan a denominar a Juana, la Beltraneja.
Todo ello lleva a Portugal y a Aragón a una guerra sucesoria, donde los nobles se ven obligados a decantarse de un lado u otro, para muchos ven en esto una oportunidad para mejorar su situación, como es el caso del obispo de Santiago, Fonseca, quien viéndose arrinconado por Pedro Madruga (Colón), aprovecha los acontecimientos como única salida para recuperar las tierras que Madruga le había arrebatado.
Madruga (Colón) también tiene que decidirse por una u otra opción, y entiende que la portuguesa le reportará mayores beneficios, a él y a todos los nobles ribereños con Portugal, entiende que una alianza con el reino de Aragón alejaría la corte y las influencias de Galicia, como así ocurrió. Entiende que la unión entre Castilla y Portugal es más lógica y natural aportando mayores beneficios en el futuro.
Trata de convencer a familiares suyos en Extremadura, Andalucía y Castilla para que apoyen la causa Portuguesa, consigue el apoyo de la mayoría de ellos, pero en la batalla de Toro donde Portugal sufre una contundente derrota, hace que la mayoría de ellos se inclinen ahora por Fernando e Isabel, lo que intentaban era tratar de adivinar quién acabaría venciendo, si escogían mal perderían todas sus posesiones y posición social, la cosa era complicada.
Pedro Madruga (Colón) fue de los pocos que se mantuvo firme hasta el final, participó en la batalla de Toro aportando tropas propias y aconsejó a Juan II que esperase a su padre Alfonso V, quien se había desplazado a Francia para traer refuerzos en la flota del Corsario Casanove Colón, familiar este de Pedro Madruga, pero Juan II desoyó los consejos de Madruga y no esperó a que llegaran los refuerzos.
La derrota fue nefasta para los intereses de Madruga (Colón), ahora él estaba en el bando de los perdedores y los reyes Fernando e Isabel, le harían pagar cara su decisión contraria a ellos, él se refugia en Portugal perdiendo todas sus posesiones en Galicia, donde ya no podrá volver sin que sus enemigos den cuenta de él, tal como le sucedió al mariscal Pardo de Cela que cuando quiso regresar, lo decapitaron en un camino. Por otro lado las relaciones con Juan II se habían empeorado desde que Madruga lo responsabilizara de la derrota, y tuvo que solicitar ayuda a familiares para poder sobrevivir.
Juan II cuando vio que Madruga se encontraba en la Rábida y en tratos con los reyes Católicos por la empresa de cruzar el océano, que había conseguido el perdón a cambio de renunciar a su verdadera identidad y cogiendo otra, le escribe una carta donde le trata de “especial amigo” y le pide encarecidamente que vuelva, Madruga conociendo la forma de actuar de Juan II, quien ya había matado a nobles portugueses que le eran revoltosos, llamándolos en audiencia para luego apuñalarlos personalmente, prefirió optar esta vez por los reyes Católicos y enviar a su hermano Bartolomé a Inglaterra como otra posible opción. Sabía que sin la protección de la gran amistad de Alfonso V, ya muerto, ahora no se podía fiar de su hijo.
Parece mentira que Colón fuera un visionario en lo que se refiere a los intereses gallegos, castellanos y portugueses…
Portugal tiene el doble de población, la mitad de desempleo y menor inflación que Cataluña; desde hace mucho tiempo es nuestro mayor cliente, nos compra cada año por valor de 25 millones de euros, mientras Cataluña no representa ni la veinteava parte, tiene un PIB de 270.000 millones frente a Cataluña con un PIB de 200.000 millones. Cataluña exporta menos de la décima parte que Portugal.
La cornisa atlántica de Hispanya es la mejor situada estratégicamente de la península, es absurdo querer llegar a Asía por el camino de Marco Polo, en vez del trazado por Colón. Los portugueses y gallegos somos los que tenemos mejores relaciones con Sudamérica, los que más cerca estamos de ellos, quienes a su vez, son lo que mejor acceso tienen a China y Japón.
Galicia y Portugal tienen que recuperar el sitio que les corresponde y las zonas del interior de España, aprovecharse de esta situación para mover mercancías, convertirse en puertos secos y dejar de una vez por todas de ser zonas deprimidas.
Es antinatural que Barcelona un puerto alejado, reciba descargas marítimas como hidrocarburos, mercancías asiáticas, etc. cuando lo lógico sería descargar en puertos portugueses y gallegos, para luego con el transporte terrestre y ferroviario desmultiplicarlo comercialmente.
No se puede pensar en el AVE gallego para transporte de personas únicamente y como meta fundamental. Galicia tiene que mover mercancías, no pasajeros; si el AVE lleva pasajeros, el tren convencional debería destinarse a mercancías, mercancías que recalarían en León, Zamora, según el destino. Todos ganamos.
Francamente es difícil entender como no somos todos “separatistas catalanes” como Colón.







Hoy por hoy, está demostrado que Colón era gallego, este asunto está resuelto.
Los catalanes impidieron que Castilla se uniera a Portugal que sería lo natural, Los gallegos fuimos los únicos que nos negamos a esta opción y luchamos junto con los portugueses en Alcobendas y Toro. La historia la escriben los ganadores, y los catalanes fueron los creadores de lo que hoy es España, fueron los que instauraron la inquisición y promovieron la doma y castración de Galicia.